Rafael Ferrada Henríquez es Consejero Nacional del Colegio de Abogados y Abogadas de Chile. Es la única carta socialista presente en ese estamento de la orden profesional. En esta conversación, abordamos su trabajo en las comisiones de abogados jóvenes y en la de derechos humanos, pero también analizamos el tema del caso Hermosilla, del rol del exministro de Sebastián Piñera, Andrés Chadwick y del ex fiscal Guerra en delitos que los tienen en le mira de la justica y del Colegio de Abogados y Abogadas.
-¿Cuál es el trabajo que ha desarrollados en el Colegio de abogados?
-Estoy en la Comisión de Abogados Jóvenes y en la de Derechos Humanos. En el caso de la Comisión de Abogados Jóvenes hemos trabajo el tema de acceso a la justicia de las personas más vulnerables y en la de Derechos Humanos estamos viendo el fortalecimiento del INDH, particularmente el tema de los casos de violaciones de derechos humanos durante la dictadura.
-¿Por qué el progresismo no ha logrado la presidencia del Colegio de abogados?
-Desde al año 1992 no hay ningún presidente del sector progresista. Creo que es una falta de articulación. La mayoría de los que están colegiados son de los estudios jurídicos más renombrados, que atienden a las grandes empresas. Ahora, se ha diversificado bastante con la entada de las capas medias que optaron por estudiar Derecho. Hemos estado luchando los sectores progresistas para sacar ese círculo de élite que existe hoy en nuestro colegio. Atender también a los intereses de colegas de estudios más pequeños o que son funcionarios públicos. Algunas cosas hemos logrado, pero hay que decir que falta bastante.
En la actualidad, estamos bregando por una reforma estatutaria que amplíe la mesa directiva del colegio, porque ahora son solo el presidente y el vicepresidente. La idea es que los sectores minoritarios, que somos nosotros, podamos estar integrados también en la mesa.
-¿Hay más abogados y abogadas socialista en el colegio?
-Hay bastantes. Armamos una Brigada de abogados socialistas hace como 5 años, aunque creo que existía una en los años 90s. Así pudimos elegir al primer consejero socialista que no existía desde el año 1997, la compañera Pamela Pereira. Logramos también que Paulina Vodanovic y Rafael Fuentealba fueran parte del Consejo Directivo.
-¿Por qué tiene interés en ser dirigente de este colegio?
-Necesitamos una voz diversificada. Porque hasta ahora era muy homogénea y representaba a ciertos sectores. Nosotros también pensamos que un tema central es el de la ética de nuestra profesión, sobre todo por el sistema de justicia que, hoy en día, está tomando mucha relevancia. Necesitamos contar con una vocería distinta a la que existe hoy en día, que es más conservadora.
-En el caso del abogado Luis Hermosilla el Colegio de Abogados, en un principio, como que no le tomó todo el peso que se requería. ¿Por qué el colegio tomó tanta distancia como una persona que está en prisión preventiva?
-No hubo una real importancia a la gravedad de los hechos. Además, como se trataba de un abogado muy connotado, de prestigio profesional, no se pensó en una declaración más dura frente a los hechos, pese a que los sectores más progresistas lo intentamos. Recién cuando se conoció la relación que tuvo Hermosilla con el ex director de la PDI se abrió una causa ética. Nuestro sistema ético no estaba bien preparado para ese terremoto político que fue el caso Hermosilla. El sistema ético de nuestro colegio es muy antiguo, se trata de un fiscal de nuestra orden profesional que investiga la causa y después de sacar sus conclusiones lo lleva a un tribunal ético que está compuesto por un consejero y otros dos abogados colegiados que son, finalmente, los que juzgan.
-¿Qué pasa con Andrés Chadwick y el ex Fiscal Guerra que , a todas luces, tienen una conexión muy fuerte en el caso Hermosilla?
-Ellos son colegiados y estamos pronto a empezar una investigación, dado lo que se ha revelado hasta el momento. Es un caso que preocupa porque hay conflicto de interés, se vulnera el sistema de justicia porque ciertas personas tienen derecho a esos abogados que tienen influencia, dar contactos o información a otras personas. En definitiva, no exista una igualdad ante la justicia y por eso se encuentra bastante cuestionada. A nuestro juicio, existe una evidente falta a la ética.
Ahora, el tema de las filtraciones es algo que nos parece grave, que tiene que ver mucho con los medios de comunicación y la relación que nosotros podemos tener con el Colegio de Periodistas. Estamos bastante preocupados porque este tipo de filtraciones en ciertos medios vulnera derechos esenciales, como el derecho a la intimidad de las personas. Por ejemplo, lo que pasó con el caso de la diputada Cariola, en que se ventilaron cuestiones que no tenían relación con el caso de la investigación. Y lo que más me preocupa son los casos de delitos sexuales, el caso Monsalve y de Jorge Valdivia, donde se filtraron los partes y las denuncias de las personas, de los testimonios de las denunciantes, lo que vulnera derechos de las víctimas que se atreven a denunciar hechos que son de carácter sexual y que son re victimizadas. Eso hace que las personas que son víctimas de un abuso no lo quieran denunciar por el temor a que su historia sea conocida por la opinión pública.
