Si las mujeres estamos capacitadas para subir a la guillotina,

¿Por qué no podemos subir a las tribunas públicas?

Olympe de Gouges, al pie del cadalso, 1793.

 

Es 1791, en plena Revolución Francesa, una mujer alza con coraje su voz. Es escritora, abolicionista, audaz luchadora por los derechos igualitarios de las mujeres, revolucionaria, prolífica dramaturga y panfletista. No está de acuerdo con la recién emitida Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Indignada por la discriminación de género evidente, parafraseando el relevante texto, lanza la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, exigiendo cambios radicales para imponer igualdad de trato para hombres y mujeres, para esposos y esposas. En 1793, Olympe de Gouges es condenada a muerte y guillotinada, acusada de girondina y de “haber olvidado las virtudes propias de su sexo”.

Hoy, más de dos siglos después, en su sede ñuñoína, la Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de Chile, Carmen Mardones Hauser, recuerda el legado de Olympe de Gouge y de tantas mujeres que, con la impronta de librepensadoras y libres de conciencia, forman parte de una cadena infinita. En ella, todas y cada una de las integrantes de esta Gran Logia, son eslabones unidos en el tiempo por la consecución de un universo sin discriminaciones, antidogmático, con equidad, espacios y trato igualitario para las  mujeres. En especial, un universo tolerante, libre y fraterno.

La Gran Maestra, orgullosa de ser uno de esos eslabones, se explaya en el relato de lo que significa ser mujer iniciada, masona, de pertenecer a una institución universal construida sobre valores y principios éticos que no se pueden transgredir, otrora fundamentalmente masculina, una sociedad que fue secreta, calificada de secta, objeto por siglos de las más diversas y creativas teorías conspirativas, de mitos y leyendas hasta el presente,  de persecuciones privadas y estatales, de mártires mujeres y hombres.  Y ocurre que, bajo su lema de Libertad, Igualdad y Fraternidad, la principal tarea que desarrolla está dirigida al perfeccionamiento de sus integrantes.

¿Qué significa buscar el perfeccionamiento masónico?

Los rituales y simbología que rescatan sabidurías ancestrales en el trabajo de las Logias, como se denominan los grupos que constituyen la estructura institucional, se orientan al objetivo principal que es el perfeccionamiento como persona. Nuestra Orden es iniciática, ética, filosófica, fraterna, humanista y laica. Recogemos las propuestas de muchas fuentes. Aspiramos a que cada una, en forma individual y luego colectiva, a través de la reflexión y el estudio, busque su propio perfeccionamiento, para potenciar su aporte al conjunto de la sociedad, en términos de mejoras en todo ámbito, con principios, con ética. En lo valórico, lo político, por la inclusión, la no discriminación, la tolerancia.

Por eso, es diversa, amplia, aceptando que si mi opinión es valedera, también la de otras y otros. En el lenguaje, es permitir la retroalimentación, ampliar el pensamiento y la conciencia, lograr la inclusividad. Y, así, contribuir a la construcción de una sociedad mejor.

 ¿Por qué sólo mujeres?

En una sociedad patriarcal como es todavía la nuestra, las mujeres necesitamos espacios distintivos donde reflexionar con sororidad, protegiéndonos las unas a las otras, como Hermanas que avanzan tras los mismos ideales de crecimiento individual, para acceder a una sociedad basada en la equidad de género y de derechos.

Ola Feminista

Ha sido un año intenso para la Gran Logia Femenina de Chile, la organización de mujeres más numerosa de nuestro país, con 35 años de existencia. El Movimiento Feminista, sus movilizaciones, su impacto especialmente en Chile, caló profundo en la Orden, por las innegables características esenciales de la institución.

¿Cuál fue el impacto interno del Movimiento Feminista, de la explosión aperturista ocurrida desde mayo de este año? ¿Cuánto ha pesado pertenecer a una institución que tiene siglos de compromiso con justicia a las mujeres y a sus derechos, que en muchos países se considera precursora del feminismo?

Lo ocurrido durante el año 2018 nos ha estremecido de tal manera que, indirectamente cada una, alzando la voz, consecuente con su pensamiento, con su crítica, con su participación activa ha tomado también mayor conciencia de sus antecesoras, de sus raíces como masona, de la historia que le es propia. Se ha asumido con más fuerza ser herederas de las luchas de miles de mujeres valientes, mártires muchas de ellas, que -como eslabones de la cadena que mencionamos- se vinculan a sus propias vidas y luchas. Aquí la memoria es fundamental para tener futuro.

¿Se organizaron eventos y actividades, más allá de lo habitual, en torno al tema del feminismo?

Como Gran Oficialidad, denominación de la Directiva que presido, luego de partir en mayo las movilizaciones surgidas especialmente en las universidades contra la violencia machista, realizamos una convocatoria general. El 18 de junio más de 100 masonas nos reunimos en torno al conversatorio “Equidad de Género en el siglo XXI” y “La Brecha de Género”, iniciativas que se desarrollaron también en distintas regiones del país, en más de una decena de encuentros. Viña, Antofagasta, Concepción, Santiago, en algunas con universidades. En Iquique fue en conjunto con la universidad y con las Logias locales de la Gran Logia de Chile, la Orden que reúne históricamente a los masones chilenos.

¿El resultado de estos encuentros les permitió visualizar cuáles son las principales temáticas que inquietan o predominan en las masonas chilenas?

 Efectivamente. Hemos podido establecer un cuadro de las temáticas que sobresalen en los intereses de las integrantes de nuestra Orden, como resultado de una encuesta que elaboramos y de los conversatorios.

¿Y ellas son?

Sin que sea un orden prestablecido, se señalan: Brecha de Género, Patriarcado, Contra la violencia en todas sus manifestaciones, Temas laborales, incluida la discriminación, la inequidad salarial y el acoso en todas sus formas, Educación laica y no sexista. Programas curriculares en la formación no sexista de niñas y niños, Trato a las víctimas de discriminación, Migración y Área económica.

En las nuevas temáticas se incluyen los grupos LGBTI, ¿se acepta la iniciación de mujeres transgénero en la Gran Logia Femenina de Chile?

Si bien aún no hemos tenido solicitud de ingreso de alguna de ellas, es un tema que hemos conversado.Respecto de las lesbianas, somos una organización de mujeres libres. Por lo tanto, no se deben aplicar criterios de discriminación por orientación de género. Varias de ellas están en las Logias en que se han iniciado.

Respecto de las demás orientaciones e identidades, todo ha ido cambiando, modificándose en el tiempo. El debate está abierto. En nuestra actual Gran Oficialidad impera lo participativo, escuchando, invitando a que se expongan todas las inquietudes, las ideas, las opiniones, con amplitud. Y se respeta la estructura jerárquica, las decisiones se toman al interior de cada Logia, según su ordenamiento.

En esta Gran Oficialidad se visualiza una nueva apertura extramuros, los conversatorios abiertos, los temas contingentes, una relación inédita con la Gran Logia Chile, históricamente renuente a reconocer la condición de masonas a las mujeres. ¿Cómo se ha materializado?

Así como hemos tratado problemáticas nacionales, como la violencia y el necesario imperio de los Derechos Humanos, también hemos analizado otros asunto como el asesinato de Camilo Catrillanca y el conflicto de la Araucanía, los ataques en Siria, la no firma del Acuerdo de Escazú.

En un acto sin precedentes, con el Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Sebastián Jans, firmamos un Acta de Relación y Cooperación que, si bien establece en uno de sus puntos que ambas instituciones “reconocen sus diferentes orígenes y las circunstancias específicas de desarrollo histórico e institucional”, como entidades femenina y masculina respectivamente, compromete un vasto trabajo de análisis de la historia de ambas Ordenes, reconociéndose como instituciones iniciáticas que promueven valores y principios comunes entre sus miembros y desean proyectarlos a la sociedad y a la Humanidad.

Al finalizar, la Gran Maestra anticipa lo que será la tarea de la Gran Logia Femenina de Chile el 2019: “Nuestro trabajo como mujeres masonas será privilegiar que la igualdad formal, que está en la leyes, de paso a la igualdad real”.