Ya existe una moción parlamentaria de un Postnatal de Emergencia que permite extender el permiso a madres o padres para cuidar a sus hijos(as) recién nacidos(as) durante el contexto de crisis sanitaria, pero el Ejecutivo presentó un proyecto que confronta esta iniciativa y que no aporta ningún financiamiento fiscal, sino más bien usa los propios fondos previsionales de las personas, si es que cuentan con ellos. Un proyecto que precariza en vez de proteger.

Ante tal situación, la Coordinadora Feminista 8M, junto con más de 60 organizaciones sindicales, políticas y sociales, declararon lo siguiente: “Han pasado más de tres meses y el Gobierno se ha negado a presentar medidas que protejan la salud y la vida de los pueblos, las que desde el principio de la pandemia fueron exigidas por diversos movimientos y organizaciones, al contrario, sus decisiones han puesto la vida en peligro”.

Agregan que “la pandemia ha agudizado hasta el límite la crisis de cuidados que recae principalmente en los hombros de las mujeres trabajadoras, es por tal razón que nos pronunciamos para rechazar sus últimas medidas y también para manifestar nuestro rechazo abierto a su gestión que ha encarnado una política negacionista, de castigo a la pobreza y desprecio por la vida”.

Mientras el Postnatal de Emergencia continúa esperando el apoyo del Gobierno, miles de mujeres han debido regresar a sus trabajos sin que sus hijos e hijas cuenten con un cuidado apropiado, quienes no pueden acceder a salas cuna, jardín infantil o contar con una red de ayuda de sus familiares, debido a la pandemia de Covid-19.

Se prevé que el impacto económico de la crisis afectará con más fuerza a las mujeres, y el presidente Piñera, al parecer, prefiere que sean las personas más precarizadas quienes paguen el costo, por medio de la utilización del seguro de cesantía -como lo plantea su iniciativa-, en vez de que el Estado se haga cargo, a través del gasto fiscal, como ya lo han hecho otros gobiernos igual o más derechistas que este.