
Un complejo escenario enfrentan las y los trabajadores del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia. Tras un despliegue territorial realizado el último mes por residencias e instalaciones de las regiones Metropolitana, de Atacama y del Maule, la directiva de la Asociación Nacional de Funcionarios, ANFUSEPNA, constató en terreno las altas exigencias, problemas de dotación y sobrecarga laboral que afectan a los equipos, panorama que se contrapone con la propuesta del Ejecutivo de reducir recursos en programas esenciales del sector.
En el marco de la discusión del Presupuesto 2027 enviado al Congreso, la revisión de la partida del Ministerio de Desarrollo Social y Familia reveló reducciones por un total de $34.451 millones en siete programas destinados a la infancia. La mayor disminución impacta a Cuidado Alternativo, con un recorte de $16.879 millones, afectando directamente a niños, niñas y adolescentes separados de sus familias por orden judicial. La medida también alcanza a líneas estratégicas como Diagnóstico Clínico Especializado, Adopción y Apoyo al Recién Nacido.
Frente a esta situación, el presidente nacional de ANFUSEPNA, Nelson Barraza, manifestó que en terreno no solo se constatan deficiencias históricas, sino que verifica que la complejidad de las atenciones y la sobrecarga de los equipos son una realidad ignorada a la que se suma este ajuste presupuestario. “Nos preocupa profundamente que se propongan reducciones presupuestarias en programas esenciales como Cuidado Alternativo, Diagnóstico Clínico Especializado y Adopción. La protección integral de la niñez vulnerada exige que el compromiso del Estado no solo se manifieste en el despliegue de sus trabajadores, sino en un respaldo financiero coherente y suficiente que garantice la continuidad y calidad de la atención residencial en todo el país».
Barraza cuestionó asimismo que la infancia se catalogue públicamente como una prioridad nacional mientras se promueven reducciones presupuestarias en áreas con evaluaciones favorables y de alto impacto en la restitución de derechos. El dirigente enfatizó que la niñez más vulnerable no puede quedar expuesta a decisiones que generen incertidumbre sobre la capacidad de respuesta del sistema, manifestando la inquietud del gremio ante los intentos de justificar estos recortes bajo conceptos de eficiencia o reasignación cuando están en juego derechos fundamentales.
Diagnósticos territoriales
El ciclo de visitas y reuniones operativas en la Región Metropolitana, Atacama y el Maule permitió levantar un catastro de las condiciones de trabajo en recintos donde se reportaron altos niveles de estrés, alta rotación de personal y problemas de cobertura en el cuidado producto – precisamente- de las bajas por licencia médica asociadas a la precarización laboral en un servicio de alta demanda y cuidados de 24 horas. Situaciones que se verán aún más afectadas por los recortes a programas clave de ese cuidado.
En ese contexto, la representación de funcionarios se reunió con autoridades regionales para demandar respuestas a algunas de estas prioridades y la definición en investigaciones administrativas pendientes sobre maltrato, seguridad y estabilidad laboral. También el apoyo a la promoción y fortalecimiento del sistema de familias de acogida.
Ante este panorama regional y presupuestario, la directiva de ANFUSEPNA hizo un llamado formal a los representantes del gobierno y del Congreso Nacional para revisar las partidas propuestas, garantizando que los recursos asignados respondan a las necesidades operativas de la red y aseguren una atención continua y de calidad a niños, niñas y adolescentes de todo el país.








