El 2 de septiembre se han cumplido 10 meses de la desaparición de Thiare Elgueda Acuña, joven copiapina de 19 años que se dirigía a la vecina comuna de Caldera, empero desaparece en el trayecto sin dejar rastro.

En diversas ocasiones la familia y las colectivas feministas, nos hemos manifestado frente a la negligencia y violencia institucional, por parte de la Fiscalía Local de Copiapó, Policía de Investigaciones y del propio SernamEG, instituciones encargadas de velar, resguardar y proteger los derechos de las mujeres en la zona. Incluso, solo por mencionar, el pasado 23 de agosto, como Tejido de Mujeres Feministas en Atacama, expusimos el caso de las mujeres y niñas desaparecidas en la región ante la Subcomisión de Marco General de Derechos Humanos, Ambientales y de la Naturaleza de la Convención Constitucional, por lo que no debería ser un tema novedoso ni para las autoridades regionales ni para las nacionales.

Por su parte, Evelyn Acuña, madre de Thiare, ha realizado una serie de acciones para encontrar respuestas y justicia por su hija, aquí destaco su protesta en el Palacio de la Moneda, la entrega de una carta al fiscal nacional Jorge Abbott Charme, sus declaraciones ante la Convención Constitucional y se suma la convocatoria a un punto de prensa en la Plaza de la Resistencia de la capital regional (ex Plaza de Armas) este 2 de septiembre. Allí reitera una vez más, el precario estado de avance de la investigación “ya han pasado 10 meses y no tenemos ningún dato certero de lo que le ocurrió ni donde puede estar”. Asimismo, busca el compromiso y pronunciamiento por parte del delegado presidencial Sr. Patricio Urquieta García.

Para este caso, la autoridad regional se ha caracterizado por mantenerse al margen de estas realidades, ya que ha prestado un escaso y nulo apoyo a las demandas de las familias y comunidad organizada, tanto con respecto al caso de Thiare, como en los demás casos de mujeres y niñas desaparecidas en la región de Atacama, ya que muchos de ellos continúan sin culpables, sin tener aún certezas de lo que ocurrió con ellas, dejando una estela de impunidad, inseguridad y miedo en las mujeres que habitamos este territorio.

Según declaraciones de la familia, el delegado presidencial Sr. Patricio Urquieta finalmente se reúne con Evelyn y Jorge (madre y padre de Thiare). En esa instancia menciona que estaba enterado desde el día 1 del caso, comprometiéndose a traer mayor contingente policial especializado de otras regiones para apoyar la búsqueda de Thiare, en específico, un grupo de Carabineros de Chile de la rama de investigación criminal O.S.9. Igualmente, acuerda con mejorar la gestión de SernamEG, para que pueda prestar una real y eficiente asesoría, apoyo social, psicológico y jurídico a la familia. Además, se acordó de realizar una reunión en conjunto con el delegado presidencial Sr. Patricio Urquieta y el Gobernador Regional de Atacama, Sr. Miguel Vargas, para así levantar diligencias que permitan agilizar la búsqueda de Thiare.

En esta instancia, la familia hace sus descargos refiriéndose al no pronunciamiento del Sr. Patricio Urquieta, pese a reconocer que estaba en conocimiento de ello desde el día 1. A la par, la familia menciona que estará al pendiente de estas gestiones y estado de avance de dichos compromisos asumidos por la autoridad regional.

Las interpelaciones no acaban hasta la noche, allí se rememoran las palabras de Evelyn Acuña “No quiero que mi hija sea olvidada” y “que han sido 10 meses de angustia, de dolor, de no saber dónde está la Thiare”. En virtud de estos clamores, se enciende el cerro Cartavio con la consigna ¿THIARE?, iluminando la ciudad de Copiapó, práctica política de resistencia que simboliza la búsqueda de justicia, la reivindicación de derechos y la anhelada verdad.

La familia, las colectivas feministas y la comunidad copiapina en general, no estamos dispuestas a descansar, no nos callaremos hasta encontrar justicia por Thiare, por todas las mujeres y niñas desaparecidas, por las asesinadas en estos cruentos femicidios, por las que sufren violencia en lo cotidiano. Ya que, merecemos una vida libre de violencias, en dignidad y derechos, fuera de la injusticia patriarcal que se normaliza a diario en la región de Atacama.