Hace 365 días, en un pequeño patio del barrio Yungay, en el centro de Santiago de Poniente, un grupo de periodistas progresistas y un puñado de dirigentes de la sociedad civil fueron testigo directos del nacimiento de Página 19. Era una tarde primaveral y mientras el suave viento golpeaba los rostros de los asistentes de este incipiente proyecto, a los cuales muchos no le tenían fe alguna, la Premio Nacional de Periodismo 2009, María Olivia Monckeberg, saludaba el esfuerzo editorial de un medio de comunicación alternativo, digital, para ampliar el pluralismo informativo y la diversidad editorial en el siglo XXI.

Lamentablemente, Chile tiene un triste récord en estas materias, del cual prácticamente nadie quiere hacerse cargo o, simplemente se hacen los sordos, los mudos y los ciegos: en América Latina, nuestro país posee la mayor concentración mediática y que, según organismos internacionales, concentra el 82 por ciento. En sencillo, los dueños de los medios de comunicación en nuestra nación son poseedores de la mayor concentración medial, con una misma línea editorial y repartidos a lo ancho y largo de Chile. El más claro ejemplo es el duopolio de la prensa escrita, léase El Mercurio SAP y Copesa, estos últimos propietarios de La Tercera, La Cuarta, entre muchos otros, y de varias radios. Se trata de medios de comunicación hoy oficialistas y siempre empresariales que, aunque intentan ocultar diciéndose “independientes”, se inscriben dentro de la centroderecha.  Aparte de la publicidad privada, pues se protegen entre empresarios, la estatal los tiene entre sus favoritos, independiente del gobierno de turno.

Por otra parte,  la mayoría de la clase política de ayer, de hoy, y seguramente también de la mañana se encuentran más que conformes con estos medios de comunicación tradicionales y muchas veces les exigen a sus asesores aparecer en ellos a toda costa.

Ante este escenario, fundar un medio alternativo con otra impronta periodística y política resulta ser una tarea de titanes. Justamente este fue el motivo que reunió a un grupo de periodistas progresistas para crear Página 19. Y, en su primer año, ha tenido sus aciertos y bemoles. Dentro de ellos destacan la entrevista de la destaca intelectual chilena Marta Harnecker, pocos meses antes que falleciera; la pedagógica entrevista a Marcos González, Presidente Nacional de los Funcionarios del Servicio de Impuestos Internos, que explicó detalladamente las diferencias entre la Reforma tributaria de la Presidenta Michelle Bachelet; la notable columna “Generales a la Capacha” del colega Manuel Cabieses; y la editorial “Dañar la democracia” que provocó un extenso llamado del Ministro de Defensa, Alberto Espina, muy cordial por cierto, sobre las escuchas telefónicas del Ejército.

Con nuestro primer aniversario, el equipo de editores, editoras, periodistas y columnistas permanentes renovamos nuestro compromiso por el pluralismo informativo y la diversidad editorial en Chile: Porfiadas y porfiados 2.0.