sábado, julio 25, 2026
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Bachelet: «La ONU es insustituible»

La expresidenta chilena participó en el diálogo abierto de candidatos a Secretario General y defendió su experiencia política y de gestión para liderar la organización en un momento de profundas crisis globales.

Foto: Pantallazo transmisión oficial UNWeb.tv

 

Con un diagnóstico realista sobre un mundo fragmentado por guerras, desigualdad y crisis climática, la expresidenta de Chile, candidata de Brasil y México, Michelle Bachelet, expuso este jueves sus credenciales para convertirse en la próxima Secretaria General de las Naciones Unidas, en un diálogo abierto organizado por la Presidencia de la Asamblea General.

Bachelet, quien fue dos veces jefa de Estado y directora de dos entidades de la ONU (ONU Mujeres y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos), fue la primera en tomar la palabra entre los seis candidatos que aspiran a suceder a António Guterres al final de su segundo mandato, en 2027.

Vestida de verde brillante y en perfecto inglés, calificó a la organización como «el logro más remarkable de la humanidad» y defendió su vigencia pese a las críticas. «Tiene deficiencias, pero la crisis actual no la hace menos relevante, sino más necesaria», afirmó.

Planteó que su prioridad como Secretaria General sería defender, preservar y mejorar la institución mediante reformas continuas, para que pueda responder con mayor eficacia a los desafíos del siglo XXI: conflictos armados en Ucrania y Medio Oriente, brechas económicas entre naciones, avance de la inteligencia artificial y la creciente competencia geopolítica entre las grandes potencias.

Una ONU más ágil pero más fuerte

La candidata enfatizó que las reformas que impulsaría buscan construir «una ONU más delgada, pero con más músculo» —en sus propias palabras—, es decir, una organización más eficiente y ágil, pero no debilitada. «Necesitamos una ONU que sea más ligera, pero no débil. Una ONU que pueda producir resultados cuando la gente lo necesita», sostuvo.

Bachelet dedicó un pasaje de su intervención a la necesidad de recuperar la confianza ciudadana en la organización. «Espero que después de cinco años, la gente confíe en la ONU porque verá que está más cerca de sus problemas, que es responsable», afirmó.

Para lograrlo, propuso acercar la institución a las personas, de modo que sientan que la organización «representa verdaderamente a los 193 Estados miembros» y que todos tienen voz, sin importar su poderío. «La ONU es un espacio único donde países poderosos y países sin poder pueden dialogar y encontrar soluciones», destacó.

«Si logramos eso, la gente confiará en la ONU, y eso significará que la organización seguirá cumpliendo su rol relevante y esencial», concluyó.

Autoridad moral y realismo sobre Gaza

Uno de los momentos más destacados de su intervención llegó cuando fue cuestionada sobre el conflicto en Gaza y los límites de la autoridad moral del Secretario General. Bachelet reconoció con franqueza que denunciar violaciones a los derechos humanos o al derecho internacional no siempre es suficiente para cambiar el rumbo de los hechos.

«La ONU puede documentar el sufrimiento y llamar a la acción, pero no puede obligar a las partes a cambiar de rumbo», admitió.

Ante la pregunta de qué herramientas concretas utilizaría si la autoridad moral no basta, la candidata mencionó el artículo 99 de la Carta de la ONU, que permite al Secretario General llevar un asunto al Consejo de Seguridad. Sin embargo, matizó que su efectividad «depende del momento y el contexto», y que en crisis ya desatadas como la de Gaza, «no siempre es la mejor opción».

En su lugar, propuso una estrategia múltiple: presencia sobre el terreno, trabajo directo con las comunidades afectadas, búsqueda de aliados que puedan incidir en el cambio, y activación de la Asamblea General cuando el Consejo de Seguridad se encuentre bloqueado, recurriendo al mecanismo Unidos por la Paz.

«Hay que usar todas las posibilidades y estar siempre abierto a identificar estrategias, aunque no sean perfectas, que permitan acercar a las partes», sostuvo.

El rol de la ONU frente a la inteligencia artificial

Consultada sobre los diversos desafíos que enfrenta la organización, Bachelet puso especial énfasis en el impacto disruptivo de la inteligencia artificial y destacó el papel único que puede jugar la ONU como espacio de convergencia.

«La ONU es un lugar muy especial para convocar a todos los Estados, pero también al sector privado, a la academia y a las personas que desarrollan estas tecnologías», señaló.

La candidata propuso que, desde la Secretaría General, se debe trabajar para identificar qué aspectos de la IA requieren una gobernanza global y, al mismo tiempo, desarrollar lo que denominó «una mezcla inteligente de medidas» que permitan, por un lado, establecer reglas claras respaldadas por los gobiernos y el sector, y por otro, impulsar la innovación y la capacidad del sector privado para seguir avanzando en estas materias esenciales.

«La ONU ha sido en el pasado y puede ser un convocante muy importante porque puede sentar juntas a todas las personas involucradas en estos temas», afirmó.

El evento fue transmitido por UN Web TV y contó con la participación de delegados de Estados miembros, representantes de organizaciones no gubernamentales y personal de la ONU en una ronda final de preguntas y respuestas. 

Recordemos que la selección final recaerá en la Asamblea General, a propuesta del Consejo de Seguridad, y se espera que el nombre del nuevo Secretario General sea anunciado antes de que concluya el mandato de Guterres a finales de 2026.

Sin comentarios

El diálogo de este jueves marcó un hito en el proceso de selección del próximo Secretario General, al ofrecer un espacio público para que los candidatos presenten sus visiones ante la comunidad internacional; sin embargo, en los pasillos de la sede del organismo internacional, el cotilleo giraba en torno a la publicación del diario New York Post en que se aseguraba que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fiel a su estilo, buscaría promover la candidatura de Gianni Infantino, titular de la FIFA, para convertirse en el próximo secretario general de Naciones Unidas, ya que considera que “el dirigente suizo es respetado internacionalmente y posee una capacidad especial para reunir a personas y gobiernos”. 

Trump e Infantino estrecharon su relación durante la organización y el desarrollo del Mundial 2026, disputado en Estados Unidos, México y Canadá. El presidente de la FIFA también entregó al gobernante estadounidense el primer Premio de la Paz creado por el organismo.

La propuesta de Trump se conoce en medio de una larga y compleja relación con Naciones Unidas y otros organismos multilaterales. Sólo durante sus administraciones, el mandatario retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre cambio climático, anunció la salida de la Organización Mundial de la Salud y abandonó el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. 

El suizo anunció su intención de buscar una nueva reelección como presidente de la FIFA en el proceso que se desarrollará en marzo próximo y no emitió declaraciones públicas sobre la propuesta informal del mandatario ni sobre la opción de llegar a Naciones Unidas.