Ese es el título de una simple, muy simple, comedia disponible en Netflix para estos tiempos de pandemia. Pero lo nuestro no da para comedia.

La fea verdad es que en el Gran Santiago viven 148.302 personas contagiadas de Covid-19, el 80 por ciento del total de casos del país, y que   hoy el jefe de epidemiología del Minsal, Rafael Araos, informó que se agregarán 31.412 casos al total nacional, justo un día después que la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile publicara suinforme Covid-19, Chile al 14.06.20.

En los comentarios, los autores de este octavo informe, Mauricio Canals L. y Cristóbal Cuadrado de la Escuela de Salud Pública Universidad de Chile, y Andrea Canals C. de Escuela de Salud Pública Universidad de Chile, y Dirección Académica Clínica Santa María, señalan que “para poder modelar y obtener resultados útiles para la toma de decisiones se deben tener datos precisos, confiables y oportunos. Datos imprecisos, inoportunos o equivocados harán que toda predicción sea absolutamente inútil (“garbagein, garbage out”)”.

“Los datos aportados hasta ahora por el MINSAL –agregan– han provocado una confusión muy grande y hacen imposible toda modelación, lo que nos ha llevado a la decisión de no seguir modelando sobre la base de estos datos, mientras no se tenga confianza en ellos, dejando de contribuir así con intentos de predicción del desarrollo de la epidemia en Chile”.

De esta forma, mañana seremos informados que esas “personas que no han sido notificadas o su estado no ha sido actualizado en Epivigila, es decir, continúan como pendientes”, como lo describió el recientemente asumido jefe de epidemiología, se sumarán a la ya cuestionada cifra y que en Chile hay 215.861 personas contagiadas, sintomáticos o asintomáticos, con el virus SARS-CoV-2.

Y si se conserva el actual porcentaje de casos para la Región Metropolitana (80%) sobre el total del país, la capital de esta capitanía general va a amanecer con 173.432 personas contagiadas, muy poco menos que la Región de Magallanes y la Antártica completa.

A ellos habrá que sumar los casos detectados hoy. Esos son los hechos.

Ya habrá tiempo –como dicen los que intentan marcar pauta, definir la agenda y parece que aún no entienden el valor que tienen la información, los datos, las cifras, la transparencia, la decencia– para preguntar y tratar de entender cómo no se informó, se dejó de contar, no se consideró, la condición de31.412 seres humanos, la mayoría de ellos de Santiago, en la delicada situación que vive el país.

Eso, sin analizar que aún no hay respuesta a lo publicado por CIPER el sábado 13 recién pasado.

Esa es la fea verdad, aunque la verdad no es fea ni triste, lo que no tiene es remedio.