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Ángeles y Demonios: “de negociadores a electores” parte 2

Crédito foto: Patricio Muñoz Moreno

Crédito foto: Patricio Muñoz Moreno

La negociación del oficialismo terminó el 18 de agosto, a las 23:40 hrs. Para efectos históricos fue un gran logro terminar antes del cierre de las inscripciones.

El desafío fue establecer acuerdos respecto de necesidades, intereses o posiciones distintas entre los partidos del conglomerado (+ la DC), no obstante, entre las declaraciones, existía un lugar común: Jeannette Jara.

La meta fue ajustar esas “necesidades” a 183 cupos disponibles para candidaturas a diputados/as y a 30 cupos para senadora/es. En las primeras citas, las formulaciones o intereses de todas las organizaciones superaban ampliamente esta cifra. Al punto que los requerimientos llegaron a 403, pasando en las semanas siguientes a 249.

Los cupos consignados enfrentaron una numerosa concurrencia de expectativas partidarias, conllevando la necesidad de crecer por parte de las mismas, gestionando, finalmente, no caer en la ilegalidad al no superar el 5% de los votos o lograr 4 diputaciones electas en el congreso, como umbral mínimo de legalidad. Junto con lo anterior, otro desafío, la presencia de 75 diputada/os en ejercicio que alcanzaron sus escaños, en diferentes circunstancias (voto voluntario) y provenientes de distintos pactos. Todo ello presionaba, reunión tras reunión a los partidos, decantando con la abrupta ruptura de FRVS y AH, quienes en sus peticiones comenzaron con 59 y 31 cupos respectivamente, los mismos que, finalmente, en el proceso de validación ante el servicio electoral (SERVEL), obtuvieron la mayor tasa de rechazo de las propias.[i]

El incentivo perverso de creer que, en las elecciones de diputada/os, el mayor número de candidaturas, incluida una buena imagen y/o trayectoria pública de las mismas, permiten más votos, lleva a los partidos a confundir las elecciones. Pues, si bien en las concejalías esa fórmula está probada satisfactoriamente, para el congreso, no es suficiente el número. Más candidaturas no implica más votos.

Además, al mirar en retrospectiva los expertos de la época que diseñaron esto de 155 diputaciones en 28 Distritos, con 3,4,5,6,7 u 8 escaños por distrito, en función de la agrupación de comunas y que comenzó a ser utilizado en las elecciones del 2017, lo hicieron con el sesgo del modelo electoral binominal, lo que implicaba conformar pactos pequeños, no dando espacio para alianzas más amplias. Pues, en 10 distritos se concentra más del 50% del electorado, con el 60% de la/os diputada/os, es en esos espacios donde es posible conformar pactos amplios, pero en la otra mitad del territorio electoral, los espacios se reducen y los requerimientos van en aumento. La experticia de los expertos, ha sido superada por la realidad en el tiempo.

En este proceso de acuerdos, se buscaron fórmulas, arquitecturas, diseños, reglas; pero entre más se tecnificaba la conversación más situaciones particulares aparecieron. Ni el rebuscado modelo de “geometría dinámica”, habría resultado. Hasta se revisaron modelos contra resultados anteriores. Finalmente, la voluntad colectiva por conformar una lista unitaria fue más amplia que el argumento de crecer. En verdad no hay espacio para crecer, cuando el número de partidos supera los escaños en un distrito. Es decir, la conformación de dos o más listas era un hecho, materializándose oportunamente, conservando la lista mayoritaria los principales referentes políticos del progresismo (FA, PC, PS, PPD, PRSD, PL y PDC).

En la complejidad de la negociación, llegó un momento donde el PDC mostró sus cartas, las cuantificó y apeló a la valoración del hecho político que la Junta Nacional había optado por respaldar la candidatura de Jeannette Jara. Acto seguido buscó en los demás partidos la valoración de ese acuerdo y pidió sus 30 cupos. Lo que favoreció sus aspiraciones y dejó con doble tarea a los demás partidos. Acto seguido, los Liberales expresaron su desazón por la magnitud alcanzada v/s sus expectativas. Los Radicales y su generosidad, favorecieron desde el inicio la conformación de la lista unitaria.

El desafío siguiente es conjugar los 5 pactos congresales: “Cambio por Chile” (Republicanos, Libertarios, Social Cristianos), “Izquierda Ecologista Popular Animalista y Humanista” (PH e Igualdad), “Unidad por Chile” (PS, FA, PC, PDC, PL, PPD y PR), “Chile Grande y Unido” (RN, UDI, EVO, Demócratas) y finalmente, “Verdes, Regionalistas y Humanistas” (FRVS, AH) con las campañas presidenciales.

¿Quiénes serán los ángeles o los demonios, que beneficiarán o afectarán las candidaturas presidenciales? La historia recuerda que desde el año 2005 coincidieron las elecciones congresales con las presidenciales en primera vuelta y, en el tiempo los votos presidenciales han sido más que los votos de diputada/os, independiente del sector político. Por ello, los sectores electos, que apoyen en 2ª vuelta, serán ángeles gobernantes v/s la diáspora de las candidaturas derrotadas, sean oficialistas o de oposición actual, engrosando, unas más que otras, las futuras oposiciones.

[i] Ver en https://www.servel.cl/wp-content/uploads/2025/09/RO_0408.pdf

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