domingo, agosto 2, 2026
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Alerta Sudamericana: ¿Triunfo de la ultraderecha?

Sudamérica vive un recambio de gobernantes. Lo más reciente son el ascenso de Keiko Fujimori en Perú y el de Alberto de la Espriella en Colombia. ¿Triunfo de la ultraderecha?

 

Panorama regional

Sudamérica vive un recambio de gobernantes. Lo más reciente son el ascenso de Keiko Fujimori en Perú y el de Alberto de la Espriella en Colombia. ¿Triunfo de la ultraderecha? Veamos…

En Argentina, Milei se acerca a las elecciones del próximo año cayendo en las encuestas, especialmente en el voto joven que le dio la victoria, con una economía reprimarizada (es decir, abocada a materias primas y alimentos) y una población castigada en su consumo merced al ajuste y la motosierra. En Perú, Keiko obtuvo el 17% de los votos en primera vuelta y ganó en segunda por escaso margen gracias a «votos prestados». Su oferta: «reordenar» el país y recuperar su crecimiento de antaño. La sombra del padre no se despeja y, para gobernar, necesitará que su partido plebeyo se alíe con la oligarquía limeña.

Colombia está políticamente dividida, pero es más que probable que el nuevo gobierno se reconcilie con Washington D.C. en términos políticos y militares. Al lado, cada día que pasa, el virtual protectorado se afianza, mientras María Corina sufre el despecho imperial. Rodrigo Paz enfrenta el alejamiento de Samuel Doria y, por otro lado, tiene la desconfianza de los movimientos sociales que antaño agrupaba el MAS. Paraguay persiste en su régimen de partido de Estado, y Uruguay da ejemplo de tolerancia, civilidad y alternancia. Ecuador mantendrá su ritmo, arropado ahora por sus vecinos.

Lo más importante: Lula se perfila como favorito luego del paso de Milei, con su secuela de insultos e intromisión en el proceso electoral brasileño. Hasta aquí, ¿alguien escuchó hablar del péndulo? Eso sí, Sudamérica está lejos de drones y misiles, pero sus efectos políticos y económicos la golpean.

Perspectivas

Ante este cuadro, quedan dos pendientes políticos: las elecciones parlamentarias en Estados Unidos y las presidenciales en Brasil. Una derrota de Trump crearía un escenario difícil para aquellos gobiernos que han optado por el seguidismo a MAGA (no la de Rayuela), y más de algún opinólogo o asesor aprenderá que, en política, a veces los amores no siempre son correspondidos. Agreguemos que, en Brasil, el nuevo gobierno será más de Lula que del PT.

Para un pequeño país austral, abierto al comercio mundial, la enseñanza es que no sirve enamorarse de las ideas y es más práctico analizar la realidad, salir del provincianismo y asumir que, como decían ‘Los Iracundos’, «el mundo está cambiando».