La vida de Ricardo Palma Salamanca, apodado El Negro, prófugo por más de 20 años es sin lugar a dudas uno de los fugitivos más conocidos y también polémico de la actualidad. Hace poco se estrenó una película basada en su vida y ahora Ceibo ediciones lanza un libro donde el joven periodista Tomás García realiza una profunda mirada sobre toda una vida marcada por la violencia dictatorial; experiencias límites y afectaciones propias de tiempos convulsos que finalmente trazaron un camino en el que se impuso la voluntad, el deseo de justicia y el ánimo de combatir la impunidad cuando la gran mayoría del país remaba hacia la paz y la democracia tuteladas. ¿Qué define a Palma Salamanca? ¿Pueden sus acciones determinar su existencia?

Ciertamente, éstas siguen siendo preguntas difíciles de responder, pero desde su aparición en Francia, en febrero de 2018, se gatilló un interés por contestarlas, tarea imposible sin sumergirse en su dimensión humana. Luego de conversaciones en persona con El Negro, que conforman el eje central de este libro, se constata que hay situaciones, experiencias y condiciones de vida que demarcan su forma de pensar. Ricardo Palma no es un Ramiro, ni un José Miguel, ni un Salvador, y no tiene porqué serlo. Él, con sus propias palabras, deja en claro en este libro cuál fue su lugar en el FPMR, y el papel que le cupo interpretar respecto de su propia generación.

 “No pudimos estar con Allende ese septiembre… Aun éramos niños”, dice El Negro Palma, “pero décadas más tarde nos tocó a nosotros ir tras las hienas que lo asesinaron”.

 En el año 1986, El Negro, formaba parte del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, como parte de este grupo armado, fue el autor material de los asesinatos del ex Coronel de Carabineros Luis Fontaine, del ex Senador de la República Jaime Guzmán -uno de los creadores de la actual constitución chilena creada en 1980- y del secuestro de un empresario entre otros hechos policiales. En 1992 es apresado y trasladado a la Cárcel de Alta Seguridad; recinto del que escapa en 1996 ayudado por un helicóptero y colgado de un canasto desapareciendo por más de 20 años hasta que es encontrado por agentes de Interpol en París en 2018. Hoy reside en Francia donde está en calidad de asilado político junto a su familia.

Portada de libro: El negro Palma.