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“Verbatim”: una obra a muchas voces que desarma la relación entre cuerpo y sonido a través del lipsync

Imagen cedida para efectos informativos

¿Quién habla cuando se habla? La obra Verbatim, escrita y dirigida por Muriel Miranda, desafía los límites entre cuerpo y voz a través del lipsync como recurso escénico. Una propuesta experimental que cruza teatro, sonido y psicología para sumergir al espectador en una experiencia de identidad fragmentada. Esta temporada se realizará entre el 29 de mayo y el 21 de junio a las 20:00 horas en el teatro UC.

La disociación entre voz y cuerpo ha sido una tensión latente desde los orígenes del cine sonoro, cuando las limitaciones técnicas obligaban a proyectar imagen y sonido por separado. De esta fractura histórica nace Verbatim, obra escrita y dirigida por Muriel Miranda Gacitúa, que se instala en esa grieta para explorar las posibilidades escénicas del lipsync como recurso narrativo, técnico y filosófico.

En latín, verbatim significa la reproducción exacta de una frase, cita o texto. Este principio da origen a una experiencia teatral única: los actores interpretan sobre una pista de audio previamente grabada, realizando un ejercicio milimétrico de sincronía labial. Durante los 57 minutos que dura la función, la escena se convierte en un campo de prueba donde la voz, el cuerpo, la identidad y la percepción se entrecruzan, cuestionando los límites entre lo real y lo representado.

La trama nos presenta a Ana y Leo, dos amigos que comparten departamento. Ana comienza a tener sueños recurrentes donde es otra persona atrapada, sin memoria, que parece necesitar ayuda. La llegada de Laura, hermana de Leo, intensifica el enigma: Ana sospecha que Laura es la mujer de sus sueños, aunque esta última padece un trastorno de personalidad que le impide comunicar la verdad con claridad. Dentro de ella habita “la voz”, una entidad que toma control de sus pensamientos y comienza a influir en quienes la rodean.

“Me interesaba profundamente experimentar con ese traspaso. Verbatim significa el traspaso de una frase u oración de un medio a otro. Pensaba mucho en un cuerpo con una voz que no le pertenece, y en la construcción del personaje a través de esa premisa, tomando elementos combinados. Ya que la voz en sí misma propone cosas y un cuerpo las contiene. Es interesante para mí lo que sucede en ese tratar de contener. Además, la obra trata de una cuarta voz que se cuela entre esas voces y de sus voces interiores. Es una obra a muchas voces”, comenta Muriel Miranda, dramaturga y directora de la obra.

Esta inquietud por explorar el lipsync y las posibilidades técnicas del desajuste entre cuerpo y voz viene de una trayectoria previa. “Me interesa mucho la exploración sobre metodologías o recursos técnicos, en este sentido el lipsync. Creo que después de la obra Continuidad de las cajeras de Jorge Contreras (XX Muestra Nacional de Dramaturgia 2022), en que a ratos exploré con lipsync y donde toda la obra era una grabación también, y un paisaje sonoro, quise dar continuidad a esta exploración, desarrollando las posibilidades técnicas y actorales de este traspaso. En Compañía Maleza, con Maleza y Un poco Invisible, hacíamos doblaje en vivo de muñecos en stop-motion. Hay un claro interés que creció sobre todo después de un Magíster en Artes Visuales que hice en la Universidad de Chile, donde realicé ejercicios con un cuerpo y otra voz, pero en animación”, explica la directora. Esta línea de trabajo se profundizó con la investigación escénica liderada por el artista visual Gonzalo Aguirre entre 2021 y 2023, gracias a un Fondo de Residencias de Artes Escénicas del MINCAP.

La pregunta central que atraviesa Verbatim es tan antigua como el teatro mismo: ¿quién habla cuando se habla? ¿De quién es esa voz? ¿Quién la contiene? El lipsync funciona aquí como dispositivo para descomponer lo que escuchamos, y la obra se instala en el intersticio entre «lo que se dice» y «lo que se piensa», generando una constante atmósfera de sospecha. Así, la multiplicidad de voces, propias, ajenas, interiores y suplantadas, se convierte en un juego de espejos que transforma radicalmente la experiencia del espectador.

 COORDENADAS

“Verbatim”

Del 29 de mayo al 21 de junio

Funciones de jueves a sábado a las 20:00 horas

Teatro UC (Morandé #25, Santiago, metro Universidad de Chile)

Valor entradas: Boletería $14.000 general; $7.000 estudiantes y personas con discapacidad; $8.400 personas mayores; $9.800 súper jueves. También venta de entradas a través de www.ticketplus.cl

RESEÑA

Ana y Leo son dos amigos que comparten un departamento. Ana siente que está fuera de su propio cuerpo y comienza a tener sueños recurrentes donde es otra persona. Aunque lo sueños parecen típicos, Ana percibe que contienen un mensaje: la mujer en sus sueños, que parece ser ella misma, está atrapada, sin memoria, y necesita su ayuda, o tal vez es Ana quien debe entender qué ocurre. La llegada de Laura, hermana de Leo, intensifica este misterio. Ana cree conocerla y sospecha que Laura es la mujer de sus sueños. Laura, sin embargo, padece un trastorno de personalidad que la incapacita para decir la verdad, lo que la lleva a hablar lo menos posible. Dentro de ella habita “la voz” una entidad que toma control de sus pensamientos y comienza a influir en las mentes de quienes la rodean.

FICHA ARTISTICA

  • Dramaturgia y dirección: Muriel Miranda Gacitúa
  • Colaboración dramatúrgica: Alejandra Moffat Varas
  • Investigación: Gonzalo Aguirre Zaldívar
  • Actuación: Natalia Valladares Farrú, María Siebald Morgan y Daniel Marabolí Bernales
  • Voces: Camila González Brito y Matteo Citarella
  • Diseño Sonoro y edición: Pablo Otárola Pino
  • Diseño escenográfico: Gonzalo Aguirre Zaldívar
  • Diseño de vestuario: María José Venegas
  • Diseño de iluminación: Zoe Hihler
  • Producción: Muriel Miranda Gacitúa
  • Comunicaciones: Macarena Montes
  • Colaboradores: Espacio Checoslovaquia, GAM y UNIACC

Rectora de la Universidad de Temuco, Marcela Momberg: “La inclusión es un derecho y el compromiso de la UCT desde su ADN institucional”

Rectora Universidad de Temuco

En conversación con la Rectora Marcela Momberg, profundizamos en la visión de la Universidad Católica de Temuco sobre la inclusión, las vías de acceso y el acompañamiento estudiantil como parte esencial de su misión institucional y no sólo como acciones de una dirección específica.

Desde que asumió como Rectora de la Universidad Católica de Temuco (UCT) este 2025, Marcela Momberg ha puesto especial énfasis en relevar la inclusión como parte del ADN institucional. En esta entrevista, comparte su mirada sobre los avances, desafíos y proyecciones en torno a las vías de acceso inclusivo, el acompañamiento académico y el trabajo articulado que impulsa la Dirección General de Inclusión y Acompañamiento (DGIA), como reflejo del compromiso integral de la universidad.

“La educación superior debe ser una posibilidad real para todos y todas, sin distinción”, declara con convicción la Rectora Momberg. Para ella, el compromiso de la UCT con la inclusión se expresa en diversas acciones: programas como PACE, Propedéutico, Escuelas de Talento y CERETI; acompañamientos académicos y psicoemocionales; y apoyos específicos para estudiantes en situación de discapacidad. “En muchos casos, los y las estudiantes no cuentan con apoyo suficiente desde su entorno, por eso el acompañamiento debe ser integral”, señala.

Este compromiso, según enfatiza, va más allá de las acciones de una sola dirección. Está plasmado en los principios fundacionales de la universidad y transversalizado en sus ejes estratégicos. “Somos una comunidad inclusiva que se inspira en el humanismo cristiano. La inclusión, la equidad y la comunidad son parte central de nuestro Plan de Desarrollo Institucional”

Respecto al rol de la DGIA, Momberg destaca su función articuladora entre la institucionalidad universitaria, la comunidad estudiantil y los desafíos sociales de la región. “La DGIA no solo responde con adaptaciones, sino que impulsa una transformación cultural. Su trabajo aborda tanto el acceso como la permanencia y el logro académico, apoyando a estudiantes de diversos contextos, con herramientas tecnológicas, acompañamiento docente y formación personalizada.”

Consultada por los estudiantes que ingresan por vías inclusivas, la Rectora entrega un mensaje directo: “Nuestra Universidad cree en el talento, independientemente del lugar de origen. Estos jóvenes serán clave para construir soluciones desde sus propias realidades.”

Al cerrar la entrevista, comparte una reflexión que resume su liderazgo: “La inclusión no es solo una política, es una forma de mirar la educación. Es fomentar ambientes de respeto, tolerancia y apoyo mutuo. Desde este nuevo rol, reafirmo mi compromiso con un liderazgo basado en el diálogo, la diversidad y el servicio público.”

La invitación de la Rectora Momberg es clara: comprender que la inclusión no se limita al acceso, sino que se proyecta en una experiencia formativa de calidad. Un mensaje que interpela a toda la comunidad universitaria y que reafirma el sello institucional de la UCT.

¿Hay salida al colapso?: Una ética para lo común

Foto de Elvis Bekmanis en unsplash

La política de nuestros días está impregnada de una atmósfera de desesperanza, que va más allá de partidos o ideologías y se filtra como un malestar generalizado que atraviesa la vida cotidiana y la imaginación colectiva. Esta sensación de fin de ciclo, alimentada por la precariedad económica y la desafección institucional, ha sido aprovechada por liderazgos que convierten el colapso en promesa. Las derechas -particularmente en sus versiones radicales y conservadoras- y ciertos populismos contemporáneos han logrado articular el desencanto, ofreciendo la demolición o restauración del pasado como única forma de cambio. Esta forma de política convierte la crisis en un recurso de poder: una promesa que no apunta a lo común, sino a la pulsión de castigo.

Mark Fisher, en su libro Realismo capitalista (2009), describe cómo este concepto actúa como un cerco que limita nuestra imaginación política, imponiéndonos un presente sin alternativa que debilita la posibilidad misma de pensar en comunidad. Este cerco no solo reduce la política a la gestión de lo dado, sino que instala la sensación de la imposibilidad de un cambio real y de la sensación de que todo presente se prolonga sin posibilidad de un futuro. Por su parte, Franco Berardi, en su libro La fábrica de la infelicidad (2003) y en varios de sus ensayos posteriores, advierte que esta crisis no es sólo económica, sino también subjetiva: una fatiga que erosiona el deseo de futuro y la capacidad de sostener vínculos con otros. En conjunto, estos diagnósticos ayudan a vislumbrar un panorama en que la política de la desesperanza no surge solo de la falta de propuestas o programas, sino de la imposibilidad de imaginar y sostener lo común, en un mundo que enseña a desconfiar y a competir incluso en los espacios que antes eran compartidos. Esta desconexión, esta imposibilidad de proyectar un horizonte, abre la puerta a la promesa de una salida autoritaria y a la renuncia a cualquier forma de deliberación democrática y de construcción colectiva.

Esa política encuentra su expresión más nítida en Chile en las candidaturas presidenciales de Evelyn Matthei, José Antonio Kast y Johannes Kaiser, cuyos discursos y programas se vuelven por momentos indistinguibles. Matthei, históricamente situada en la derecha tradicional, ha adoptado el mismo tono autoritario de la derecha radical, llegando incluso a mandar a callar a la Ministra Vocera de Gobierno en una rueda de prensa, arrebato sacado directamente del manual de Trump o Milei. En este contexto, Evelyn Matthei, quien históricamente ha mantenido un discurso pinochetista matizado y que en ciertos momentos se ha mostrado más moderada, hoy ha optado por hablarle a la derecha radical en lugar del centro. Este giro discursivo la ha debilitado en las encuestas y ha provocado quiebres en la centroderecha, como la renuncia de la ex ministra Soledad Alvear a Amarillos por Chile después de que la colectividad decidiera entregarle su apoyo. Al mismo tiempo, Kast -que va disputándole palmo a palmo el primer lugar a Matthei en las encuestas- y Kaiser profundizan este tono de desconfianza y rechazo, apelando a un electorado que se ha ido radicalizando, aunque no tanto por una adhesión ideológica a estos sectores como por un clima de malestar y desencanto generalizado, que sectores de la izquierda y el progresismo no han sabido interpretar o canalizar, generando una desconexión profunda entre las necesidades y preocupaciones de las personas y las respuestas que ofrece la política institucional. El clima de anomia y apatía se convierte así en terreno fértil para estos liderazgos que lograron captar la frustración de un electorado desencantado y dispuesto a aceptar una salida autoritaria, alimentada por la sensación de pérdida de sentido y un malestar ontológico que disuelve los vínculos con lo común y bloquea cualquier horizonte democrático.

Pero como recordaba Gramsci en Odio a los Indiferentes, aunque “parezca que la historia no sea más que un fenómeno natural” que arrolla a todos, la tarea política es disputar ese fatalismo. No basta con contraponer discursos esperanzadores que parecen fuegos artificiales en la noche: necesitamos una ética de lo común que haga posible organizar el malestar, no como recurso de populismo, sino como base de la reconstrucción social. Desde el socialismo democrático, esto significa fortalecer lo público, redistribuir el poder y construir instituciones que no se limiten a gestionar, sino que vuelvan a ser espacios de deliberación y encuentro.

Pensar políticamente en tiempos de desesperanza no puede reducirse a un voluntarismo retórico o a la nostalgia de proyectos ya clausurados. Exige un compromiso real y radical con la ética de lo comunitario, entendida como una concepción política que reconoce la interdependencia social, la importancia de las instituciones compartidas y la necesidad de sostener lo común más allá del individuo. Desde la filosofía, autores como Iris Marion Young y Charles Taylor han insistido en la necesidad de reconstruir vínculos solidarios frente al malestar, no desde el moralismo, sino desde el reconocimiento de la interdependencia social y el compromiso con las estructuras materiales de la vida en común. Frente a la política de la desesperanza, la respuesta no es simplemente perpetuar el desgaste, sino convertir la imaginación política y la ética de lo comunitario en herramientas concretas para sostener la democracia como un proyecto de transformación social y no de mera gestión.

La posibilidad de que dos derechistas compitan para disputar el sillón de O’Higgins está abierta

Crédito Foto: Patricio Muñoz Moreno

Faltan pocos días -29 de junio- para la realización de las primarias desde donde saldrá el o la candidata de todo el progresismo para enfrentar a las derechas, hoy sumida en sus propias batallas, que en los últimos días pareciera la está  ganando el ultraderechista José Antonio Kast.

Hasta ahora, en las derechas dan por descontado que serán los próximos gobernantes. Más aún. Creen que en la segunda vuelta serán  dos de ellos los que disputen el sillón de O’Higgins: Matthei y Kast. Dejan de lado al ultraderechista Johannes Kaiser, que ha bajado en las encuestas en proporción directa a lo que ha subido Kast. Sin embargo, el que se autocalifica como libertario, al estilo del extraño argentino Milei, no lo convencen los números e insiste en que irá a primera vuelta.

El único en la derecha que ha llamado a la calma es el presidente de la Udi, Guillermo Ramírez. Hace unos días dijo que después de la primaria oficialista, cuando exista un sólo candidato de todas las fuerzas de izquierda, «la pista se nos va a poner pesada». “Yo siempre lo he dicho que esta es una elección igual que cualquier otra muy difícil, que no está ganada y que, por tanto, va a requerir nuestro mayor esfuerzo y nuestro trabajo más persistente para poder ganarla. No lo digo solamente respecto a José Antonio (Kast) que es un buen candidato y que la elección va a ser dura, sino que también lo digo respecto de la izquierda».

Contrariamente a los Landerretches que entregan juicios sombríos respecto a las primarias y los candidatos del progresismo, el Udi planteó que la izquierda en este país «sabe ganar elecciones. Cuando aparecen en el suelo y están en un momento complicado como ahora, se unen, se paran y dan la pelea».

Curiosamente es lo que al parecer le está ocurriendo a Matthei. De nuevo se habla de un aggiornamento del equipo de su campaña, temerosos del alza de Kast en las encuestas y de su estancamiento y a veces bajas en las mismas. Es que según  expertos electorales, hasta hoy la candidatura de la ex alcaldesa no va por buen camino. Los dos años que ha estado virtualmente en campaña lejos de ayudarla, pareciera ser que le están jugando una mala pasada produciendo un agotamiento en la gente de su imagen y de sus contradictorias palabras. De hecho, se habla de una candidatura que confunde.

Un  reciente spot de la Candidata de Chile Vamos (“Evelyn versus Matthei”) no entrega un mensaje claro de lo que le ofrece al país. Por una parte aparece una suave Evelyn tocando el piano, versus una Matthei insultando a sus adversarios.  En la realidad, “Matthei ha sido mucho más a veces Matthei que Evelyn”, señaló  el encuestador  Cristian Leporati , refiriéndose al temperamento de la candidata, cuestión que la ha llevado a cometer varios errores no forzados. El analista Marco Moreno coincidió en que debe haber coherencia entre la narrativa del spot y la realidad y que la pregunta clave es si la gente busca a “Matthei o Evelyn” para enfrentar sus problemas. Leporati agregó que, “empíricamente”, la derecha pierde si se carga demasiado hacia la extrema derecha.

Por eso es que la candidatura de Evelyn Matthei es vista como “confusa”, sin una línea ideológica clara. Ella se defiende señalando que “esto está recién comenzando” y con los refuerzos incorporados a su candidatura, creen todos que la situación se revertirá, principalmente refiriéndose a Kast y su virtual empate técnico en las encuestas.

En  todo caso, en general los expertos coinciden en que  la elección presidencial la van  a definir los 6 o 7 millones de electores que ahora van a estar obligados a acudir a las urnas. Y de ahí que no se atreven a adelantar posibles resultados.

Una candidata arrinconada

Lo cierto es que Kast tiene virtualmente arrinconada a Evelyn Matthei, la que por temperamento –se sabe- salta para responder por angas o por mangas al gobierno. En realidad, hasta ahora  busca temas para atacar al gobierno. Se supone que esta es la estrategia que no le ha dado resultados y por tanto podría haber un giro, siguiendo el ejemplo de su adversario Kast.

No es raro lo que está pasando con el ultraderechista. Es que Kast aprendió las lecciones del pasado y está poniendo en práctica la estrategia del silencio y el acercamiento a la gente. Y le está dando resultados. Por ejemplo. Hubo hace unos días un Foro sobre Tecnología e Inteligencia Artificial: Singularity Summit Chile 2025. Se trató de un evento que reunió a empresarios y jóvenes entre 20 y 35 años, los que probablemente ayer no votaban y hoy están obligados a hacerlo. Kast aprovechó esa vitrina. No fue ningún  otro candidato presidencial. Y estaban todos invitados.

En el comando de Kast aseguran que su crecimiento se debe a “aprovechar las oportunidades para acercarse a la gente” y “las propuestas programáticas en seguridad, inmigración y economía”. Desde hace varias semanas, el abanderado republicano ha dejado “de responder exclusivamente al Gobierno” y coordina vocerías con su partido para abordar polémicas. “El candidato está para los grandes temas; los parlamentarios y la directiva estarán más en la polémica”, puntualizan en su colectividad.

A lo menos dos veces por semana está presentando“propuestas de Gobierno concretas” en actos públicos, buscando conectar con un electorado más joven y activo en redes sociales. Tienen dinero para intoxicar las redes sociales y lo están haciendo con eficiencia. No es casualidad el que haya  logrado un  empate técnico con Matthei. O incluso la haya pasado en las preferencias.

¿Y el oficialismo?

“Parece mentira que después de tanto sufrimiento en manos de las derechas que prohijaron un  dictador, con toda la carga de corrupción, asesinatos, persecución y cesantía disfrazada en un PEM y un POJH inventados por los mismos que están ahora detrás de Matthei y Kast, exista la posibilidad de que gobiernen este país”, comentaba Patricia, una periodista de izquierda.

Lo más “aterrador” –dice- es lo que muestran las encuestas. Y efectivamente, prácticamente todas coinciden en que José Antonio Kast, entre los jóvenes de 18 a 24 años, cuenta con un respaldo de 36,2%, por encima de Evelyn Matthei que logra un 11,7%.  En el grupo de 35 a 44 años, Kast también lidera las preferencias con 25,3%, mientras que Matthei alcanza 12,4%». Solo entre los mayores Matthei sobrepasa a Kast en las preferencias.  Pero, hay un número muy importante que se repite en todas las encuestas y del que pocos comentan: la última encuesta Data Influye de marzo 2025 abarcó 169 comunas de Chile y reflejó la sorprendente cifra de un 66% de los chilenos indecisos a la hora de escoger su candidato presidencial.

La última encuesta  Cadem –del 25 de mayo- indica que quienes no saben o no responden llega al 37 por ciento. Son datos reveladores que muestran –además de la ignorancia respecto de lo realizado por el progresismo en sus períodos de gobierno- la existencia de una sociedad indiferente, de jóvenes fundamentalmente interesados en lo baladí y de odios –a veces con razón- a todo lo que huela a política.

De ahí que el resultado de las primarias tiene nerviosos a muchos. De ahí también que lentamente el ambiente de paz inicial entre los candidatos oficialistas haya comenzado a crisparse, tratando cada uno de exponer sus diferencias respecto al país que sueñan.

Si mañana se realizaran las primarias, opina un dirigente socialista, el desenlace final sería incierto. Porque el síndrome del socialista Landerretche podría convertirse en triste realidad: si ganan Jara o Winter los apoyos a Tohá podrían desengancharse del proceso presidencial. Y lo mismo puede ocurrir  si gana Tohá. Se desengancharían los votantes de la izquierda más dura.

 

La Roja en Bolivia: un partido a la sombra de una crisis ignorada

Captura de pantalla Canal del Fútbol

En el Estadio Municipal El Alto, a más de 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar, Chile tiene hoy la obligación de ganar para evitar una eliminación prematura. Full cobertura mediática y gran despliegue de periodistas deportivos y expertos.

Sin embargo, hay un factor del que casi nadie habla: el país al que viaja la selección está al borde del colapso político, y eso debería importarnos también.

Como periodista de política internacional y latinoamericana, me resulta curioso (¿o predecible?) cómo la prensa chilena sólo parece interesarse por Bolivia cuando hay fútbol de por medio. Y soy futbolera. Sin embargo, mientras las crónicas deportivas se llenan de datos sobre el «infierno de altura» y la histórica rivalidad, casi nada se dice de los bloqueos, la violencia callejera o el riesgo de una nueva crisis migratoria.

¿Por qué no hay cobertura constante sobre los cortes de ruta que ya llevan semanas, o sobre la escasez de combustible que afecta a millones de bolivianos? ¿Sobre alzas de precios, escasez de alimentos básicos o si Chile puede colaborar hacia la resolución pacífica de un conflicto que se agrava cada día más? Pareciera que, para muchos medios, Sudamérica sólo existe cuando hay una eliminatoria o una Copa América.

No es sólo Bolivia: la indiferencia regional

Esta miopía no es nueva. Chile vive de espaldas a la región, salvo cuando el fútbol o alguna noticia del mundo del espectáculo obliga a mirar. Mientras Venezuela se desangra, Argentina se hunde en la inflación y Perú vive en una inestabilidad política crónica, nuestros noticieros dedican más tiempo a eventos geograficamente lejanos, rumores de agencias de noticias europeas o noticias sobre la política exterior estadounidenses, que a conocer y analizar cómo estos fenómenos regionales afectan hoy nuestra seguridad o la economía.

Hoy, Bolivia es el ejemplo perfecto: un país que puede explotar en cualquier momento, cuyas crisis siempre terminan golpeando a Chile (con migración, narcotráfico o tensiones diplomáticas), y aún así, sólo capta atención si hay un clásico pendiente. ¿Acaso no merece la misma cobertura detallada que le damos a una lesión de un jugador?

La Roja juega en un polvorín (qué a nadie parece importarle)

Cuando la selección chilena pise la cancha, no sólo enfrentará a un rival: entrará a un estadio rodeado de protestas, con un gobierno debilitado y una población exasperada. ¿Alguien ha visto un reportaje en profundidad sobre eso? ¿O seguiremos fingiendo que lo único importante es si Sánchez llega al banco de suplentes o que Gareca nos tiene con 10 puntos al borde de la eliminación?

Chile necesita dejar de ser un país que sólo ve a sus vecinos en modo partido. Porque las crisis no respetan calendarios futbolísticos, y lo que hoy ignoramos por «aburrido» o «lejano», mañana puede llegar a nuestra frontera sin aviso. Miremos qué ocurre en Colombia, Ecuador o en Desagüadero.

No me mal entiendan: ojalá ganemos. Pero, más urgente aún: ojalá despertemos.

Rolando Alarcón vuelve a la escuela

Cuaderno pedagógico de Catalina Jordán estudia en profundidad el legado musical del destacado cantautor y propone actividades para desarrollar en las aulas nacionales.

Desde la semana pasada está disponible para descarga gratuita el cuaderno pedagógico sobre Rolando Alarcón que desarrolló la profesora y licenciada en folklore Catalina Jordán.

El texto trabaja en profundidad quince canciones del recordado cantautor chileno con diferentes enfoques, puesto que cada tema incluye: una versión tipo cancionero, una revisión métrica y de rima de cada texto, una partitura de la canción adaptada para su interpretación en instancias escolares, una serie de actividades para realizar en aula en diferentes niveles y asignaturas, además de una reseña en profundidad de cada tema que contextualiza la canción y la biografía del artista. Además, hay dos canciones con versiones para coro, ensamble y orquesta infantil-juvenil realizadas por el profesor Miguel Ángel Castro.

Rolando Alarcón fue un profesor y músico chileno, primer director del conjunto Cuncumén y destacado por hacer varias canciones pensadas para sus estudiantes que por largos años han sido parte del repertorio de los establecimientos educacionales chilenos. En este cuaderno se seleccionaron canciones que permitían contar aspectos de su vida, acontecimientos históricos del país y del mundo y mostrar una diversidad musical y rítmica para el ejercicio de los estudiantes.

El texto, que se lanzó la semana pasada en Valparaíso, tendrá una presentación este jueves 12 de junio en la Sala 601-B de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile sede Centro, en Compañía 1264. En la oportunidad, la autora conversará con los estudiantes y académicos del Departamento de Música y con el público interesado en ser parte de la jornada.

Catalina Jordán es una profesora y música chilena, que recientemente publicó el libro “Canciones del viento”, sobre las peñas del Gran Valparaíso junto a Cristian González y actualmente se encuentra desarrollando un método sobre música de raíz folklórica chilena. Ambos proyectos y el cuaderno pedagógico han sido favorecidos por el Fondo de la Música del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Patrimonios.

El cuaderno de momento existe sólo en formato digital y ya está disponible para descarga en la página del CIEM Chile (https://www.ciemchile.cl/libros).

Cerca de 80 millones de pesos es el financiamiento del nuevo programa de Sercotec para fortalecer barrios comerciales

“La invitación es a postular, ya que este programa otorga acceso a financiamiento durante un máximo de 3 años, para realizar inversiones y ejecutar actividades orientadas a la mejora de la oferta comercial, del urbanismo, del entorno, de la seguridad y de los negocios que conforman el barrio; además del fortalecimiento de la asociatividad; la mejora de su identidad, imagen y comunicación, y el desarrollo de iniciativas sostenibles», dijo la Directora de Sercotec Atacama, Natalia Bravo Bassi.

El Servicio de Cooperación Técnica, Sercotec, anunció la apertura de una nueva convocatoria al programa Fortalecimiento de Barrios Comerciales, iniciativa que a través de la colaboración busca que las pymes que conforman los barrios comerciales del país puedan aumentar su competitividad y mejorar el entorno urbano en el que se desenvuelven.

“Con Sercotec estamos trabajando en una alianza muy importante para apoyar a distintos programas y aumentar la cobertura por medio de los FNDR. Hay que comprometerse, hay que atreverse y asociarse, y el apoyo es fundamental para que a su negocio le vaya bien”, destacó el Gobernador de Atacama, Miguel Vargas.

“Esta es la cuarta convocatoria a nivel nacional y la quinta a nivel regional, gracias al apalancamiento de recursos a través de fondos del gobierno regional. Al programa pueden postular grupos de al menos 15 micro y pequeñas empresas, además de organizaciones legalmente constituidas, que coexistan en un barrio comercial, el cual tenga una identidad reconocida como zona comercial», destacó la Directora de Sercotec Atacama, Natalia Bravo Bassi.

Para ello, el programa otorgará acceso a financiamiento no reembolsable durante tres años, que puede alcanzar los $80 millones por barrio, además de asistencia técnica para impulsar inversiones en acciones que mejoren su oferta comercial, el urbanismo del sector y la seguridad de locales y clientes, junto con poder llevar a cabo iniciativas para robustecer la identidad del barrio, su comunicación, la asociatividad entre los comercios que lo conforman y la implementación de medidas sostenibles e inclusivas, entre otras.

“Invitar a todos que participen de esta convocatoria. Es una muy buena posibilidad que su barrio salga adelante y puedan darse a conocer”, manifestó Renán  Calderón, presidente directiva del barrio comercial “Vallenar Centro”

La iniciativa busca beneficiar a 45 barrios comerciales en todo el país. Para su selección, Sercotec abrió una convocatoria pública a la que se puede postular hasta el 3 de julio en el sitio web www.sercotec.cl.

Al respecto, la subsecretaria de Economía y Empresas de Menor Tamaño, Javiera Petersen, destacó el programa indicando que “estos son barrios que tienen historia, que tienen un sello de identidad que hay que cuidar. Además, se constituye una necesaria competitividad entre las empresas al adaptarse a nuevos desafíos económicos, sociales y políticos, como, por ejemplo, lo que sucede con la seguridad. Y todo esto, es mucho mejor cuando lo hacemos de forma asociativa, más que individual”.

En sus diez años de existencia, el programa ha beneficiado a un total de 139 barrios comerciales en todo el país, que en su conjunto representan a más de 5 mil micro y pequeñas empresas, consolidándose como una estrategia de fomento en Chile que ha despertado interés desde el extranjero para la potencial exportación de este modelo.

La gerenta general de Sercotec, María José Becerra Moro, detalló que “el programa de Barrios Comerciales tiene como fundamento crear patrimonio comercial, económico, social y cultural desde los territorios de nuestro país. Por ello estamos contentos de una vez más poder acompañar a los barrios comerciales, a través de esta nueva convocatoria que va a beneficiar a 45 barrios en todo Chile, que van a acceder a un subsidio no reembolsable por tres años de hasta $80 millones. Este año estamos conmemorando una década desde la creación de esta política pública, cuyos barrios beneficiarios han aumentado sus ventas, aumentado las inversiones y la afluencia de público, evidenciando que este tipo de programas de intervención pública productiva tiene efectos en aumento de la productividad en los territorios”.

Estudio Caucoto Abogados informan de los asesinos prófugos de la dictadura de Pinochet

Captura de pantalla claudio landers en Youtube

El estudio Caucoto Abogados actualizó el listado de 12 prófugos por Violaciones a Derechos Humanos en Chile.

El Estudio Caucoto Abogados, liderado por Nelson Caucoto, publicó un listado actualizado de 12 prófugos condenados por delitos de lesa humanidad durante la dictadura de Pinochet (1973-1990), buscando justicia.

El informe detalla a exmilitares, carabineros, exfuncionarios de la Armada y civiles de la DINA y CNI, condenados por asesinatos, torturas y desapariciones forzadas en casos como Víctor Jara, Littré Quiroga, Carmelo Soria, Operación Cóndor y Caso Quemados. Algunos evaden sentencias alegando demencia, como Héctor Osses Yáñez.

Listado de Prófugos y Cargos:

  • Luis Enrique Barrueto Bartning (empresario): Condenado a 10 años por 7 secuestros calificados.
  • Federico Chaigneau Sepúlveda (exoficial de Ejército, DINA): 12 años por secuestros calificados y 18 años por Operación Cóndor.
  • Alberto Badilla Grillo (exoficial de Armada): 12 años por homicidio calificado y 541 días por torturas.
  • Nelson Hasse Mazzei (exoficial de Ejército): 15 años por homicidios de Víctor Jara y Littré Quiroga.
  • Pablo Belmar Labbé (exoficial de Ejército): 10 años por homicidio de Carmelo Soria.
  • René Quilhot Palma (exoficial de Ejército): 10 años por homicidio de Carmelo Soria.
  • Juan Higueras Álvarez (exsuboficial de Carabineros): 15 años por homicidios en Mulchén.
  • Miguel Riveros Valderrama (exoficial de Ejército): 18 años por Operación Cóndor.
  • Jaime Ojeda Torrent (exoficial de Ejército): 10 años por Caravana de la Muerte.
  • Andrés Potin Lailhacar (civil, Patria y Libertad): 5 años por secuestro calificado.
  • Iván Figueroa Canobra (exoficial de Ejército): 20 años por Caso Quemados.
  • Alberto Fernández Michell (exoficial de Carabineros): Presidio perpetuo por 19 homicidios en Laja-San Rosendo.
  • Francisco Bustos, abogado del estudio, resaltó capturas recientes, pero criticó la impunidad de prófugos.

Ministro Cataldo inicia agenda de reuniones para abordar la violencia y la delincuencia en contextos educativos

Foto: Comunicaciones Mineduc

Los ministros de Educación y de Seguridad Pública intercambiaron información sobre los problemas de seguridad en los establecimientos educacionales y coordinar acciones intersectoriales.

Con el objetivo de abordar el problema de la violencia y la delincuencia en contextos educativos, el Ministro de Educación, Nicolás Cataldo, inició este lunes una agenda de reuniones con autoridades que permitan coordinar las acciones instituciones para que los recintos educacionales sean espacios seguros.

La primera reunión fue con el Ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, y con representantes de Carabineros y la Policía de Investigaciones, en la que intercambiaron información y evaluó el despliegue de seguridad en el entorno de los establecimientos educacionales. En el encuentro participaron también las subsecretarias de Educación Parvularia y Educación, Claudia Lagos y Alejandra Arratia, respectivamente, además de la subsecretaria de Prevención del Delito, Carolina Leitao.

Tras la instancia, el ministro Cataldo afirmó que se requiere la articulación de un esfuerzo intersectorial con contrapartes como el Minsal, Mideso y Subdere, entre otros actores.

“Hoy comenzó la conversación con el Ministerio de Seguridad y la Defensoría de la Niñez. Continuaremos en los próximos días conversando también con las iglesias, entre otros actores que son determinantes para que la articulación de miradas distintas y de ocupación del espacio público sea posible. Es la única forma de hacer retroceder la violencia y garantizar la seguridad en los contextos escolares”, afirmó.

Entre las medidas educacionales, el ministro Cataldo contó que “estamos en el proceso de implementación del Programa de Bienestar Socioemocional, que está vinculado al despliegue de talleres de deportes, cultura y ciencias para el aprendizaje integral”. En su primera etapa, esta iniciativa tendrá una cobertura de 40 mil estudiantes, con una inversión de $5 mil millones.

Además, este programa estará incorporado en el proyecto de ley de convivencia educativa que fue aprobado la semana pasada en general en el Senado. “Esperamos que la discusión en particular se dé con la misma celeridad, y en la incorporación de indicaciones va a estar también contenido este programa, que hoy está focalizado, para así aplicarlo a nivel nacional”, afirmó.

El ministro Cataldo también informó que el Mineduc está implementando el Sistema de Protección de las Trayectorias Educativas, que “permitirá tomar decisiones de política pública y, en este caso, aplicarlas también a las materias de seguridad”; el programa A convivir se aprende, que se ha estado desplegando desde 2022 en cerca de 190 comunas; el programa Comunidades Educativas Protegidas, que fue coordinado el año pasado junto al Ministerio del Interior; y la actualización de la Política Nacional de Convivencia Educativa.

“Estamos trabajando con todos los esfuerzos que ya hemos desplegado a lo largo de estos años, con programas que ya han estado aplicándose con focalización en algunos espacios y territorios, y con muy buenos resultados, y esperamos ampliar su cobertura y converger en un esfuerzo intersectorial que nos permita tener mejores resultados”, agregó el ministro.

Por su parte, el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, explicó que en el último tiempo “hemos analizado las trayectorias de los estudiantes que son víctimas o que son victimarios de delitos, todos menores de edad, y hemos identificado ciertos factores de riesgo que son relevantes”, información que será puesta a disposición del Mineduc para el trabajo preventivo.

El ministro Cataldo también se reunió este lunes con el defensor de la Niñez, Anuar Quesille, y continuará su agenda este miércoles con un encuentro con el arzobispo de Santiago, el cardenal Fernando Chomali, y próximamente con el presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (Achm), Gustavo Alessandri.

Debate sobre instalación de pórticos

El ministro Cataldo y la subsecretaria de Educación, Alejandra Arratia, asistieron a la Comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara de Diputadas y Diputados en donde se abordó el proyecto de ley que autorizaría el uso de medios tecnológicos para prevenir el ingreso de armas en los establecimientos educacionales.

En la exposición, el ministro Cataldo manifestó que el Mineduc no pretende cerrar al debate asociado a nuevos mecanismos para velar por la seguridad y convivencia en establecimientos educacionales. Asimismo, relevó la importancia de conocer las opiniones de las propias comunidades educativas en este tema.

“Como Ministerio creemos que es importante tener siempre la opinión de las propias comunidades educativas, de los profesores, de los asistentes de la educación, quienes en definitiva no solo son los que se ven enfrentados directamente ante las problemáticas de manejo de situaciones de violencia dentro de los establecimientos educacionales, sino que por lo demás, deberán ser quienes tengan que enfrentarse a todo lo que pudiera desencadenar una medida como esta. Creemos que estas soluciones rápidas de alto impacto mediático suelen crear una falsa sensación de seguridad sin contribuir efectivamente a la reducción de la violencia escolar. El enfoque puramente tecnológico resulta insuficiente frente a un problema complejo y multidimensional”, concluyó.

O abrimos las puertas ó la casa se vacía

¿Qué puede ocurrir cuando una generación entera deja de creer que ejercer el derecho al voto importa? ¿Cuándo considera que un “like” o un “reposteo” en redes sociales es más efectivo que una urna de votación? ¿O cuándo se prefiere ser parte de una comunidad en Instagram antes que de una junta de vecinos o de un partido político?

La 16ª Encuesta sobre Participación, Jóvenes y Consumo de Medios, elaborada por Feedback Research en colaboración con la Universidad Diego Portales a fines de 2024 grafica esta problemática de forma clara y contundente: la juventud chilena no está despolitizada, esta expulsada y empujada sistemáticamente hacia los márgenes del sistema político. A diferencia de generaciones anteriores, que apostaron por la transición democrática, los acuerdos institucionales y la promesa de progreso material, esta nueva juventud se enfrenta a la precariedad estructural, la inseguridad existencial y una frustración permanente frente a un sistema que parece no escucharla. Y, sobre todo, que no la representa.

Mientras los partidos se preguntan cómo “reconquistar a los jóvenes”, estos ya dieron su decisión: no confían en ellos. No hay sentido de pertenencia y simplemente no los consideran útiles. El 72% de los encuestados declara poco o nulo interés por la política institucional. Solo 1 de cada 10 participa activamente en alguna organización social o política. Y si hablamos de jóvenes NINIs -que no estudian ni trabajan- la situación alcanza cifras críticas: apenas 1 de cada 20.

Lo que ocurre es evidente y no es culpa de los jóvenes: el sistema político chileno se ha vuelto opaco, cerrado y excluyente. Las instituciones democráticas, en lugar de renovar sus mecanismos de diálogo, han reforzado sus barreras. El lenguaje de la clase política está cada vez más alejado del lenguaje cotidiano. Las urgencias vitales de las y los jóvenes -como la salud mental, el empleo justo y decente, o el acceso a la vivienda- apenas figuran en las prioridades legislativas o en los programas presidenciales. Y cuando los jóvenes nos movilizamos, lo que recibimos es criminalización, represión e indiferencia.

El caso del estallido social de octubre de 2019 es ilustrativo. La mayoría de los jóvenes lo percibe como un momento legítimo y necesario, pero también como una experiencia frustrada. El 77% considera que expresó un malestar real y profundo, pero solo un 1% cree que sus demandas fueron realmente satisfechas. Esa brecha entre expectativas y resultados refuerza el duelo político no resuelto: cuando la protesta y las manifestaciones no producen transformaciones sustantivas, se instala la resignación.

Este alejamiento de la juventud y la política tradicional se ve reforzada por las nuevas formas de comunicación. Las redes sociales se han convertido en espacios públicos paralelos, donde los jóvenes discuten, denuncian, se informan y construyen comunidad. Dos de cada tres jóvenes se informa prioritariamente por plataformas digitales, y un 40% prefiere compartir su opinión en comunidades online antes que participar en reuniones presenciales. Sin embargo, este reemplazo de medios tradicionales por redes sociales ha generado un nuevo riesgo: un analfabetismo cívico. Se sabe mucho, se consume más, pero se comprende menos. La velocidad supera la reflexión, y la inmediatez reemplaza a la deliberación.

La paradoja es evidente: nunca habíamos tenido una generación tan consciente y sensible a las causas colectivas y la injusticia social. Y sin embargo, nunca habíamos tenido una generación tan distante de las formas tradicionales de hacer política. No estamos ante una crisis coyuntural, sino ante un quiebre estructural. La juventud no se ha desmovilizado: se ha reconfigurado. Cambió el canal, el lenguaje, la forma y la velocidad de su accionar. El problema es que el sistema político chileno no lo ha hecho.

Entonces, ¿qué hacer? El punto de partida es dejar de responsabilizar a los jóvenes por una crisis que ellos no crearon. La participación juvenil no va a revitalizarse con campañas publicitarias o frases motivacionales. Se requiere una transformación real de los mecanismos de representación: digitalización, territorialidad, descentralización y afectividad.  La democracia no puede seguir funcionando como un club de adultos que invitan a los jóvenes cada cierto tiempo a votar, para luego ignorarlos. O abrimos las puertas de verdad, o la casa se queda vacía. Y una democracia sin juventud no solo está incompleta: está condenada al agotamiento.

Es momento de dejar de preguntarse por qué los jóvenes no participan, y comenzar a preguntarse por qué no quieren hacerlo a través de las formas que el sistema aún se empeña en ofrecer. Porque si no entendemos que el problema es estructural, no generacional, seguiremos construyendo instituciones que no representa, partidos políticos que no entusiasman y elecciones que no convocan

La juventud chilena no está dormida. Está atenta, crítica y expectante. Pero necesita razones para creer. No basta con que el sistema sea democrático en su forma: debe ser significativamente participativo en su fondo. Ahí está el desafío y, también, la posibilidad de empezar a escribir una nueva página para la democracia chilena.

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