
Natalia Flores González, Coordinadora Política Vicepresidencia Nacional de la Mujer PSCH y Coordinadora Programa Feminismo Instituto Igualdad
La historia oficial suele tener una caligrafía marcadamente masculina. Cuando se habla del 19 de abril de 1933, la memoria colectiva evoca rápidamente los nombres de Marmaduke Grove, Eugenio Matte o Oscar Schnake. Sin embargo, en aquel salón de la calle Serrano donde nació el Partido Socialista de Chile (PS), el aroma de la revolución no era solo de tabaco y testosterona. Había 27 mujeres. Y no estaban allí para servir el café, sino para dictar el futuro del socialismo feminista.
Es curioso —y por decir lo menos, injusto— que en un partido que hoy abraza el feminismo como pilar fundamental, las identidades de sus arquitectas originales hayan quedado, durante décadas, relegadas a las notas al pie de página.
Las firmas que la historia borró
Para entender la génesis del socialismo chileno, hay que mirar más allá de los grandes discursos de balcón. Las fundadoras del PS no solo traían consigo la lucha de clases, sino la urgencia de una emancipación de género que sus compañeros de fila a menudo no terminaban de procesar.
Aunque el relato tradicional las ha omitido, su influencia fue determinante a través de diversos frentes:
- La Fuerza Intelectual: Mujeres que pusieron su firma en el acta fundacional, validando con su pensamiento crítico los cimientos de la nueva organización.
- El Activismo de Base: Dirigentes que vincularon la lucha obrera con la exigencia de derechos civiles básicos para la mujer.
- La Vanguardia Jurídica: Líderes que comprendieron, mucho antes que la ley, que el socialismo debía ser el vehículo para alcanzar la igualdad legal definitiva.
- La Educación Popular: Maestras y trabajadoras del Estado que llevaron el ideal de justicia social directamente a las aulas y a los sindicatos de trabajadoras.
Mucho más que «acompañantes»
Estas 27 mujeres no llegaron al socialismo por inercia. Lo hicieron en un contexto donde ni siquiera tenían derecho a voto en elecciones nacionales. Su militancia era un acto de rebeldía doble: contra el capital y contra el patriarcado que las quería recluidas en el ámbito privado.
Desde los movimientos de emancipación de la época, las fundadoras empujaron al partido a entender que no hay justicia social posible si la mitad de la población vive bajo tutela masculina. Su pensamiento se resumía en una convicción clara:
«La libertad del trabajador debe ser, por definición, la libertad de la trabajadora. No se puede construir un mundo nuevo con manos que aún cargan cadenas domésticas».
El reto de la memoria
Hoy, el Partido Socialista de Chile se define como un partido feminista. Pero para que esa etiqueta no sea solo un eslogan de campaña, es vital reconocer que el hilo violeta está tejido en la bandera roja desde el primer día.
Las fundadoras de 1933 no fueron «anexos» decorativos. Fueron dirigentas que organizaron la Acción de Mujeres Socialistas, que escribieron en la prensa obrera e instalaron temas como la salud reproductiva y la igualdad salarial cuando el resto de la clase política aún discutía si las mujeres tenían la capacidad intelectual para sufragar.
Reivindicar su existencia no es un ejercicio de nostalgia, sino de justicia histórica. Es hora de que, al pasar lista por aquel abril de 1933, las voces de aquellas que abrieron el camino resuenen con la misma fuerza que las de sus compañeros. Porque el socialismo chileno, desde su primer suspiro, también inspiración feminista y rostro de mujer.
* Las 27 fundadoras son: María Luisa Santander Oyarzún, María Sotelo Díaz, Margarita Cornejo Jérez, Adela Araya Vargas, Carmen Rodríguez Villalobos, María Rodríguez Villalobos, María Rebolledo Ortiz, Cipriana Miranda Miranda, Ludovina Cordova, Felia Fernandez Manriquez, Lucila de Mujica Salvo, Juana de Renán, Eva Bandember Gajardo, Teresa Silva Villarroel, Elena de Izquierdo Villarroel, María Arancibia Martinez, Olga González San Martín, Olga de Arancibia Herrera, Amanda Herrera Magaña, Teresa Cuevas Herrera, Ana Acosta Martinez, María Grunest, Hermnia Vasquez Martinez, Herminia de Lira Cuadra, Adela Araya Vargas, Rosa Gomez Peña y María de Díaz Farfán
(Fuente: Acta Fundacional Partido Socialista de Chile. Archivo Nacional de Chile)





