¿Hay algo más insólito -por calificarlo de alguna manera- que un gobierno
se vea obligado a cambiarministros en tres oportunidades y en una sola semana? El último, el Ministro de Salud, Jaime Mañalich, cuyos días estaban contados, pero no tan pronto. Se sabía que el propio Secretario de Estado hace semanas había tomado conciencia que su permanencia en el cargo ya no resistía espera. No sólo se había dado cuenta que era necesario cambiar el rumbo, sino además, las tensiones, el trabajo y la situación lo tenían agotado. Que lo había hablado con el Presidente -su amigo- hace ya varios días, y que habían acordado su salida para fines de mes.

Pero todo se precipitó cuando se supo de discrepancias en el conteo de personas fallecidas en la pandemia. Más de dos mil de diferencia con la cifra oficial, lo que despertó las alarmas, las luces rojas y los miedos profundos en sectores de la derecha que -como todos- han visto con pavor el descontrol en la estrategia del gobierno para enfrentar la pandemia.  

Vino el cambio inesperado y asumió quien soñaba con ese cargo desde hacía mucho tiempo, el doctor Enrique Paris. Su discurso y su primera presentación ante la prensa marcaron la diferencia, en una evidente señal que aprendió de los errores de su antecesor. Ahora se abrió a conversar con todos, trabajadores y gremios de la salud, incluyendo las sociedades científicas, para analizar y tomar posteriormente las mejores decisiones respecto a cómo salir de esta crisis que tiene a Chile sumido en la angustia, el miedo y la incertidumbre sobre el futuro inmediato. Por lo pronto, en todas las reacciones escuchadas hasta ahora, hay una suerte de esperanza en que todo cambiará.

Así lo entiende el propio Colegio Médico, cuya Presidenta fue atacada por Paris,  pero se puso a disposición del nuevo Ministro. A través de su cuenta de Twitter, la presidenta del gremio -que compartió labores junto al nuevo secretario de Estado en la mesa social Covid-19 del Ejecutivo- manifestó que “Paris enfrenta el inmenso desafío de cambiar profundamente la estrategia sanitaria hacia una de colaboración, transparencia y con medidas concretas para cortar la cadena de transmisión. Para esta tarea cuenta con total disposición del @colmedchile”.

Lo mismo señaló el secretario general del gremio, José Miguel Bernucci, quien en la misma red social expresó felicitaciones al ministro y añadió que “esperamos con ansias un cambio de estrategia para enfrentar en conjunto la pandemia. Desde el Colegio Médico (su casa) estamos disponibles para apoyarlo en su labor”.

Y así lo entendió ministro, quien señaló: “Quiero llamar al diálogo y la cooperación. A la comunidad científica, a la investigación, colegas, a todos los servicios y ámbitos de salud a reunirse y trabajar en conjunto. A los centros de estudio para colaborar, y a las sociedades científicas”, dijo desde La Moneda.

“Se abre una nueva etapa en la que debemos recibir las opciones divergentes de la política actual, para sacar de ese diálogo lo mejor de Chile, la patria y los funcionarios de salud que han hecho lo mejor posible para enfrentar esto”.

Dinero para resistir la cuarentena

La esperanza de una cuarentena efectiva, donde la gente no tenga la obligación de salir para poder comer, se concretó en paralelo a lo ocurrido en el ámbito de la pandemia. De madrugada, finalmente gobierno y sectores mayoritarios de la oposición lograron un acuerdo frente a la emergencia y en pocos días podría llegar con  beneficios directos al 80 por ciento más vulnerable de la población. Así, ¡al fin! se podríacumplir con las cuarentenas obligatorias, permitir que chilenos y chilenas no salgan de sus hogares y detener el contagio del corona virus. No por casualidad esta oposición había presionado emitiendo una declaración  titulada “Lo Urgente Primero”, buscando un acuerdo con el gobierno que finalmente logró avances importantes para los chilenos.

Cuando comenzaron las conversaciones con el Ejecutivo, hace dos semanas, el Ministro de Haciendaplanteó un marco fiscal de 10 mil millones de dólares para un periodo de 20 meses, de los cuales US$ 3 mil millones estarían disponibles para este 2020 y US$ 7 mil para el próximo y hasta febrero de 2022. Asimismo, el secretario de Estado se mostró abierto a aumentar el monto del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), desde $65.000 por persona a entre los $70.000 y $80.000 por persona.

En una reciente entrevista, el ex ministro Nicolás Eyzaguirre resumió lo que economistas y políticos del mundo progresista piensan respecto al momento en que Chile está viviendo y la postura de un gobierno reacio a soltar la billetera fiscal para beneficiar a los sectores más vulnerables. “Briones ha estado lentísimo, si no controla las cuarentenas, esta economía no saldrá para arriba. No puede ahorrar, ahora, hay un mínimo nivel de gasto indispensable para controlar la cuarentena, pero todavía no lo quiere aceptar”, decía antes que la oposición llegara a acuerdos. Afirmó que mientras no se controle la pandemia, la reactivación no es más que una palabra completamente teórica. El ministro Briones va en la misma ruta que Mañalich, de estar demorando y demorando las cosas que son completamente evidentes; sin el apoyo económico a las familias la cuarentena es absolutamente nominal.

“Si no gasta suficiente dinero en el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y, consiguientemente, no se logra que la gente se quede en la casa, será un falso ahorro, porque la curva de contagio no se quebrará, entonces el confinamiento va a continuar por mucho más tiempo, y los costos económicos van a ser mucho más altos; entonces ni siquiera es “buenas finanzas públicas”, sino que es un error.

Y finalmente el ex ministro rogó e imploró a los ministros de Salud y de Hacienda para que logremoscontrolar esta pandemia sin hacer falsos ahorros, para que podamos abrir luego, porque de lo contrario no sé cómo vamos a contener el malestar social. Tenemos todas las posibilidades en nuestra mano, esta es una crisis económica autoinducida; confío en que gobierno y oposición se pongan de acuerdo en una ruta de salida, porque la pelota está picando para echarla dentro del arco.

Finalmente, se logró algo más en las conversaciones, algo que para las familias que deben hacer cuarentena es importante e imprescindible. Los socialistas, que junto a la DC y al PPD fueron los que lograron el acuerdo, por cuanto los jóvenes de Revolución Democrática decidieron retirarse de la mesa poco antes de concretar lo discutido, señalan que el Marco de Entendimiento alcanzado permitirá avanzar en aquellas cuestiones que, hasta hace pocos días, no eran aceptadas por el Gobierno.

Señalan como ejemplo el aumento en el monto de 100 mil pesos para cada persona, con un tope de cuatro personas por familia, su condición no decreciente y la ampliación de la cobertura del Ingreso Familiar de Emergencia, que permitirá incorporar a feriantes, coleros, pescadores artesanales, pirquineros, trabajadores a honorarios y trabajadoras de casa particular, entre otros grupos. Así -afirman- toda familia que lo necesite podrá acceder a este Ingreso de Emergenciapara que las familias más vulnerables del país puedan sortear la crisis sin arriesgar su salud y sus vidas. Ese fue el objetivo.

Y es por ello que el Partido Socialista emitió una declaración explicando que lo logrado con el gobierno es un Marco de Entendimiento acotado, que deberá ser debatido en el Congreso Nacional con la celeridad que la situación impone, y que tiene como propósito establecer un marco fiscal para los próximos 24 meses, crear y mejorar una serie de instrumentos para la ayuda directa a las familias más vulnerables del país y generar las bases para la reactivación económica y el empleo.

19 puntos en el Marco de Entendimiento

Esos son los temas que tiene el acuerdo o marco de entendimiento para enfrentar la crisis con toda urgencia. Entre otros, se implementará un programa fiscal adicional de hasta US$ 12 mil millones en los próximos 24 meses -de los cuales se ejecutarán unos US$ 3.500 millones este año-, creando un fondo extrapresupuestario -también llamado “Fondo Covid”- desde el cual el gobierno ejecutará las medidas, tales como mayores gastos corrientes, inversión pública adicional, y nuevos impulsos pro reactivación y reconversión. El financiamiento del Fondo Covid tendrá su origen en la transferencia del tesoro público, como fondos soberanos y/o mayor endeudamiento público. En caso de que el fondo aún tuviera recursos al momento de caducar, éstos se transferirán al Fondo de Estabilización Económica y Social.

Además del aumento del monto y cobertura del Ingreso Familiar de Emergencia, desde los actuales $60 mil a $100 mil por persona, se indica que este será compatible con los beneficios de ley de protección del empleo, seguro de cesantía, apoyo a los honorarios, las pensiones contributivas y no contributivas. Este beneficio puede llegar hasta agosto si las condiciones sanitarias así lo ameritan. La idea es que el beneficio pueda ser entregado a una cuenta bancaria, como la cuenta RUT.

Acordaron, además, distribuir 120 millones de dólares a los municipios; 20 millones de dólares para apoyar a organizaciones sociales; la creación de un Fondo para reforzar la atención sanitaria que contará con recursos por $400.000 millones con foco en el testeo y la trazabilidad; mejoras a la Ley de Protección del Empleo y al Seguro de Cesantía; apoyo a trabajadores independientes con boleta; protección para padres, madres y cuidadores que son trabajadores dependientes formales de niños y niñas en edad preescolar; impulso de un Plan de Reactivación 2020 y 2021 con cargo al Fondo Fiscal. El plan tendrá foco en la inversión pública en Obras Públicas (infraestructura hídrica) y Vivienda, con énfasis verde y en mitigación de cambio climático;  incentivos a la contratación de trabajadores; reforzamiento del financiamiento para pymes; se mejorará la ley de insolvencia, buscando reducir tiempos y costos en las reorganizaciones de las Pymes; fomento a la inversión privada reduciendolos plazos y procedimientos regulatorios dentro del marco administrativo, así como disminuir tiempos en otorgamiento de permisos para inicios de inversión y reducir los plazos en evaluación ambiental de grandes proyectos por la misma vía, asegurando estricto cumplimiento de normativas ambientales. También se busca acelerar los trámites administrativos de los procesos de concesiones en carpeta.

Habrá incentivos tributarios; creación de un fondo de reconversión y capacitación; cumplimiento de condiciones sanitarias para el empleo; avanzar en una ley que regule el teletrabajo para el sector público en diálogo con la ANEF y la mesa del Sector Público; se le otorgará garantía estatal parcial (60%) en la emisión de bonos u obtención de créditos de grandes empresas actualmente no cubiertas por el actual FOGAPE-Covid y a las empresas consideradas estratégicas solventes, se les dará un apoyo con transparencia y criterios preestablecidos que se adoptará caso a caso. El Estado obtendrá una remuneración coherente con los riesgos financieros en que incurra.

Otra nube en el horizonte

Se aguarda, entonces, lo que ocurrirá en el Parlamento, donde se deberá analizar la ley que mandará el gobierno –se espera que sin letra chica- y con suma urgencia. Y mientras, otra nube se posó en  el horizonte: la relacionada con el plebiscito de octubre.

Algunos sectores de Chile Vamos están analizando eliminar la consulta de entrada, y elegir directamentelos ciudadanos que conformarán el órgano constituyente. Así lo planteó en una reciente entrevista en la revista Capital el fundador de la UDI y ex ministro, Pablo Longueira, que hasta ahora, estuvo sumido en un  largo silencio producto de su situación judicial.  

Longueira dijo que realizar un plebiscito “a estas alturas, es una irresponsabilidad“. “La base de ese acuerdo debe ser eliminar el plebiscito de entrada; está absolutamente de más. Gastar una fortuna en el plebiscito -con la necesidad de recursos que tendremos que destinar para enfrentar la cesantía y otros gastos urgentes fruto de la pandemia- a estas alturas es una irresponsabilidad”.

Y por cierto, no podía fallar la opinión de Andrés Allamand, que busca ansioso pantalla y micrófono permanentemente.  El senador sostuvo que “si se debe postergar el plebiscito, lo razonable es que un futuro Congreso, el actual o el que venga, tenga las facultades constituyentes para redactar una nueva Constitución”. Es lo que siempre ha querido. Pero, se encontró  -de nuevo- con la voz del presidente de su partido, Mario Desbordes, quien señaló tajante: “Respecto de otorgarle al próximo Congreso facultades constituyentes, yo me quedo con el acuerdo del 14 de noviembre (sic), y creo que hay que respetarlo y cumplirlo en todas sus partes”. Será la próxima batalla no sólo de la oposición. Quienes en medio de la crisis no olvidan por qué lucharon el año pasado, seguramente estarán atentos a las intenciones de la derecha.