Cuando quedan pocas horas para las primarias del oficialismo, la intranquilidad no se ha apoderado de ese sector como sí ha ocurrido y se hace cada vez más visible en Chile Vamos. Su candidata, Evelyn Matthei, está enfrentando una baja permanente en los sondeos últimos que están dando como ganador en primera vuelta a José Antonio Kast, que ha logrado disfrazar u ocultar convenientemente su real pensamiento ultraderechista para conquistar los votos de su adversaria.
Pareciera ser que los disfraces son la tónica en la derecha. “No es lo mismo enfrentar a Jara que a Tohá. Se requieren énfasis distintos, equipos distintos y vocerías distintas”, planteó un dirigente de la derecha. Así intentaron disfrazar también el cambio drástico realizado en el comando de la ex alcaldesa, dando de baja la idea de los 11 voceros que más bien restaron que sumaron a la campaña.
El equipo, que se presentó poco menos que con fuegos artificiales hace poco más de un mes, estaba integrado por los alcaldes Jaime Bellolio (UDI), Mario Desbordes (RN), Sebastián Sichel (ind), Felipe Alessandri (RN) y Carol Bown (UDI), las senadoras Luz Ebensperger (UDI) y Paulina Núñez (RN), los diputados Diego Schalper (RN), Jorge Alessandri (UDI) y Francisco Undurraga (Evópoli), y la exseremi Francesca Parodi (Evópoli).
A los pocos días desde la asunción de lo que creían que era un equipo insuperable, comenzaron los problemas. Por nombrar solo algunos: la incomodidad de los duros del comando con Paulina Núñez que no le perdonaban su llamado a los supuestos desencantados del socialismo democrático (“trabajamos para llegar incluso a un Socialismo Democrático que hoy se siente huérfano”). O el apoyo de los alcaldes Sichel, Bellolio y Desbordes al delegado metropolitano Gonzalo Durán (FA) en la acusación constitucional en su contra presentada por Chile Vamos.
El alcalde Mario Desbordes no callo sus duras críticas al propio comando de Matthei. “Lo que me preocupa es que Chile Vamos esté a la altura. Hasta ahora veo a Chile Vamos pasmado, dormido, sin moverse, más preocupado de la pelea contingente que de la elección de fines de año”.
Otro ejemplo involucró a la propia candidata. Porque por una parte Matthei cuestionaba al presidente Boric por su postura en el conflicto que se vive en Gaza, y por otra el diputado Jorge Alessandri (UDI), también vocero, respaldó al jefe de Estado al declarar que “es una señal clara de que no aceptaremos el genocidio”.
Las descoordinaciones se sumaban y finalmente, de lo que se trataba era de imprimirle un nuevo tono a la campaña y salir a disputarle el terreno a Kast. Se necesitaba urgente una nueva estrategia. Así lo hicieron saber parlamentarios de RN y la UDI a sus directivas y también al jefe de la campaña, Diego Paulsen. Era necesario armar un “relato” del que hasta ahora –dicen- carecía Matthei.
Finalmente se decidió el cambio de rumbo y además de comprometerse a un almuerzo con los defenestrados, la candidata volvió a su lugar, renovada de su semana de gripe. Y no muy bien. Porque, desesperada por llamar la atención sobre su debilitada campaña, anunció el fin de TVN, un canal que pese a sus problemas, hay sido orgullo de los chilenos.
Matthei aseguró que reduciría “al mínimo posible” Televisión Nacional de Chile (TVN) por el gasto estatal que implica y por el rol público que estaría cumpliendo. Sostuvo que lo que ha sucedido con Televisión Nacional “no tiene explicación”: “Estar endeudándonos para ver todos los sábados y domingos el Chavo del 8, porque eso es lo que están mostrando en Televisión Nacional, no me parece“.
La candidata del Socialismo Democrático Carolina Tohá le respondió explicando lo que Evelyn Matthei –economista- sabe perfectamente, pero lo oculta a conveniencia. “La razón por la cual Televisión Nacional ha pasado una crisis tan larga es porque en el periodo que toda la televisión entró en crisis, cuando la torta publicitaria se achicó, todos los dueños de canales hicieron enormes inyecciones de financiamiento”, explicó. “Y Televisión Nacional, como canal del Estado, no recibió esa inyección de financiamiento en su época. Lo empezó a recibir tardíamente y en cantidad insuficiente”, complementó Tohá y se comprometió a fortalecerlo y salvarlo de la crisis.
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