Por una larga y valiosa trayectoria profesional, destacando sus dos grandes creaciones en el periodismo nacional, la revista Paula y El Diario de Cooperativa, la periodista Delia Vergara Larraín recibió ayer, jueves 25 de marzo, el Premio Lenka Franulic que otorga año a año la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas (ANMP).

A la ceremonia, realizada por zoom, contribuyó también con su homenaje desde San Francisco, California, la escritora Isabel Allende, miembro del equipo de Paula, quien recordó su llegada a la revista femenina surgida en 1967, gracias a la confianza que depositó en ella la premiada, aún cuando no era periodista. Calificó al mundo del periodismo como “el mejor momento” de su vida, cuando por primera vez sintió pertenecer a una comunidad, una comunidad de mujeres que pensaba como ella.

Bernardita del Solar, presidenta de la ANMP, comenzó la ceremonia – que por segundo año consecutivo se realiza en forma digital debido a la pandemia -, con una breve presentación de quien fue Lenka Franulic, la primera periodista chilena que destacó con sus reportajes nacionales e internacionales en una profesión que entonces, años 40 y 50, parecía exclusivamente del mundo patriarcal. Explicó luego que un jurado compuesto por la anterior premiada, un Premio Nacional de Periodismo y el director de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, entre otros profesionales, escogieron a la nueva galardonada, a quien cedió la palabra.

ABC del feminismo

Delia Vergara, de cabellos blancos y elegante traje azul-morado, 78 años, resumió su larga y fructífera trayectoria profesional, que comenzó tras estudiar Periodismo en la Universidad de Chile y luego un posgrado en la Universidad de Columbia en Nueva York. Expresó que a ella el periodismo la sacó de su burbuja de “niña bien” y de un ambiente conservador y le facilitó la rebelión contra una sociedad que estimaba injusta abriendo paso al discurso feminista, provocando escándalo con temas como la anticoncepción o el aborto, suavizado con las sátiras de Isabel Allende sobre los “trogloditas” (maridos), en una sociedad chilena que recién comenzaba a despertar a los cambios sociales.

Se refirió al gran equipo que formó con las colegas Amanda Puz (residente en Francia desde su exilio), Malú Sierra, quien también se hizo presente digitalmente en la ceremonia, y Constanza Vergara, así como al gran apoyo que significó la participación entusiasta del dueño de la Editorial Lord Cochrane, Roberto (Robin) Edwards como fotógrafo de la moda en la revista. Indicó que pese a que revista Paula continuó existiendo hasta hace poco, ya despojada de su línea avanzada, su gestión terminó con el golpe militar en 1973.

Fundadora de El Diario de Cooperativa

Al quedar cesante, logró convencer a directivos de Radio Cooperativa, que el escenario trágico de la dictadura, con abusos, tortura, muertes y desaparecimientos diarios de personas, era una realidad que el Periodismo radial tenía que dar a conocer a los chilenos y así fundó “El Diario de Cooperativa”, en los momentos más difíciles de la dictadura. En él hicieron sus primeras armas los periodistas Sergio Campos (Premio Nacional de Periodismo), Patricia Politzer y Milena Vodanovic (también presentes digitalmente). Destacó también entre sus colaboradoras a las periodistas Manola Robles (de reciente fallecimiento), Carmen Castro (que  reporteando Cancillería informaba la triste imagen de nuestro país en el exterior), y Marianela Ventura (también fallecida), reportera esta última de las terribles verdades que entregaba la Vicaría de la Solidaridad de la Iglesia Católica chilena que conducía el Cardenal Raúl Silva Henríquez.

“Prácticamente a diario secuestraban gente y la Marianela o la Pamela Pereira llegaban corriendo a la radio con una copia del recurso de amparo antes de que naufragara en la indignante no justicia de ese tiempo -recuerda Delia-. Nosotros sin perder minuto lo voceábamos y así muchas veces salvamos vidas”.

No era fácil hacer periodismo libre en los 70, en plena dictadura.

“Teníamos a la DINACOS con su censura encima -añade-. Todavía resuenan en mis oídos las citas perentorias al Ministerio del Interior y al Ministerio de Defensa. ´Por qué hablan de desaparecidos¨ era el reclamo recurrente y majadero”.

Cuatro años estuvo al pie de ese cañón, pero luego los dueños de la radio se cansaron de perder avisos y según Delia, “no sabían apreciar demasiado lo importante que era darle voz y legitimidad, política y humanamente, a la izquierda perseguida”.

Luego intentó sin éxito recrear una revista femenina que se llamó Clan, para a continuación trabajar con grupos de mujeres en ollas comunes, a las que dio visibilidad en la televisión con microprogramas financiados por el Fosis, de Mideplan (hoy Ministerio de Desarrollo Social y Familia). Por último cumplió su sueño de dar forma de libro a lo que aprendió con la sabia sicóloga feminista Lola Hoffmann, en “Encuentros con Lola Hoffmann”, que se vende hasta hoy en librerías.

La “niña bien” que se “descarrió para siempre”, según su propia definición, recibió ayer el mejor premio para las periodistas mujeres, que no lleva ningún aporte en dinero, pero sí el invaluable honor de ser destacada por sus pares.

FOTOS (1): Delia con Toño Freire, Raquel Correa y Lidia Baltra en la celebración de los 50 años de la Escuela de Periodismo de la U. De Chile.

(2) Delia Vergara con María Elena Hermosilla y su hermana Cecilia, festejando un “Paso de agosto”.