
Periodista.
A pocos días de realizarse las primarias del oficialismo, las tensiones en todo el espectro político no sólo son imposibles de esconder, sino que hay quienes aplauden el que, finalmente, el conflicto –las dos almas le llaman algunos analistas- entre los partidarios del gobierno del Presidente Boric haya aparecido. Peor ocurre, aunque más soterrado, en lasderechas, donde –según las encuestas- José Antonio Kast aparece ganándole todo el terreno a la candidata Evelyn Matthei, que ha bajado importantes puntos en las mediciones. Una situación que tiene felices a los republicanos, incluso a los libertarios de Kaiser.
Por un lado, la realización de primarias en el oficialismo, el próximo 29 de junio, tiene a todos los partidos de gobierno enfrascados en discusiones que a pocos ciudadanos les importan. Hasta ahora, entre los partidarios de esta administración está quedando un sabor más bien amargo con dichas discusiones. Sobre todo, según opinan algunos analistas políticos, porque con las disputas que se han conocido, han perdido un tiempo valioso en poner encima de la mesa el real significado de la elección de un ultraderechistacomo Kast. Una estrategia denominada como del “silencio” -no respondiendo ataques ni opinando sobre el gobierno-, le ha dado resultado frente a Matthei, que ha cometido errores garrafales por su incontinencia verbal. Ejemplo de ello es cuando mandó a callar a la vocera del gobierno cuya labor -como su nombre lo indica- es justamente dar a conocer la posición del gobierno frente a los hechos de la coyuntura. Y Kast, calla y calla, salvo para dar publicidad a su programa de gobierno.
Todos repiten que Kast y los republicanos aprendieron la lección de su candidatura anterior. De ahí su nueva estrategia de silenciar aquello que es de su naturaleza y que espantó a la ciudadanía, poniéndolo al extremo de la derecha. Como cuando anunció en aquella contienda el cierre del Ministerio de la Mujer; o derogar la ley que aprobó el aborto en tres causales.
Creen en su partido que el surgimiento de Johannes Kaiser, con sus posturas casi delirantes –como cuando cuestionó el voto femenino, o cuando dijo que el “62% de las mujeres tiene la fantasía de ser violadas y al mismo tiempo salen a la calle a protestar”, o que “ya casi no existen mujeres que quieran quedarse en la casa para servir y dar placer al marido”- y otras perlas semejantes, hicieron que el amperímetro de Kast se moviera convenientemente hacia el centro.
Esa es precisamente la estrategia republicana. Aparecer incluso más al centro que la propia Matthei, que ha luchado por atraer votantes del centro, pero que ha debido endurecer su discurso para atraer, también, a votantes de la ultraderecha.
¿Qué es lo que admiran Kast, Kaiser y Matthei?
Mientras en la hermana República Argentina se vive a diario en medio de manifestaciones de descontento, que recrudecieron con la detención de la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, acusada de corrupción, los tres contrincantes de la derecha han manifestado su admiración por el modelo “Milei”, refiriéndose al actual Presidente de Argentina. ¿Qué es lo que admiran? La disminución del gasto público, y la eliminación del déficit presupuestario. Lo que no dicen es a costa de qué lo han logrado hasta ahora.
Porque, entre otras cosas, el actual Mandatario argentino eliminó subsidios a transporte, energía y medicamentos; redujo o fusionó organismos estatales; auditó y recortó planes sociales; y rediseñó los programas restantes. Esa es su visión de Estado mínimo, generando un fuerte impacto social, con aumentos de pobreza, protestas y tensiones políticas.
Milei terminó el congelamiento de tarifas de trenes, colectivos y subtes en el AMBA, aumentando 250‑400 %; suprimió el Fondo Compensador en provincias, transfiriendo la carga tarifaria a las jurisdicciones provinciales; se recortaron sistemáticamente los subsidios de luz, agua y gas a hogares de ingresos medios y bajos; se suprimió el programa de medicamentos gratuitos del Programa de Atención Médica Integral (PAMI). Ya no se provee cobertura total, solo mediante subsidio para quienes cumplan criterios estrictos. Además, Milei cerró los Ministerios de Educación, Desarrollo Social, Trabajo, Mujeres, Géneros y Diversidad; INADI; INCAA; organismos de mediación, entre otros.
Además, hizo recortes en salud pública y ciencia; salarios congelados en centros como el Garrahan, un centro pediátrico de excelencia en el continente; reducción drástica de becas, cancelación de líneas de investigación sobre cambio climático, agroecología y simbología de género
Su enfoque “ultraliberal” busca reducir el tamaño del Estado, centralizando servicios y desregulando sectores básicos (energía, transporte).En definitiva, alinear la economía con principios de Mercados libres, mínima intervención estatal y baja presión impositiva.
El impacto hasta ahora es el aumento de pobreza e indigencia: Según la UCA (Universidad Católica Argentina), la pobreza pasó del 41,7 % al 52,9 % y la indigencia del 11,9 % al 18,1 % en su primer semestre
La oferta de las derechas
¿Será algo parecido a lo que está haciendo su admirado Milei las ofertas tanto de Matthei como de Kast cuando hablan de reducir el Estado por ejemplo?
Porque Evelyn Matthei señaló que no usaría una retroexcavadora como se ufana Milei, sino una podadora para reducir el tamaño del Estado. Dijo que está analizando temas como la duplicidad de funciones y programas; los viajes y la sobredotación de funcionarios. Porque una de sus preocupaciones es la creciente cantidad de empleados públicos en este gobierno, lo que tiene en alerta a la ANEF. Pero nada ha dicho de los funcionarios que entraron en el gobierno de Piñera y que hasta ahora no han sido despedidos.
Por su parte José Antonio Kast dice lo mismo, pero de manera más “suave”. Dijo hace poco que en Argentina se está dando una batalla heroica en contra del Estado clientelista y la ideología estatista”. Y añadió: “La nueva derecha, nosotros, esa del sentido común (…) está ganando terreno en el corazón de nuestros pueblos. Ese trabajo lo hemos visto en las calles, recorriendo cada rincón de nuestros países”, sumó a lo que mencionó sobre las “luces” que se encendían en América Latina. Ese discurso, el de los corazones, fue algo que, comentó en la misma instancia, le inculcó Jaime Guzmán cuando era alumno de Derecho en la Universidad Católica.
Kast anunció el “Plan Reinicia”, que contempla una serie de medidas para “terminar con los privilegios, abusos y distorsiones” dentro del Estado. Una de las medidas que consideran que es clave, es la creación de un nuevo estatuto administrativo “que permita facilitar la desvinculación por bajo desempeño, evaluaciones anuales efectivas, término automático de asesores con el cambio de gobierno, y concursos públicos como regla general”. Además, se buscará crear un registro único digital de funcionarios con el objetivo de transparentar las cifras de empleo público. Todas medidas actualmente en funciones, salvo lo del nuevo estatuto administrativo, que probablemente será revisado en profundidad por la Asociación de Funcionarios Públicos.
Las propuestas de ambos contendores son similares y sobre ellas la ciudadanía deberá pronunciarse en noviembre.
No hay que olvidar que Kast dijo en el proceso anterior que la expresión “la mujer tiene derecho sobre su cuerpo” es una “maquinación intelectual” y calificó la píldora del día después como “la píldora del egoísmo… miedo a un ser indefenso”. También se pronunció sobre el matrimonio igualitario, señalando que parejas del mismo sexo no podrían procrear, por lo cual el matrimonio es sólo entre hombre y mujer.
Por otra parte, su partido ha propuesto prohibir el lenguaje inclusivo en la educación, considerando que forma parte de una agenda ideológica y que la Ley de Identidad de Género “atenta contra el sentido común” planteando escenarios hipotéticos como la imposición de matrimonios que afectarían su libertad religiosa. Su partido ha propuesto prohibir el lenguaje inclusivo en la educación, considerando que forma parte de una agenda ideológica
Kast valora lo que hizo el dictador Pinochet y defendió a figuras como Krassnoff y Castañer, alabando que éste daba “una batalla increíble” por su inocencia. Por lo mismo, ha criticado procesos judiciales contra exmilitares, calificando algunas condenas como “injustas”.
En definitiva, el silencioso Kast no ha vuelto a mencionar la derogación del aborto en tres causales -aunque sí ha criticado al gobierno por el proyecto que busca despenalizar el aborto hasta las 14 semanas-; no se ha referido de nuevo a su fallida propuesta para terminar con el Ministerio de la Mujer; a su oposición al matrimonio homosexual o a la discusión del que o quien está por nacer. Fueron los temas que significaron en gran medida la pérdida frente a Boric. Hoy, está consciente de que tenía un techo electoral y el cambio -siempre calculado- apunta a esquivarlo. Su decisión es buscar a ese electorado insatisfecho, que quiere cambios drásticos, especialmente en seguridad, crecimiento y empleo. Y reducir al mínimo los errores.
No es muy distinta la postura de Kaiser, quien no garantiza hasta ahora un apoyo a Kast si pasa a segunda vuelta. Él es más drástico y verá si los apoyos políticos se lograrán en negociaciones políticas. “Ellos tampoco me van a dar su apoyo incondicional si paso a segunda vuelta. No existen las cosas incondicionales en política”. “Nos interesan los compromisos políticos, de política pública. No queremos que a mitad de camino nuestro respaldo político se transforme en un arma en contra de aquellas cosas en las cuales creemos. Lo hemos visto en el pasado”.





