
Al cumplirse 51 años de la conformación de la Primera Dirección Clandestina del Partido Socialista de Chile, la Vicepresidencia Nacional de la Mujer y Equidad de Género de la colectividad rindió homenaje a las mujeres que, en un contexto de persecución política, represión y proscripción de los partidos políticos, contribuyeron decisivamente a sostener la agrupación socialista en la clandestinidad tras el golpe de Estado de 1973.
En memoria de este significativo hito histórico, la vicepresidencia socialista, liderada por Daniella Cicardini, realizó una publicación conmemorativa en redes sociales, en la cual se puso especial énfasis en las militantes Michelle Peña Herreros, Carolina Wiff Sepúlveda, Sara Donoso Palacios, Rosa Solís Poveda y Mireya Rodríguez Díaz, quienes formaron parte de la primera Dirección Clandestina del Partido Socialista, que operó en los años iniciales de la dictadura militar.
Tras el 11 de septiembre de 1973, el Partido Socialista fue proscrito y su militancia debió reorganizarse en condiciones de extrema clandestinidad. En ese contexto surgió la Primera Dirección Clandestina del PS, que operó entre 1973 y 1975, con el objetivo de mantener la continuidad política, articular redes de apoyo y sostener la comunicación entre la militancia dispersa por la represión.
En ese escenario, Michelle Peña, Carolina Wiff, Sara Donoso, Rosa Solís y Mireya Rodríguez desempeñaron un papel fundamental dentro de las redes de organización y enlace de la estructura clandestina. A través de labores de coordinación, apoyo logístico, resguardo de información y articulación territorial, contribuyeron a mantener activa la resistencia socialista en un periodo marcado por el riesgo permanente, la persecución y la violencia estatal.
Su trabajo permitió sostener los vínculos entre militantes, facilitar la comunicación interna y dar continuidad a una organización que operaba bajo condiciones de total ilegalidad, pero que se mantuvo activa gracias al compromiso de decenas de hombres y mujeres que asumieron tareas de alto riesgo.
Sin embargo, la ofensiva represiva desplegada por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) durante 1975 buscó desarticular completamente la estructura clandestina del Partido Socialista. En ese contexto, múltiples integrantes de la red fueron detenidos, secuestrados y hechos desaparecer, entre ellos las militantes homenajeadas, convirtiéndose en víctimas de una de las etapas más violentas de la dictadura.
Desde la Vicepresidencia Nacional de la Mujer y Equidad de Género, señalaron que este homenaje busca rescatar la memoria de las mujeres que fueron parte de la primera resistencia socialista y relevar su aporte en la defensa de la democracia y los derechos humanos.
“A 51 años de la Dirección Clandestina del Partido Socialista de Chile, recordamos a las mujeres que enfrentaron la persecución, la represión y el miedo con una convicción inquebrantable: defender la democracia, la justicia social y la esperanza de un Chile mejor”, señalaron desde la colectividad.
Asimismo, destacaron que la historia de Michelle Peña, Carolina Wiff, Sara Donoso, Rosa Solís y Mireya Rodríguez representa el compromiso de una generación de mujeres socialistas que, desde las redes clandestinas, sostuvo con valentía la continuidad de la organización política en uno de los periodos más difíciles de la historia reciente del país.
A más de cinco décadas de aquellos hechos, el Partido Socialista reafirmó la importancia de preservar la memoria histórica de quienes integraron la resistencia contra la dictadura y de reconocer el papel decisivo de las mujeres en ese proceso.
Su legado permanece vigente como testimonio de compromiso, consecuencia y dignidad, y como parte fundamental de la historia de la lucha por la recuperación de la democracia en Chile.





