Persona no binaria, disidente de la heteronorma, la homonorma y la transmorma. Paria de las diversidades sexuales y piedra en el zapato de las disidencias..
Pudiésemos, en estricto rigor con la historia, identificar los focos de odio alrededor nuestro como un fenómeno que acecha con intensificarse en territorio nacional. Argentina es el ejemplo superior de la instalación de liderazgos que, sin ascos, se permiten enunciar discursos repugnantes de barbarie. Poco después de la asunción de Javier Milei, dos mujeres lesbianas fueron quemadas vivas, por serlo.
En Chile, nos encontramos en terreno inestable más no en el fango aún, en la arena movediza que significa el retroceso hacia un pasado ficticio, perfecto y excluyente. Indudablemente las hostilidades contra la comunidad han aumentado y así lo indican cifras oficiales, (aunque quiera asociarse a un aumento de denuncia, el fenómeno es global e innegable) siendo parte, de hecho, en mi opinión, de la batería ideológica que sostiene las ideas preponderantes en la opinión masiva de acuerdo a los sondeos. La “derechización” que observamos no es sólo la supremacía de la seguridad y el crecimiento económico también en las opciones electorales “de izquierdas”, sino, el realce de los asuntos valóricos que van de la mano, en paquete incluso, con las perspectivas autoritarias y extractivistas que hoy parece ansiar la población chilena.
Además de la predominancia de los discursos autoritarios neo-liberalizadores de la economía, los liderazgos de este ocaso pre oscurantista requieren que se activen todos los dispositivos de control de los cuerpos; la exclusión discriminatoria, la “corrección política” y la verdadera cultura de la cancelación, aquella sostenida en la eliminación y anulación de un otrx.
“Profe Artés, estoy con usted”
En ese contexto, el destacado periodista Víctor Hugo Robles ironiza en su programa de Radio Universidad de Chile con el candidato presidencial Eduardo Artés sobre la ausencia de otras candidaturas en el programa, entre ellas, dice Robles, su vecina de El Cortijo de Conchalí. En medio del dialogo cercano le dice “Profe Artés, estoy con usted”. En efecto, Robles estaba ahí con Artes, conversando para la comunidad. ¿Es esto una falta a la prescindencia? ¿Un delito electoral? ¿Una mayor que los vínculos filiales entre el gobierno y las voces que inundan con el estruendoso silencio de su tolerancia a la censura? ¿Mayor que el préstamo de una “moneda chica” al presidente electo, hermano de funcionarios de la UdeCh, formado en la misma? ¿El aristoprogresismo generando cercos sanitarios alrededor de su candidatura, usando a la Universidad y a la Radio para su campaña? ¿En desmedro de un espacio diverso y disidente? ¿Qué dirá la santa madre diputada trans, que vive en Provi?
En ese contexto, el proto – fascismo en todas sus formas (más y menos carismáticas) van requiriendo una conversión ideológica de las masas, hasta hace poco, indulgentes y tolerantes (aún distantes de la aceptación e integración en lo masivo, sin embargo, condiciones que podríamos describir de “relativa paz” para con la comunidad lgbtiqa+, omitiendo varios cuerpos al año víctimas de la cancelación máxima) que permitían que la comunidad lgbtiqa+ pudiese moderar un poco el miedo que da en Latinoamérica y eb el mundo ser visibles en el espacio público. Esa conversión ideológica ha empeorado la opinión de la comunidad y abierto el paso a peores formas de tratarla, desde fuera y desde dentro.
En el momento que varias han llamado de restauración patriarcal, parece admisible llamar la atención a una persona perteneciente a las diversidades y disidencias sexuales respecto de como ejerce su trabajo. El machismo que vuelve a imperar posiciona nuestros cuerpos, nuestras voces, en una infantilización que admite reprimendas públicas y privadas de los señores sostenedores del orden. De EL orden.
Siempre Viva en Vivo
En ese contexto, la sobre interpretación hostil de las palabras cariñosas de un periodista como Víctor Hugo Robles, de conocida trayectoria con la pluma y boca, poetise radial de “Triángulo Abierto” en los años 90 en Radio Tierra y ahora en “Siempre Viva en Vivo” de Radio Universidad de Chile, periodista y activista conocido por su frontalidad y transparencia y su profundidad intelectual; que, al ser una persona diversa, es un ítem castigable; dicho cuestionamiento sobre interpretativo asoma como otro de estos dispositivos de control, otro de los escalones hacía la barbarización deshumanizante total de las diversidades. Espero que una institución del talle de la Universidad de Chile y sus medios, como Radio Universidad de Chile, sepan visualizar su error antes de que sea muy tarde para la comunidad LGBTIQANB+.
De más está decir, espero, que haya una intención de enmendar. Resulta importante recordarle a los señoríos contemporáneos, que cabe preguntarse siempre, en la aplicación del poder con castigo sobre otro cuerpo, que ocurriría si ese cuerpo, fuese alguien queridx u amadx por usted.
El silencio de quienes se ven beneficiadxs por esta censura. Dígase, partidos de “izquierda” (PC, FA, AH y satélites) es un atentado contra un espacio que usaron antes. Lo mismo acontece con las organizaciones y corporaciones homosexuales adictas al poder que, mientras guardan cómplice por lo sufrido con “Siempre Viva en Vivo”, organizan una regada fiesta electrónica en el centro de Santiago para exigir derecho. ¿Qué esperan para escandalizarse? ¿Una nota de prensa, un permiso de La Moneda?
Mi abrazo y beso coliflor al querido y batallante Víctor Hugo, el Che de los Gays, mi saludo, también, preocupado, bastante, a la Universidad de Chile.
Finalmente, invito a nuestra comunidad a expresar un respeto activo por quienes han luchado y resistido en todas y cada una de las esferas de la vida pública, especialmente en los medios de comunicación, donde resulta tan cuesta arriba. Le demando, urgente e importante solidaridad con “Siempre Viva en Vivo”
Siempre Viva, Nunca Inviva.
