La senadora DC Yasna Provoste dice que trabaja todos los días por la unidad de la oposición. Agrega que se siente parte de aquellos que consideran que trabajar con otros que piensan distinto, no atenta contra su identidad partidaria. Recuerda con nostalgia y cariño aquellos días en que, siendo muy joven, luchó contra la dictadura y luego contribuyó a reconstruir la democracia. “Derrotamos una dictadura, pero todavía no somos capaces de derrotar definitivamente un modelo económico, cultural que se instaló a partir de esa dictadura en nuestro país”, afirma convencida.

Cuando se acusó constitucionalmente a la ministra Cubillos, prefirió mantenerse muy lejos de la situación. Le dolía el alma. Porque no podía dejar de recordar aquellos años cuando fue ella,  como ministra de Educación, la acusada incluso por la propia Marcela Cubillos. Todos quienes en la derecha la acusaron, ahora rasgaban vestiduras porque la oposición estaba condenando a la actual ministra a no poder trabajar en la administración pública durante cinco años. Es lo que le ocurrió a la senadora Provoste.

Pero, tiene propio juicio respecto a Marcela Cubillos. “Para nadie es discutible que el Ministerio de Educación ha tenido un bajísimo y mal desempeño en su gestión. Todos los senadores y senadoras de la oposición, en enero de este año, escribimos una carta y se la enviamos al Presidente de la República expresándole nuestra preocupación por el abandono de la educación pública”.

La cartera de Educación el año pasado dejó de ejecutar el presupuesto que le había aprobado el Parlamento una cantidad muy importante de recursos: 600 millones de dólares que representa todo el problema que hoy tiene la gratuidad.

“Es decir, con lo que no ejecutó el ministerio, se podían haber resuelto todos los problemas de gratuidad en la Educación Superior. Hoy, en la discusión actual del presupuesto, nos encontramos con una subejecución presupuestaria, que habla por si sola de la mala gestión de este gobierno en la Educación del país”, dice.

-El gobierno está empeñado en sacar sus principales reformas, entre ellas la tributaria. ¿Cómo ve esa futura votación de la DC en el Senado?

-El año 2018 llegamos a ejercer nuestra tarea legislativa convencidos que solo a partir de la unidad de la oposición, vamos a lograr tener y reconfigurar un proyecto político que tenga vocación de gobierno y que logre sintonizar con las aspiraciones de la ciudadanía. En ese sentido, todas las iniciativas que vayan a mejorar el modelo en que nosotros creemos, de mayor protección social, de avanzar en garantizar aspectos como la salud, la educación, la vivienda, acceso a la justicia, va a tener nuestro apoyo. Sin embargo, las iniciativas que plantea el gobierno actual van en una línea muy distinta.

Este proyecto de Reforma Tributaria lo que busca es bajar los impuestos en 9,24 por ciento a los super ricos de este país. En el fondo lo que busca es mantener y perpetuar el modelo económico instalado en plena dictadura. Si nosotros queremos tener en Chile una mejor educación, si queremos seguir ampliando el número de enfermedades que van a ingresar al sistema de AUGE creado en un gobierno de centro izquierda, si nosotros creemos que hoy día es necesario avanzar en más protección social, en iniciativas como el Chile Solidario que buscaba a las familias que presentaban mayores dificultades, en el sistema de seguridad social Chile Crece Contigo que es hacerse cargo de las desigualdades desde antes que nazcan los niños, entonces necesitamos más recursos no menos recursos y esos tienen que venir de la recaudación fiscal y particularmente de aquellos que tienen más.

Lo que hace el gobierno a través de su proyecto de Reforma Tributaria, es decirles a los chilenos ‘mire, le vamos a rebajar los impuestos a los super ricos y lo que ellos dejan de entregarle a la recaudación del país lo van a entregar todos ustedes’. Eso no nos parece que es justo, no nos parece que es un modelo de desarrollo de una sociedad donde nosotros queremos vivir y, obviamente, lo que diga la oposición va a ser muy importante. Los votos de la DC, por cierto, pero la unidad de la oposición es más importante aún.

El Presidente acaba de afirmar que la integración es parte esencial de su proyecto de reforma tributaria. Si eso es así, pareciera que no hay ninguna posibilidad de llegar a un acuerdo, entre gobierno y oposición aquí en el Senado ¿lo crees así?

-Creo que esta definición del gobierno lo que hace es ratificar la realidad paralela en la que vive. Hoy estamos viendo que este gobierno se supera a sí mismo en los malos índices de delincuencia; este es un gobierno que le prometió al país más empleo, y lo que tiene es mayor desempleo en muchas regiones del país; este es un gobierno que le ofreció al país mayor crecimiento económico y hoy día tenemos un crecimiento muy por debajo de lo que el gobierno ha señalado en distintas instancias públicas, incluido el Parlamento.

Este es un gobierno que tiene una realidad paralela, porque incluso sus propios parlamentarios, sus propios senadores han planteado que este proyecto, así como está, no tiene los votos para ser una ley de la República, y sin embargo esos parlamentarios que apoyan a este gobierno reciben un portazo del presidente de la república. Eso ratifica una realidad paralela en la que vive este gobierno.

-La derecha señaló que hay que apoyar el proyecto del gobierno tal como lo pidió el Presidente. ¿Cuál será la defensa de la oposición frente a esta estrategia en curso?

Nosotros no tenemos que darle explicaciones a nadie más que a nuestros electores y me imagino yo que la explicación la tendrán que dar ellos a los super ricos y a los grandes empresarios, a quienes les habrán prometido rebajarle los impuestos y me imagino que ningún voto de la centro izquierda puede estar en esa dirección.

-Otra reforma es la Previsional. Gabriel Silber señaló que con el gobierno no han avanzado y que, si no se toman en cuenta las peticiones de la DC, no tendrá sus votos. ¿Se llegará acuerdo en esta reforma que está ad portas de ser votada en la Cámara?

-Creo que aquí hay varias situaciones que están a la base del problema que tenemos en este país, de desigualdad e inequidad. Primero, uno de los problemas tiene que ver cómo se concibe la cobertura del sistema de pensiones, que son las cuentas de capitalización individual. Me refiero a un sistema que no tiene ninguna vocación solidaria entre aquellos que tuvieron mejores oportunidades de estudiar para postular a mejores empleos y mejores remuneraciones. No hay ninguna solidaridad entre las generaciones jóvenes y los adultos mayores. No hay ninguna solidaridad entre personas de distinto género. Es un sistema de pensiones tremendamente abusivo para las mujeres. Nos castiga al proyectarnos nuestras tablas de probabilidades de vida y por eso se ven disminuidas nuestras pensiones.

Si este proyecto de ley no se hace cargo de estos problemas de origen que tiene, creo que es muy complejo avanzar en una reforma de pensiones que interprete a la gran mayoría de los chilenos.

Durante mucho tiempo las administradoras de fondos de pensiones han señalado que esto se enmarca dentro del derecho de la propiedad y que las personas son propietarias de estos fondos. Si uno es propietario, lo que dice la propias Constitución es que uno hace uso, goce y disposición. Esa es la base de la propiedad. Hoy día aquí existe esta propiedad donde otros toman la decisión dónde invertir; donde otros toman las decisiones de cuánto van a ser las expectativas de vida; donde otros toman las decisiones de que usted va a recibir una cantidad muy miserable de pensión por el total de sus imposiciones…

Esta discusión también se encuentra en el debate público, porque también las administradoras de fondos de pensiones durante mucho tiempo quisieron hacer creer a las personas que si recibían pensiones de miseria era porque no habían contribuido toda su vida laboral, o porque tenían lagunas. Y la experiencia demuestra, como el caso de la profesora de Antofagasta que pidió sus fondos, que trabajó durante toda una vida, más tiempo inclusive que una vida activa y reciben igual pensiones que no les alcanzan para cubrir ni siquiera, sus gastos permanentes como, por ejemplo, el dividendo de su casa. Entonces, nosotros esperamos que la Cámara de Diputados pueda hacer un debate muy amplio, muy profundo respecto de lo que ha se ha recogido durante tanto tiempo, en la movilización ciudadana de esta sociedad que aspira a tener mejores pensiones en este país.

-Respecto del proyecto de 40 horas, el Presidente está convencido de que no pasará. ¿Ud. cree que caerá en manos del Tribunal Constitucional para impedir que pase?

-Vemos errores todos los días, errores tras errores de este gobierno y un uso abusivo de instituciones donde tienen mayoría, como es el caso del Tribunal Constitucional. Si este proyecto de 40 horas tiene un apoyo ciudadano tan amplio es porque, claramente, los trabajadores y trabajadoras de nuestro país reconocen que son objeto de jornadas laborales extenuantes. Eso sumado a las horas de traslado sobre todo de los centros urbanos más concentrados, son un gran sacrificio para ellos. A mí me parece que es importante que nosotros avancemos en una legislación que reduzca las horas. Las propias autoras de esta moción han señalado su mayor disposición a incorporar el concepto de gradualidad. Se ha constituido una bancada amplia por las 40 horas entre diputados y senadores de la cual yo formo parte.

Tal como ocurrió en el debate de la rebaja de las 48 a 45 horas, en donde se argumentaban como ahora, desde las pérdidas de empleo a las bajas remuneraciones y a cinco años de la implementación de esta medida, nos damos cuenta de que nada de ese panorama apocalíptico se ha cumplido. Es más. Aquellas sociedades que nos han adelantado en este debate como Portugal, y la provincia de Quebec en Canadá son sociedades que luego de más de una década de implementado, pueden exhibir que se ha generado una mayor productividad, ha provocado un mejor bienestar de trabajadores y trabajadoras y también un incremento de las oportunidades laborales.

Este proyecto de ley no podemos ver separado de una realidad que es muy lacerante. Cuando hay más de un millón de trabajadores, hombres y mujeres, con licencia de estrés laboral, con problemas de salud mental, con lo que significa para muchas mujeres que están solas, a cargo de su familia, de ser el único sustento del hogar, sometidas a jornadas laborales tan extenuantes. Hoy día claramente es un proyecto que le hace sentido. Esperamos sea aprobado no solo con los votos de la oposición, sino también de todos aquellos que se ponen en el lugar de trabajadores y trabajadoras que lo necesitan con urgencia.