
Los sindicatos de químicos farmacéuticos de las principales cadenas del país, Sinprofasa (Farmacias Ahumada), el Sindicato de Químicos Farmacéuticos de Salcobrand y el Sindicato de Químicos Farmacéuticos de Cruz Verde, manifestaron su rechazo al proyecto de ley (Boletín N° 18719-11) presentado por el diputado Diego Vergara y otros cinco parlamentarios, que modifica el Código Sanitario para que la dirección técnica de una farmacia pueda ser ejercida por cualquier persona con un título profesional o técnico de nivel superior del área de la salud, con formación en farmacología, dispensación y normativa sanitaria, y ya no exclusivamente por un químico farmacéutico.
La moción, que se tramita en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputadas y Diputados, busca ampliar la cobertura en zonas rurales, donde cerca de 50 comunas no cuentan con una farmacia, y reducir los costos de instalación de nuevos locales. Los gremios comparten la preocupación por el acceso a medicamentos, pero sostienen que la solución propuesta no es la adecuada.
“Para mejorar el acceso se puede recurrir a estrategias y políticas de Estado que no impliquen bajar el estándar sanitario de Chile, que lo posiciona entre los mejores de América Latina”, señaló Viviana Castañeda, presidenta de Sinprofasa. “Plantear farmacias sin farmacéuticos, argumentando barreras para los emprendedores, refleja una mirada comercial y de negocio, y evidencia una nula visión sanitaria”.
Los dirigentes subrayaron que la labor del químico farmacéutico va más allá de entregar un producto. Guillermo Orellana, presidente del Sindicato de Químicos Farmacéuticos de Salcobrand, explicó que “la farmacia comunitaria ha cumplido un rol muy importante al ser, en muchos casos, el primer punto de consulta de los pacientes. Es el profesional farmacéutico quien sugiere derivación a urgencias, una visita médica sin urgencia o aconseja el uso de algún medicamento de venta libre”.
En tanto, Arturo Escalona, presidente del Sindicato de Químicos Farmacéuticos de Cruz Verde, agregó que “es el farmacéutico quien educa a los pacientes sobre el uso y el mal uso de los medicamentos, y quien los apoya para que cumplan con el tratamiento indicado por su médico. Si el argumento es el costo de contratar profesionales en zonas rurales, ¿el siguiente paso serán centros médicos sin médicos?”.
Los sindicatos hicieron un llamado a los parlamentarios de la Comisión de Salud, a las autoridades sanitarias y a la ciudadanía a informarse sobre el contenido del proyecto y a buscar alternativas que amplíen la cobertura en zonas apartadas sin renunciar a la presencia del químico farmacéutico en cada farmacia.








