Inicio Blog Página 46

Presentan recurso de protección en favor de la socióloga y criminóloga Doris Cooper, declarada interdicta, confinada e incomunicada en asilo de ancianos

 

Patrocinado por la abogada Claudia Orellana González, el periodista y activista de los derechos humanos LGBTIQ+ Víctor Hugo Robles, conocido como “el Che de los gays”, interpuso un recurso de protección a favor de la reconocida socióloga, Doris Cooper Mayr, declarada interdicta a petición de su hija en 2018 y actualmente confinada e incomunicada en la Fundación Ángel de mi Guarda, casa de reposo de la comuna de Ñuñoa que impide su comunicación, llamadas y visitas a Cooper. La acción de protección constitucional, presentada el 22 de enero de 2026, recurre contra Katia Banurra, hija de Doris Copper, el hermanastro de la afectada, arquitecto Alberto Moreira Mayr y en contra de Fundación Ángel de mi Guarda, cuya representante legal es Gloria Godoy Ramos. 

El recurso de protección señala: 

“Doña Doris Cooper es una eminente socióloga y criminóloga, académica universitaria y panelista de la televisión en temas de alta connotación pública. Hasta hace pocos años, mantenía una vida intelectual activa, docente y pública. No obstante, bajo una  declaración de interdicción, hoy cuestionada por su falta de rigor y actualización, ha sido despojada de su autonomía”.

“En el expediente Rol V-68-2019 del 20º Juzgado Civil de Santiago, la afectada fue declarada interdicta por demencia en un proceso voluntario iniciado por su hija, Katia Bannura. Tras el suicidio de su único hermano hace 14 años, Bannura pasa a ser hija única y pariente más cercano de la presunta interdicta, quien en su solicitud de interdicción presenta un certificado de COMPIN en el cual se describe que Doris Cooper padece una discapacidad mental y física severa (70%), calificada como irreversible y sin posibilidad de reevaluación, según consta en la certificación. Sin embargo, y en apego a la realidad es que hoy mi representado, quien es amigo personal de doña Doris, y tras variados intentos de visitarla, cuando logra acceder a ella, se encuentra con una Doris con alta capacidad de comprensión mental y físicamente normal, es en este sentido, que a don Víctor Hugo, le produce una tremenda contradicción la determinación tan definitiva del COMPIN, toda vez que en su informe para decretar la interdicción fue taxativo, padece una discapacidad mental y física severa (70%), calificada como irreversible y sin posibilidad de reevaluación”. 

“Se entiende que si la señora Doris Cooper, padecía de demencia senil, como fue informado, dichas patologías debieran avanzar con el tiempo, pero al día de hoy, podemos ver a la afectada en una entrevista que le realizó mi representado, cuando pudo estar con ella, a una persona que es completamente capaz, que no mantiene rasgos de demencia, todo lo contrario, ella está con una lucidez evidente. Es importante destacar que doña Gloria Godoy, compartió al señor Robles el diagnóstico a Doris Cooper de los profesionales de Fundación Ángel de mi Guardia, que señala: “Luego de ser evaluada por el médico geriatra de la residencia se considera que Doris no tiene pérdida del juicio de realidad, no presenta cuadros que den cuenta de demencia, su discurso es coherente sin pérdida de memoria a corto y largo plazo. Sólo presenta una desnutrición severa, sumado una depresión no tratada, y a mi juicio, plenamente justificada por la muerte de su hijo, además de   posterior maltrato y abuso recibidos por parte de su hija Katia”. 

“Víctor Hugo Robles, que, en su calidad de amigo y periodista, había buscado e intentado comunicarse con Doris Cooper durante un año, sin ser respondidas llamadas telefónicas, mensajes e incluso visitas en persona a la Fundación, pero llegando solo hasta la puerta porque, pese a la insistencia, no era atendido. Sin embargo, el pasado lunes 12 de enero, mi representado se apersonó en la Fundación Ángel de mi Guarda y logró conversar con las funcionarias dependientes del lugar, que, en una actitud hostil, negaron la entrada, desconociendo a mi representado. Después de una ardua insistencia y luego de afirmar que Doris Cooper estaría “secuestrada”, recibió una llamada de la señora Gloria Godoy que autorizó una visita excepcional”.

“En la visita, Doris Cooper pide ayuda a mi representado, manifestándole que está en una cárcel civil. Robles pudo constatar el delicado estado emocional de Cooper, nerviosa y angustiada, pidiendo ayuda porque, en su relato, señaló que su hermanastro no la visita, no le compra ropa, no la lleva al médico, no puede usar teléfono y tampoco recibir visitas. Víctor Hugo Robles, preocupado, consultó a la señora Doris Cooper si deseaba denunciar públicamente la grave situación que está viviendo. Cooper aceptó”.

El testimonio e historia de Doris Cooper fue publicado el 17 de enero en el sitio de “La Voz de los que Sobran”, generando preocupación e inquietud, especialmente entre exalumnos de Doris, académicos y comunidad en general. 

https://lavozdelosquesobran.cl/hoy/doris-cooper-historia/17012026

https://www.youtube.com/watch?v=PK5fMEeQqNQ

Los derechos vulnerados de Doris Cooper Mayr

Derecho a la Vida y a la Integridad Física y Psíquica (Art. 19 N°1 CPR): El abandono médico y nutricional, sumado al estrés postraumático de la institucionalización forzada y el aislamiento social, constituyen una forma de maltrato hacia la persona mayor.

Derecho a la Libertad Personal (Art. 19 N°7 CPR): La interdicción no puede ser una «muerte civil» ni un secuestro legalizado. El impedirle ver a sus amigos y comunicarse con el exterior vulnera la libertad ambulatoria y de espíritu.

Derecho de Propiedad (Art. 19 N°24 CPR): La apropiación de sus rentas de jubilación para fines ajenos al bienestar de la titular constituye una privación ilegal de su patrimonio, además el uso de su propiedad ubicada en la comuna de Ñuñoa.

Se está transgrediendo, además, la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, especialmente los artículos 6, 7, 9, 10, 11, 12, 13, 23, 24, 28, 30, 32, 33 y 34.  Nuestro país adquiere las obligaciones establecidas en la Convención y asume como Estado, en sus políticas, planes y programas el reconocimiento de los derechos de las personas mayores, identificando y dando mayor visibilidad a los problemas que los afectan. Por tanto, es Ley de la República y de rango superior”. 

El recurso de protección interpuesto en la Corte de Apelaciones de Santiago, solicita: 

  1. Cese inmediato del aislamiento: Que se ordene a la Fundación Ángel de mi Guarda y al actual tutor permitir el libre acceso de visitas de amistades y colegas de la afectada, así como el acceso a herramientas de comunicación (teléfono e internet).
  2. Peritaje Médico Independiente: Se ordene al Servicio Médico Legal un examen exhaustivo de contraste para evaluar la vigencia de las causas que motivaron la interdicción, bajo los estándares de capacidad gradual que exige el derecho internacional moderno.
  3. Auditoría Patrimonial: 

– Se ordene una rendición de cuentas detallada de los fondos administrados por la recurrida Katia Bannura Cooper desde el inicio de la interdicción hasta la fecha del cese de su cargo.

– Se ordene una rendición de cuentas detallada de los fondos administrados por el recurrido Alberto Moreira Mayr desde el inicio de la sustitución de cargo de curaduría, hasta la fecha de hoy.

  1. Resguardo de Integridad: Mantener y fiscalizar estrictamente las medidas de alejamiento de la agresora y asegurar que la recurrente reciba el tratamiento médico y farmacológico acorde a su alta médica real.
  2. Solicitar a la Fundación Ángel de mi Guarda, expediente médico, controles, exámenes e informe de medicación con sus respectivos horarios, de doña Doris Cooper, desde el ingreso a la fecha.
  3. Solicitar a la Fundación Ángel de mi Guarda, informe a S.S.I., bajo que título ostenta la posesión material del inmueble ubicado en Miguel de Cervantes 3185, de la comuna de Ñuñoa de propiedad de la señora Doris Cooper Mayr.

Para el periodista y activista Víctor Hugo Robles, la acción constitucional a favor de Doris Cooper “responde a un acción concreta que busca liberarla de la cárcel civil que vive una querida y emblemática académica e intelectual chilena, amiga de las causas de las mujeres, el género y las diversidades sexuales. Es urgente e importante devolverle derechos, palabra, vínculos y apoyos reales a Doris, cumpliendo así con aquello a lo que el Estado de Chile se comprometió ante la comunidad internacional: una vejez con dignidad, autonomía y ciudadanía plena”.

Festival MUDA, música, artes y memoria en un solo escenario

 

Organizaciones de derechos humanos y sitios de la Memoria, músicos, cantautores, escritores, poetas, artistas visuales y colectivos de artes, se reunirán en el Estadio Nacional el próximo 7 de marzo, en el marco del Festival «MUDA- Música, Derechos Humanos y Arte», organizado por la Corporación Estadio Nacional Memoria Nacional con el patrocinio de Amnesty International y el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

Marcelo Acevedo, presidente de la Coordinadora Nacional de Sitios de Memoria y Sitio de Memoria Estadio Nacional,  dijo a «Página 19» que esta actividad marcará un hito inédito en tanto se trata del primer festival que integra en un lugar que fue símbolo del horror a la música, las artes y a la comunidad de la memoria y los derechos humanos, reafirmando que los Derechos Humanos constituyen un pilar fundamental  y base irrenunciable de la convivencia democrática. 

El dirigente agrega que además de este valor artístico – cultural y de honrar a quienes sufrieron violaciones de derechos humanos y  a quienes lucharon por la verdad y la justicia, el festival tiene un objetivo solidario. Los fondos recaudados financiarán el trabajo de la corporación y también de diversos Sitios de Memoria, a lo largo de todo el país, buscando con ello asegurar su labor permanente en la preservación, activación y proyección de la memoria colectiva para las futuras generaciones.

Inti-Illimani; Ana Tijoux; Camila Moreno; Javiera Mena; Piero (Argentina); Mauricio Redolés; Los Tetas; Electrodomésticos; Banda de la Memoria; Alain Johannes;  Mc Millaray y Metalengua, figuran en la lista de los artistas y músicos confirmados y se vienen más sorpresas. (fotografía gentileza MUDA).

Las entradas ya se encuentran disponibles a través de www.festivalmuda.cl 

50 años de la Vicaria de la Solidaridad: El terror y el orgullo

 

Fue pieza clave en este enorme mosaico que retrataba los dolores de una patria herida, arrebatada, quebrada de norte a sur, con un pasado pisoteado y un futuro prohibido

Era un sábado, pleno invierno. Estado de sitio, a mediados de los 80. Yo estaba de turno en la revista HOY. Casi al llegar el entonces subdirector Abraham Santibáñez me dice que hay soldados entrando al campamento Raúl Silva Henríquez, en la zona sur de Santiago, que están allanando, que vaya a reportear lo que está ocurriendo con el fotógrafo Nelson Muñoz. Partimos en un taxi.

En el trayecto vimos camiones repletos de soldados con sus caras pintadas de negro, que viajaban en sentido contrario, listos para la guerra inexistente. Al llegar al campamento le pido al taxista que nos espere, que nos tenga paciencia porque no sabemos cuánto nos vamos a demorar. Comenzamos a caminar, vacilantes, con el viento en contra, mis manos sujetas al cuello de mi chaquetón. Es un terreno extenso, eriazo, sin árboles. Al fondo se divisan algunas media aguas y una cancha de fútbol. A medida que nos acercamos podemos apreciar una enorme cantidad de pobladores a la intemperie.

-Voy a subir a ese galpón para hacer unas fotos-me dice Nelson. Espérame aquí.

Al minuto siguiente lo veo encaramado sobre un techo. Camino hacia allá, con la mirada fija en él. Casi de inmediato siento el cañón de una pistola en mi nuca.

-Camina-es la orden. 

De reojo veo que son varios los civiles que nos rodean a Nelson y a mí. Como es habitual, a él le quitan los rollos fotográficos que lleva en su bolso. Nos colocan espalda contra espalda, en el medio de la cancha. Un soldado se para a mi lado: con las dos manos sostiene un fusil apoyado en el suelo. Le busco la mirada. Nada. Mira hacia el infinito. Es joven, muy joven. Frente a nosotros una masa de hombres observa la escena en medio de un silencio profundo. Allanados, semidesnudos, acorralados como ganado, camino al matadero. Algunos son casi niños, bordeando la adolescencia.  Brutales, violentas, las patrullas del ejército irrumpen a las tres o cuatro de la madrugada con sus altavoces y sacan de sus hogares a todos los hombres mayores de catorce años. Registran las casas y la documentación de sus habitantes. El “operativo” duraría horas.

El frío cala los huesos. Se me empiezan a acalambrar las piernas. Pienso en el taxista que nos trajo. Quizás, atemorizado, ya ha partido. De pronto un chirrido de neumáticos. Un auto se detiene, levantando una nube de polvo. Bajan varios civiles, con lentes oscuros. Entre ellos una mujer que se acerca y comienza a registrarme la cartera. Abre mi estuche de maquillaje y mira detenidamente mi lápiz labial, mi rímel. Los arroja al suelo. ¿Buscará un microfilm? Nos revisan las credenciales de prensa. Encuentra mi grabadora. Se la guarda y se retira.

Siento la respiración de Nelson, sus dedos rozan los míos durante unos segundos. 

No tengo noción del tiempo. Quizás estuvimos allí una hora o más. No nos preguntan nada. Simplemente nos muestran como rehenes con un mensaje de amedrentamiento a los pobladores y a la prensa: esto les sucede a los intrusos que no son bienvenidos. Y, de repente, alguien da la orden de soltarnos. Nelson y yo nos miramos y comenzamos a caminar. A lo lejos veo nuestro taxi. Y a un costado veo otro auto. En su interior está mi amiga y colega Tati Penna. Me hace un saludo, un pulgar hacia arriba. Después me enteraría de que ha llamado a Radio Cooperativa para dar cuenta de que Nelson y yo estamos detenidos en el campamento Silva Henríquez. 

Caminamos por una especie de corredor que se ha formado con los habitantes del campamento. Son dos largas hileras y a medida que vamos avanzando por el medio algunos se salen de la fila, un par de pasos hacia adelante. Me tocan un hombro, o un brazo o la cabeza, en un gesto breve, algo torpe, para decir presente. Se me llenan los ojos de lágrimas. El miedo está en el aire. Nadie dice nada. Se me doblan las rodillas y me cuesta tragar. Llegamos al taxi. Nunca una distancia me pareció tan larga. Nelson se sube adelante. Yo me acomodo en el asiento de atrás. Silencio total. El taxista va a prender el motor, pero se arrepiente. Gira hacia mí y con la voz entrecortada me dice:

-Lo vi todo, todo. Lo siento. Y rompe a llorar en sollozos.

Yo lloro después, mucho después. Días más tarde, naturalmente, hago la denuncia de lo sucedido en las dependencias de la Vicaría de la Solidaridad. Fue la única vez que allí quedó por escrito un testimonio mío. Las historias recogidas siempre eran sobre las tragedias de otros, no las nuestras. Por alguna razón me sentí segura, protegida.

En este mes de enero en que conmemoramos los 50 años de la Vicaría de la Solidaridad no puedo guardar silencio ni dejar de compartir aquel episodio -es la primera vez que lo hago- de esa fría mañana de invierno.

Soy periodista de una generación que luchó con fuerza y con miedo durante la dictadura.  Hicimos resistencia con la palabra. Se estaba en una vereda o en otra, no había espacio para ambigüedades.  Durante años reporteamos las sucesivas y permanentes violaciones a los derechos humanos en Chile:  cientos de detenidos desaparecidos; miles de exiliados, torturados en centros clandestinos, campesinos enterrados en los hornos de Lonquén, jóvenes quemados y tres profesionales degollados (uno de ellos de la Vicaría), trabajadores despedidos; hombres y mujeres, profesionales, dirigentes sindicales y líderes políticos relegados a zonas inhóspitas de Chile; entre tantos otros abusos. La lista es interminable.

La principal fuente en la difícil búsqueda de información confiable y veraz -nunca desmentida- fue siempre la Vicaría de la Solidaridad, que luchó sin tregua por la paz, la justicia y la verdad, todo aquello que negó la dictadura. Para quienes cubríamos temas en el ámbito de los derechos humanos, ella fue nuestro punto de partida para nuestro trabajo, nuestro referente indiscutido.  Pieza clave en este enorme mosaico que retrataba los dolores de una patria herida, arrebatada, quebrada de norte a sur, con un pasado pisoteado y un futuro prohibido. Cuando llegaba la prensa extranjera a Chile no tardábamos en hablarle de ella y recomendarla como parada obligada. Le hablábamos de su trabajo con un orgullo que no pretendíamos disimular. Los abogados, asistentes sociales, periodistas, administrativos que allí trabajaban fueron nuestros cómplices, nuestros aliados, entre todos tejimos redes solidarias, paso a paso derribamos muros de sospecha y tendimos puentes de confianza. 

A poco andar, su labor le valió un indiscutible y merecido reconocimiento tanto dentro como fuera de Chile.  Su gente arriesgó sus vidas, una y otra vez, y se enfrentó al más cruento terrorismo de estado. No sólo protegió vidas, salvó muchas. Imposible saber cuántas. Pese a la adversidad sus puertas estuvieron siempre abiertas para acoger a los cientos de mujeres que llenaban los pasillos en busca de una respuesta a la única pregunta que las perseguía día y noche: ¿Dónde están?

La Vicaría fue mi hogar, mi refugio, durante años. Paradojalmente, mi lugar seguro donde encontraba una razón de ser, un sentido de misión, un propósito común. Sentía que era parte de una causa grande, no sólo una profesional que formaba parte de un equipo que hacía buen periodismo. Por medio de su ejemplo fui recuperando la fe en el poder de la esperanza y la esperanza de poder. También allí derramé muchas lágrimas.

Sus colaboradores denunciaron, consolaron y demostraron, sin vacilar, una perseverancia inigualable en la defensa y promoción de los derechos humanos. Una institución que dio testimonio de un compromiso porfiado, difícil de imaginar en estos días, una reivindicación de la esperanza, que a ratos parecía una quimera. Así se nos fueron 17 años, con el terror pegado a la piel, la vista y la mente puestas en los que corrían peligro, los enemigos de la patria, los terroristas, los extremistas, los olvidados.  El trabajo siguió, sin pausa, sin tregua. En medio de sucesivos estados de emergencia, de sitio, de perturbación de la paz interior, de una mentira oficial que nos ahogaba, la presencia de la muerte, silenciosa, agazapada, lista, siempre lista para caer encima sin aviso. 

La grandeza de la Vicaría de la Solidaridad ha alcanzado proporciones gigantescas con el paso del tiempo. Hoy se levanta como un símbolo de dignidad, de lo que fue y de lo que se negó a ser. Un largo relato de claros y oscuros que nos habla sobre el coraje, la memoria, la apuesta a la vida.  O, como diría Sábato, sobre héroes y tumbas.

Declaración Pública: de operación huracán a teleserie nacional de terror

 

Los hijos de la defensora de su tierra y de su bosque nativo, Julia Chuñil,  Zomo y Papay mapuche (mujer sabia mapuche, abuela), fueron formalizados y están bajo medidas cautelares, sin que su madre haya sido encontrada. Tomamos posición frente a ello.

 

  1. Verdad y Justicia para Julia Chuñil Catricura y su familia. Expresamos nuestro apoyo a sus hijos, hijas y nietos, especialmente a Lyssette, su nieta. En los rostros de Jeanette, Pablo y Javier, hijos de Julia, vemos los de cientos de familiares víctimas de falsas inculpaciones. Recordamos que en la reciente Operación Huracán, la oficialidad de inteligencia policial ha sido condenada a prisión por sus falsedades, y no olvidamos los montajes de la dictadura, que negaron justicia a las familias de los desaparecidos y de los ejecutados políticos. Por eso, decimos a la familia de Julia Chuñil que compartimos su dolor e indignación. Y nos convocamos, impulsados por la fuerza de su madre y abuela. Hay una energía silenciosa que sostiene desde el amor a quienes defendemos la vida frente al terror. Esa energía viene de la tierra por la que Julia luchó, del bosque con su frescor, de la semilla que supo cuidar, junto a la fuerza del agua y de los espíritus que habitan los territorios.

Pablo San Martín Chuñil, vocero de la familia, y Jeanette Troncoso Chuñil cumplen a esta fecha la medida cautelar de arresto domiciliario total,  decretada por el juzgado de garantía, solicitada por la defensa, para no obstaculizar la investigación en curso, y confirmada por la Corte de Apelaciones de Valdivia,. Su hermano, Javier Troncoso Chuñil, cumple prisión preventiva en el penal de Llancahue, en Valdivia. La abogada defensora está aún bajo el plazo legal para solicitar nuevos cambios en las medidas cautelares.

La familia es reconocida internacionalmente como víctima de la desaparición de su madre. En julio de 2025, luego de denuncias interpuestas ante la inacción del Estado a nivel internacional por parte de organizaciones de DD. HH. y de defensa ambiental, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), mediante medidas cautelares, exigió al Estado chileno redoblar la búsqueda y mantener informada a la familia. Pero por exigir justicia, por ser mapuche, por ser pobres, ellos son expuestos al escarnio público tras un morboso montaje rechazado por los medios populares y por quienes sostienen el pensamiento crítico. 

  1. Inconsistencias y vulneraciones del debido proceso. La fiscalía lo volvió a hacer: estamos ante un nuevo “Huracán”, con un relato plagado de mentiras y de declaraciones de testigos reservados de dudosa credibilidad, como única evidencia para sostener las acusaciones de parricidio. La fiscal regional de Los Ríos, Tatiana Esquivel:

    a)  Logró la detención de Jeanette Troncoso, quien se había querellado contra la fiscal por apremios ilegítimos en 2025. La abogada defensora de Jeanette, Karina Riquelme, denunció ante el juez de garantía Andrés Riveros un conflicto de interés que ameritaba la inhabilidad de la fiscal. Pero como el Fiscal Nacional Ángel Valencia la confirmó en el cargo pese a la querella en curso, Esquivel pudo actuar en su propio beneficio.
  1. b) Detuvo a Pablo el día en que debía asistir, junto a su abogada, a una reunión con representantes internacionales del Acuerdo de Escazú.
  2. c) Presentó la venta de animales de Julia como afán de lucro, omitiendo que la Fiscalía y la PDI ordenaron a la familia sacar sus animales del fundo “La Fritz” por tratarse de terreno privado. 
  3. d) Acusó como móvil del asesinato el traspaso de 2 hectáreas a nombre de Pablo San Martín, con usufructo para su madre. Dicho terreno, financiado por él, permitía que Julia postulara a subsidios de INDAP, una práctica común en territorio mapuche. En contraste, Esquivel nunca se refirió a las  900 hectáreas del fundo, asociadas a la corrupción de CONADI y del empresario Morstadt, ni a los más de 1.100 millones de pesos no restituidos al Estado chileno cuando CONADI devolvió a Morstadt el fundo previamente vendido.
  4. e) Obtuvo una confesión del yerno de Julia Chuñil a horas del inicio de la audiencia con el juez, sin la presencia de la defensora pública y bajo la amenaza de enviar a sus pequeños hijos al SENAME.
  5. f) Fracasó en su intento de acusar a los detenidos de violencia intrafamiliar. La abogada Karina Riquelme probó ante el juez que las denuncias citadas eran contra José Luis, otro hijo de Julia Chuñil, quien, a la fecha de la desaparición de su madre, estaba en prisión. 
  6. g) Omitió investigar las amenazas previas a Julia Chuñil por parte del empresario Juan Carlos Morstadt, quien disputaba las tierras que ella cuidaba. Su libreto, entregado a modo de teleserie a lo largo de 3 días en la TV, expone el sesgo racista y clasista de la investigación.
  1. Negacionismo del rol de defensora ambiental de la desaparecida. Al presentar a la defensora territorial, la papay Julia Chuñil, sólo como jefa de hogar, la fiscal la despojó de la protección conferida por los instrumentos que Chile dice respetar. La tv y los medios hegemónicos se sumaron a ello, cuestionando a las organizaciones de DD. HH. y socioambientales que buscan justicia.

Mofándose de una consigna histórica, la fiscal Esquivel cerró su relato afirmando que ahora los hijos debían responder la interrogante: «¿Dónde está Julia Chuñil?».

Esta formalización huele a un escarmiento para quienes buscan exponer la corrupción en la compra de tierras ancestrales por parte de la CONADI o en los sistemas notariales de registro de tierras, así como en el lobby empresarial de los operadores de megaproyectos extractivistas.

Las diversas organizaciones de este espacio y los abajo firmantes no nos dejaremos amedrentar por este discurso que apunta a neutralizar a los movimientos sociales, así como por los nuevos proyectos de ley que pretenden restringir los derechos y la acción de la sociedad civil. 

Nos preguntamos: ¿A quién protege Esquivel? ¿Hay otros intereses en Los Ríos vinculados al Ministerio Público? 

Vamos a desenmascarar este montaje para saber dónde está Julia Chuñil y seguir exigiendo una investigación exhaustiva, veraz y transparente. 

¡HASTA ENCONTRARTE, JULIA CHUÑIL!

¡NO MÁS MONTAJES: FUERA ESQUIVEL!

¡LA FISCALÍA NACIONAL TAMBIÉN ES RESPONSABLE!

La articulación “Día a Día por Julia Chuñil”, es un espacio horizontal, diverso, nacional e internacional, creado en diciembre de 2024 para visibilizar su desaparición. Desde uno de sus grupos de trabajo, se solicitó adhesiones a las organizaciones y a las personas que comparten la necesidad de asumir una posición clara frente a los últimos hechos relacionados con la desaparición de Julia Chuñil y la formalización de miembros de su familia.

ORGANIZACIONES QUE ADHIEREN (en orden alfabético)

  1. AFEPDD Valparaíso
  2. Agrupación Cultural El Rodezno
  3. Agrupación de DD. HH. y sitios de memoria de Macul
  4. Agrupación de Usuarios y Familia de San Joaquín
  5. Agrupación por la Memoria Histórica Providencia Antofagasta
  6. Al Sur (Francia)
  7. Asociación de Ex Presos Políticos de Chile en Francia
  8. Asociación de pueblos originarios LIF KO Villa Alemana
  9. Cadena Informativa DE RADIOS Salvador Allende
  10. Casa Salvador Allende Toronto
  11. Centro de Documentación Rucadungun
  12. Chile Mejor sin TLC
  13. Chile Sin Ecocidio
  14. CODEPU
  15. Colectiva de jaraneras en Chile (son jarocho, música y tradición de México)
  16. Colectiva Lesbipulli
  17. Colectiva Plurinacional Abya Yala SMANDES (Argentina)
  18. Colectivo ComuniCAOS
  19. Colectivo Cueca Sola
  20. Colectivos rojo y negro MIR
  21. Comisión Ética Contra la Tortura
  22. Comité Ambiental de Tucapel
  23. Comité DD. HH. Litoral
  24. Comité de DD. HH. y Ecológicos de Quilpué
  25. Comité Óscar Romero – Sicsal Chile
  26. Comité por una internacional de los trabajadores CIT
  27. Coordinadora Nacional de Inmigrantes Chile
  28. Coordinadora Nacional de ex Prisioneras y Prisioneros Políticos
  29. Coordinadora por Palestina
  30. Cordón Feminista Antofagasta
  31. Cordón Miramar
  32. Corporación Artistas Pro Ecología
  33. Corporación Vida y Memoria Casa Varas Mena 417 SJ Sitio de Memoria y Resistencia
  34. Diario Digital Werken Rojo
  35. Editorial Quimantu
  36. Escuela Permanente PRAIS
  37. Escuela Popular Campesina de Curaco de Vélez
  38. Federación de Sindicatos de la Ingeniería y Servicios, FESIN 
  39. Feministas del Abya Yala FAY (Internacionalista)
  40. Foro Latinoamericano Växjö (Suecia)
  41. FOROCIUDADANO.CL
  42. Fuerza Ecologista Verde (Fev)
  43. Fundación Constituyente XXI
  44. Fundación Movimiento Salud en Resistencia
  45. Gráfica Solidaria Melipulli
  46. Judíxs Antisionistas contra la Ocupación y el Apartheid
  47. La Internacional de Escritoras y Escritores Insurgentes (LIEI)
  48. La Mesa Palestina 
  49. Lesbofeministas antirracistas-Red de Terapeutas Tierra y Territorio
  50. LUDOTECA BIOSFERA
  51. MOSACAT
  52. Movimiento Acción Migrante
  53. Movimiento de Mujeres de Kurdistan en Abya Yala
  54. MOVIMIENTO IZQUIERDA CRISTIANA DE CHILE
  55. Movimiento Solidaridad
  56. Núcleo de Estudios en Conflictos Socioambientales – NECOSOC
  57. Observatorio de Derechos Humanos y Naturaleza
  58. Ojo Poblador
  59. Partido de Trabajadores Revolucionarios
  60. Plataforma Anticapitalista y Popular
  61. Puño rojo y negro MIR
  62. Radio Miño
  63. Radio y canal La Comuna
  64. Red de Autoabastecimiento de Peñalolén- RAP
  65. Red de Apoyo a los Presos Políticos en Chile – RIAPPECH (Francia)
  66. Red de Apoyo y Alianzas en Solidaridad con el Movimiento de Mujeres del Kurdistán – Chile (REDAAS)
  67. Red de Mujeres Mapuche
  68. Red Internacional de Apoyo a los Presos Políticos de Chile – RIAPPECH (Suecia)
  69. Sobrevivientes de Tejas Verdes
  70. Somos Cerro Blanco
  71. Tierra y Libertad para Arauco – Wallmapu (Francia)
  72. Trawunche Madrid (Coordinación de Apoyo al Pueblo Mapuche) (España)
  73. Viajando y Acompañando – VIA (Honduras)
  74. Yaguel Lavkenche

Cuando el Ministerio de la Mujer queda en manos de quien quiso “evaluar” eliminarlo

 

Judith Marín (Partido Social Cristiano) llega al Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género con un currículum político que no es neutro, en 2025 planteó públicamente que el Ministerio debía “evaluarse” y no descartó su eliminación o fusión como parte de una disminución del gasto estatal. 

Es indispensable recordar que esta institucionalidad no es un símbolo ni un “lujo”: es una política de Estado construida por más de 35 años, sostenida por el trabajo de miles de mujeres, equipos técnicos y territoriales, y por la participación persistente de organizaciones de la sociedad civil —feministas, comunitarias, sindicales, de derechos humanos y territoriales— que han empujado su creación y robustecimiento para que el Estado responda frente a la desigualdad y la violencia. 

El problema no es su fe ni su identidad personal. El problema es que entiende por “política para las mujeres” alguien que, antes de asumir, puso en duda la existencia misma de la institucionalidad que ahora dirige. En Chile, el Ministerio no es un símbolo: es la puerta de entrada política para coordinar programas que se ejecutan a nivel territorial (a través de SernamEG) y que sostienen, en la práctica, la supervivencia y la autonomía de las mujeres en situaciones límite.

Cuando desde el poder se instala la idea de que la institucionalidad “quizás no funciona” y se abre la puerta a fusionarla, reenfocarla o recortarla, el mensaje que recibe la primera línea (centros, residencias, equipos) es brutal: su trabajo puede quedar subordinado a la austeridad o a prioridades políticas que no ven los problemas cotidianos. 

Y aquí aparece una tensión imposible de ignorar. Marín se ha posicionado con claridad contra el aborto, y su entorno político-religioso ha hecho de ese tema un campo de movilización. Pero en Chile el aborto en tres causales es ley desde 2017 (riesgo vital, inviabilidad fetal letal y embarazo por violación). ¿Qué pasa cuando la autoridad llamada a garantizar “equidad de género” está políticamente alineada con restringir —o moralizar— decisiones que afectan de manera desproporcionada a mujeres pobres, rurales, adolescentes y sobrevivientes de violencia sexual? Pasa lo de siempre: las que tienen recursos resuelven en silencio; las que no, pagan con salud, con riesgo, con clandestinidad o con maternidades forzadas.

Y ojo: no siempre se socava una institucionalidad mediante un recorte explícito. A veces es más simple y dañina: despriorizar, dilatar, reemplazar el enfoque de derechos por uno de “familia” y “valores”, o transformar un ministerio en un aparato ornamental sin capacidad para impulsar la coordinación intersectorial (salud, justicia, educación, trabajo). Cuando eso ocurre, la política pública deja de mirar la desigualdad estructural y comienza a mirar “conductas individuales”. Y adivina quién queda culpable: la mujer que “no denunció bien”, la que “eligió mal”, la que “no se cuidó”, la que “no se esforzó lo suficiente”.

Tampoco hay que olvidar que el discurso público de Marín ha estado marcado por referencias a una “crisis moral” y por una fuerte impronta religiosa. Ese marco no es neutral. Históricamente, los enfoques moralizantes han reforzado estereotipos de género que ubican a las mujeres como responsables del cuidado, la familia y la cohesión social, incluso a costa de su propia seguridad y autonomía. 

Cuando esos supuestos se filtran en la política pública, se debilitan las estrategias de prevención de la violencia, se relativiza la violencia psicológica y económica, y se desplaza la responsabilidad del agresor y del Estado a la conducta individual de las mujeres. La experiencia muestra que, en esos contextos, las mujeres denuncian menos, acceden menos a apoyo y permanecen más tiempo en relaciones violentas. 

Por último, señalamos que el riesgo político de este nombramiento no recae solo en Judith Marín. Es lo que habilita, como señal de época, que el Estado, en este caso el gobierno de Kast, pueda tratar los derechos de las mujeres como un ítem discutible, prescindible, “fusionable”. Y eso, en un país donde decenas de miles buscan ayuda cada año, no es un debate técnico: es una decisión con costos humanos. 

Por todo lo anterior, exigimos a la ministra y al Ejecutivo compromisos públicos, verificables y con plazos claros para: (1) fortalecer —y no debilitar— la red territorial y los equipos que sostienen la respuesta del Estado; (2) asegurar continuidad presupuestaria y técnica de programas de prevención y atención; (3) resguardar el enfoque de derechos, la autonomía de las mujeres y la coordinación intersectorial; y (4) garantizar el cumplimiento íntegro de la legislación vigente y de los estándares de derechos humanos aplicables.

Como directiva de la Asociación de Funcionarias y funcionarios del Ministerio de la Mujer y la Equidad de género, estaremos muy atentas, ya que en política pública las señales importan. Cuando se relativiza la institucionalidad que protege a quienes viven en mayor riesgo y desigualdad, no se ahorra: se pierde. Porque si el Estado se retira, ese gasto se traslada en costo a las mujeres más pobres. Y ese costo se paga con vidas, con libertad y con futuro para las nuevas generaciones de niñas y adolescentes.

¿Qué hacer? Simple pregunta, más compleja respuesta

 

Con el propósito de profundizar el análisis, parece necesario partir de una premisa central: la llamada “restauración del orden” ha sido presentada por la derecha republicana como el mandato inicial del futuro gobierno, que ya se encuentra instalado, en pleno ejercicio y con futuros ministros ya desplegados. Esta consigna se construyó sobre expectativas electorales que, aun cuando podrían cumplirse, por el bien del país, es altamente probable que terminen revelándose como un malentendido propio de la campaña. La consecuencia natural de ello sería un incremento del desprestigio de la actividad política.

No obstante, una de las consecuencias recurrentes de las elecciones nacionales —tanto en escenarios de victoria como de derrota— es el reacomodo de alianzas, coaliciones o pactos políticos.

En el caso de quienes resultan derrotados, es decir, el actual oficialismo, este proceso suele adquirir mayor intensidad. No solo se produce una “sangría” interna, sino también una verdadera diáspora, derivada de las lecturas, interpretaciones y conclusiones —frecuentemente parciales— que se extraen de los resultados electorales. En particular, tras la reciente derrota presidencial, con efectos también en el plano congresal, es previsible observar una dispersión de fuerzas políticas. Hoy, unos responsabilizan a otros por aquello que se hizo o se dejó de hacer, por ejemplo en la evolución judicial del denominado caso Gatica, operando este episodio como un catalizador para acelerar y profundizar el proceso de reconfiguración política.

Cabe preguntarse a quién beneficia esta supuesta actitud honorable de protección y defensa de nobles idearios. La respuesta parece clara: al futuro gobierno. La relevancia y trascendencia del congelamiento del Partido Socialista en la alianza oficialista es comprendida solo por un porcentaje muy reducido de la población y, más bien, es percibida críticamente por una ciudadanía crecientemente distante de la actividad política y de los valores que se declaran defender. No obstante, ser un gran problema de relaciones intra alianza.

Esta situación se inserta, además, en el marco de un relato ampliamente difundido sobre un “Chile que se cae a pedazos” en materia de seguridad pública. Dicho imaginario ha sido anclado, desde las derechas —con distintos matices—. Primero con la idea de que el estallido o revuelta social fue esencialmente una amalgama de delitos, logrando con ello un notable éxito comunicacional. En ese contexto, una parte significativa del sistema político concluyó que avanzar en determinada legislación resultaba razonable. Volviendo al caso Gatica, tal fue el nivel de consenso que el propio Gobierno impulsó y aceleró su tramitación legislativa, al punto que hoy es presentada como la medida número 306 de las 1.000 iniciativas difundidas por la administración de Gabriel Boric. Este episodio constituye, así, un eslabón más dentro del proceso de desgaste y fragmentación de la denominada “Alianza de Gobierno Sin Nombre”, que dio sustento al Ejecutivo saliente y a la candidatura presidencial derrotada en segunda vuelta.

Se trata de la coalición configurada tras el triunfo de Gabriel Boric en 2021, en contexto de voto voluntario, Gobierno que intentó reordenarse luego de la derrota en el plebiscito constitucional de septiembre de 2022. Pasando por Temucuicui e indultos.  Posteriormente, se asentó de manera colectiva, aunque con diferencias internas, en la elección de Consejeros Constitucionales de 2023, donde obtuvo una representación menor (29%), para luego volver a perder en el segundo plebiscito de diciembre de 2023 con la opción “En contra”. En 2024 enfrentó nuevamente, de forma colectiva, pero con tensiones internas, las elecciones locales y regionales, cerrando el ciclo en 2025 con la compra de una casa que no se debía comprar, errores en el cálculo de la cuenta de luz o las licencias fraudulentas pavimentaron un resultado presidencial adverso y logros parciales en el ámbito congresal. En síntesis, un gobierno que enfrentó derrotas sucesivas año tras año, igualmente mantuvo un 30 % el apoyo presidencial (incluidos los errores consignados, más otros).

Este conjunto de escenarios de derrota, análisis descarnados y horizontes poco auspiciosos se deben superar para la construcción de una oposición democrática, responsable y cohesionada en el Congreso, no obstante una parte pareciera no haber sido suficiente para alcanzar un nivel adecuado de madurez colectiva. Aun así, dicha tarea resulta ineludible: forma parte de una larga travesía en el desierto, mientras el gobierno de las derechas comienza a desplegar sus propias contradicciones.

Desde la ciencia política, la teoría de las coaliciones sostiene que las cercanías ideológicas y el pragmatismo político explican, en términos de elegibilidad electoral, la conformación de estas asociaciones tanto en sistemas parlamentarios como presidencialistas. Sin embargo, en la coyuntura actual resulta imprescindible incorporar, con toda su complejidad, las señales que emergen desde los territorios concretos, por más incómodo o “woke” que pueda parecer hablar de territorialidad.

El progresismo, al situar en el centro de su acción política la dimensión territorial o local —entendida como una expresión de relaciones espaciales de poder, atravesadas por tensiones de clase en contextos urbanos y rurales, así como por la relación concreta entre capital y trabajo—, podrá identificar las contradicciones necesarias para construir un relato certero por medio de la participación políticamente pertinente. Se trata, en definitiva, de lograr participar y representar el sentido común, capaz de articular mayorías y de avanzar hacia la unidad, siempre buscada y estratégicamente necesaria en la acción política. Así de simple y, a la vez, de profundo.

La formación ciudadana en y desde el territorio local constituye un eje clave para ese propósito futuro de reconstrucción del centro y la izquierda. Ello implica establecer un mínimo común denominador del hacer concreto, recuperando a los partidos como instrumentos efectivos de representación local. Representar las demandas e intereses de las comunidades, ancladas en realidades sociales que se expresan en espacios geográficos cotidianos como la cuadra, el barrio o la comuna, sin desconocer los contextos regionales, nacionales e internacionales. Con todo, la primera vivencia política de las personas ocurre siempre en su propio territorio.

A esta tarea se suma la urgencia de desarrollar una comunicación política asertiva que avance de manera responsable hacia el territorio virtual. En un contexto de máxima conectividad, resulta ineludible reconocer que las redes sociales y los medios de comunicación —incluidos los programas matinales y sus voceros— se han consolidado como una vía central de entrada y disputa política, tal como lo evidenció con claridad la última elección (también anteriores). Las redes sociales importan, y mucho, pero el mensaje también.

Finalmente, la selección de la próxima generación de liderazgos que emergerá en los próximos tres años, no provendrá necesariamente de los actores del gobierno que concluye su mandato. La ciudadanía ya ha emitido su veredicto. En general, será la colectividad (es lo deseable) —y en menor medida la figura individual— la que logre posicionar, desde espacios más humanizados y comunicacionalmente “pertinentes a realidad”, ideas traducidas en acciones concretas que representen genuinamente el sentir comunitario y las demandas sociales, más allá de las etiquetas simplificadoras o despectivas asociadas a lo “woke”.

Kast 2026- 2030: Un gabinete a pleno gusto de los poderosos grupos empresariales del país

 

Costó, pero finalmente el presidente electo lo logró. Luego de intentos varios, todos fallidos, José Antonio Kast consiguió a última hora la aceptación de una desconocida fiscal para dirigir el difícil y estratégico ministerio de Seguridad, tal vez el que -junto con Hacienda- son pilares de su proyecto de país. Es que Kast enfatizó durante toda su campaña dos temas sobre los cuales chilenos y chilenas le pedirán cuentas:  la tarea de enfrentar y derrotar la delincuencia, el narcotráfico, el crimen organizado y la inmigración irregular. Y, lograr crecimiento económico, quitando todas las barreras que, en su opinión, lo impiden. Tal vez por esos énfasis es que, en la presentación de su gabinete extendió el concepto de “urgencia” a prácticamente todas las áreas del Estado en una nación que -según él- está en estado de emergencia permanente hasta en los suspiros de los chilenos.

Recién la mañana del día en que debía ser presentada se confirmó el nombre de la ministra de Seguridad Pública: Trinidad Steiner, ex fiscal de Tarapacá, la que hasta principios de la semana no figuraba entre las candidatas del gobierno para presidir el Ministerio.

Aunque le quedaban seis años al mando de su fiscalía en la región, Steinert, abogada de la Universidad Central, asumió como fiscal regional de Tarapacá en febrero de 2024 tras ser designada por el fiscal nacional, Ángel Valencia. Su gestión no pasó desapercibida. En julio logró condenas en contra de 14 integrantes del Tren de Aragua, entre ellos Carlos González Vaca, alias “El Estrella”, uno de los primeros líderes de la organización criminal en Chile y quien fue condenado a cadena perpetua.

Según comentan en círculos políticos, la idea sería que esta ministra se transforme en Patricia Bulrich,  la ex ministra de Seguridad del presidente argentino Milei, y cuya gestión -hoy es senadora- se caracterizó por la dureza y la violencia con que las fuerzas policiales trataron a jubilados y discapacitados que protestaban todos los miércoles frente a la Casa Rosada.

Un problema adicional sería la presión que sentirá la ministra para evitar los intereses encontrados que inevitablemente se le presentarán. El diputado Leonardo Soto (PS) criticó a la ministra de Seguridad, señalando que “estamos hablando de fiscales del Ministerio Público que tienen una delicada función, que es perseguir a la delincuencia, pero también a la delincuencia política por actos de corrupción”.  Y mencionó que la entonces fiscal tuvo contacto previo con Kast,” con un partido de extrema derecha para que ella forme parte de su gabinete ministerial. Evidentemente hay una contaminación política”.

Presentación en sociedad

No hubo sorpresas en la ceremonia de presentación de su equipo. Aunque sí sorprendió lo del biministro de Economía. Sin querer queriendo desbancó a último minuto al ministro seleccionado por José Antonio Kast, Santiago Montt . Es que fue demasiado que su empleador, la minera Los Andes Copper, había informado su nombramiento y el propio abogado lo había dado por hecho horas antes. Y así el presidente electo no le quedó más remedio que nombrar a Daniel Mas como biministro de Economía y Minería, quien llega desde la empresarial Confederación de la Producción y el Comercio con el foco puesto en agilizar permisos sectoriales. Lo más solicitado por sus ex patrones.

No todos los empresarios aplaudieron. Al menos los de las mineras no lo hicieron. De hecho, desde la Cámara Minera de Chile lamentaron el nombramiento de un biministro para dirigir la cartera de Minería. “Esta era la oportunidad de nombrar a un profesional relacionado con el sector minero para dirigir la cartera; sin embargo, nos encontramos con un experto en agronomía”, cuestionó el presidente de ese gremio, Manuel Viera.

De todos modos, Kast consiguió un conjunto variopinto de secretarios de Estado, con una alta presencia de independientes, muchos de ellos ligados a los grupos empresariales, y una bajísima representatividad de los partidos políticos de la derecha, la ultraderecha, más dos representantes que a estas alturas no representan a nadie, porque están en proceso de extinción.

Ximena Rincón de Demócratas, consiguió un ministerio -Energía- que por lo general no es de perfil mediático. Pero, hay una opinión generalizada de que ella hará lo que sea por conseguir espacios en los medios. Hasta ahora lo más noticioso de Rincón, es que no hay en el equipo presentado nadie más atacado que ella en las redes sociales, por su paso por prácticamente todos los gobiernos de la Concertación y de la Nueva Mayoría. Y por supuesto, no tardaron en aparecer declaraciones de esta nueva ministra de la ultraderecha, criticando con furia a quien ahora es su jefe.

La ex figura del ala progresista de Bachelet II y exmilitante democratacristiana, aterrizó en el nuevo Gobierno marcada por su polémico rol en materia de pensiones. Y por el papel que jugó su círculo cercano en el freno a cambios regulatorios que perjudicarían a los Pequeños Medios de Generación Distribuida (PMGD), sector del área energética que trabaja en condiciones muy favorables, tanto que algunos sostienen que se trata de una verdadera distorsión del mercado eléctrico.

El otro es el ex ministro de Michelle Bachelet, el radical Jaime Campos, que queda a cargo del ministerio de Agricultura. Este, que tal como Rincón ni se arrugó para criticar a su ex partido y a los gobiernos de centroizquierda que sirvió anteriormente, fue el ministro que se negó a obedecer una orden de la presidenta Bachelet de cerrar el penal de Punta Peuco, donde permanecen criminales de lesa humanidad, entre ellos un amigo del presidente electo, Miguel Krasnoff Marchenko.

Con todo, lo más impactante del nuevo gabinete es la enorme influencia de los grupos económicos que lograron por primera vez desde hace muchos años instalar a varios gerentes, asesores, CEOs, y dirigentes de los principales gremios empresariales del país en el gabinete. Se espera que las decisiones que se tomen  prioricen la desregulación y la reducción de impuestos, lo que podría estimular la inversión y el crecimiento económico que es lo que busca a todo evento el presidente Kast.

Esta alineación con el sector empresarial podría garantizar a Kast un sólido respaldo financiero y político, facilitando la implementación de su agenda. Sin embargo, la oposición política y el descontento social son factores importantes a considerar. La estabilidad de su gobierno dependerá de su capacidad para gestionar estas presiones.

Kast hizo su presentación del gabinete separando por áreas a quienes serán sus secretarios de Estado y los agrupó en: “emergencia en seguridad”, “emergencia social”, “emergencia del Estado”, “emergencia económica” y “emergencia pública”.

Dijo que “este gabinete no nace de cuotas, ni cálculos”. Fue un mensaje enviado a los partidos que lo apoyan, sabiendo que existe mucho malestar por el alto número de independientes del equipo ministerial.

El descontento en el sector es evidente, aunque lo tratan de esconder. Por ahora. No es casualidad lo que dijo el antiguo dirigente de la UDI, Pablo Longueira quien acusó “improvisación” en el diseño del gabinete presentado. Más aún. Auguró que “muchos de los ministros van a ser muy pronto yogures con fecha de vencimiento”. También dijo que le preocupa la falta de estructuración de una coalición que le de apoyo y sustento al gobierno. Pero, es sabido que esa no es la idea del nuevo gobernante.

Es que la ausencia de nombres con peso político, y la escasa influencia de sus partidos en la conformación del gabinete es un ruido que aún no se acalla. Sobre todo, porque el equipo fue diseñado por Kast junto a su círculo más cercano y principalmente privilegiando la confianza directa. Y la inquietud se extendió incluso al partido Republicano. De hecho el presidente de esa colectividad, Arturo Squella, consultado por la predominancia de independientes en el gabinete, recalcó que “en esto uno tiene que también buscar el equilibrio”. ”Tiene que haber conocimiento político, conocimiento de cómo funciona el Congreso Nacional, de cómo son los partidos, cómo son o somos de mañosos quienes estamos en alguna de las cámaras y en el detalle de algún proyecto de ley en una comisión y le dedicamos mucho tiempo, para que venga alguien que no conoce el mundo de la discusión legislativa a decirnos, mira esto tiene que ser así porque yo en una empresa lo hacía así, estoy totalmente de acuerdo”. Al parecer una alusión indirecta a Alejandro Irarrázaval, quien es empresario, amigo de Kast y se hizo cargo de las nominaciones para el gabinete.

Días antes, cuando era un secreto a voces que los partidos no pesaban casi nada en el gabinete, hubo una reunión con el presidente electo en casa del Republicano Squella.

Trascendió que fue una reunión ácida. “El diseño es un error”, le advirtieron en uno de los momentos más tirantes de la reunión. El alemán le salió por los poros a Kast. Habló duro y directo, no cedió un centímetro y les dijo que no estaba dispuesto a dar un pie atrás. Es decir, que republicanos, Chile Vamos y libertarios, a estos últimos aún confiaban en atraer al gabinete, quedarían reducidos a una mínima expresión, con un solo secretario de Estado. Cedió a dos en su partido. Y agregó que estaba muy consciente de los riesgos que implicaba el sello independiente de gabinete y que estaba dispuesto a asumirlo.

Los libertarios y otras menudencias

Nadie de los libertarios asistió a la presentación del gabinete. Nadie, excepto el desprestigiado Cristian Labbe que desobedeció las orientaciones de su partido y asistió a la ceremonia. Se afirma que fue en busca de algún cargo o embajada,

El Partido Nacional Libertario (PNL) explicó su distanciamiento del gobierno de José Antonio Kast, porque, el esquema de poder diseñado por el Presidente electo “no garantiza los espacios necesarios para ejecutar las reformas que forman parte de su identidad política”.

Tras participar en diversas mesas de diálogo, la directiva nacional determinó que el diseño actual les impide tener una incidencia real en las áreas estratégicas que componen su oferta electoral. Para el PNL, entrar al gobierno sin capacidad de ejecución sería una contradicción con su mandato ciudadano.

El propio Johannes Kaiser señaló que “para ser las cortinas del living o la figura de mimbre o de cerámica para estar de la chimenea no tiene sentido”.

En definitiva, la postura del partido enfatiza que actuarán desde una posición responsable e independiente. Han reiterado que su enfoque no es repartirse cargos, sino defender su agenda y principios, y que solo considerarían participar si hay ofertas claras que permitan impulsar su programa político. Esta posición tan tajante al no haber conseguido lo que querían para proyectarse al 2030, provocó disputas internas. Algunos libertarios, como el desprestigiado diputado Cristián Labbé habían señalado que no descartaban sumarse al gabinete, criticando la negativa inicial de Kaiser argumentando que fue un “error”.

Finalmente, es imposible no mencionar el significado de personeros nombrados en ministerios importantes y que podrían convertirse en yogures con fecha de vencimiento, comenzando por la ministra de la mujer, calificada por muchos como fanática religiosa, anti aborto, anti eutanasia y antifeminista.

Trump en Davos sobre Groenlandia: “Sólo pido un pedazo de hielo” 

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, que no empleará la fuerza militar para adquirir Groenlandia, aunque insistió en su deseo de controlar el territorio por razones de seguridad nacional e internacional.

«La gente pensó que usaría la fuerza. No tengo por qué usar la fuerza. No quiero usarla. No la usaré», declaró Trump ante una atónita audiencia internacional mientras advertía a los europeos: «Tienen dos opciones. O aceptan, y estaremos agradecidos, o se niegan, y no lo olvidaremos». «Sólo pido un pedazo de hielo», afirmó.

Durante más de una hora, el presidente estadounidense delineó su visión geopolítica, caracterizada por críticas recurrentes hacia Europa, a la que describió como «un continente descarrilado» y «un peso más que un aliado». Su intervención incluyó afirmaciones como que la OTAN «nunca hizo nada por EE UU», a pesar de la activación del artículo 5 tras los ataques del 11-S. Trump también reiteró sus acusaciones de fraude en las elecciones de 2020 y anunció próximas medidas penales al respecto.

El núcleo de su discurso fue Groenlandia, territorio semiautónomo del Reino de Dinamarca, que describió como estratégicamente vital. «No hay ninguna otra nación capaz de proteger Groenlandia como Estados Unidos», argumentó, descartando que su interés estuviera vinculado a recursos mineros. Aunque descartó la opción militar, Trump defendió la compraventa de territorios como algo «normal» y sugirió que Washington se equivocó al «devolver» Groenlandia a Dinamarca después de la Segunda Guerra Mundial.

Reacciones internacionales

El martes, varios líderes habían expresado su rechazo a las aspiraciones estadounidenses. Mark Carney, de Canadá, y Emmanuel Macron, de Francia, se opusieron públicamente a las maniobras de Trump. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también mostró su desacuerdo, aunque con un tono menos contundente.

Trump respondió con críticas a ambos: «Canadá debería estar agradecido. Vive gracias a EEUU», dijo refiriéndose a Carney. Sobre Macron, se burló de las gafas de sol que el presidente francés usó durante su discurso por un problema ocular.

El ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, rechazó que Dinamarca pueda negociar con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el territorio autónomo de Groenlandia. “Donald Trump quiere iniciar negociaciones inmediatas sobre Groenlandia, pero no puede ser», dijo Rasmussen al término de una reunión del comité de Asuntos Exteriores del Parlamento danés y en respuesta al discurso minutos antes del presidente estadounidense en el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza).

La crisis por Groenlandia podría afectar otros escenarios internacionales, incluyendo el apoyo estadounidense a Ucrania y los esfuerzos de paz en Gaza. Observadores señalan que las tensiones transatlánticas podrían debilitar aún más el ya precario respaldo de Washington a Kiev. Mientras tanto, en Davos continúan las negociaciones entre líderes europeos y la administración Trump, con la expectativa de encontrar una salida diplomática a una crisis que ha sacudido los cimientos de la alianza occidental.

Escuela de Verano ACHM aborda la crisis hídrica y los desafíos territoriales desde la ruralidad y los asentamientos precarios

 

Con un llamado a enfrentar la crisis hídrica desde una mirada territorial, social y municipal, se dio inicio en Viña del Mar a la Escuela de Verano ACHM 2026 “Agua y Territorios: Crisis Hídrica, Ruralidad y Asentamientos Precarios”, instancia que se desarrollará hasta este viernes y que convoca a autoridades locales, equipos municipales y especialistas de todo el país.

La actividad, organizada por la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), busca generar un espacio de reflexión, intercambio de experiencias y construcción de propuestas frente a uno de los desafíos más urgentes que enfrentan los territorios: el acceso equitativo al agua y la gestión sostenible del recurso, especialmente en comunas rurales y en contextos de alta vulnerabilidad habitacional.

Durante la jornada inaugural, Jessica Mualim, alcaldesa de María Pinto y presidenta de la Comisión de Recursos Hídricos de la ACHM, relevó la urgencia de visibilizar la realidad de los territorios rurales frente a la escasez hídrica, señalando que “la crisis del agua no es un problema del futuro, es una realidad que hoy viven nuestras comunidades rurales, donde muchas familias aún dependen de camiones aljibe para acceder a un derecho básico”. En ese sentido, recalcó que “los municipios somos la primera línea frente a esta emergencia, pero necesitamos políticas públicas que entiendan la diversidad de los territorios y no soluciones estandarizadas”.

Por su parte, Felipe Muñoz, alcalde de Padre Hurtado y presidente de la Comisión de Vivienda de la ACHM, subrayó la relación directa entre el acceso al agua, la planificación urbana y la dignidad de las personas que habitan asentamientos precarios. “No podemos hablar de desarrollo ni de ciudades justas si todavía existen sectores donde el acceso al agua potable no está garantizado de manera regular y segura”, afirmó. Asimismo, enfatizó que “la gestión del agua debe pensarse con enfoque territorial, incorporando a los municipios y a las comunidades en la toma de decisiones”.

A estas reflexiones se sumó Claudia Valdés, alcaldesa de Lago Verde y vicepresidenta de la Comisión de Recursos Hídricos de la ACHM, quien puso énfasis en las particularidades de los territorios aislados y extremos del país, indicando que “cuando hablamos de crisis hídrica, no todos los territorios enfrentan los mismos problemas ni cuentan con las mismas herramientas”. En esa línea, sostuvo que “las comunas rurales y apartadas requieren soluciones diferenciadas, pensadas desde la realidad local y con apoyo efectivo del Estado”. La autoridad agregó que “el agua es un elemento central para la vida, el desarrollo y la permanencia de las comunidades en sus territorios”.

Las autoridades coincidieron en destacar el rol de la ACHM como articuladora de estos debates y como un espacio clave para fortalecer las capacidades municipales frente a la crisis climática. “Instancias como esta Escuela de Verano permiten compartir experiencias reales, aprender entre municipios y avanzar hacia soluciones concretas para nuestros vecinos y vecinas”, señalaron.

La Escuela de Verano ACHM 2026 contempla durante la semana paneles de discusión y exposiciones de expertos en gestión hídrica, ordenamiento territorial, ruralidad y políticas de vivienda, con el objetivo de entregar herramientas aplicables a la realidad local y fortalecer la gestión municipal en un contexto de creciente escasez de agua.

La actividad se extenderá hasta el viernes, consolidándose como un espacio de reflexión estratégica y acción colaborativa frente a uno de los principales desafíos que enfrentan hoy los territorios del país.

Transparencia editorial: una deuda pendiente de los medios en Chile

 

Estudios académicos recientes demuestran que cerca del 40% de la población chilena consume noticias a través de redes sociales, cifra que varía según edad y nivel educativo. El dato confirma una tendencia conocida: los formatos periodísticos tradicionales pierden terreno, y al mismo tiempo proliferan cierres de medios y proyectos informativos en todo el mundo.

Este fenómeno, sin embargo, no implica que las personas consuman menos noticias. Por el contrario, vivimos inmersos en un flujo informativo permanente, acelerado y fragmentado, que circula por múltiples plataformas. El problema no es la falta de información, sino la dificultad para distinguir entre contenidos confiables, opiniones, intereses y desinformación.

En este nuevo paisaje, incluso expertos pueden caer en narrativas falsas o manipuladas. Ya no basta con verificar una fuente, porque muchas veces las fuentes mismas operan como máscaras de campañas coordinadas con fines políticos, económicos o electorales.

Frente a este escenario, una recomendación habitual desde el periodismo es “volver a los medios”. Apostar por un ejercicio profesional de la información, basado en principios no transables: reporteo riguroso, contraste de fuentes, investigación y búsqueda de la verdad. Sin embargo, esa invitación no siempre resulta convincente para una ciudadanía que observa con recelo el ecosistema mediático.

En Chile, la oferta informativa es limitada y altamente concentrada. A ello se suma un elemento que rara vez se explicita: la existencia de líneas editoriales con orientaciones políticas, económicas o culturales reconocibles, pero pocas veces declaradas de manera transparente. Esta ambigüedad suele generar desconfianza, especialmente entre lectores que no comparten esas sensibilidades.

Aunque la propiedad de los medios puede ser conocida por sectores informados, no siempre es evidente para el público general que grupos económicos con intereses en áreas como energía, minería, retail u otros sectores estratégicos también participan en la industria de las comunicaciones. Esta superposición de intereses no invalida automáticamente el trabajo periodístico, pero sí vuelve necesario un ejercicio mayor de transparencia.

Dicho esto, es importante reconocer que el ecosistema de medios en Chile, con todas sus limitaciones, posee tradición, profesionalismo y estándares de calidad. Los énfasis editoriales pueden variar, los encuadres diferir y las jerarquizaciones no ser idénticas, pero los temas relevantes suelen estar presentes y las voces fundamentales no son sistemáticamente silenciadas.

Sin embargo, a diferencia de otros países, los grandes medios chilenos no suelen declarar abiertamente su orientación editorial. En Estados Unidos, sin existir una obligación legal, los medios apoyan explícitamente candidaturas presidenciales. En Argentina, las posiciones editoriales son de público conocimiento y forman parte del debate democrático. En Chile, en cambio, predomina la apelación a una objetividad entendida como neutralidad, aun cuando toda práctica periodística supone decisiones, enfoques y marcos interpretativos.

La pregunta, entonces, no es si los medios deben ser objetivos, sino si la transparencia editorial debilitaría o fortalecería la confianza pública. ¿Es preferible sostener una neutralidad declarativa o reconocer los marcos desde los cuales se informa? ¿Contribuiría esto a una ciudadanía más crítica y consciente del rol de los medios en la construcción de la agenda pública?

El periodismo cumple una función clave para la salud democrática, como lo demuestran múltiples y vigentes investigaciones que han revelado abusos de poder y malas prácticas. Por lo mismo, los medios deben ser protegidos, pero también exigidos. En un mercado altamente concentrado y con escasa regulación específica, la transparencia editorial podría entrañar riesgos si no va acompañada de mayor pluralismo y diversidad de proyectos informativos.

Quizás el desafío no sea solo sincerar las líneas editoriales, sino fortalecer un ecosistema con más alternativas, más voces y más competencia real. Y para eso, en tiempos de ruido y desinformación, sigue siendo fundamental leer medios, no solo consumir redes sociales.

 

Entradas recientes