(Noticia en desarrollo)

En la tarde de este lunes 28 de octubre, miles de personas han intentado acercarse al Palacio de La Moneda con una sola y única consigna: “Renuncia Piñera”.  A pesar que la manifestación comenzó de forma pacífica, al poco andar por la brutalidad de la fuerza policial y tratando de cortar su paso hasta la sede de Gobierno, la situación se descontroló. Ha habido fuertes enfrentamientos entre Carabineros y manifestantes, y el centro de Santiago se transformó en una guerra campal.

Tanto fue así que un grupo de manifestantes comenzó a quemar un acceso a la estación del Metro Baquedano, ubicado en Plaza Italia. El lugar ha sido sindicado como un sitio de detención y torturas por la policía chilena, y hoy está en curso una investigación judicial para comprobar que, en ese lugar, se cometieron apremios ilegítimos durante la protesta social que ya lleva 10 días consecutivos y que cuenta, con cifras oficiales, con 20 asesinatos ocurridos en diferentes circunstancias.

La explosión social de este minuto, ha llevado que el lumpen que se aprovecha de este tipo de manifestaciones, saquee varios centros comerciales en el centro de Santiago.

Ahora, hay varios incendios en el centro de la capital  y un edificio que arde producto del accionar de Carabineros que lanza bombas lacrimógenas sin medir las consecuencias o bombas molotov que lanzan los manifestantes. Santiago de Chile arde por los 4 costados.

Simultáneamente, en regiones, como Concepción, Valparaíso, La Serena y Antofagasta, entre otras ciudades del país, se producen manifestaciones ciudadanas pidiendo la renuncia del Presidente Piñera.

Ni siquiera el cambio de gabinete de esta mañana ha podido contener el malestar general de la población. Distintos sectores políticos criticaron durante el “nuevo” elenco de su administración y, sobre todo, el discurso del primer mandatario que no quiere o no entiende las señales de molestia de los chilenos y chilenas.