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Incendios y modelo forestal: ¿dónde quedó el gobierno ecologista de Gabriel Boric?

 

A propósito de los trágicos incendios en el centro-sur de Chile, que han obligado a evacuar a miles de personas y han dejado al menos 20 fallecidos hasta el momento, queda nuevamente en evidencia que estas catástrofes ambientales dejaron de ser excepcionales para convertirse en algo recurrente. Debemos hacernos cargo de manera seria y actuar de forma proactiva ante causas estructurales que van mucho más allá de la intencionalidad o no en la propagación del fuego.

El estado de catástrofe decretado por el Presidente en la madrugada para las regiones de Ñuble y Biobío es, sin duda, una medida correcta para enfrentar la urgencia. Sin embargo, mientras no se discuta en serio el modelo forestal vigente en la zona desde hace décadas —basado en el monocultivo de pino y eucalipto, altamente inflamable y riesgoso en un contexto de crisis climática (altas temperaturas y fuertes vientos)—, seguiremos tapándonos los ojos y enfocándonos principalmente en lo delictual o de seguridad, ignorando las causas de fondo.

Cuesta entender que un gobierno que se presentó como el primero ecologista de la historia de Chile haya hecho tan poco al respecto en estos años, después de repetir en campaña su compromiso con el medio ambiente, el agua como bien público y la justicia climática. Por eso, al observar la respuesta a esta emergencia —y, sobre todo, lo que no se ha hecho en cuatro años—, surge una pregunta incómoda e ineludible: ¿dónde quedó ese compromiso ecologista?

El Presidente Gabriel Boric podrá argumentar que en octubre de 2025 lanzó el Plan de Acción 2025-2026 de prevención, mitigación y control de incendios forestales, con una inversión de más de 160 mil millones de pesos (un aumento significativo respecto a temporadas anteriores). Sin embargo, resulta evidente que este plan, por más recursos que incorpore, es incapaz de frenar incendios de esta magnitud. El problema no radica en la falta de presupuesto, sino en la ausencia de voluntad política para una prevención real que incluya el debate sobre el modelo forestal insostenible.

Por eso, el modelo forestal extractivista —heredado de la dictadura y profundizado en democracia— sigue intacto. El gobierno no ha tomado medidas concretas para frenar los monocultivos de pinos y eucaliptos, que continúan ocupando millones de hectáreas en el centro-sur del país. Estas especies exóticas de rápido crecimiento consumen agua de manera desmedida y actúan como verdaderas antorchas en un escenario de sequía crónica y calentamiento global.

Es particularmente decepcionante para quienes apoyamos este gobierno —en mi caso, desde el Frente Amplio— ver que, tras los incendios devastadores de febrero de 2023, el Presidente planteara la necesidad de “debatir el modelo de industria forestal”, pero en la práctica no se haya avanzado nada al respecto. Se perdió una oportunidad histórica de derogar el DL 701 de Fomento Forestal, cuya vigencia solo ha impulsado la expansión del monocultivo, priorizando la inversión por sobre la protección ecosistémica y limitando el discurso de prevención a lo operativo, sin tocar las causas estructurales.

Mientras brigadistas arriesgan su vida en medio del infierno y familias lo pierden todo, el gobierno ecologista parece reducirse a declarar catástrofe, desplegar al Ejército y apelar a la responsabilidad individual (“el 99% de los incendios son por causa humana”). Es cierto que la negligencia humana juega un rol clave, pero ¿no es también negligencia estructural no haber transformado un modelo que sabemos alimenta estas catástrofes?

No se trata de culpar exclusivamente al Presidente Boric, sino de exigir coherencia a quien se presentó como una alternativa de transformación. Un gobierno que se dice ecologista no puede limitarse a combatir el fuego cuando aparece; debe prevenirlo desmantelando las condiciones que lo hacen posible. Eso implica cuestionar el extractivismo forestal y avanzar hacia una matriz productiva que no sacrifique territorios enteros en pos del lucro de unos pocos.

En su defensa, el Presidente podrá mencionar que su gobierno impulsó —desde octubre de 2023— un proyecto de ley de prevención de incendios forestales y rurales, que sigue estancado en el Senado. Si bien esta iniciativa representa un avance necesario en materia de prevención y corresponsabilidad (especialmente hacia privados y empresas forestales), resulta tremendamente insuficiente si no aborda de raíz el modelo forestal extractivista que agrava los mega incendios.

Para lograrlo se necesita un plan serio a largo plazo, más allá de slogans de campaña. Presentarse como “el primer gobierno ecologista” se queda en un eslogan vacío si no se concreta un giro real y urgente hacia la transición del modelo forestal actual. Mientras no ocurra ese cambio profundo, estos enormes incendios no serán solo una advertencia: serán nuestro futuro.

Autorregulación publicitaria en tiempos de inteligencia artificial

 

La irrupción de la inteligencia artificial en la publicidad representa uno de los cambios más profundos y acelerados que ha vivido la industria en décadas. Hoy, los avisos pueden generarse en segundos, las imágenes y los videos crearse sin cámaras, y las audiencias segmentarse con una precisión que a veces roza lo invasivo. Frente a este escenario, la pregunta ya no es si debemos regular, sino cómo utilizar esta poderosa herramienta de manera responsable.

El reciente informe del ICAS, el Consejo internacional de publicidad y autorregulación, subraya que la inteligencia artificial ofrece oportunidades extraordinarias para la publicidad: creatividad prácticamente ilimitada, mayor eficiencia en costos y tiempos, y campañas capaces de optimizarse en tiempo real. Sin embargo, este mismo avance tecnológico plantea riesgos éticos y sociales relevantes, como los sesgos en los datos, la pérdida de privacidad, la opacidad de los algoritmos y la proliferación de deepfakes, fenómenos que amenazan con erosionar la confianza en los mensajes y en quienes los emiten.

En este contexto, la autorregulación publicitaria, basada en principios esenciales como ser legal, decente, honesta y veraz, debe adaptarse con urgencia a esta nueva era. Tal como señala el artículo 34° del CChEP, la transparencia respecto del uso de inteligencia artificial, el respeto a la propiedad intelectual, la verificación rigurosa de los contenidos y el compromiso con la diversidad e inclusión no pueden quedar supeditados a legislaciones que suelen llegar tarde frente a la velocidad del cambio tecnológico.

En definitiva, la confianza del consumidor es el activo más valioso de la publicidad. Sin ella, los anuncios se transforman en simple ruido. Apostar por una inteligencia artificial ética y responsable no es solo una opción deseable, sino una condición indispensable para construir un futuro en el que creatividad y tecnología convivan con la dignidad, la transparencia y el respeto por las personas.

Incendios y calor extremo: ISL advierte que protección de trabajadores es obligación legal ante la emergencia

 

Las regiones del Biobío, Ñuble y La Araucanía enfrentan una de las crisis ambientales más severas de los últimos años, con un pronóstico crítico para este lunes y martes, donde se esperan temperaturas superiores a los 35°C en las zonas interiores. Con el humo cubriendo ciudades y el Estado de Catástrofe vigente, el Instituto de Seguridad Laboral (ISL) hizo un llamado para recordar que la protección de quienes trabajan en estas condiciones no es voluntaria. 

Bajo el Decreto Supremo 44 (DS44), vigente hace un año, las empresas tienen la obligación legal de identificar, evaluar y controlar cualquier riesgo que amenace la vida, incluso si su origen es externo al lugar de trabajo. Ante un peligro grave e inminente, el empleador debe informar de inmediato, suspender faenas y evacuar si es necesario, garantizando que nadie sufra perjuicios por estas medidas. En tanto, los trabajadores tienen derecho a interrumpir sus labores y retirarse si consideran que su integridad está en riesgo.

En ese marco, la directora nacional del ISL, Aída Chacón Barraza, señaló que “hacemos un llamado a las entidades empleadoras a tomar medidas ante la exposición al humo y a las altísimas temperaturas para proteger a las y los trabajadores. A quienes están en el radio de los incendios, recordamos que la vida es primordial y la velocidad con que llegan las llamas es muy rápido. Como organismo estatal que administra el seguro laboral, tenemos todos nuestros canales disponibles para orientar ante estas emergencias”. 

Ante la situación de emergencia que se vive en estas regiones, el ISL recuerda que las y los empleadores deben facilitar elementos de protección personal (EPP) a quienes deben ejercer su trabajo en terreno, entregando mascarillas con filtro P100, gafas anti-polvo y protector solar factor 50+, gorros y guantes de cabritilla certificados por el Instituto de Salud Pública (ISP), y verificar que tengan acceso a hidratación constante. 

Protección reforzada para «personas especialmente sensibles»

Bajo el marco del DS 44, recuerdan que, ante la emergencia térmica, por estrés y polución debido a los incendios, se debe identificar obligatoriamente a las personas especialmente sensibles a determinados riesgos. 

Este grupo no solo incluye a quienes viven con enfermedades respiratorias o cardiovasculares crónicas, sino también a mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, personas mayores y a quienes cuya salud mental se vea afectada por la catástrofe.

Para ellos, el empleador debe adoptar medidas inmediatas como la reasignación de funciones en lugares seguros, el ajuste de condiciones de trabajo o la suspensión total de tareas para evitar poner en peligro su integridad física o mental.

El 99,7% de los incendios son evitables

Desde el ISL enfatizaron que casi la totalidad de los siniestros se inician por descuidos humanos. Por ello, es necesario tomar medidas preventivas inmediatas en los centros de trabajo:

Trabajos críticos: Al usar esmeriles o soldadoras, se debe limpiar el perímetro y usar mantas ignífugas para evitar que las chispas alcancen vegetación seca.

Gestión de residuos: Está prohibido acumular pastizales, basura o trapos con aceites fuera de recipientes específicos.

Ante la persistencia de la emergencia, el ISL mantiene operativos sus canales de asistencia técnica en www.isl.gob.cl y su plataforma de capacitación gratuita en https://campusprevencionisl.cl/ para apoyar a las empresas en la gestión de estos riesgos. 

Recordar que el ISL es el único organismo público que administra el seguro laboral y mantiene diversos apoyo a sus empresas adheridas para gestionar sus riesgos y capacitar a sus trabajadoras y trabajadores.

Ministra MOP informa estado de las afectaciones a la infraestructura pública por incendios en Ñuble y Biobío

 

La Ministra de Obras Públicas, Jessica López, realizó un nuevo balance del estado de la infraestructura pública en las regiones de Ñuble y Biobío afectadas por los incendios. En la oportunidad, informó que las rutas estructurantes de ambas regiones se encuentran operativas y que solo hay algunas restricciones en dos vías de la Región de Ñuble.

La ministra López destacó que “en las regiones de Ñuble y Biobío están todas las rutas principales habilitadas para la circulación, tanto de vehículos de emergencia como de la ciudadanía. Algunos caminos secundarios en la Región de Ñuble están con restricciones o suspendidos. Así es que lo más importante es que las personas se informen antes de circular para asegurar que no van a tener inconvenientes”.

En este sentido, la secretaria de Estado detalló que en Ñuble la ruta N-476 Torreón – Las Nieves (Trehuaco–Portezuelo) está habilitada solo para vehículos de emergencia, mientras que la ruta N-478 Variante Chudal (Portezuelo) no está habilitada por un foco de incendio cercano. 

Respecto a la situación de agua potable en las ciudades, informó que tanto Essbio como Aguas San Pedro han reportado un servicio normal, sin cortes ni problemas de calidad, mientras que las afectaciones en Servicios Sanitarios Rurales se están evaluando caso a caso.

“El agua potable mantiene su provisión normal en todas las ciudades y en términos del agua potable en las zonas rurales, sí tenemos afectaciones en algunos APR que estamos viendo caso a caso cómo resolver. Hay algunos que tienen una destrucción masiva, que nos va a tomar más tiempo, y van a tener que mantenerse con la provisión de camiones aljibes. En otros casos, algunos ya se han recuperado porque había cortes de electricidad que les impedía operar, y tenemos otros con afectaciones menores”, explicó la ministra.

Por otra parte, destacó que todos los aeropuertos, aeródromos y puntos de posada están totalmente operativos para dar soporte de infraestructura a la CONAF, a bomberos y a todos los que están trabajando directamente en el combate del incendio. 

El nuevo gabinete entrante: signo de un Estado capturado

 

La crisis de Chile, que para algunos es política, judicial, económica o criminal varía de acuerdo a los intereses. Lo cierto es que no se trata de una sola crisis, sino de un profundo descalabro de la gestión pública: la captura del Estado por una élite que se reproduce a sí misma bajo el disfraz de la renovación. Cada cambio de gobierno promete rostros nuevos, pero lo que regresa una y otra vez es el mismo patrón. El de profesionales formados en circuitos elitistas y endogámicos que da a luz a expertos en administrar el poder, pero ajenos al trabajo real que exige la gobernanza.

El sistema de justicia es quizá el espejo más crudo de esta contradicción. Mientras se acumulan informes sobre crisis ética, ineficiencia y desafección ciudadana; la clase política sigue una lógica gatopardística en la que cada cierto hito social -como el que fuera el octubrismo- promete cambiar.

Sin embargo sigue mirando al horizonte, pero por sobre el hombro de la ciudadanía, ignorando a quienes hacen funcionar diariamente el servicio público, a tribunales, servicios de salud, Etc. Paradójicamente es en estos espacios donde abunda la  formación técnica, la disciplina, la eficiencia y una probidad que rara vez recibe reconocimiento.

Chile se proclama como un Estado meritocrático, pero opera como en la más rancia de las aristocracias. Donde los títulos nobiliarios o universitarios no solo ordenan salarios, sino dignidades. La carrera y el MBA abren abre puertas y clausuran ventanas para otros en nombre del mérito. Así, el Estado reproduce esa desigualdad estructural que desprecia el valor social del trabajo técnico y administrativo, aun cuando ese trabajo es indispensable para que los derechos existan más allá del discurso.

Desde el mundo gremial con el que me identifico —un espacio que la política profesional suele mirar con condescendencia— se ha levantado una crítica persistente a este modelo. No una crítica abstracta, sino una palpable: salarios que no reconocen formación, funciones esenciales invisibilizadas, trabajadores públicos tratados como engranajes reemplazables. Propuestas como una asignación técnica universal o la ampliación del ius postulandi no son privilegios corporativos; son correcciones mínimas a una injusticia estructural.

La izquierda debería reconocer aquí una interpelación directa. No hay transformación social posible si el Estado reproduce, en su interior, las mismas lógicas de exclusión que dice combatir. No hay justicia social si quienes sostienen la institucionalidad pública siguen siendo considerados mano de obra secundaria frente a una élite profesional que monopoliza reconocimiento, poder y relato.

Resulta revelador que estas propuestas hayan recibido saludos, gestos y validaciones simbólicas desde distintos sectores del poder. Revelador, pero también inquietante. Porque en la política chilena el saludo suele reemplazar al compromiso, y el reconocimiento retórico funciona como mecanismo de neutralización. Se valida la idea para no ejecutarla. Se elogia al actor para mantenerlo fuera de la decisión.

En este punto, la discusión deja de ser sectorial y se vuelve política en sentido pleno. ¿Queremos un Estado administrado por los mismos de siempre, con nuevos slogans? ¿O uno que se construya desde el trabajo concreto, desde la experiencia acumulada de quienes conocen sus fallas desde adentro, sin haber sido nunca parte del reparto del poder?

La verdadera renovación no vendrá de los recambios de gabinete ni de los nombres reciclados con biografía corregida. Vendrá —si es que viene— de liderazgos forjados fuera del confort político, en el mundo gremial, en la organización persistente, en la defensa cotidiana de la dignidad del trabajo público.

Tal vez por eso incomodan. Porque no responden al molde. Porque no deben su trayectoria al padrinazgo partidario. Porque ponen en cuestión una verdad incómoda: que el Estado chileno no necesita más expertos en gobernar, sino personas que sepan trabajar con y para quienes nunca han sido escuchados.

Esos técnicos, ¿dónde están?. Probablemente trabajando para que los operadores políticos brillen. En una patria de títulos vaciados de contenido social, la labor de una oposición y un oficialismo en nueva construcción tiene una tarea pendiente: decidir si seguirá administrando el mismo orden con lenguaje distinto, o si se atreverá, por fin, a disputar el sentido del mérito, del trabajo y del poder desde abajo. A veces, la alternativa no se proclama. Simplemente existe bajo un Estado capturado por los títulos nobiliarios.

Proyecto Balneario se suma a Santiago Off con funciones en Matucana 100

 

La playa de Marbella -ubicada en la comuna de Santo Domingo, en la Región de Valparaíso-, es el epicentro de la más reciente de la asociación artística entre el Colectivo de arte La Vitrina y Plataforma Bastarda, bajo la dirección de Tania Rojas, quienes vienen realizando una labor conjunta de investigación en torno a la memoria, el paisaje y el cuerpo, durante los últimos años. 

Esta vez, el lugar elegido es un balneario -de ahí el nombre de la obra-; un territorio de hitos naturales e históricos poco conocidos: ahí conviven la vegetación costera, las ruinas de un centro de veraneo para trabajadores y pobladores impulsado por el gobierno de la Unidad Popular y un sombrío devenir, ya que ese lugar se convirtió en un centro de detención y tortura durante la dictadura cívico-militar en Chile.

Durante siete meses, un grupo de artistas de la danza, del arte sonoro y visual, realizaron una investigación en torno a la pregunta de cómo el paisaje se puede convertir en testigo, aliado o vestigio de la historia. “Cuando observo la belleza de la Patagonia, pienso en el genocidio selknam. El paisaje nunca está vacío: guarda huellas. Así llegamos a Marbella, en la costa de San Antonio, donde funcionó el primer balneario popular de las 40 medidas de Salvador Allende y que tras el golpe se convirtió en la primera escuela de tortura de la DINA. Esa tensión histórica es el núcleo de la obra”, explica Tania Rojas, directora de “Balneario”. La investigación dio paso a la obra del mismo nombre, que tuvo su primera temporada en octubre de 2025 en Espacio La Vitrina. 

“Esta propuesta explora el territorio y es por ello que activistas de la Agrupación de DD.HH. del Litoral Central y de la Fundación por la Memoria San Antonio han sido parte de este proceso de investigación”, añade la directora.

“Balneario” es la tercera parte de una trilogía que comenzó con la obra “Tinnitus” en 2023, continuó con “Maneras de (Re) existir”, en 2024, y ahora se instala en un cruce entre naturaleza, historia y cuerpo. 

El proyecto cuenta con el apoyo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio; Fundación Memoria San Antonio; Agrupación de DDHH del Litoral Central; y la colaboración del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. También forma parte del Foro de las Artes, de la Universidad de Chile. 

 

Balneario

Fechas: 26 y 27 de enero. 

Horario: 20:00 horas.  

Lugar: Centro Cultural Matucana 100, sala Patricio Bunster.

Duración: 45 minutos.

Edad recomendada: +14 años.

Valor: $7.000 general; $5.000 estudiantes, tercera edad y personas en situación de discapacidad.

Entradas disponibles en: https://ticketplus.cl/events/balneario

 

Ficha artística

Idea y concepto: Plataforma Bastarda – Colectivo Danza La Vitrina.

Dirección: Tania Rojas Benvenuto.

Intérpretes: Kamille Gutiérrez, Javiera Sanhueza, Camilo Pinto, Francisca Gazitúa, Dian C Guevara. 

Proceso creativo y residencias: Exequiel Gómez, Magnus Rasmussen. 

Producción general: Murielle Rojas Olguín.

Diseño de iluminación: Andrea Gómez – Miel Monsálvez.

Operación lumínica: Miel Monsálvez.

Diseño sonoro: Antonia Valladares. 

Diseñador escénico: César Valencia.

Realización de vestuario: Jéssica Galvez. 

Registro audiovisual: Jorge Panchana y Ale Gómez.

Comunicaciones: Carla Alonso.

Diseño gráfico: César Valencia.

Digitalización gráfica: Francisco Candelori.

Asesorías: Pablo Cabrera, Maureen Murúa.

Registro fotográfico: Paulina Durán.

Comunidades en terreno: Agrupación de DD.HH. Litoral Central y Fundación por la Memoria San Antonio.

 

¿Para qué se liberó la inteligencia artificial?

 

La inteligencia artificial llegó a nuestras vidas sin pedir permiso. No fue discutida en los parlamentos, no fue deliberada en la ciudadanía, no fue evaluada éticamente como una transformación civilizatoria. Simplemente apareció, se instaló y comenzó a ordenar silenciosamente nuestra forma de trabajar, informarnos, relacionarnos y pensar. Y quizá por eso la pregunta más importante nunca se hizo a tiempo: ¿para qué se liberó la inteligencia artificial para el consumo individual?

La promesa era clara: eficiencia, ahorro de tiempo, facilitación de la vida. Sin embargo, a medida que la IA se volvió cotidiana, ocurrió algo paradójico. Nunca tuvimos tantas herramientas que prometieran liberar tiempo humano, y nunca sentimos que el tiempo nos perteneciera menos. El día se volvió más rápido, la atención más fragmentada y la vida más agotadora. Algo no cuadraba.

Hannah Arendt advertía que la política solo existe cuando los seres humanos comparten un mundo común, un espacio donde pueden aparecer ante otros, deliberar y construir sentido colectivo. Ese mundo requiere tiempo. Sin tiempo, no hay conversación; sin conversación, no hay ciudadanía. Cuando el tiempo desaparece, la política se convierte en administración y la democracia en procedimiento vacío.

La inteligencia artificial, tal como fue liberada, no restituyó tiempo para ese mundo común. Por el contrario, lo reorganizó bajo una lógica económica. El tiempo “ahorrado” no volvió a la vida social, sino que fue inmediatamente capturado por nuevas exigencias, nuevas métricas, nuevas velocidades. Karl Marx lo anticipó con claridad: el tiempo es el verdadero campo de batalla de la dominación. Cuando el tiempo deja de pertenecer al sujeto, aparece la alienación. Hoy esa alienación ya no se expresa solo en la fábrica, sino en la vida entera.

Lo que antes era explotación del cuerpo productivo hoy es colonización del tiempo vital. La inteligencia artificial, integrada al mercado digital, no nos libera del trabajo: lo extiende. No reduce la presión: la intensifica. Byung-Chul Han lo describe como la transición desde la sociedad disciplinaria a la sociedad del rendimiento. Ya no necesitamos que alguien nos obligue; nosotros mismos nos exigimos más, porque la tecnología siempre muestra que “se puede más”.

Esta aceleración no solo afecta el trabajo. Afecta la capacidad de pensar. Pensar requiere pausa, silencio y demora. Pero el entorno digital —alimentado por algoritmos e inteligencia artificial— opera exactamente al revés: recompensa la reacción inmediata, la emoción intensa y la certeza rápida. Así, el pensamiento crítico se vuelve un esfuerzo costoso, casi antinatural.

Zygmunt Bauman advertía que una sociedad líquida, sin pausas ni vínculos estables, pierde comunidad. El tiempo compartido —el del barrio, la organización social, la conversación política— se evapora. No porque las personas no quieran participar, sino porque están exhaustas. La democracia comienza entonces a sufrir una erosión silenciosa: no por represión, sino por cansancio.

En ese contexto, Jürgen Habermas resulta inquietantemente actual. Para él, la democracia depende de una esfera pública donde los ciudadanos puedan deliberar racionalmente. Pero el diseño actual de la inteligencia artificial comercial no fortalece esa esfera: la debilita. El algoritmo no privilegia el argumento mejor, sino el contenido que genera más interacción. No fomenta comprensión, sino adhesión emocional. No promueve la duda, sino la identificación.

La consecuencia es profunda: la ciudadanía comienza a ser reemplazada por el usuario. La opinión por el impulso. El debate por el scroll. La política ya no se discute: se consume.

Slavoj Žižek lo plantea con crudeza: la ideología contemporánea no nos obliga a creer en algo; nos permite no pensar. Nos ofrece narrativas simples que alivian la angustia frente a un mundo complejo. Pensar duele. La certeza tranquiliza. En ese terreno florece el discurso que promete soluciones fáciles, no porque sean verdaderas, sino porque calman.

Pierre Bourdieu ayuda a entender por qué ese discurso logra adhesión. Cuando el lenguaje político se vuelve técnico, moralizante o distante, muchos ciudadanos sienten que no tienen las herramientas para participar. No se retiran por ignorancia, sino por exclusión simbólica. Prefieren a quien habla simple, aunque mienta, antes que a quien habla complejo y los hace sentir fuera.

Así, la inteligencia artificial, liberada sin regulación democrática, termina cumpliendo una función política no declarada: transforma el conflicto social en consumo emocional. La rabia circula, la frustración se viraliza, pero nada se elabora. El algoritmo convierte el malestar en contenido rentable.

Aquí la pregunta inicial vuelve con más fuerza: ¿para qué se liberó la inteligencia artificial? Si su despliegue no fortaleció la deliberación, ni la ciudadanía, ni el tiempo común, entonces su función real no fue emancipadora, sino funcional a una nueva forma de acumulación.

Yanis Varoufakis ha llamado a este proceso tecno-feudalismo: plataformas que ya no compiten, sino que cobran renta por habitar el espacio digital. No trabajamos para ellas; vivimos dentro de ellas. El tiempo, la atención y la subjetividad se transforman en materia prima.

La tragedia democrática no está en la tecnología en sí, sino en haberla liberado sin horizonte colectivo. Marx y Keynes imaginaron una técnica capaz de reducir el reino de la necesidad y expandir el de la libertad. Pero sin proyecto político, la técnica no libera: intensifica la dominación.

Recuperar la soberanía del tiempo se vuelve entonces una tarea política central. Gobernar la inteligencia artificial no significa prohibirla, sino disputarle su sentido. Ponerla al servicio del cuidado, la educación, la deliberación y la vida común.

Como decía Arendt, la política comienza cuando los seres humanos deciden juntos el mundo que quieren habitar. Renunciar a gobernar la inteligencia artificial es renunciar a esa decisión.

La pregunta ya no es cuán inteligente será la IA.
La pregunta es si seguiremos teniendo tiempo —y condiciones— para pensar juntos.

Porque una democracia sin tiempo para pensar
termina siendo gobernada por quienes piensan por ella.

Calendario Electoral 2026: América Latina bajo la sombra de la doctrina Donroe

 

El año 2026 será decisivo para la democracia y la orientación política de América Latina: cinco países—Brasil, Colombia, Costa Rica, Haití y Perú—acudirán a las urnas para elegir a presidentes y renovar parlamentos en unos comicios que, en conjunto, definirán el equilibrio de poder continental. Es así como este ciclo electoral adquiere una dimensión estratégica particular ya que involucra a dos de las mayores democracias de la región, Brasil y Colombia, actualmente gobernadas por la izquierda.

Sin embargo, no podemos eludir una pregunta fundamental y de toda actualidad en este état des choses: ¿cuál será el grado de influencia de la administración del presidente estadounidense Donald Trump -en el marco de la doctrina Donroe– frente a los comicios latinoamericanos que se avecinan?

Polarización

Si en 2025, el mapa político regional se inclinó hacia la derecha, con el triunfo de José Antonio Kast en Chile, el fin del MAS, la elección de Rodrigo Paz en Bolivia, la de Asfura en Honduras y la reelección de Daniel Noboa en Ecuador, las elecciones de 2026 serán una prueba de fuego: ¿se logrará consolidar esta tendencia o la izquierda latinoamericana podrá mantener sus principales bastiones?

La polarización será un denominador común. En Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva busca un cuarto mandato en un clima de extrema división, con una derecha debilitada y fragmentada tras la condena de Jair Bolsonaro, pero aún con capacidad de movilización. Las encuestas actuales le son favorables, aunque su avanzada edad introduce un factor de incertidumbre.

En Colombia, el primer gobierno de izquierda de Gustavo Petro enfrenta altos índices de desaprobación, un congreso hostil y una oposición que se reorganiza. Petro, imposibilitado de reelegirse, buscará transferir su capital político a un sucesor en medio de un maratón electoral que incluye incluso una propuesta de asamblea constituyente.

Los otros comicios no serán menos complejos. Costa Rica inaugura el ciclo el primer domingo de febrero, con una elección marcada por el conflicto entre el popular presidente Rodrigo Chaves y el órgano electoral.

Perú, sumido en una crisis de crónica de cerca de una década, ofrece un panorama caótico con una oferta récord de candidatos y un electorado preocupado por la seguridad y hastiado de la clase política.

Haití, por su parte, enfrenta el desafío casi insuperable de intentar celebrar elecciones en medio de una crisis humanitaria y de seguridad que tiene al estado colapsado y al borde de desaparecer.

Contenido del artículo

Trump: The chief is in action

La gran variable externa de este ciclo es, sin duda, la administración de Donald Trump. El año 2025 estableció un precedente que activó nuestras alarmas: tiene una voluntad explícita de «volcar el peso de su investidura (y sus dólares)» en procesos electorales latinoamericanos. Su apoyo activo a fuerzas de derecha en las legislativas argentinas y las presidenciales hondureñas—acompañado de advertencias de cortar la ayuda financiera en caso de derrota—y el posterior triunfo de los candidatos respaldados por él, marcaron un nivel de injerencia que no habíamos visto desde el fin de la Guerra Fría.

Esta política, bautizada como la Doctrina Donroe, no es más que el uso combinado de palos y zanahorias, mantequilla y garrote: aranceles punitivos, sanciones, amenaza militar, promesas de activar, mejorar o finalizar acuerdos comerciales y apoyo financiero condicionado. El objetivo: contrarrestar la influencia china y promover gobiernos alineados con sus intereses en materia de seguridad y migración, pero sobre todo, comercio y acceso a recursos naturales.

Para 2026, ya hay indicios de que esta injerencia continuará. En Colombia, el gobierno de Trump ha sancionado a Petro y ha descertificado al país como socio en la lucha antidrogas, acciones leídas como un claro respaldo a la oposición de derecha. En Brasil, si bien una disputa arancelaria inicial terminó beneficiando a Lula al permitirle erigirse como defensor de la soberanía nacional, la Casa Blanca podría buscar influir en otros escenarios antes que en el brasileño.

El operativo militar que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero de 2026 envió una señal de fuerza brutal a toda la región. El mensaje subyacente es que la administración Trump está dispuesta a actuar de manera unilateral y contundente para imponer su agenda; por las buenas o por las malas.

La advertencia posterior de Trump sobre la necesidad de «hacer algo con respecto a México» en relación a los cárteles de la droga, y su desdén público por el T-MEC, añaden más ingredientes a este pot-pourri global, mientras aumentan las tensiones con la OTAN por Groenlandia y, en Medio Oriente, con el régimen iraní.

Democracias bajo presión

Este año, los ciudadanos evaluarán la gestión de gobiernos salientes y decidirán el rumbo económico y social de sus países, con la seguridad, la economía y la corrupción como temas centrales; sin embargo, de manera tácita e ineludible, demostrarán el grado de aceptación o resistencia a la presión e influencia de Estados Unidos en la región y en sus propios país, tal como lo vimos en la elección hondureña.

La paradoja de Brasil, donde la interferencia de Trump terminó fortaleciendo a Lula y dejó tras las rejas a Bolsonaro, muestra que tal vez hay espacio para un efecto «boomerang». No obstante, la dependencia económica, la necesidad de cooperación en seguridad y el peso de la migración hacen que muchos países sean vulnerables a las presiones de Washington.

Ojo, entonces. El ciclo electoral en LATAM definirá no sólo el mapa político de América Latina, sino además determinará la naturaleza de su relación con Estados Unidos en los años futuros.

El peso del futuro queda sobre cada uno de los ciudadanos que tendrán la difícil tarea de discernir entre sus propias convicciones y los intereses foráneos que buscan seducirles.

Así, veremos si la región avanza hacia una derecha alineada con el proyecto «América Primero», si consolida una resistencia de izquierda o si, quizás, encuentra una vía centrada en la autonomía y la integración regional frente a un mundo cada vez más polarizado, y donde el bienestar de los latinoamericanos no es prioridad. La soberanía democrática latinoamericana se enfrentará cara a cara a sus miedos históricos: ¿habremos aprendido las lecciones de la Historia?

MOP informa estado de la infraestructura pública en Ñuble y Biobío

 

La Ministra de Obras Públicas, Jessica López, informó sobre el estado de la infraestructura pública afectada en las regiones de Ñuble y Biobío y destacó que «los equipos de ambas regiones están desplegados en terreno y han reforzado sus labores» ante la emergencia que se vive por los incendios y la declaración de Estado de Catástrofe, donde la prioridad está en apoyar a los organismos de emergencia, con maquinaria pesada y equipos operativos destinados a resguardar la conectividad vial y el abastecimiento de agua potable.

La ministra López destacó además que “tenemos todos los aeródromos y puntos de posada operativos para enfrentar la emergencia y los sistemas de agua potable rural que resultaron afectados están siendo abordados con medidas de contingencia”. 

Agregó que “hasta ahora, en el caso de las rutas, en la Región de Ñuble, la Ruta del Itata está cerrada por los incendios en las zonas de Penco y Rafael, por lo que está afectada la conexión entre Chillán y Concepción. En la Región de Biobío, la ruta está cerrada en ambos sentidos, con desvíos en Rafael». 

Detalle del estado de las rutas 

En la Región de Ñuble la ruta secundaria N880 El Durazno–El Culbén está cortada para el tránsito vehicular, mientras que todas las otras rutas se encuentran operativas. En el caso de la Región de Biobío, hay tres rutas secundarias cortadas: la N-48-O Concepción–Florida; la Ruta 150 Penco–Tomé y la O-670 Copiulemu–Hualqui. El resto de las rutas no concesionadas se encuentran plenamente operativas.

En el caso de las rutas concesionadas, en la Región de Ñuble, la Ruta 5 Sur está operativa (Tramos Talca–Chillán y Chillán– Collipulli), mientras que la Ruta del Itata está cerrada por los incendios en las zonas de Penco y Rafael, por lo que está afectada la conexión entre Chillán y Concepción.

En la Región de Biobío, la Ruta 5 Sur se encuentra sin interrupciones al igual que la Ruta 180 Nahuelbuta. En el caso de la Ruta del Itata está cerrada en ambos sentidos, con desvíos en Rafael. Además, se instruyó la liberación del cobro de peajes en Nueva Aldea.

Respecto de la Ruta Concepción–Cabrero hay control de Carabineros en el tránsito oriente-poniente (hacia Cabrero), mientras que el tránsito hacia Concepción está operativo.

Situación del Agua Potable

Respecto al abastecimiento de agua potable, en la Región de Ñuble el servicio es normal en todas las ciudades y no hay cortes ni daños en la infraestructura de las empresas sanitarias. En el caso de la Región del Biobío, el servicio es mayoritariamente normal y no hay cortes generalizados. Sin embargo, hay un estrés operativo puntual por el uso masivo de los grifos en Penco, y porque en Penco-Lirquén y Tomé-Dichato los cortes de energía han obligado a usar equipos de respaldo provocando bajas en la presión del suministro de agua. 

Respecto de los Servicios Sanitarios Rurales, en la Región de Ñuble hay 2 SSR afectados: Cancha Los Botones en Ránquil, afectando a cerca de 220 personas y el SSR El Culbén en Quillón, donde cerca del 10% de los usuarios se vieron afectados al resultar sus medidores quemados. En ambos casos, el abastecimiento de agua se realizará con camiones aljibe hasta poder normalizar los sistemas.

En la Región de Biobío hay seis SSR afectados, cuatro de ellos fuera de servicio: Chaimávida Soto (Concepción) y Coliumo (Tomé) sin suministro por falta de energía; Lotato (Concepción) y Alto del Sol (Concepción) con plantas destruidas por el fuego. Además, hay dos sistemas operando parcialmente: Puente 5 (Concepción) operativo, pero hay sectores altos sin agua por fallas locales, y Aguas Cristalinas (Concepción) en funcionamiento gracias a un generador de respaldo.

Además, hay 3 SSR en condición frágil, pero operativos: Villa Juan Riquelme, Andalién y Los Chorrillos, que están bajo monitoreo del MOP por inestabilidad eléctrica o riesgo de incendio cercano.

Aeropuertos, aeródromos y helipuertos

En la Región de Ñuble, el Aeródromo Chillán está 100% operativo y está siendo la base de operaciones para aviones y helicópteros de combate al fuego. En el caso de los Puntos de Posada de Helicópteros, todos los de la región están operativos y disponibles. 

En la Región de Biobío, el Aeropuerto Carriel Sur de Concepción y los aeródromos locales están operativos sin restricciones y se monitorea permanentemente la situación de cada uno por posible humo. En el caso de los helipuertos, todos están habilitados para las operaciones de combates de incendio en la medida que se requiera.

Doris Cooper, reconocida socióloga y criminóloga declarada interdicta por su familia: “Quiero salir de esta cárcel”

 

Hace algunos años, entrevistada por Tonka Tomicic en el matinal Bienvenidos de Canal 13, la socióloga y criminóloga Doris Cooper Mayr analizaba los detalles del bullado crimen de Viviana Haeger, ocurrido en junio de 2010. En esa ocasión, Cooper -invitada permanente a la televisión debido a sus agudas reflexiones sobre crímenes y psicopatías- examinó la personalidad enfermiza de Sergio Anguita, marido de Haeger, sindicado como el asesino de su esposa. Hoy, Anguita está libre y la muerte de Haeger —que movilizó a policías, jueces y periodistas— permanece en el olvido. Tan relegada como la propia Doris Cooper, quien no apareció nunca más en la televisión, renunciando a sus clases universitarias y dejando en suspenso la publicación de un libro de su autoría, titulado: Un científico en cana, manuscrito que publicaría LOM Ediciones.

¿Qué pasó con Doris Cooper? ¿Dónde quedaron sus escritos y sus pinturas? ¿Por qué, de un día para otro, desapareció de la escena pública? ¿Está viva?

Sí, está viva. Tras mucho tiempo de búsqueda e investigación logré dar con el paradero de Doris Cooper, alojada ahora en una casa de reposo de la comuna de Ñuñoa. Hablé con ella y su entorno, indagando en  su situación médica y legal. El presente informe incluye violencia intrafamiliar, abuso contra personas adultas mayores por parte de familiares y el deseo de libertad de una respetada socióloga y académica que —denuncia— ha sido escondida y violentada física y psicológicamente por su propia hija, Katia Bannura Cooper, quien la declaró maliciosamente “interdicta” para quedarse con todos sus bienes, incluyendo una millonaria pensión.

En exclusiva para La Voz de los que Sobran, la historia de vida o más bien sobrevida de Doris Cooper Mayr, “una científica en cana”, tal como ella llamaría a su frustrado último libro. Una triste e impactante historia que ha transitado por hospitales, comisarías y residencias para personas adultas mayores, incluyendo una cuestionada declaración médica de “interdicción”.

Un poco de historia

Era julio de 2018. Muy lejos de Santiago de Chile, participando en la Conferencia Mundial del SIDA en la ciudad de Ámsterdam, Países Bajos, cuando recibí una sorpresiva llamada por WhatsApp de un número desconocido. Nerviosa, la persona que llamó, una mujer, se presentó como amiga personal de Doris Cooper y me informó que la destacada profesora universitaria estaba muy grave, internada en el Hospital Militar de Santiago. Me contactó en mi condición de periodista y debido a las diversas entrevistas que le hice a Doris, amiga de las causas del género, las mujeres y las disidencias sexuales.

El abandono en el Hospital Militar 

De regreso en Santiago visité a Doris, conversé con ella y observé situaciones de maltrato al interior del hospital. Su familia, su hija Katia, advertida por personal militar de mi presencia, prohibió visitas y estableció un régimen estricto de medicación. “La paciente sufre depresión y otras afecciones médicas”, indicaron en el hospital. Pese a las prohibiciones para conversar con Doris impuestas por la hija, sí lo hice con el hermanastro de Doris, el reconocido arquitecto Alberto Moreira Mayr, quien se mostró preocupado por la situación de Doris, insistiendo en la urgente necesidad de retirarla de hospital,  ubicándola en un mejor lugar.

Finalmente, luego de la insistencia de Alberto, trasladaron a la socióloga a una casa de reposo en la comuna de Las Condes, llamada Nefertitis de Bulat, lugar donde Doris tampoco podía recibir visitas. “Yo le decía a Katia que Doris debía tener Internet para trabajar su cerebro y así comunicarse con la gente”, recuerda Alberto. “Eso es maltrato, es peor que estar preso, ni su carnet tenía en su poder, lo había retenido su hija”, reclamaba. Ya instalada en ese lugar, espacio desde donde sería expulsada tiempo después, logré conversar con Doris por teléfono; le ofrecí ayuda, acudir a los medios de comunicación, denunciar los hechos, pero ella declinó hacer pública su grave situación para no “perjudicar a la familia”, dijo en esa oportunidad. Después de ese lugar, Doris transitó por diversos hogares de ancianos de la ciudad de Santiago.

Ángel de mi Guarda

Sin saber en qué nueva residencia estaba Doris, llamé y llamé a su número. Durante un largo periodo el teléfono de Doris era respondido por una persona desconocida y agresiva, que exigía no llamarle más, ni molestar, afirmando que ella no era “esa tal Doris”. Ya con el paso del tiempo perdí la pista total de Doris, hasta septiembre de 2024, cuando, sorpresivamente, recibí una llamada de la directora del hogar Ángel de mi Guarda, ubicado en la comuna de Ñuñoa.

Gloria Godoy Ramos, trabajadora social de mediana edad y directora del hogar para adultos mayores, me informó que Doris fue ingresada a la residencia “en base a engaños por parte de su hija Katia”. Sin embargo, en vez de expulsarla —como ocurrió en otros hogares—, la administradora decidió acogerla. En ese proceso de recepción e indagación, Gloria conoció la historia de abusos y negligencias contra Doris Cooper, asegurando que “aquí es responsable todo el sistema”.

Durante largo tiempo seguí el caso e investigué sus alcances, leí el expediente judicial, acompañé a Doris, a su hermanastro y a Gloria a los tribunales de familia, conversando y entrevistando a los protagonistas de esta dolorosa e injusta historia: Doris Cooper, Alberto Moreira y Gloria Godoy. La hija de Doris, Katia Bannura, no respondió correos ni mensajes.

Habla Gloria Godoy, guardiana de Doris 

Soy Gloria Godoy, directora de la Fundación Ángel de mi Guarda. Nuestra fundación tiene como objetivo principal la promoción y la lucha por la protección de los derechos de las personas mayores, una población totalmente dejada de lado, dice Gloria a modo de presentación.

¿Desde cuándo conoce a Doris?

Desde que llegó a nuestro hogar, el 18 de septiembre de 2024. Doris fue ingresada por su hermanastro, que vive en Isla de Maipo. Llegó con una condición de salud muy deteriorada; tenía años de abandono total. Estuvo en cuatro residencias de adultos mayores de las que fue sacada por no pago, porque fue declarada interdicta por su única hija, Katia Bannura Cooper, quien hizo uso y abuso de los recursos económicos de Doris.

¿La propia hija?

Sí, su propia hija. He conversado con amigas de Doris y he investigado su situación. Katia llegó aquí presentándose con engaños. Antes dejó a su madre en distintas casas de reposo donde no pagaba, por lo que Doris iba saliendo de las residencias y bajando progresivamente de nivel. Primero estuvo en una casa de muy buen estándar en Las Condes. En una ocasión, tras una salida al médico con su hermanastro, no le permitieron el reingreso porque debía seis meses o más de mensualidad. La hija cobraba la pensión de la madre, pero no pagaba las residencias. El hermanastro, molesto, interpuso una denuncia en la 18ª Comisaría de Carabineros de Ñuñoa, pero no se activaron las redes.

¿El hermanastro se ha preocupado?

Sí, pero lamentablemente él está construyendo su propia vivienda. Me contó que incluso le cedió su habitación con toda la incomodidad que eso implica, exigiendo a Katia que volviera a ingresar a su madre a otra residencia para adultos mayores.

¿Entonces ahí Katia internó a Doris en su residencia?

En otras residencias y luego aquí. Ella llegó con muchos engaños. Se presentó como profesora universitaria y me dijo que su madre, producto del fallecimiento de su hermano, había caído en una depresión y estaba en una condición frágil de salud. Por eso la internó inicialmente en el Hospital Militar. Según mi propia investigación, Doris estuvo ahí un año y medio en condición de alta, completamente abandonada por su hija. En el hospital contrajo una bacteria intrahospitalaria que le provocó un daño pulmonar y otras graves consecuencias de salud.

¿Usted conoce la biografía de Doris Cooper?

Sí, ella misma la contó y también hemos leído mucho sobre su trayectoria profesional. Nos preocupa profundamente. Por eso la acogimos y la estamos apoyando. Desde la Fundación Ángel de mi Guarda estamos luchando contra el abandono de la sociedad en su conjunto y de los establecimientos de larga estadía para adultos mayores que no hicieron su trabajo. Nosotros trabajamos con seres humanos, con personas vulnerables. Doris quedó abandonada por su hija en esta residencia y, por lo mismo, interpusimos una denuncia por abandono y violencia intrafamiliar en los tribunales de familia de Santiago.

La lucha judicial

Con fecha 27 de septiembre de 2024, a las 12:40 horas, en los Juzgados de Familia de Santiago, la denuncia presentada por la trabajadora social Gloria Alejandra Godoy Ramos contra Katia Bannura Cooper, sin oficio, indica:

“Señala la demandante que es directora de la residencia de ancianos Fundación Ángel de mi Guarda. Manifiesta que el 18 de septiembre de 2024 la demandada ingresó al hogar a la víctima a través de engaños y que, desde esa fecha, no se ha presentado para saber de su madre, dejándola en completo abandono. Refiere que doña Doris Cooper, al momento de ingresar a la residencia, se encontraba en muy malas condiciones: llegó desnutrida, con falta de higiene, desaseada y sin sus medicamentos. En lo referente a la demanda, menciona que la víctima presenta consumo problemático de drogas y alcohol y que, desde el año 2019, doña Doris fue declarada interdicta de manera irregular, consiguiendo así la demandada administrar los dineros y todo el patrimonio de la víctima. Evidentemente, todas estas situaciones constituyen violencia psicológica, abandono y abuso patrimonial. Solicita medidas de protección, prohibición de acercamiento de la agresora y también una orden para que el Banco de Chile retenga los fondos y pensiones que recibe la víctima”.

Medidas cautelares

En documentación certificada emanada de la Oficina de Partes del Centro de Medidas Cautelares de los Juzgados de Familia de Santiago, se desprende que el tribunal, “atendiendo al mérito de los antecedentes, y vistos lo dispuesto en el artículo 22 de la Ley 19.968, en relación con el artículo 92 de la misma ley y la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, ordena como medidas cautelares las siguientes:

  1. Prohibición de acercamiento de la denunciada, Katia Bannura Cooper, a la persona víctima, Doris Cooper Mayr, así como a su domicilio en el hogar de ancianos Fundación Ángel de mi Guarda, por un plazo de 30 días.
  2. Se decreta como medida cautelar la retención de los fondos de la cuenta corriente de la persona mayor Doris Cooper Mayr, hasta que el tribunal informe que dicha medida ha sido dejada sin efecto. Notifíquese que la causa se encuentra radicada ante la magistrada Paulina García Cárcamo”.

¡Liberemos a Doris!

Es muy triste e impresionante todo lo que aquí relata, Gloria. ¿Por qué usted se involucra y apoya a Doris? ¿Qué motiva estas acciones judiciales?

Nuestra lucha es sentar precedentes. Ojalá crear un marco legal e incentivar el proyecto de alguna ley que resguarde y proteja los derechos de las personas mayores en este país. El sistema previsional está fracasado: no tenemos derechos, no tenemos protección, no tenemos derecho a vivienda, salud ni educación. Y cuando llegamos al ocaso de la vida, estamos totalmente abandonados. Somos un país que está envejeciendo, como lo demuestran todos los estudios demográficos. Tenemos una expectativa de vida similar a la de países europeos, pero con condiciones propias de países africanos, donde los adultos mayores siguen trabajando porque las pensiones no alcanzan, no son atendidos adecuadamente en salud y no tienen vivienda. Para qué hablar de seguridad social o seguridad pública. Los adultos mayores viven en total abandono.

¿Y por qué hacer público el caso?

Porque es un atropello a los derechos más fundamentales que tenemos todos los seres humanos: el derecho a una vejez digna y protegida. Doris tiene una pensión del Estado que es alta, por lo tanto no califica para beneficios sociales, porque no cae en los segmentos protegidos. Ella trabajó en muchas universidades, ha sido un aporte para Chile, y eso debe ser reconocido y respetado.

El testimonio de la profesora Cooper

Después de mucho tiempo llamando y buscando a Doris Cooper por distintos lugares, nos reencontramos —finalmente— justo en el Día Internacional de las Personas Mayores, el 1 de octubre de 2024. Fue una cita emocionante con una leyenda de la sociología y las ciencias sociales, una amiga cómplice de las disidencias sexuales. De esto y de mucho más conversamos con Doris Cooper Mayr. Aquí, parte de nuestro diálogo.

¿Está de acuerdo Doris con que se haga esta denuncia pública?

Sí, estoy muy agradecida, porque se me está intentando liberar de la interdicción y de que se sigan aprovechando de mi jubilación, que es bastante alta en comparación con otras, porque trabajé toda mi vida en tres universidades. Estuve en todas las cárceles, en situaciones incluso —entre comillas— difíciles, pero soy una persona muy comprensiva y con mucha capacidad empática. Estoy agradecida de esta comprensión y de la posibilidad de señalar que estoy contenta de haber podido contribuir a conocer ese mundo de la delincuencia común. Sin embargo, creo que aún queda por descubrir el tipo de delincuencia que existe contra las personas de la tercera edad, de la cual yo también soy víctima, desgraciadamente, por parte de mi tutora. Muchas personas mayores son víctimas hoy de sus propios tutores, se encuentran abandonadas, sin un peso, pese a recibir jubilaciones que muchas veces son altas y que terminan siendo apropiadas por parientes cercanos, incluso —como en este caso— por una propia hija.

¿Le gustaría que las personas se sumaran a la campaña por su libertad?

Me siento protegida, pero quiero que también sean protegidas todas las otras personas mayores. Aquí se pueden y se deben crear nuevas leyes que realmente nos protejan y revisen constantemente la situación en la que se encuentran muchas personas rotuladas como interdictas, muchas de las cuales necesitamos estudios de contraste para salir de estas cárceles externas eternas. Yo quiero salir de esta cárcel. Estoy muy agradecida de personas extraordinarias que se están preocupando por construir nuevas leyes, y espero que estas también se extiendan para proteger a personas de la diversidad sexual.

¿Qué mensaje desea enviar a sus alumnos, sus lectores y a todas las personas que conocen y reconocen su aporte a la cultura y a las ciencias sociales en Chile?

Gracias por el reconocimiento de mis aportes, pero lo principal es que no estamos luchando solo por mí, sino por todos los adultos mayores que estamos en situaciones semejantes y que somos seres humanos completos y complejos, desde el punto de vista de nuestra comprensión y nuestra capacidad de aportar.

Una nueva visita a Doris con un antiguo amigo 

A fines de noviembre de 2024 regresé al encuentro con Doris Cooper acompañado ahora del etnógrafo sociocultural, Héctor Guillermo Núñez, amigo de Doris en los años 90. La socióloga lo reconoció, habló con él de las luchas sociales de Centroamérica, del sistema carcelario y del uso de drogas en los jóvenes. 

Desde San Salvador, Centroamérica, lugar donde Héctor trabaja en proyectos de cooperación internacional, recuerda esa cita con Doris Cooper: “Fue un encuentro hermoso. Doris me reconoció de inmediato, pese a que han pasado casi veinte años desde la última vez que nos vimos. Recuerdo la cita en una casa de reposo en Ñuñoa. Un lugar amplio y silencioso: sillones mullidos, tazas de té, figuras religiosas, un patio con árboles. Un espacio doméstico que contrasta con la densidad de la conversación que sostuvimos. Doris sentada frente a mí: atenta, irónica, profundamente lúcida. Hablamos largo. Me preguntó por El Salvador, por el sistema carcelario, por el uso de drogas, por las mutaciones en las éticas del delito. No escuchó de manera complaciente: interrumpió, pidió precisiones, volvió sobre un concepto, cuestionó un dato. Tengo la sensación clara de estar rindiendo examen. Su rigor metodológico estaba intacto, su capacidad analítica también.

El relato de Núñez es detallado e importante, agregando a sus recuerdos: Doris abrió los ojos, se acomodó el cabello, tomó un sorbo de té y dijo: Este tema me interesa mucho. Se emparenta con lo que yo estoy elaborando. Y volvió sobre la escritura, sobre sus manuscritos, sobre sus libros. Dijo que quiere recuperarlos. Me pidió que le envíe mis textos, que sigamos esta línea de investigación. Desea saber todo lo que hago, todo lo que veo y estudio. Quiere que le cuente más sobre El Salvador y su sistema carcelario. En sus palabras había una urgencia vital: la pulsión por seguir pensando, por seguir escribiendo, por no quedar reducida al silencio. Hoy escribo y respondo desde El Salvador, Centroamérica donde vivo y trabajo, pensando en Doris. Desgraciadamente, el teléfono de ella no contesta”.

El cambio de tutor legal

En la importante  visita con Héctor a Doris, conocimos las últimas determinaciones de los Juzgados de Familia de Santiago, que ordenaron la realización de nuevos exámenes médicos a Doris para reevaluar su estado de salud mental (y su interdicción), al mismo tiempo que cambiaron su tuición legal, quitándosela a la hija y otorgándosela al hermanastro, Alberto Moreira Mayr. Esa fue la penúltima vez que conversé con Doris porque tiempo después dejó de llamar, responder el teléfono y recibir visitas. Otra vez el silencio y el ostracismo.

¿Doris secuestrada?

Pese a insistentes llamados al teléfono de la Fundación Ángel de mi Guarda, durante mucho tiempo nadie contestó, ni respondió mensajes, así como tampoco abrieron la puerta de la casa de reposo cuando acudí personalmente a visitar a Doris. Por un largo periodo no fue posible volver a ver ni con conversar con Doris Cooper, la recordada socióloga chilena, autora de importantes obras como Delincuencia común en Chile, Criminología y delincuencia femenina en Chile e Ideología y tribus urbanas, libros que continúan siendo citados, reseñados y comercializados en plataformas como Busca libre, Google Books y Goodreads.

El pasado 12 de enero de 2025 en una nueva visita a la casa de reposo donde se encuentra internada Doris Cooper, logré conversar —accidentadamente— a través de las rejas con el personal de atención del lugar. Pese a que inicialmente dijeron no conocerme e impidieron mi ingreso al lugar por “órdenes del tutor de la señora Doris”, conseguí comunicarme telefónicamente con Gloria Godoy, administradora del recinto, quien me explicó la situación de Doris, asegurando que su salud emocional se habría deteriorado, siendo “difícil su trato y socialización”, afirmó. Sin embargo, después de expresarle la importancia de conversar con Doris y valorando mi acompañamiento e interés en su salud, Gloria autorizó la visita y mi ingreso a la Fundación Ángel de mi Guarda.

Doris se mostró muy feliz con la visita. Me abrazó y agradeció. “Gracias hijo”, me dijo con afecto. Ella vestía de negro, llevaba un elegante collar de perlas, junto a su característico cabello largo, rubio. Me dijo que nadie podía verla, que no dejan entrar a sus amigas. Denunció estar aislada y sin sus medicamentos necesarios. Afirmó que su tutor legal, su hermanastro, no la visitaba, ni la llevaba al médico. Aseguró que su evaluación médica había quedado inconclusa.

Nuestra conversación en el living de la casa de reposo fue cariñosa y vigilante, apurada, preocupada, sin saber hasta qué hora podíamos estar juntos, porque existía la constante inquietud por lo que pudiera ocurrir. Finalmente, después de largos minutos, apareció una enfermera y llamó a tomar once. “Estoy ocupada”, respondió Doris en tono seco. En el tiempo que estuvimos solos con Doris, cómplices, registré su vital e importante testimonio que ahora publicamos en exclusiva para La Voz de los que Sobran. 

Un grito de auxilio

En búsqueda de la verdad, la justicia y la libertad, autorizado por Doris, tomé mi teléfono y grabé su estremecedor testimonio. Es la socióloga de antaño, la profesora y la intelectual: citando, analizando, olvidando algunos detalles, pero siempre lúcida e inteligente. No parece ser una mujer de 78 años, demente ni incapacitada. Doris Cooper, desafiando un dudoso e infame dictamen psiquiátrico, comparte su historia, demandando y gritando por urgente auxilio.

Después de escuchar el alarmante e inquietante relato de Doris, conociendo y reconociendo el apoyo de su hermanastro, su actual tutor, Alberto Moreira Mayr, le escribí para comprender la situación de Doris Cooper. Luego de varios e insistentes mensajes, contestó:

“Le respondo para aclarar la situación. Yo no he establecido restricciones personales para que Doris reciba visitas. Las condiciones actuales respecto de las visitas han sido definidas por la administración del hogar, a partir de situaciones reiteradas que han generado dificultades en su cuidado y funcionamiento interno. Doris no está secuestrada ni privada de sus derechos. Se encuentra en una residencia bajo supervisión profesional, con atención médica y resguardo judicial, precisamente para protegerla. Cualquier visita debe ser coordinada y autorizada directamente por la administración del hogar, de acuerdo con sus protocolos. Yo no tengo facultades para pasar por encima de esas decisiones ni voy a hacerlo. Le agradezco que, si desea visitarla, se dirija por los canales correspondientes y respete las normas del lugar. Saludos”.

¿Una científica en cana?

Héctor Guillermo Núñez, investigador en género, cultura y desarrollo, consultado por la situación que está viviendo la destacada socióloga, señala: Doris Cooper dedicó su vida académica a estudiar aquello que la sociedad prefiere mantener fuera de la vista: la delincuencia, la cárcel, el castigo y las trayectorias de exclusión que conducen al delito. Durante décadas investigó dentro de prisiones chilenas, entrevistó a personas privadas de libertad y cuestionó tempranamente las explicaciones morales del crimen y las respuestas punitivas simplistas, insistiendo en una lectura estructural del delito vinculada a la pobreza, la desigualdad y la exclusión social. Su trabajo aportó claves fundamentales para comprender el sistema penal chileno más allá del castigo. 

La cuestionada interdicción 

Respecto de la discutida y dudosa situación médica – legal de interdicción de la académica e intelectual chilena, Héctor Guillermo Núñez es categórico: Hoy, de manera inquietante, Doris Cooper habita una forma de encierro sin barrotes visibles ni condena penal: la interdicción. Presentada jurídicamente como protección, opera en los hechos como una suspensión radical de la autonomía y de la ciudadanía, desplazando a la persona del espacio público y anulando su capacidad de decidir, administrar su vida y continuar produciendo pensamiento. En su caso, la interdicción no solo afecta a una persona mayor: interrumpe una obra, corta una trayectoria intelectual y clausura el vínculo vivo entre una académica y la sociedad que leyó y utilizó sus investigaciones. No es que no se hable de ella; es que no se puede saber de ella.

“La paradoja profunda”

Preocupado e indignado, Núñez hace un llamado público, indicando: Una socióloga que dedicó su vida a analizar los mecanismos de castigo y control termina siendo objeto de un encierro civil legitimado por el lenguaje del cuidado. El caso de Doris Cooper no es solo personal; interpela a la academia, al sistema jurídico, al periodismo y a la memoria colectiva. Obliga a preguntarse cuántas cárceles invisibles se sostienen hoy en nombre de la protección y cuántas voces seguimos anulando sin escándalo público. Liberar a Doris Cooper es también abrir una discusión urgente sobre estos dispositivos y sobre el derecho a una vejez con autonomía, dignidad y palabra. Estamos, finalmente, frente a una paradoja profunda.

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