Connotado sociólogo chileno, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales de Chile, autor de una vasta creación de reconocidas obras y ensayos como  “Chile actual: anatomía de un mito” o “El Consumo me consume”. Su paso por la política estuvo marcado con un romance con el Partido Comunista y una precandidatura presidencial, que según nos relata, estuvo centrada en potenciar la candidatura a la presidencia de Gladys Marín. Director de la Escuela de Sociología de la Universidad Católica y de la Universidad ARCIS, hoy se denomina un sociólogo militante de izquierda, cuyo domicilio político está ubicado en Revolución Democrática.

Parafraseando a uno de sus libros, ¿cuál cree que es el mito que aún está instalado en Chile?

Chile es un país de mitos. Uno que vimos por un largo tiempo es que éramos los ingleses de América Latina, el país más potente de la región. Hoy en día el mito es que somos un país con un neoliberalismo corregido y con un progresismo limitado, por citar a Manuel Antonio Garretón. Yo creo que nuestro progresismo es imperfecto, limitado y que somos un país neoliberalizado con una cultura mercantilizada que significa que está centrada en el dinero y en el consumo excesivo en una sociedad donde el mall se ha convertido en la plaza pública. La familia, en vez de irse a pasear a la plaza del barrio o ir a ver un partido de fútbol, va a distraerse al Costanera Center a mirar las vitrinas condicionadas a impulsarnos a consumir. El olvido de esta cultura mercantilizada sigue siendo uno de los mitos chilenos.

En este Chile lleno de mitos, consumido por su propio consumo ¿cómo  observa esta relación de fuerzas entre una oposición fragmentada versus una derecha que está gobernando?

Creo que es una lástima que exista una oposición tan fragmentada con un gobierno tan anodino como este. Yo creo que el gobierno de Piñera es un fracaso para la misma derecha porque va a los tumbos, lo cual no significa que en una próxima elección no pueda competir un candidato de derecha que haga una buena perfomance, pero no va a ser gracias a este gobierno, será gracias a que seguramente Joaquín Lavín se ha transformado en un personaje pragmático. Después de competir en varias elecciones,  se ha consolidado como candidato de Las Condes y en ocasiones tiene gestos populistas por lo que ha sabido situarse como alguien diferente al resto de la derecha, de tal forma que ha hecho desaparecer al resto de los candidatos de Renovación Nacional, Andrés Allamand, Manuel José Ossandón y se alza como el más posible candidato de la derecha.

¿Cuál cree usted que pueda ser el cuadro político o rostros que pueda competir con la derecha para una próxima elección presidencial?

Yo quisiera que la candidata de la oposición fuera Beatriz Sánchez, sé que es difícil, pero quisiera que fuera la candidata. Me Parece que tiene algunas virtudes, primero ser mujer en un momento en que serlo es un plus, segundo, pertenecer a una coalición de izquierda nueva, distinta de la izquierda más tradicional. Entonces el Frente Amplio representa una coalición nueva, algunos dicen que es el “MAPU con celular”, pero no… El MAPU, se creía marxista, quería ser marxista, en cambio, ellos – Revolución Democrática – se sienten post marxistas, reconociendo que hay sectores marxistas en su interior, yo entre ellos, pero es un Partido nuevo, con cuadros jóvenes, pero que todavía no tiene un proyecto.

¿Cómo vería una eventual alianza electoral desde el punto de vista de la unión del Frente Amplio con la Democracia Cristiana?

La DC es un Partido intermedio singular porque durante un tiempo postulaba el reemplazo de la sociedad capitalista por una comunitaria, había grupos que hablaban de comunitarismo, de los cuales estaba en la cabeza Jaime Castillo Velasco. Sin embargo, ese Partido se fue dividiendo durante fines del gobierno de Frei padre. El 19 de mayo de 1969 el MAPU se retira de la DC. Luego, en el gobierno de la Unidad Popular, se retira la Izquierda Cristiana, entonces vemos que los sectores de izquierda se han ido retirando y hoy vemos un partido que no tiene un proyecto, acomodado en su alianza con el Partido Socialista, incluso incorporando a los comunistas, pero peleando con ellos con bastante fuerza. Pero, es un Partido que sobrevive, aún sin saberse mucho que piensa para el futuro.

El Partido Socialista, el PPD, el Partido Comunista, van a tener que buscar alianzas amplias, sin ellas la centro-izquierda está perdida. Estas alianzas amplias tendrían que significar un cierto desplazamiento a la izquierda del PPD, del PS, de los comunistas para conectarse con esta nueva fuerza que viene apareciendo, aún sin proyecto como es el Frente Amplio, pero que consiguió un inesperado éxito en la última elección. Nadie esperaba que Beatriz Sánchez sacara cerca de un 20 por ciento de los votos, pero con un candidato muy malo por parte del resto de la oposición a Piñera.

¿Cómo atraer a esta parte de la Democracia Cristiana que está tomada por los sectores más de derecha hacia una alianza amplia?

Hay que atraer a la Democracia Cristiana porque es un Partido decisivo en la correlación de fuerzas, que sigue siendo capaz de inclinar la balanza. También hay que darse cuenta que para la DC un nuevo pacto con la derecha es difícil porque esta derecha piñerista que va a terminar siendo lavinista no está en condiciones de atraer a la Democracia Cristiana. Entonces, esto facilita la tarea para formar con ellos una coalición donde se va a negociar por oportunidades electorales, por lo que hay que darse cuenta que es mejor ceder un poco que perderlo todo y por lo tanto yo creo que hay que pactar con la DC y tratar de vincularse con los sectores que aún conservan algún atisbo ideológico.

Todo se va a concretar por las luces y sombras que van a definir las próximas elecciones del próximo año. Ahí tenemos que saber cómo pactar.

¿El Frente Amplio es capaz de pactar con figuras de la Nueva Mayoría?

Yo creo que hay que discutir con el Frente Amplio desde ya, porque RD, que es lo que más conozco del FA, tiene personas cómo Miguel Crispi, como Pablo Vidal que son personas con las cuales se puede discutir. Ellos no son malos de la cabeza, son políticos que se dan cuenta que la correlación de fuerza hay que construirla y que se debe tener realismo político. No sacan nada de ser iluminados si no sacan votos.

¿Entonces no todo está perdido?

Diría que no todo está perdido si se sabe construir una alianza más amplia y para ello hay que construir ahora ya. Falta un año para las elecciones, entonces se puede discutir con más tranquilidad, sin la presión de que ya hay que nombrar candidatos porque ahí las negociaciones se hacen más problemáticas, entonces es necesario que por ejemplo el PS enfrente su crisis actual.

¿Qué le parece esta crisis que se está viviendo en el PS dónde conocemos la salida de Fernando Atria y del alcalde de Independencia Gonzalo Durán?

Me parece problemático, porque si esta separación de este grupo dificulta una fuerza es malo. Si este grupo al retirarse facilita negociaciones con el FA, me parece bueno, pero las rupturas son rupturas y siempre dejan malas huellas, entonces es posible que esta situación provoque en el PS un desapego total del Partido por lo que se van y por lo tanto, esto en vez de ser bueno, sea negativo.

Creo que deberían entender la política, que dividirse puede ser muy malo si genera y dificulta la posibilidad de crear una alianza más amplia, sería difícil  ganarle a la derecha. Si la salida de ellos provoca una crisis con la directiva existente del Partido, sería una ruptura muy grande. Es valiosa esta salida de este grupo si propicia un acuerdo más a largo plazo entre todas las izquierdas. Pero, si este grupo al salirse va a fomentar que los que se quedan, se marginen de una alianza más amplia me parece pésimo. Las rupturas provocan cicatrices que pueden tener efectos nocivos.

Volviendo un poco a este Gobierno, ¿cómo considera las cartas presidenciales de la derecha?

Lavín va a parecer como un corrimiento a la derecha porque es la UDI, pero aparecerá con una vinculación con la gente, esta no es la UDI Popular porque es de Las Condes, pero es un candidato que puede salir con un discurso de derecha que trate de integrar, un discurso más populista.

¿Es posible cambiar el Sistema de Pensiones de las AFPs?

Creo que debería hacerse un cambio más integral y no me parece que haya condiciones políticas y de la correlación de fuerzas para hacer un cambio de este tipo. Pero obviamente, hay que hacer cambios profundos en el sistema de pensiones chileno. El sistema de José Piñera tiene que ser puesto en cuestión y eso implica operaciones en las cuales, por ejemplo, Lavín pueda estar implicado y es posible que él tome el tema de las pensiones como un tema central y trate de hacer un tema populista como esto que es 4 por ciento adicional no sea manejado por las AFPs, cosa que a ellas les molesta muchísimo, pero que ya el gobierno de Piñera lo ha presagiado, entonces aquí la oposición tendría que tener una postura colectiva que no tiene y eso implica ponerse a discutir el tema y crear un programa con puntos clave.

¿Existirán ciertos grupos que se niegan a construir un programa común incluyendo cambiar la Constitución, entendiendo que se ha hecho un intento con el Proceso Constituyente impulsado por la Presidenta Michelle Bachelet, que ha quedado paralizado debido a derrota de Guillier?

Ahí tenemos dos cosas: proyecto de pensiones y cambio constitucional. Con esos dos temas clave basta para ponerse a discutir. No solo el proceso del cambio de Constitución que fue lo que puso en el tapete Michelle Bachelet. Ahora hay que dotar eso, no solo de un proceso, sino de los contenidos de un cambio constitucional, porque tenemos dos grandes temas para ponerse a conversar entre el Frente Amplio, los socialistas, los comunistas, los PPD pero ahora, porque queda un año de negociaciones para ir formulando un proyecto constitucional nuevo, por ejemplo, para definir el nuevo proyecto de pensiones. Porque una cosa es decir no más AFP, como dice un grupo, pero eso hay que reemplazarlo por algo.

¿El rol de Tribunal Constitucional que se constituye como una tercera Cámara?

Ponerse a discutir sobre ese tema cómo uno de los contenidos de un cambio Constitucional. Hay que pensar si el TC es la instancia que debe decidir sobre los conflictos constitucionales o si es demasiado poco porque son ministros que no surgen de votaciones populares, entonces ¿no sería mejor que exista a partir del parlamento una instancia que decida sobre conflictos constitucionales?, pero que surja del voto. Realiza funciones que son propias del parlamento, entonces esta disputa con la Corte Suprema no es la principal, es un conflicto en el que la Suprema se ha sobregirado porque el TC es problemático también, El que existe ahora hay que pensarlo si es el que necesitamos o si debe haber otro tipo de Tribunal Constitucional que surja del voto y al cual se puedan incorporar algunas personas, pero con una voluntad que surja de la participación popular. Hay muchas tareas que no estamos asumiendo y podemos llegar a las siguientes elecciones sin un proyecto unitario que se debe construir desde ya, porque esto es muy difícil. Yo no sé si la discusión en el Partido Socialista entre Elizalde y Maya Fernández fue una discusión con proyectos o personalidades, no lo sé. No debió ser una discusión de personalidades, Elizalde y la Maya debieron tener algún programa, si no lo tuvieron eso demostraría lo mal que estamos porque esto se transforma en una pelea de egos y no una pelea programática. Por esta razón es que debemos comenzar a tener un programa, aunque sean al principio disimiles pero teniendo algo se puede avanzar en la dirección de ir unificando estos puntos de vista para tener una cosa en común.

¿Qué le parece a usted este cerco comunicacional llamado duopolio que perdura hasta hoy?

Hoy está El Mercurio, La Tercera y la Televisión, y ¿qué tenemos nosotros?, nada. Ni siquiera tenemos un planteamiento que obligue al canal nacional a tener un canal cultural político donde estén expresados todos los sectores. Sabemos que la TV es decisiva, no tenemos diarios ni espacios en la televisión donde el Partido Socialista y los otros partidos también pudieran plantear lo que piensan. Yo quiero que se discuta y para esto el PS debe ir a su espacio que tiene en la televisión y decir su pensamiento, generando después espacios de discusión entre todos, porque hay que patrocinar debates, porque el valor de la Democracia es la discusión, permitiendo el pluralismo informativo.

Pensando en los diarios deberíamos tener algo parecido cómo Las Noticias de la Última Hora, una Segunda pero de izquierda para que ponga temas en el debate.

¿Algo más que agregar?

Hemos tocado brevemente varios temas relevantes, esperar solamente que podamos entendernos desde la izquierda para formar una izquierda amplia. Yo no quiero el Frente Amplio solo porque vamos a un desastre. ¿Qué sacamos con tener de nuevo el 20 por ciento? Si no vamos a llegar al gobierno y tendremos un nuevo gobierno de derecha, más astuto que este, que puede ser un gobierno de Lavín, porque él es astuto, me parecería malo para el país y para la izquierda chilena.