miércoles, junio 17, 2026
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Mirar al cielo y saber qué hay

Gracias a una iniciativa de Unicef, la reconocida astrónoma Tere Paneque y el premiado artista gráfico Pedro Prado, ambos chilenos, desarrollaron una publicación para explicar el Universo, la que ha cobrado mayor interés dados los acontecimientos espaciales de este primer trimestre.

El “Abecedario Astronómico” de Unicef, ha vuelto a llamar la atención en estos meses gracias a fenómenos como el eclipse lunar del 3 de marzo, la misión Artemis 2 de la Nasa que, entre el 1 y el 11 de abril nos hizo mirar hacia el cielo imaginando cómo sería el otro lado del satélite natural terrestre y, por cierto a la alineación planetaria que puso el 18 de abril  a Mercurio, Marte, Saturno y Neptuno a hacer fila en el firmamento.

Esta publicación, que explica de manera simple complejas formas espaciales, que alguna vez algún científico descubrió como respuesta a múltiples investigaciones, está disponible gratuitamente en internet, en sus versiones a todo color y coloreable. Sus descargas en estos meses han aumentado, dado a que recoge, desde la “A” a la “Z”, conceptos que permiten descubrir y admirar el universo y sus componentes.

Conversamos con sus creadores, el novelista gráfico e ilustrador Pedro Prado y la joven astrónoma y embajadora de Unicef, Tere Paneque.

-Esta fue una invitación de Unicef a participar de este proyecto –dice Pedro-. Tere es una persona muy agradable para trabajar en equipo y muy generosa. Ella había planteado esta idea brillante de explicar conceptos de la astronomía con una estructura de abecedario y yo pensé ‘pastelero a tus pasteles’, porque en ningún caso iba a interferir en sus elecciones que eran llamativamente ambiciosas.

Así es que, antes que al Artemis 2 subieran una mujer y tres hombres, para el “Abecedario Astronómico” Paneque y Prado habían imaginado a cuatro niñas y niños viajeros que, en su nave espacial alada con forma de chinita, recorren el universo explicando sus misterios.

Desafíos exitosos

Unicef se decidió por este proyecto consciente de que en Chile menos de la mitad de los estudiantes de 4° básico alcanza el nivel adecuado en el Simce, y valorando tanto el hecho de que su embajadora Tere Paneque, desde la ciencia y la literatura ha inspirado a miles de niños y niñas a mirar el cielo con curiosidad. Y escogieron trabajar con Pedro Prado que, desde su oficio y talento, ha hecho un gran aporte a los derechos de la infancia.

Cuenta Ana María Ojeda, encargada del proyecto y especialista de Comunicaciones de Unicef:

-La idea fue compartir los conocimientos de nuestra embajadora Teresa Paneque. Vimos varias alternativas hasta que llegamos al ABC… Estábamos en eso cuando pensamos en sumar a Pedro Prado, que desde hace 30 años es el ilustrador de nuestro calendario y de tantos otros proyectos. Pensamos que incorporar a los personajes del calendario al libro le daría continuidad e identidad al proyecto, porque después de tres décadas, ya hay una identificación de las ilustraciones con Unicef.

Tere Paneque imaginó el proyecto desde la concepción de la astronomía como una ciencia multidisciplinar.

 – Va desde matemáticas hasta física, geología, química y además es un gatillante de la curiosidad, de la creatividad, para grandes y jóvenes. En particular, entre los más pequeños se puede generar un interés por el aprendizaje de la ciencia, la tecnología, la matemática, la educación. Y también es transversal, porque ayuda a ser mejores ciudadanos, al entender por qué es importante cuidar el planeta, y al fascinarnos por el trabajo en equipo. Porque los grandes desafíos que resuelve la exploración espacial y el estudio de nuestro universo suceden en un entorno donde todas las preguntas son válidas y donde también entendemos que para llegar a estas respuestas complejas, tenemos que colaborar con otras personas y otros saberes.

Para dar forma gráfica a estas ideas, Pedro Prado -premiado autor de novelas gráficas como la saga sobre la matanza de la Escuela Santa María de Iquique- imaginó un libro de divulgación científica que no fuera tradicional.

– En mi cabeza fue como que se sienta como un cómic, con viñetas y diálogos de los personajes, con humor, pero con un respaldo de texto científicamente sólido, no parafraseado a través de los personajes. Por otra parte, Unicef me permitió utilizar mi pandilla de personajes del calendario de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, que dibujo para ellos desde 1996, y enviarlos por primera vez a esta aventura espacial, con nave incluida.

A su vez, la experiencia de la astrónoma con el artista fue más que positiva:

-Trabajar con Pedro fue maravilloso. Es una persona muy creativa y también muy dispuesta a aprender cosas nuevas. Yo, por el contrario, tengo muy poco talento artístico (jejeje), así es que aportaba con las explicaciones científicas y Pedro no solamente dibujaba lo que yo había descrito, sino que buscaba información adicional para ir complementando la información que ya estaba ahí. Eso fue lo que nos llevó a tener el mejor producto posible. Y con su humor también, que está tan presente dentro de los dibujos y las ilustraciones que hace. Creo que eso le da una identidad propia al trabajo y que me hace muy agradecida de poder haber trabajado con él.

El alcance del Abecedario

El libro está disponible en cuatro formatos: dos versiones digitales (una a todo color y otra para colorear) digitales y un libro impreso para cada una de ellas.

-El impacto ha sido muy grande –cuenta Pedro- A los niños y niñas les ha encantado y ya se han generado  productos asociados a él, como una alfombra coloreable y una exposición. Además Tere Paneque, en su rol de embajadora Unicef, le ha dado mucha visibilización.

Y ella complementa:

-Hemos desarrollado actividades sobre todo organizadas por Unicef, de distintas presentaciones. Se ha presentado en el MIM; se hizo una distribución a través de las instituciones de la Junji en el norte del país, en sectores muy ligados a las observaciones espaciales en la cercanía de los observatorios astronómicos. El material está a disposición libre en internet para que cualquier persona lo pueda descargar. A mí me ha tocado en varias charlas que lleguen profesores, que lleguen estudiantes con los libros impresos, anillados y coloreados, así que creo que ha sido un material ocupado ampliamente en el mundo.

Al cierre de este reportaje, Unicef reportaba 40 mil visitas al libro en la web institucional y 9 mil descargas descargas de los libros digitales.