El ex Ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, que ha participado en múltiples discusiones sobre el sistema previsional y piensa que si prospera el acuerdo entre el Gobierno y la oposición en materia de pensiones este será “claramente insuficiente”. Sin embargo, matiza que cree que hoy se están expresando opiniones y preocupaciones “un poquito excesivas”, ya que el citado acuerdo “está aún en pañales”.
Mientras los chilenos observan los devaneos de los sectores políticos en esta materia, éstos siguen sufriendo pensiones paupérrimas.
Un estudio de la Fundación Sol mostró que, a diciembre de 2023, el 50 % de los jubilados y jubiladas que recibieron una pensión de vejez obtuvieron menos de $343 mil (lo que equivale al 75% del salario mínimo). “Este valor llega a solo $185 mil, si no se incluyera los subsidios del Estado a través de la Pensión Garantizada Universal (PGU) o el Aporte Previsional Solidario”, sostuvo.
“Incluso, en el tramo de aquellas personas que cotizaron entre 30 y 35 años, el 50 % recibió una pensión autofinanciada menor a $465 mil, valor levemente superior al salario mínimo de diciembre de 2023. Esta grave crisis previsional, se acentúa en el caso de las mujeres, ya que el 50 % de las 538 mil jubiladas por vejez, recibe una pensión menor a $232 mil ($151 mil si no se incluyeran los subsidios del Estado)”, se señaló. La pensión mediana para mujeres- la que reciben la mitad de ellas- que cotizaron entre 30 y 35 años, vale decir, casi toda una vida laboral, llega a solo $421 mil, incluyendo subsidios”, enfatizó la Fundación Sol.
Estas cifras lo dicen todo y para muchos habría llegado la hora de enfrentar este tema, con un sector político que esté a la altura de los acontecimientos en la materia. El problema es que nadie parece muy convencido de lo que se está acordando, lo que ciertamente es un anticipo que nadie terminará muy convencido del resultado final, sea el que sea.
No obstante, pasan cosas sorprendentes. Por ejemplo, la presidenta de la Sofofa, Rosario Navarro, llamó con todas sus letras a aprobar la reforma previsional ahora. “El debate previsional exige también un acuerdo urgente. No podemos seguir postergando decisiones cruciales por diferencias políticas. Es tiempo de construir una reforma al sistema de pensiones que permita jubilaciones que retribuyan adecuadamente al esfuerzo de décadas de trabajo, especialmente para los sectores medios que han quedado muy rezagados”, sostuvo. Esto, por cierto, junto con solicitar una rebaja de los impuestos a las empresas y un acuerdo en materia de sistema político”.
“Siempre puede existir una razón para justificar y plantear que ahora no es el momento idóneo, pero estamos convencidos que este es el momento, que el momento es ahora”, expresó taxativa en la última cena de la Industria, sorprendiendo incluso a sectores de derecha tradicionalmente cercanos al gran empresariado.
Andrade cree lo mismo, pero por razones completamente distintas. Sencillamente cree que si no se alcanza un acuerdo razonable y que efectivamente mejore las pensiones, aumente la competencia y realmente avance en el carácter de seguridad social del sistema, sencillamente la gente dirá “entonces me las arreglo yo, pásenme la plata y yo veré”, lo que terminaría operando a través de proyectos que están solicitando hasta el retiro completo de los fondos previsionales en el Congreso.
Por otro lado, la Asociación de AFP, operando como un cartel de intereses, desarrolla una desembozada campaña en contra de todo cambio sustantivo al sistema.
Se ha observado en estos últimos días un cuestionamiento que no es menor de parte de algunos representantes del PC, algunos integrantes de la bancada del PS incluso, que no les convence esta reforma, en el sentido que va a significar más recursos para las AFP y no estaría clara una mejoría real en las pensiones…
La verdad es que hace sentido la preocupación, porque ha faltado mayor nivel de información, sin embargo, es una preocupación un tanto extraña porque el acuerdo está todavía completamente en pañales, ni siquiera se ha votado en la Comisión de Trabajo y menos aún en la sala del Senado. En consecuencia es un trámite que está realmente en pañales. No olvidemos, además que después de este trámite, vuelve a la Cámara de Diputados a tercer trámite y todo indica que además va haber una Comisión Mixta, entonces, yo creo que anticipar juicios tan categóricos como los que se han señalado, creo que es un poquitito excesivo.
Ahora, no cabe ninguna duda que ello trasunta una preocupación y la preocupación es que efectivamente vamos a tener una reforma, en este ámbito, muy insuficiente. En eso no hay ninguna duda, en la perspectiva de lo que era la propuesta de Gobierno. Porque hasta ahora lo que era la propuesta del gobierno, que era el 6% a solidaridad, se bajó al 3 y 3 y en esto se hizo una propuesta similar a la que se hizo durante el gobierno del presidente Piñera, sin embargo, ya ese 3 y 3 está en tela de juicio, se ha concentrado más bien en el esfuerzo para nivelar las brechas que se producen entre las pensiones de las mujeres respecto de los hombres, teniendo similares años de cotizaciones y se ha buscado un mecanismo un tanto pintoresco para mejorar las pensiones de los actuales pensionados, por la vía de un préstamo. Entonces, aparentemente, no se toca la industria en dos ámbitos que son bien relevantes y en consecuencia, tenemos un problema de competencia que se sigue concentrando y en segundo lugar, no se tocan las comisiones, que es lo más caro y que es la gran utilidad de la industria, que se da por la vía de que se niega la posibilidad de las licitaciones. Entonces hay una preocupación razonable.
Claro, porque lo que tenemos hoy son grandes utilidades de las administradoras y malas pensiones, y eso es producto en forma importante de las comisiones que se cobran mensualmente a los afiliados
Las comisiones siguen siendo muy altas y además hay mucha opacidad en eso porque este es un sistema obligatorio para los afiliados, no se puede no estar en las AFP y sin embargo, es un sistema bastante concentrado desde el punto de vista de la oferta. Las AFP son pocas, hay poca competencia entre ellas. Yo recuerdo en que la administración de la Presidenta Bachelet, cuando se hizo la reforma del pilar solidario costó un mundo que enfrentar el tema de licitaciones para los efectos de bajar las comisiones. Se logró una disminución bien interesante, pero siguen siendo altas, además porque se cobran teniendo o no teniendo rentabilidad, lo que es bien extraño.
¿Usted ve factible que se llegue a un acuerdo allí porque, por ejemplo, la Asociación de AFP se ha mostrado en absoluto desacuerdo al respecto?
Acá lo que ha operado es la industria, lo demás son transeúntes. La industria ha sido brutal en esto, la campaña ha sido tremenda y ha tenido mucha consonancia con sentires comunes ciudadanos, “con mi plata no”, qué sé yo, y a eso agreguemos un ámbito de colaboración de parte de la izquierda y la centro izquierda en la aprobación de los retiros. Entonces, yo lo veo difícil, pero al mismo tiempo siento que es inevitable llegar a un acuerdo porque negarse a ello tiene un costo político para todas las fuerzas políticas muy grande.
A propósito de actores, llama la atención de que el gran empresariado, la Sofofa, e incluso la CPC, estén señalando que sería bueno zanjar este tema ahora
Bueno, sin lugar a dudas, porque es una incertidumbre que para el mundo empresarial siempre genera problemas. Nosotros tenemos un empresariado que le gusta mucho andar a la segura, entonces cualquier rango de incertidumbre les genera una dificultad y, sin duda, tener abierta la discusión de pensiones es un problema. Pero, digamos las cosas francamente, el tema de las pensiones no se va a zanjar en este proyecto. Si alguno piensa que el acuerdo, cual sea éste, de todos modos claramente insuficiente desde el punto de vista de la pretensión inicial, va a zanjar definitivamente el debate sobre pensiones, yo creo que están equivocados. El cierre definitivo del debate yo lo veo muy difícil.
Hay temas que acá uno no ve en esta discusión, como es el de la morosidad previsional, que ha sido un problema siempre y que entre la pandemia y otros efectos, puede haber generado sumas millonarias al respecto. ¿Se hace cargo el proyecto de reforma sobre esto?
Hay ya un acuerdo, pero primero digamos que la morosidad no es tan alarmarte como usted señala porque en general hay una recuperación bastante rápida en el corto plazo. Hay un rezago antiguo, yo recuerdo que en algún momento hubo 450 millones de dólares sin asignación de beneficiarios, por ejemplo. Ahora, en general, en los acuerdos que se ha llegado en el Senado, hay un par de acuerdos o preacuerdos en que uno es darle mayor centralidad a la cobranza, porque hoy cada AFP tiene que demandar a cada empleador, entonces darle una cierta centralidad podría ser más efectivo. Lo que sucede es que muchas veces hay, además de un tema de educación previsional, resulta que el trabajador podría recurrir contra las AFP si ésta no cobra dentro de ciertos plazos, por eso las AFP están muy conminadas a hacer este esfuerzo y creo que en ese sentido centralizar la cobranza podría ser una buena idea, por la vía de una licitación, no sé cómo irá a operar en la práctica, pero ya hay un preacuerdo al respecto.
Se lo pregunto en definitiva: si no se logra la separación de la industria, si no se logra que las comisiones digan, por fin, relación con las rentabilidades reales de los fondos… ¿vale la pena una reforma de esas características?
Lo digo de otra manera; si el pensionado asumiera que el sistema político fue incapaz de entregar una pensión razonable, digna, la tentación va a ser mira esto no da para más, veo que el sistema político no tiene capacidad, así que mejor me las voy a arreglar por las mías. Así que mejor venga el 10% para acá, se incrementa mis remuneraciones y yo veré cómo me las arreglo, total con la PGU algo voy a tener…entonces prefiero arréglamelas solo, porque el sistema político no es capaz de arreglarme nada. Ese riesgo es muy grande y es muy real porque una de las consecuencias del problema del “con mi plata no” es que la gente se dio cuenta que la plata era de ella y que podía hacer lo que quiere con ella y por eso, los retiros fueron un golpe estratégicamente tan duro para el sistema, como sistema de seguridad social, entonces mejor me las arreglo por mi cuenta, total está tan de moda esto que cada uno se bate con sus propias uñas que no hay problema.
Claro, pero ¿cómo lo haría si acá hay un ahorro obligatorio?
Entonces, la presión va a ser para que deje ser obligatorio o para que se produzcan los retiros. Hay proyectos en el Parlamento que establecen la posibilidad de un retiro de todos los fondos, pues. No estamos hablando de nada inverosímil, en consecuencia…lo digo de otra manera…si a mí no me arreglan la pensión y el sistema político muestra su incapacidad al respecto, mejor venga esa plata para acá y yo veré lo que hago, entonces vamos con el retiro de todos los fondos. Esa es una cagada mayúscula, perdonando la expresión, pero no inverosímil, por eso es que el acuerdo es tan necesario. Pero claro, usted tiene razón, habrá que evaluar en su momento hasta donde es la suficiencia de éste, como para aprobar. Habrá que esperar un poco.
