
periodista.
El presidente del Colegio de Profesores y Profesoras de Chile, Mario Aguilar, abordó en conversación con Página 19 la situación de la educación pública en el país, cuestionando el proyecto “Escuelas Protegidas”, alertando sobre eventuales recortes presupuestarios en el Mineduc y criticando problemas de conducción en los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP). Además, se refirió al agobio laboral docente, la crisis de salud mental en las comunidades educativas y la necesidad de fortalecer el rol educativo de las escuelas.
– Desde el Colegio de Profesores han cuestionado el proyecto “Escuelas Protegidas”. ¿Por qué consideran que medidas como revisión de mochilas o pórticos no solucionan el problema de fondo?
Existe una problemática de inseguridad y nosotros se la planteamos a la ministra de Educación cuando nos reunimos, incluso antes de lo ocurrido en Calama. Pero creemos que esto no se soluciona solamente con revisión de mochilas o instalación de pórticos, porque el problema es mucho más amplio. Hay una crisis de salud mental que debe abordarse y que muchas veces está detrás de las conductas violentas. Además, el clima excesivamente competitivo tampoco ayuda y también vemos familias que mantienen una relación casi clientelar con los establecimientos: dejan a sus hijos y dicen “edúquenlo”, pero participan muy poco del proceso formativo.
– ¿Existe una dificultad práctica para implementar estas medidas en los establecimientos?
Por supuesto. No todas las escuelas tienen los mismos recursos y desde lo operativo es muy complejo. Por ejemplo, un establecimiento de mil estudiantes tendría que dedicar cerca de 30 segundos por alumno para realizar revisiones, lo que equivale a más de 500 minutos diarios. Es prácticamente toda una mañana destinada solo a controles, dejando de lado lo esencial, que es educar.
– ¿Cómo evalúan hoy el estado de la educación pública en Chile?
Hoy no existe una visión de educación pública coordinada y dirigida realmente por el Ministerio de Educación. Lo que vemos es una supervisión muy superficial, a grandes rasgos, pero sin una conducción clara que permita fortalecer el sistema público. Los SLEP tampoco han sido efectivos en esta materia.
– Uno de los temas que ustedes han levantado con fuerza es el agobio laboral docente. ¿Qué cambios consideran urgentes?
El agobio laboral docente existe y está comprobado por diversos estudios externos al Colegio de Profesores. Lo que se necesita es disminuir la carga burocrática que hoy tienen los docentes. Los profesores deben dedicar más tiempo a planificar clases, preparar contenidos y reforzar lo importante que es la enseñanza, y no pasar gran parte de la jornada llenando formularios o realizando tareas administrativas.
– ¿Qué opinión tienen respecto a los anuncios de reducción de recursos en educación?
Nos parece un anuncio nefasto. En educación, gran parte del presupuesto está destinado a personal: profesores, asistentes y profesionales de apoyo. Una disminución de recursos generaría un daño tremendo a la educación pública y afectaría directamente a los estudiantes y sus familias. Lo que se necesita hoy es precisamente lo contrario: más inversión y más apoyo al sistema educativo.
– ¿Qué evaluación hacen del funcionamiento de los SLEP?
Hay problemas importantes de conducción y gestión en varios Servicios Locales de Educación Pública. La idea de fortalecer la educación pública era positiva, pero en muchos casos se ha implementado con dificultades de dirección que terminan afectando a las comunidades educativas. De igual forma, nosotros en la discusión sobre la creación e implementación de los SLEP advertimos de las falencias, no es algo nuevo.
– ¿Qué cree que debe ser prioritario hoy en la discusión educacional?
La prioridad debe ser fortalecer la educación pública, mejorar las condiciones laborales de los docentes y abordar integralmente los problemas de convivencia y salud mental. Si no se trabaja sobre las causas profundas, cualquier medida efectista terminará siendo insuficiente.





