La periodista Patricia Collyer Canales esperó inútilmente durante cinco días ser trasladada a una residencia sanitaria en Ñuñoa, luego de dar positivo al examen de PCR que se realizó en la Clínica UC Christus de Providencia.

Durante algunos días la profesional sentía que tenía cero energía y un decaimiento que califica de “brutal”. Decidió realizar un examen para descartar el Covid y así cuidar a la familia que tiene en su casa. Lo hizo de manera privada, y pagó con bono Fonasa 12.500 pesos.

Al día siguiente la llamaron para avisarle que su examen había dado positivo y que la iban a llamar de una residencia sanitaria de la comuna. Nunca llegaron. La llamaron durante tres días preguntándose si aún quería utilizar dicho servicio. Por cierto que lo necesitaba. A esas alturas no era capaz de hacer nada, le costaba hasta moverse. Hizo su maleta y allí quedó. Lo peor -dice- es que nadie le explicó cuáles eran los pasos a seguir, qué debía hacer, qué debía tomar. Solo paracetamol, le dijeron en una oportunidad. Finalmente, cuando se sentía levemente mejor, se enteró que debía haber ido al consultorio de su comuna para que fuera ingresada al sistema, cosa que nunca hizo la clínica.

Patricia Collyer
Patricia Collyer Canales

“Uno se pregunta que si a uno, que es clase media, profesional, informada, que puede hablar y reclamar, igual vive una situación kafkiana, ¿qué pasará con personas que viven en los extramuros, que no entienden el proceso del coronavirus?. No logro entender tanta burocracia. Que por un lado el mensaje sea que nos cuidemos y cumplamos los protocolos y, por otro, estos no se cumplan y dejen a la gente medio abandonadas”, se pregunta la periodista.

El equipo de Página 19, le envía todas las buenas vibras para que se recupere pronto y sigamos contando con sus excelentes columnas de opinión. Abrazos querida Patricia!!!