
El SEREMI de Salud de La Araucanía hizo declaraciones que el Partido Socialista califica de “destempladas y carentes de humanidad» sobre la tragedia. El Gobierno pidió su renuncia, pero sus asesores técnicos siguen en el cargo. Y en la región hay más de 50 personas mayores esperando una plaza de cuidado residencial.
El incendio del hogar de ancianos de Comuy, en la comuna de Pitrufquén, dejó 16 personas muertas y 10 heridas. Todos eran adultos mayores que vivían en un recinto que debía protegerlos.
La tragedia ocurrió en una región que ya arrastraba una deuda grave: más de 50 personas mayores esperan una plaza de cuidado residencial de largo plazo en La Araucanía. Esa lista de espera no es un dato aislado. Es la razón por la que muchas familias terminan recurriendo a hogares privados irregulares, sin condiciones mínimas de seguridad ni personal capacitado. El incendio de Comuy es la consecuencia de ese sistema deficiente.
La respuesta del Gobierno: una renuncia y nada más
Tras la tragedia, el SEREMI de Salud de La Araucanía hizo declaraciones que desde el Partido Socialista describen como una «comprensión destemplada y carente de humanidad » sobre la situación del cuidado de personas mayores en la región. El Gobierno central reaccionó exigiendo su renuncia.
Pero el problema no termina ahí. Sus asesores directos —el jefe de gabinete, la asesora jurídica y el jefe de acción sanitaria— siguen en sus cargos. “Son ellos quienes orientan técnicamente las decisiones de la autoridad política. Si la respuesta insuficiente de la cartera en la región ya había sido denunciada antes (CESFAM Pueblo Nuevo), y los responsables técnicos permanecen, entonces nada estructural cambia. La misma incapacidad que contribuyó a la tragedia sigue instalada”, señalan.
Lo que este Gobierno bloqueó y ahora celebra
El Partido Socialista señala un contraste concreto: “los gobiernos que hemos apoyado avanzaron en la reforma previsional, en los aumentos de la PGU, en la creación de un sistema de cuidados y en la reducción de la jornada laboral. La PGU, específicamente, es un logro que el actual Gobierno celebra hoy, pero que votó en contra en bloque cuando correspondía aprobarlo”.
Agregan que la crítica no es partidaria, pues esta dura realidad trasciende al Gobierno de turno. “Surge una pregunta básica: si un Gobierno se opuso a construir un sistema de cuidados y ahora, ante 16 muertes, promete abordar el problema de fondo, ¿estamos ante un compromiso real o ante una promesa más?”.
Lo que se exige
El Partido Socialista solicita que las promesas públicas del Gobierno no queden limitadas a información y fiscalización. Que la gravedad de lo ocurrido en Pitrufquén constituya un mandato ético para cambiar el rumbo de las políticas de cuidado y fortalecer la respuesta del Estado. Y que ese mandato convoque a todas las fuerzas políticas, porque el bienestar de las personas mayores no debería ser materia de disputa partidaria.
Por último, el PS de La Araucanía sostiene que “Dieciséis personas murieron en un incendio que pudo haberse evitado. Otras cincuenta siguen esperando una plaza segura. No hay frase presidencial que alcance para cubrir esa realidad”.








