Proximidad de elecciones abre la temporada de descalificaciones: Kast insulta al Presidente Boric desde el extranjero

Aunque insultos y descalificaciones para el gobierno y particularmente para el Presidente Boric se han repetido, en Chile, desde que comenzó su administración, la temporada de fuertes descalificaciones internas y ahora externas, la inauguró en el extranjero el eterno candidato ultraderechista, José Antonio Kast. De alguna manera el republicano intenta subir algunos puntos en las encuestas donde campea por sus fueros –hasta ahora- la candidata UDI Evelyn Matthei, además de buscar la aprobación del pinochetismo que podría inclinarse a favor de la hija de un ex miembro de la Junta Militar de Pinochet.

Lo insultos de Kast hacia el Presidente se dieron en la convención anual de Vox “Europa Viva 24″, en Madrid, donde se reunió lo más granado de las distintas familias de la ultraderecha europea, estadounidense y latinoamericana a tres semanas de las elecciones europeas del 9 de junio. Ese fue el escenario donde dos sudamericanos vociferantes –Kast y el presidente argentino Milei- dieron rienda suelta a su antiprogresismo. El primero, no sólo insultando al Presidente de Chile sino además, a la memoria del Presidente Salvador Allende. El segundo, atacando de manera soez a la esposa del Presidente de España, país que de inmediato reaccionó retirando a su embajador, exigiendo disculpas públicas del argentino y dejando en el aire la posibilidad de romper relaciones si Milei no lo hacía.

Envalentonado por el público, Kast no trepidó en asegurar que el Mandatario chileno encabeza “el Gobierno más fracasado de la historia del país, solo a la altura del de Salvador Allende”. Su discurso, la forma y el fondo estuvieron fríamente calculados. De hecho dijo que su anterior intervención en el ultraderechista encuentro que días antes había sostenido con sus pares en Hungría, había provocado punto menos que un escándalo. Y esta vez, dijo entre sonrisas, será peor. Es lo que buscaba para atraer la atención.

Calificar al Presidente Boric como “travesti político, no es una falsedad”, dijo Kast, porque “hace un par de años estaba en las calles insultado a militares y policías y hoy se arrodilla frente a las viudas de los policías que han asesinado durante su gobierno, eso es hipocresía”. “Es un travesti político que prometió que bajo su gobierno sería la tumba del liberalismo, y ahora como presidente nos pretende dar cátedra de crecimiento económico y en inversiones”. “¿Quién lo entiende? Ese gobierno que hoy se disfraza de policía, que usa un lenguaje duro contra la inmigración, no ha cambiado nada”.

¿Todo malo?

Así y sin quererlo, Kast reveló las preocupaciones de la derecha por las buenas cifras que están finalmente asomando en el país. La estrategia de negarle todo y de encontrar todo malo, peligraba. Ya hay ejemplos en materias de seguridad y en la economía, que les guste o no, está repuntando. Levemente, pero lo está.

Así lo evidenció el último informe del Banco Central que está muy lejos de ser “comunista”, como la derecha acostumbra a descalificar y que dio cuenta que gran parte de las actividades tuvieron cifras positivas en el periodo.

Lo dijo el ministro de Hacienda, Mario Marcel: “son cifras, tanto en comparación anual como trimestral, muy positivas. Las más positivas desde el comienzo del 2022 -apuntando a la sobre expansión del periodo-. Se validan las perspectivas de crecimiento para el conjunto del año”. Las estimaciones de Hacienda de crecimiento para este año son de 2,7%. Destacó el crecimiento de la demanda interna que subió un 2,1%, señalando que es un indicador “bastante robusto, con un crecimiento del consumo privado de 1,8%, con lo cual se comienza a recuperar la caída del consumo durante el año pasado”. Respecto a las cifras de inversión, señaló que “comienza a frenarse la caída que tuvimos durante los trimestres anteriores, con una caída de 0,1% respecto del trimestre anterior desestacionalizado”. Destacó también la recuperación del comercio, y el crecimiento de la construcción que revirtió la caída del trimestre anterior.

Fue en este escenario que la situación de Kast se tomó la agenda. Justo cuando en el país se instalaba el tema del CAE, un problema que ningún gobierno ha podido resolver desde que se construyó beneficiando desgraciadamente a los bancos. Y, justo cuando a su vez, se escuchaban las voces al borde de la desesperación de empresarios clamando la ayuda del gobierno para resolver el problema del puerto Coronel, donde la paralización de actividades ha provocado pérdidas millonarias. Para ellos obviamente. Lo mismo que ocurrió hace años por ejemplo, con el diario El Mercurio, salvado de morir por la dictadura de Pinochet.

Competencia y enojos en la derecha

Mientras, los partidos de ambos lados del espectro siguen preparando el proceso electoral que se avecina en octubre. Primarias se realizarán en pocos días más, para resolver quiénes serán definitivamente sus candidatos en las comunas donde aún quedan por dirimirlos. Más en la derecha, que no fue capaz de resolver su representación compitiendo, una vez más, con los Republicanos que aspiran a cupos que la derecha cree propios. Lentamente, las páginas y espacios de los medios comienzan a revelar qué está pasando con las candidaturas en la derecha. El desorden es más que evidente.

Solo como un ejemplo de ese desorden, un candidato que se creía más que seguro para competirle a la oficialista Macarena Ripamonti en la deseada comuna de Viña del Mar, Iván Poduje, se queja amargamente de que está haciendo campaña en solitario y que los partidos que le juraron apoyo –RN, UDI Evopoli- aún no se deciden. Es la situación que se repite en varias comunas más.

La complejidad de la situación quedó al desnudo cuando en un evento partidario de los Republicanos, Kast enfatizó las diferencias con sus “socios”. En su intervención recalcó que “somos un proyecto político diferente. Hay algunos que están sacando cálculos y viendo cupos en vez de presentar propuestas”. Y más virulento fue, el presidente de Republicanos, Arturo Squella, quien afirmó que los partidos de Chile Vamos “no estaban acostumbrados a tener que negociar”. Y Republicanos pretende controlar el 18% de las comunas del país.

Squella dio por muerta la mesa de coordinación electoral que reúne a los partidos de la oposición. “Le hemos comunicado a los partidos de Chile Vamos que ya no es necesario que se coordinen con nosotros en aproximadamente 280 comunas. Eso, aunque parezca increíble, no está siendo suficiente. Por lo mismo, siento que esa mesa de coordinación está, hoy día, con una suerte de respirador artificial”. Fue lo mismo que repitió al día siguiente. Desde Chile Vamos, Creen que estas bravatas son para conseguir justamente los cupos que necesitan. Si hasta se afirma que en su estrategia está la de aliarse con los Demócratas de Ximena Rincón, cuestión que al parecer, la senadora no le hace asco, aunque niegue su intención de aliarse con la ultraderecha.

Y qué pasa con el CAE 

Las declaraciones en un canal de TV de la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, respecto del CAE, tema que se supone será uno de los ejes de la cuenta pública del Presidente Boric en pocos días más, mostró desorden ahora en las filas del oficialismo: “Fui y soy crítica de condonar el CAE, porque creo que es un tema que se ha debatido bastante y que no hay recursos suficientes para aquello. Son tres o cuatro puntos del PIB que no estamos en condiciones de asumir como país”. La senadora agregó que “entendemos que hay un problema social, pero hay que ser justos con quienes pagan las deudas, porque si no, es un incentivo a no cumplir las obligaciones”. “Esto del ofertón de la condonación del CAE no es posible y creo que solo se hace por motivaciones electorales”. Concluyó sus declaraciones, añadiendo que “populismo es prometer cosas en las que no están los recursos suficientes”.

Por supuesto que sus palabras trajeron reacciones a favor y en contra dentro de su propio partido. A favor, de un senador que es poco querido en las filas socialistas y en contra, del jefe de bancada PS, Daniel Melo: “El gobierno debe insistir en sacar adelante los cambios sociales que comprometimos, la reforma al sistema de pensiones y el nuevo pacto fiscal que asegure más recursos para financiar derechos sociales, mejor salud y hacernos cargo de la deuda del CAE, siempre con responsabilidad fiscal”.

El presidente del Frente Amplio, Diego Ibáñez, pidió esperar a ver el detalle del proyecto, explicando que “esto no se trata de una política de condonación puntual, sino de una nueva propuesta de financiamiento para la educación superior”. Junto con eso, pidió no olvidar “el principio de lo justo” para incorporar de forma especial a “quienes se han sacado la mugre, quienes han pelado el ajo, por trabajar y por pagar”.

La presidenta de la Juventud Comunista, diputada Daniela Serrano, dijo por su parte: “Todos los partidos que componemos la alianza de gobierno tenemos muy claro cuál es el programa. Uno de los aspectos fundamentales para la educación superior ha sido la condonación de la deuda educativa y buscar un nuevo sistema de financiamiento. Desconocer aquello es una irresponsabilidad”. Y refiriéndose a las declaraciones de la jefa del PS, aunque sin nombrarla, añadió que los partidos del oficialismo pueden manifestar sus observaciones “sobre momentos políticos para poder hacer esto, sin embargo, llamar electoralista a esta propuesta es parte de un desconocimiento brutal, entendiendo que hoy día son miles las familias que fueron estafadas por un sistema de financiamiento perverso que hace que los y las estudiantes se endeuden con la banca”.

Por su parte el timonel del PPD y presidente de la Comisión de Educación del Senado, Jaime Quintana, no está de acuerdo con su par del PS y cree que el gobierno debe avanzar en lo prometido en su programa: “Si bien se trata de un compromiso especial del Presidente Boric, lo cierto es que contar con una política de créditos para la educación superior es una materia pendiente al menos de los últimos dos gobiernos”.