Fundación Margen de Apoyo y Promoción de la Mujer, integrante de la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe REDTRASEX, se presentó en audiencia pública de la Comisión de Derechos Humanos de la Convención Constitucional, instancia donde demandó inclusión y respeto a los Derechos Humanos de las mujeres trabajadoras sexuales en Chile.

Efectuada el pasado 25 de agosto, vía telemática, Herminda González, vocera de Fundación Margen, visibilizó la realidad de las mujeres trabajadoras sexuales en el país, donde afirmó que la organización comunitaria “está integrada por mujeres mayores de edad que ejercen el trabajo sexual de manera voluntaria y autónoma”, señalando que “el trabajo sexual no es sinónimo de trata. Nuestra organización rechaza la trata y la explotación sexual de niños y niñas”, dijo.

“Somos una organización que trabaja por la promoción y defensa de los Derechos Humanos y laborales de mujeres chilenas y migrantes que ejercen el trabajo sexual en Chile, buscando mejorar nuestra calidad de vida porque no contamos con derechos sociales garantizados”. La vocera de Fundación Margen y Secretaría Organizacional de la REDTRASEX, indicó además que “somos un colectivo fuertemente discriminado y estigmatizado por la sociedad, especialmente nuestras compañeras trabajadoras sexuales migrantes. Somos mujeres, somos proveedoras, jefas de hogar, madres de familia. Somos trabajadoras y estudiantes, somos mujeres diversas”.

Añadió que como fundación generan iniciativas de incidencia social, política y cultural para el reconocimiento del trabajo sexual como trabajo, así como procesos de acompañamiento entre pares; promueven la organización de las trabajadoras sexuales en el ejercicio de sus derechos;   posibilitan procesos de formación y autocuidado, a través de la promoción de espacios organizativos, campañas de información y sensibilización, la elaboración de estudios y la promoción del autocuidado entre las mujeres trabajadoras sexuales.

Derechos humanos de las Trabajadoras sexuales

En una exposición seguida atentamente por las y los convencionales presentes en la audiencia y transmitida en vivo por los canales oficiales de la Convención Constitucional, Herminda González denunció que las mujeres trabajadoras sexuales sufren diversas violaciones a los derechos humanos, como detenciones arbitrarias e ilegales, extorsiones, intimidaciones y amenazas para no denunciar, sumado al acoso y las violaciones para dejar en libertad a las trabajadoras.

“El control de la identidad ha favorecido un mayor control irregular de las trabajadoras sexuales, que las expone más frecuentemente a los abusos de poder de parte de funcionarios de la policía civil, uniformada y fiscalizadores municipales”, señaló la dirigente social, quien remarcó que “la ambigüedad de la legislación chilena sobre trabajo sexual y la falta de su regulación efectiva” favorece la desprotección de las trabajadoras sexuales. “La única regulación del trabajo sexual opera desde el Código Sanitario a través del control de salud en el sistema público, aunque pese al control de salud sexual, las trabajadoras sexuales enfrentamos igualmente el estigma y la discriminación al ser consideradas como ´focos de infección´ de VIH e infecciones de transmisión sexual”, denunció.

Propuestas de las trabajadoras

Junto a la abogada Gabriela Solís, asesora legal de Fundación Margen, Herminda González manifestó que “una nueva Constitución debe recocer el trabajo sexual como derecho, sin estigma ni discriminación. En este contexto, llamó a un “diálogo abierto para poner fin a los abusos, estigmatizaciones y tratos vejatorios, aplicando y/o adaptando buenas prácticas que se han implementado en otros lugares del continente avanzando en la consideración del trabajo sexual –en sus múltiples formas- como fuente de ingreso legítima, como cualquier otro trabajo, de modo que se pueda transparentar el ejercicio de este, con apego a todas las normativas y derechos que protegen a las y los trabajadores en el país. El trabajo sexual es trabajo”.

Al cierre de la exposición, calificada como histórica y celebrada por convencionales que saludaron la presencia de Fundación Margen en la Convención Constitucional, Herminda González propuso una serie de medidas urgentes, entre ellas la realización de procesos legislativos que regulen el trabajo sexual desde una perspectiva de derechos, equiparándolo a cualquier otro trabajo; reformas legales como la derogación del artículo 41 del Código Sanitario que prohíbe la agrupación de trabajadoras en prostíbulos o casas de tolerancia, ya que la infracción a esta disposición permite la clausura de dichos locales y faculta al Servicio Nacional de Salud para imponer otro tipo de sanciones; sensibilización de funcionarios de la policía civil, uniformada e inspectores municipales; campañas dirigidas al público general sobre la no discriminación a las trabajadoras sexuales; participación social e institucional de las organizaciones de sociedad civil, incluyendo las organizaciones de trabajadoras sexuales e investigación de la violencia de género ejercida en contra de las mujeres trabajadoras sexuales.

Giovanna Roa, convencional del Distrito 10, intervino para señalar: “Yo sigo hace mucho tiempo el trabajo de Fundación Margen. Ustedes tienen que tener derecho a la salud, tienen que tener derecho a ser legales. Nadie es ilegal y para ustedes también eso vale. Les agradezco profundamente que hayan puesto este tema. Me esperanza mucho de esta nueva Constitución que la exposición de ustedes quede para la historia porque son los temas relevantes que nunca nadie se atreve a hablar”.

Fundación Margen agradeció la posibilidad de tener voz propia en este inédito proceso de construcción de una nueva Constitución para Chile y visibilizar demandas de justicia social y respeto a los Derechos Humanos de las mujeres trabajadoras sexuales.