El montaje de Marco Antonio de la Parra, que en 1978 fue prohibido antes de su estreno en el Teatro de la Universidad Católica, inicia una nueva temporada en la sala de Teatro Imagen. La función inaugural estará marcada por un homenaje a su autor y al Premio Nacional de Artes de la Representación Gustavo Meza, director del montaje original.
Este jueves 29 de octubre, la compañía Teatro Imagen estrenará una nueva versión de Lo crudo, lo cocido, lo podrido, obra emblemática de la dramaturgia chilena escrita por Marco Antonio de la Parra y dirigida originalmente por Gustavo Meza en 1978. En esta oportunidad, la puesta en escena estará a cargo de la destacada actriz Elsa Poblete, quien asume la dirección de una pieza que mantiene plena vigencia por su mirada crítica sobre el poder, las estructuras de autoridad y la resistencia al cambio.
El estreno dará inicio a una temporada en la Sala Imagen, ubicada en el Centro Arte Imagen-Gustavo Meza/Elsa Poblete, Loreto 414, Recoleta. La jornada tendrá además un carácter especial: se rendirá homenaje a Marco Antonio de la Parra y a Gustavo Meza, dos figuras fundamentales de la escena nacional, cuya colaboración dio origen a uno de los hechos teatrales más significativos del teatro chileno durante la dictadura. Una obra censurada que logró llegar a escena y transformarse en un divertido éxito de público.
Memoria y resistencia cultural
La historia de Lo crudo, lo cocido, lo podrido está estrechamente ligada a la censura cultural durante la dictadura de Augusto Pinochet. La obra había sido seleccionada para su estreno por el Teatro de la Universidad Católica y llevaba más de cuatro meses de trabajo y ensayos cuando, en 1978, su presentación fue suspendida por decisión de las autoridades de esa institución.
Los argumentos utilizados para prohibirla apuntaban a su supuesto carácter “vulgar e irrespetuoso”. La censura impidió su estreno en el teatro universitario, pero no consiguió silenciar la obra. Gustavo Meza decidió continuar el proyecto junto a su compañía independiente Teatro Imagen, que finalmente la llevó a escena en noviembre de ese mismo año, en la Sala Bulnes de Santiago.
En plena dictadura, cuando la actividad artística enfrentaba restricciones y diversas compañías y creadores veían amenazada su continuidad, Teatro Imagen se convirtió en un espacio de creación y resistencia cultural. La decisión de montar la obra permitió que los personajes concebidos por De la Parra siguieran vivos sobre el escenario, desafiando la prohibición.
Una alegoría social desde el absurdo
La pieza construye una alegoría social a partir de un antiguo restaurante llamado Los Inmortales, donde un grupo de garzones y una administradora se aferran a las reglas, los ritos y las jerarquías de un mundo en decadencia. Mientras esperan el regreso de las glorias del pasado, intentan preservar un orden que comienza a mostrar sus fisuras. Bajo la apariencia de una historia absurda, grotesca y muy divertida, la obra despliega una lectura crítica de la sociedad chilena y de sus estructuras de poder.
Su trayectoria incluye una reposición en 2010, en el marco del Festival Internacional Santiago a Mil, nuevamente bajo la dirección de Gustavo Meza. Ahora, Teatro Imagen recupera esta pieza fundamental de su repertorio con una nueva mirada escénica, sin perder la memoria de sus orígenes ni la historia de censura que marcó su nacimiento.
Elsa Poblete y el equipo artístico
La actriz Elsa Poblete, integrante histórica de Teatro Imagen, asume la dirección de esta nueva versión, tomando el relevo de Gustavo Meza en una obra estrechamente vinculada a la historia de la compañía, destacándose la trayectoria de una compañía fundada el año 1974.
“Volver a poner en escena ‘Lo crudo, lo cocido, lo podrido’ es reencontrarnos con una obra fundamental de nuestro teatro y con una historia que no podemos olvidar. Nació en un momento de censura, pero también de enorme convicción artística y de mucho humor, para pasarlo bien. Hoy queremos que vuelva a dialogar con el público, que sus preguntas sobre el poder, la autoridad y la resistencia sigan incomodándonos y nos ayuden a mirar críticamente nuestro presente social y personal”. Dice Elsa Poblete.
La nueva puesta en escena cuenta con las actuaciones de Agustín Moya, Cristián García Huidobro, Denise Nazal, Jean Michel Servant y Pablo Teillier. El diseño escénico está a cargo de Gustavo Poblete Bustamante y la música y el piano en escena corresponden a Juan Cristóbal Meza.
Un homenaje a la historia teatral chilena
La función de estreno será también una oportunidad para reconocer la trayectoria de Marco Antonio de la Parra, escritor, médico psiquiatra, dramaturgo y ensayista, cuya obra ha explorado las contradicciones de la sociedad chilena mediante el absurdo, la ironía y la metáfora política.
El homenaje se extenderá a Gustavo Meza, director, dramaturgo, formador de generaciones de actores y actrices, fundador de Teatro Imagen y Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales 2007. Su decisión de continuar con el montaje en 1978 fue determinante para que la obra superara la censura y se incorporara al repertorio del teatro chileno.
Con esta temporada, Teatro Imagen no solo recupera una obra central de su historia, sino que también reivindica el papel de las artes escénicas como espacio de libertad, memoria y reflexión crítica. A casi cinco décadas de su censura, Lo crudo, lo cocido, lo podrido vuelve a encontrarse con el público para demostrar con gran sentido del humor que algunas preguntas sobre el poder y la sociedad permanecen abiertas y que el teatro sigue siendo un espacio para disfrutar.
Coordenadas:
ESTRENO: jueves 29 de octubre de 2026.
LUGAR: Sala Imagen, Centro Arte Imagen-Gustavo Meza/Elsa Poblete. Loreto 414, Recoleta, Santiago.
TEMPORADA: Desde el 30 de octubre al 14 de noviembre (jueves, viernes y sábado a las 20:00 hrs).
VALORES DE ENTRADAS: Adultos mayores y estudiantes $7.000 – General $10.000.
ENTRADAS: https://www.passline.com/eventos/lo-crudo-lo-cocido-lo-podrido-560534
