Periodista.
A medida que se acorta el plazo para la primera vuelta presidencial en noviembre, -faltan solo 7 semanas- comienza a aparecer todo aquello que candidatos y candidatas han tratado de ocultar para no espantar a los futuros electores. Y no sólo ellos, también quienes son sus soportes, como por ejemplo el ex Presidente Eduardo Frei, quien no ha perdido oportunidad para atacar al gobierno del actual Mandatario aunque sin atreverse a decir abiertamente su preferencia electoral, aunque ella es evidente.
Hace pocos días, Frei Ruiz-Tagle habló en el Encuentro Empresarial del Sur 2025, en Valdivia, previo a un nuevo debate que contó con la participación de José Antonio Kast (republicanos), Johannes Kaiser (PNL), Evelyn Matthei (Chile Vamos) y Franco Parisi (PDG).
Las críticas del exmandatario hacia el actual gobierno no difirieron en nada de los candidatos de la derecha. No sólo criticó la economía. Si hasta se atrevió a preguntarse por la situación de las mujeres en el trabajo: “¿No habían dicho que este gobierno era el gobierno del feminismo? Hay un millón de mujeres desempleadas. Y ese millón de mujeres son muchas más. Un millón no tiene contrato oficial. No tiene contrato. “¿Cómo se puede construir un país así?“ se preguntó Frei, sin mencionar por cierto el contexto y el porqué de esta situación.
Nada dijo del estallido social y las razones de este; tampoco que la creación de empleo depende bastante de la inversión privada y del crecimiento económico. Tampoco que la baja participación laboral femenina en Chile no se debe a una sola causa, sino a una combinación de barreras estructurales, sociales, económicas y culturales, que él debería conocerlas bien, tomando en cuenta que en algún momento dirigió los destinos del país.
No puede extrañar, entonces, que Frei Ruiz Tagle haya terminado su charla a los empresarios sureños señalando: “Escojamos bien a las autoridades en diciembre, y Chile adelante”. Nadie le preguntó el significado de ese llamado.
Las “advertencias” de Matthei
El estado zen que trató de mostrar la candidata de una de las derechas, Evelyn Matthei, pareciera ser que terminó. Es que faltando tan pocas semanas para el día D, la desesperación se asoma. Salió ahora al ruedo la mujer fuerte y contestataria que todo el mundo conoce y lo hizo para emplazar al gobierno con afirmaciones -desgraciadamente para ella- rápidamente desmentidas con datos y cifras. ¿Cuál fue su advertencia? “Quiero señalar muy claramente -dijo- que no se va a tramitar ninguna ley de presupuesto este año si no se transparentan totalmente todo este tipo de situaciones”.
Matthei afirmó que el Estado no estaría cumpliendo los pagos referentes a contratos suscritos por ministerios como el de Vivienda y que éstos “se están pateando para el próximo gobierno”. “Hay una ley que obliga al Estado a pagar en 30 días la factura. Pero este gobierno, hecha la ley, hecha la trampa. Claro, pagan a los 30 días, pero se pueden demorar cuatro meses en autorizar la factura. Y si la empresa factura igual, nunca más lo van a contratar. Aquí hay una inequidad terrible entre el Estado y las empresas pequeñas, muchas veces contratistas, subcontratistas”. Afirmó que el Servicio de Vivienda y Urbanización Metropolitano (Serviu) tiene una deuda por $300 mil millones, lo que –a su juicio–“pone en crisis la política habitacional”. También denunció otras irregularidades en los recursos de los ministerios de Vivienda, Obras Públicas y Salud.
Y luego lanzó: “Esto tiene además consecuencias muy graves. Y es que todas las cifras que estamos conociendo, fiscales, son mentirosas. Porque la deuda de verdad es mucho mayor que la que están reconociendo”. Y añadió: “si las cuentas fiscales no son creíbles, como al parecer estaría empezando a surgir información, entonces quiere decir que este es otro país. Que es un país que se ha vuelto cada vez más bananero”.
Ese “al parecer” dejó en evidencia que su emplazamiento al gobierno podría no estar fundado en datos concretos. Y así fue como la respuesta desnudó su falacia: el Ministerio de Hacienda respondió uno a uno sus gazapos. Entre ellos, que la candidata planteó que habría deudas en sectores económicos como vivienda, salud y obras públicas, lo que pasaría a llevar la Ley de Presupuestos.
La respuesta fue contundente: “La operación regular de los servicios públicos corresponden a facturas por pagar. Los procesos de autorización a pago de una factura son propios de cada institución. Hay pasos que cumplir desde que un proveedor emite una factura hasta que se concreta el pago. Dicho eso, los recursos para efectuar los pagos se van entregando a medida que se cumplen los procesos antes indicados y cuando los servicios las solicitan, lo que responde a la planificación de cada servicio de cómo va a ejecutar su presupuesto. De esta forma, toda factura emitida en el marco de la ley de presupuestos tiene recursos asegurados”.
Respecto a un eventual préstamo de Banco Estado al Ministerio de Vivienda, Hacienda aclaró: “Banco Estado no ha realizado un préstamo al Ministerio de Vivienda. Lo que la candidata describe en su alocución es una herramienta de Banco Estado llamada confirming, que le permite anticipar el cobro de facturas disponibilizadas por las empresas, y está en el marco de un convenio entre el Ministerio de Vivienda y el Banco Estado, que se utiliza al menos desde el año 2011”. Y entrega la dirección en internet para confirmar ese dato: https://confirming.bancoestado.cl/
Además, afirmó que el CFA solicitó a Dipres información sobre cómo se financian los gastos de vivienda, lo que según ella el servicio de Hacienda no habría respondido: “En enero de este año el CFA solicitó a la Dipres, por medio de un oficio y entre otros puntos, información sobre préstamos en vivienda e ingresos asociados a inversiones financieras. El 3 de marzo la Dipres respondió al CFA con información y además detalló que el tema sería abordado en un estudio sobre transacciones bajo la línea. Este estudio fue publicado en julio de este año. Además, desde marzo 2025 se publica mensualmente la ejecución de este componente”.
Siguen cayendo caretas
A medida que se acerca el plazo fatal para conocer cuál de los dos candidatos de la derecha pasará a la segunda vuelta, siguen cayendo las caretas de quienes ocuparon cargos durante los gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría. Ahí no molestaba la presencia del PC.
Por ejemplo, 16 exministros de la Concertación confirmaron que apoyarán la candidatura presidencial de Matthei. Entre ellos figuran Mariana Aylwin, Eduardo Aninat, José Pablo Arellano, Javier Etcheberry, Ximena Rincón, y Pedro García, exministro de Salud del gobierno de Ricardo Lagos y exmilitante DC. “Yo no creo que Chile vaya a desarmarse ni con Jara ni con Kast, pero no va a avanzar, no se va a desarrollar a la velocidad que potencialmente tiene, como ha quedado demostrado en este periodo de gobierno del Presidente Boric”. Y repitió el mantra que todos han señalado para explicar su posición, destacando la capacidad de “diálogo” de esta candidata.
Consultado por un eventual apoyo a Kast en segunda vuelta, García respondió: “Cada día tiene su afán. Hoy día tengo la convicción y una profunda fe en el pueblo chileno, y creo que Evelyn Matthei va a pasar a segunda vuelta y va a ser la futura presidenta de Chile”.
El diputado DC Eric Aedo criticó dicho apoyo y preguntó “¿qué harán si la segunda vuelta enfrenta a Jeannette Jara con José Antonio Kast: “¿Van a mirar para el techo? ¿Van a anular? ¿No son capaces de tomar una decisión política?”.
El diputado cuestionó, además, los dichos de Pedro García, quien calificó a Jara como representante de un extremo político. “Decir que Jeannette Jara representa un extremo, me parece una etiqueta de mala leche”, respondió Aedo, destacando que la candidata oficialista ha demostrado “capacidad de tolerancia, de flexibilidad, de pragmatismo” y que “pone el interés del país por sobre incluso alguna convicción personal”. De paso, criticó el “doble estándar” de exDC que apoyan a Matthei: “¿Por qué le conceden eso a Matthei, que puede corregir, pero no se lo conceden a Jara y siempre la ponen en un extremo?”.
Y así siguen, pero no suman. Porque no todos son iguales en el conglomerado que apoya a Matthei. Ejemplo de ello es lo que le ocurrió a Ximena Rincón, flamante vocera de la candidata derechista, pero que comenzó mal con su vocería. En su debut, apoyó el llamado de Antonio Walker, presidente de la SNA, de regularizar inmigrantes para contar con mano de obra en el sector. Pero no encontró el apoyo que esperaba en sus nuevos socios, ya que tanto la UDI como RN tomaron distancia de sus declaraciones.
Lo explicitaron, además, los senadores UDI Luz Ebensperger y José Durana quienes recordaron que “Evelyn Matthei ya manifestó que no hay espacio para regularizar inmigrantes ilegales por las siguientes razones: Chile necesita una política migratoria seria, responsable y en sintonía con los países desarrollados”.
Todo muy en la línea de lo declarado por los ultraderechistas Kast y Kaiser, que se oponen rotundamente a la regularización de los inmigrantes.
