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Los 100 Mejores Colegios de Chile en la PAES 2025

 

Desde hace años hemos analizado el listado de los llamados “100 Mejores Colegios de Chile” según denominan medios de comunicación hegemónicos a los establecimientos educacionales (EE) con más altos puntajes PAES. Nada cambia de año en año. Esta columna podría haber sido la misma del año pasado o será la del próximo probablemente. Esta lista -basada en datos del DEMRE- no hace más que explicitar radicalmente la injusticia educacional estructural de Chile, que, viendo los programas de TV, se esconde, disfraza o naturaliza, buscando pequeñas soluciones, obvias o genéricas al momento: de los 100 colegios con más altos puntajes PAES 2026, 99 son particulares privados (PP) y 1 municipal (MU), no hay ningún particular subvencionado (PS) o de SLEP. Veamos:

Las diferencias de clase y territoriales

En Chile hay 346 Comunas, sin embargo, sólo 38 de ellas se encuentran en esa lista (10,9 %), Existen estudiantes de otras comunas en el total, pero, para estar en la lista hay que estar en un pequeño número de comunas; esta es señal también de que los colegios privados (aquellos en que la familia paga la totalidad de la escolaridad de su/s hijo/s) son una minoría (datos diversos indican entre 5 y 10%) del total de establecimientos educacionales, pero logran los máximos puntajes. Hablamos de que “los mejores colegios” son parte de una minoría de establecimientos y comunas del país.

Pero, en estas comunas, ¿se distribuyen con justicia los resultados? En las cuatro con algunos de los más altos ingresos e indicadores de desarrollo humano del país (Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura, Providencia) se encuentran 44 de los 100 colegios de más altos puntajes, si se consideran otras comunas cercanas a Santiago centro o Región Metropolitana (RM) el total es de 66. Todos privados excepto uno municipal (el único del listado). Es decir, si se estudia en la RM la probabilidad de tener puntajes más altos es mayor que en el resto de Chile. Los otros 44 colegios se dividen: Bio Bio (8), Maule (6), O’Higgins (5), Valparaíso y Los Lagos (4), La Araucanía (3), Antofagasta, Coquimbo, Los Ríos, Magallanes (1). El estudiar en colegios privados fuera de Santiago no asegura puntajes altos: en regiones extremas del norte como Arica-Parinacota, Tarapacá y Atacama o Austral como Aysén, podrían ni acercarse. No hay comunas rurales. La desigualdad que este ranking expresa no sólo es de clase social sino también territorial: en lo urbano/rural, comunas y provincias. Es también una imagen de como se van formando las elites de mando de la sociedad con su visión de la economía, política, cultura hegemónica, universidades, orientación para la ciencia, innovación y tecnología.

Las diferencias de puntajes y la modalidad del establecimiento

Según un análisis de la Universidad Católica de Chile (UC) (https://www.uc.cl/academia-en-los-medios/paes-mantiene-diferencia-entre-colegios-publicos-y-privados/), los privados obtuvieron 145,3 puntos más que los particulares subvencionados; 180,7 más que los municipales; y 196,7 sobre los de Servicios Locales de Educación Pública (SLEP). Es decir, la diferencia no es entre lo privado (particular privado [PP] y particular subvencionado [PS]) vs. lo público (municipio y SLEP), sino entre los privados (PP) y el resto del sistema (PS, MU, SLEP): una diferencia de 145,3 ptos. entre PP y PS, pero, la diferencia de éste PS con el MU es de 35,4 y con el SLEP de 51,4: todos lejos de los PP. Una diferencia central está en el volumen de recursos que se invierten en un estudiante. Dependiendo del colegio, los PP cobran entre $ 400.000 y $ 1.800.000 mensuales, sin considerar matrícula o incorporación [Fte. IA]; y la unidad de subvención escolar (USE) mensual de enseñanza media humanista-científica (EM HC), básica, en Santiago, a enero 2025 es de $ 128.359,56 (https://www.comunidadescolar.cl/wp-content/uploads/2025/01/valor-subvenciones-ENERO-2025-Ley21724-Reajuste-30_con-adicional-del-12.pdf). La diferencia de inversión por estudiante es abismante e inmoral: cerca de $ 272.000 entre el menor pago privado y la USE de EM HC: 3 veces menos paga el estado por estudiante subvencionado que la menor mensualidad de una familia en el EE privado. Siguen expresándose las enormes diferencias sociales y territoriales. Es una advertencia a familias de ciertas regiones y comunas que invierten en sus hijos/as pero no alcanzarán estos altos puestos de ranking. 

Otro reflejo de esta disparidad se evidencia en el mismo análisis de la UC: 48.485 estudiantes promediaron menos de 500 puntos de un máximo de 1.000. Y de ese grupo, casi 24.000 son de PS (49,3%), cerca de 20 mil de MU (40,3%) y 3.728 (7,7%) de SLEP. Solo 921 (1,9%) son de colegios privados. Es decir, la diferencia educacional no sólo se explica por la clase social, el territorio, la inversión por estudiante, sino también por la calidad de la enseñanza según la PAES. Puede haber un problema del instrumento: ningún promedio alcanzó el puntaje máximo de 1.000 (la diferencia entre el promedio mayor y el puntaje absoluto es de 106.6) y los puntajes nacionales son escasos.

Un dato/caso: el colegio Campanario del futuro presidente Kast

El futuro presidente Kast y su familia son accionistas principales del Colegio Campanario de Buin, desde 1998, localizado en el puesto 60 de este ranking de los 100 mejores colegios. En los primeros seis meses de 2021, el colegio tuvo ingresos por $1.393 millones con utilidades netas de $180.911.230. Su directorio está integrado por la futura “primera dama” María Pía Adriasola y su hijo, Nicolás, casado con Florencia Galilea V., hija del senador, presidente de Renovación Nacional y empresario de la construcción, Rodrigo Galilea V. Como presidente de Campanario figura Andrés Palomer R., candidato del Partido Republicano a concejal de Algarrobo en 2024 sin ser electo. Su esposa, Ximena Music H. y su hija María Paz Palomer M., son parte del directorio (https://interferencia.cl/articulos/campanario-el-desconocido-colegio-de-jose-antonio-kast-en-buin). El futuro presidente ha señalado que no participa del colegio, pero, sin duda alguna, su propiedad, gestión y ganancias son expresión de su visión de la educación y de sus intereses privados y políticos en el sistema.

Conclusión: nada nuevo en una educación de mercado

Nada nuevo en el sistema educacional de mercado: el año 2024 los PP eran 97, ahora son 99; había un PS, ahora no hay ninguno. Eso no es importante. Lo trágico, inmoral y políticamente inexplicable, es que se mantengan estas enormes diferencias de derechos definidas por la clase social de origen, el territorio de vida, la inversión familiar o estatal por estudiante, la calidad de la enseñanza. Sólo la política pública puede torcer en algo este derrotero que afecta a toda educación que no es privada y que es financiada por el estado. El estado, la sociedad, los profesores, las universidades estatales, deben hacerse cargo de estas diferencias, para, al menos, denunciarlas como no naturales, como injustas y disminuirlas. Sólo un cambio estructural y una profunda revisión teórica, política y de estrategia de las fuerzas transformadoras podrá cambiar estos resultados ya consolidados, estructurales, normalizados en Chile, en los que aún  resuenan las consignas del Siglo XX: hay una educación para los que van a mandar y una educación para los que van a obedecer.

La estrategia de Kast que no está resultando

 

Presentar posibles ministros con cuentagotas, por un lado, e intentar establecer que a diferencia del Presidente Boric, sus visitas como presidente electo a países vecinos para armar un corredor humanitario y acelerar la expulsión del país de los inmigrantes ilegales, como prometió en todos los tonos durante su campaña, no han sido exitosas, ha sido una estrategia, más bien un ensayo de “prueba y error” llevado a cabo por Kast y su equipo de mayor confianza.

En el caso de sus frenéticas actividades iniciadas desde el mismo día en que triunfó en las urnas, que incluyeron viajes y conversaciones con otros Mandatarios aparte de Ecuador, Perú y Argentina, la idea era -porque ya no fue- instalar la idea en la ciudadanía de que todo cambiaría con su llegada a La Moneda, que la gestión en las materias económicas, de seguridad y de inmigración esta vez sí que se notaría la eficiencia y que cuando asumiera en marzo, todo ya estaría andando en  el gobierno.

En otras palabras, la idea era adelantar la agenda antes del 11 de marzo. No está resultando.

Como tampoco está resultando la estrategia comunicacional ideada por el asesor principal de Kast, Cristian Valenzuela, de hacer brillar por sobre todo al presidente electo y convencer a la ciudadanía que se está haciendo lo que se prometió en tiempo récord. No como los gobiernos anteriores.

Pero, al primer traspiés de tener que reconocer que no podría dar a conocer su gabinete el 15 de enero como había prometido, se sumaron otros tantos que les están dejando en evidencia que gobernar no es fácil, que acomodar las piezas que los partidos le han ofrecido tampoco, que encontrar las personas que requieren de acuerdo a los perfiles que se necesitan en el aparato del Estado, peor aún. 

Es lo que está ocurriendo, por ejemplo, con el estratégico para ellos ministerio de Seguridad, aunque la secretaria general de los libertarios, Ruth Hurtado, se esfuerce en bajarle el perfil al impasse que están enfrentando. Dijo que el nombre ya lo tienen. Pero curiosamente es el único nombre de todos los ministerios que no se ha filtrado.

Cierto es que han dado vueltas cuatro o cinco nombres, la mayoría de ex uniformados además del ex alcalde Carter. De este último se afirma que aún Kast está esperando su pronunciamiento. Es que Carter recién fue electo senador por la Araucanía tendría que renunciar a un cargo de elección popular que dura 8 años, cuatro más que cualquier gobierno y con un suculento sueldo. La posibilidad de transformarse en un fusible cuando la situación comience a ponerse medio mala para el gobierno por a, b o c motivos, entre ellos no haber cumplido con las promesas hechas en materia de seguridad en los primeros 90 días, como por ejemplo que las cifras de criminalidad no bajen, no es fácil de digerir para un hombre con pocos fracasos en su currículo. Se dice que ello es lo que lo tendría pensando aún.

La diputada de Renovación Nacional, Ximena Ossandón, puso en duda que Rodolfo Carter sea la persona adecuada para asumir como ministro de Seguridad: “Personalmente no tengo tan claro cuáles son las cualidades de Rodolfo Carter para tener ese cargo”, señaló.

“Yo creo que la persona que tenga un cargo así tiene que tener una muy buena relación con las Fuerzas Armadas, conocer muy bien la policía, haber tenido indicadores, al menos, de haber hecho una buena gestión”, explicó, agregando que en el caso de Carter “no sabía dónde estaban los indicadores”.

Consultada sobre si el exjefe comunal cumple con los requisitos para el puesto, Ossandón fue categórica: “Personalmente para mí no, pero pareciera que el presidente electo sí considera que los cumple”. “Si yo fuera la presidenta de la República creo que hay muchas otras personas que podrían tomar ese cargo, reconociendo que es un cargo nuevo, difícil y que tiene que tener características que a mí me parece que Rodolfo Carter no cumple”, afirmó.

El futuro ministro -comentan en círculos de Chile Vamos- debería ser un abogado de confianza de José Antonio Kast o de Arturo Squella, con los suficientes contactos políticos como para negociar reformas en el Congreso. Eso, además de tener buenas relaciones de respeto mutuo con Carabineros y PDI. Y, por cierto, tener un partido o un conglomerado político que lo respalde en cualquier contingencia.

Problemas y más problemas

Si hasta un ministerio, como el de Deportes, que podría haber sido muy fácil de encontrar la persona idónea, está complicado. Sonó mucho la tiradora olímpica Francisca Crovetto, una de las deportistas más influyentes del país y figura clave en la modernización institucional del deporte. Se excusó, no solo por su rol de madre reciente, sino por su preparación para los juegos olímpicos. 

Puede ser, pero además ha trascendido que cuestionó la posible fusión del Ministerio del Deporte anunciada por el equipo del presidente electo José Antonio Kast, en el marco del recorte presupuestario del nuevo gobierno. Aseguró que la medida podría debilitar una institucionalidad que ha sido clave para los recientes logros del país en el alto rendimiento.

La firme posición de la medallista olímpica produjo el primer remezón en el ecosistema deportivo chileno. La eventual reestructuración del Ministerio del Deporte como parte del plan de ajuste fiscal del gobierno de José Antonio Kast, y el cuestionamiento de aquello por parte de Francisca Crovetto, comenzó a generar las primeras tensiones en esta área. Y todo indica que no será la última, dados los compromisos internacionales del país este y los próximos años.

Habrá que ver la opinión de Natalia Ducó, quien también fue invitada a conversar a las oficinas de la llamada Moneda chica.

Otro traspiés y bastante bochornoso fue la declaración del presidente interino del Perú, con quien Kast se reunió para acordar un corredor humanitario para llevar a los inmigrantes ilegales a su país, principalmente venezolanos. El Mandatario José Jerí descartó la idea de establecer dicho corredor desde Chile a través de Perú como parte de una estrategia regional para facilitar su retorno a sus países de origen. Él afirmó que esta propuesta, que se había conversado preliminarmente con el presidente electo de Chile, “está descartada”.

Y añadió que su gobierno está implementando acciones para encontrar a las personas en situación irregular y devolverlas a sus países de origen, en lugar de facilitar un corredor para su tránsito.

Por supuesto que kast no quiso responder cuando fue consultado. “Todo estará bien”, se limitó a señalar. Fue lo que repitió su futura vocera Mara Sedini, asegurando tajante que “no hay ningún fracaso, todo lo contrario, la agenda migratoria del Presidente electo toma forma», asegurando que «las distintas conversaciones con los mandatarios de otros países, tanto telefónicas como presenciales, han demostrado la capacidad del Presidente electo José Antonio Kas de poder conversar, llegar a acuerdos y adelantar una agenda antes del 11 de marzo. Eso para todos los chilenos debiese ser un triunfo en cuanto a la gestión del Presidente electo José Antonio Kast». Tal como estaba planificado, pese al fracaso: el presidente es el mejor de todos y está haciendo lo que prometió. ¿Cómo? Ese es el problema. Por lo pronto, sin Perú.

El ex Canciller José Miguel Insulza lo había dicho semanas atrás. Tal corredor, dijo- es muy difícil por la cantidad de venezolanos en el país. “Sacar 800 mil que viven en Chile; tienen que pasar por Perú que tiene más de un millón; por Ecuador que tiene 500 mil y llegar a Colombia que tiene dos millones”. 

Los libertarios sin nada, hasta ahora

En los últimos días las especulaciones abundaban en círculos políticos respecto si Johannes Kaiser se incorporaría o no al gabinete en formación. Lo despejó el pasado domingo cuando dijo que “si yo hubiese sido en algún momento una persona interesante para ser ministro, ya habrían hablado conmigo. Entonces, lo único que queda son especulaciones”.

Consultado sobre si el presidente electo le había planteado alguna oferta, Kaiser reiteró que “no, a mí personalmente no, y tampoco le pedí. Yo no le he pedido nada, y él no me ofreció nada. Y en ese sentido, supongo que el mínimo común denominador es nada, es que no pasa nada”.

Por otro lado, Kaiser también se refirió al posible rol de su partido en el gobierno. “Hasta ahora no tenemos una definición respecto de cuál sería el rol que jugaría el Partido Nacional Libertario. Y como no tengo esa definición, no puedo ir donde mi consejo general ni mi directiva a decir, ‘esto es lo que nos están ofreciendo’, explicó.

Kaiser afirmó que, si el PNL no participa del gobierno, el partido “va a hacer aquello que cree que es mejor para la patria, va a defender sus principios y va a criticar donde considere que tiene que criticar y va a apoyar donde considere que tiene que apoyar… Vamos a ser un partido que está fuera del gobierno, punto”. 

Respecto a la cooperación con el Ejecutivo, Kaiser aseguró que “si estamos dentro del gobierno, vamos a tratar de cooperar igualmente, y probablemente también critiquemos si encontramos que hay algo malo”. En cuanto a la agenda que impulsaría el PNL, enfatizó que “lo que me interesa es si vamos a avanzar con la agenda que se nos ha planteado, que es la agenda de emergencia o no. Si el gobierno avanza en la solución de esos problemas, nosotros vamos a ayudar en la solución de esos problemas”.

Otro aspecto que ha generado malestar en el entorno de Kaiser tiene que ver con que el PNL no ha sido considerado para integrar el comité político del nuevo gobierno. Hasta el momento, la instancia estará conformada por representantes de la UDI, RN e independientes cercanos al Partido Republicano.

Ha trascendido que en los últimos días se les propuso hacerse cargo de un ministerio sectorial que escapa de sus principales intereses, que están focalizados en Seguridad, Defensa y Justicia, y que la oferta no los satisface.

Otras voces al interior del partido indican que no han visto una disposición real por parte de la Oficina del Presidente Electo (OPE) de incluirlos en la conformación del gabinete, y que tampoco han recibido feedback a las propuestas de nombres que entregaron la semana pasada para ministerios, subsecretarías y delegaciones presidenciales.

Otro elemento que alimentó la molestia libertaria fue que no consideraron el nombre que propusieron para Defensa, el general (R) Luis Felipe Cuellar.

Declaración Pública Bancada PS en respaldo al diputado electo Gustavo Gatica

 

La Bancada de Senadoras y Senadores del Partido Socialista manifiesta su respaldo al diputado electo, Gustavo Gatica, ante la reciente decisión del Cuarto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago de absolver al excarabinero Claudio Crespo acusado de provocarle la pérdida de la visión.

Si bien somos respetuosos de la autonomía de los tribunales y de los fallos judiciales, no podemos ocultar nuestra profunda preocupación ante un resultado que, en la práctica, perpetúa una sensación de impunidad frente a uno de los casos más emblemáticos y crueles de violencia estatal ocurridos en nuestra historia reciente.

Reafirmamos nuestro compromiso irrestricto con la defensa de los Derechos Humanos, principio fundante de nuestra acción política. Consideramos indispensable que el Estado de Chile garantice en todas las instancias judiciales la Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de No Repetición, no solo para Gustavo Gatica, sino para todas las víctimas de la represión.

Acompañamos fraternalmente al diputado electo y a su familia en este difícil momento, reiterando nuestro compromiso de que nuestras acciones siempre irán en la dirección de proteger y promover los Derechos Humanos y la aplicación del control de convencionalidad por todos los poderes del Estado chileno.

 

INDH ante el veredicto absolutorio resuelto en primera instancia por el tribunal oral en el caso Gatica

 

Más de 2 mil 200 días después de ocurrido el hecho, los tribunales dieron por acreditado que el 8 de noviembre de 2019 el entonces estudiante universitario Gustavo Gatica, perdió por completo la visión debido al impacto de perdigones provenientes de una escopeta de Carabineros, verificando así su condición de víctima de violaciones a los derechos humanos. A pesar de que se acreditó que el arma pertenecía a la institución y que fue disparada por el acusado, el Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago lo absolvió invocando la Ley Nain Retamal.

El INDH actuó como querellante en la causa, conforme a su mandato legal. Ante el fallo, Beatriz Contreras, jefa regional del INDH detalló que “lo más relevante del veredicto es que el tribunal tuvo por acreditado, más allá de toda duda razonable, que quien ejecutó el disparo que hirió y dejó ciego total e irreversiblemente a Gustavo Gatica Villarroel, fue efectivamente el acusado. De manera tal que en este juicio se evidenció la gravedad de las lesiones sufridas por la víctima y el impacto que en él tuvo este accionar del funcionario policial”.

En esta línea, el director del INDH, Yerko Ljubetic, expresó que “este hecho de alta gravedad y acreditado por el tribunal queda sin sanción en virtud de la aplicación de la Ley Nain Retamal, lo que nos hace pensar con mucha preocupación en el futuro de muchos otros casos de cientos personas que fueron gravemente afectadas en sus derechos por actuaciones de carabineros que no cumplieron con protocolos y reglamentos”.

Cabe recordar que la actuación de agentes del Estado durante la crisis social condujo a que 464 personas resultaran con traumas oculares de diversa gravedad, lo que vulnera de manera grave e indesmentible los derechos a la vida, y la integridad física y psíquica de estas víctimas. De igual modo, el INDH en su Informe Anual de 2019 documentó que Chile vivió la más grave crisis de derechos humanos desde el retorno de la democracia durante este periodo.

Por otra parte, en octubre de 2025, el Ministerio Público informó que a propósito de la crisis social recibió más de 12 mil denuncias por hechos cometidos por agentes del Estado, y que en más del 90% no fue posible identificar al agresor. A su vez, el INDH presentó 3 mil 247 querellas por delitos de violencia institucional, las que hasta julio de 2025 habían obtenido sólo 68 sentencias condenatorias, que se encuentran firmes y ejecutoriadas.

En este sentido, el INDH ha indicado que es imprescindible fortalecer los mecanismos para obtener verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. De hecho, en 2019 y en 2022 la institución elaboró una serie de recomendaciones al Estado de Chile respecto al debido uso de la fuerza, al derecho a la reunión pacífica y al acceso a la justicia de las víctimas. Estas recomendaciones han acrecentado su relevancia con el paso del tiempo.

Para finalizar, la abogada del INDH, Beatriz Contreras enfatizó que el INDH “seguirá ejerciendo su mandato legal acompañando a las víctimas, velando por el actuar del Estado y fiscalizando que las instituciones ejerzan su mandato en el marco de garantizar el respeto de los derechos humanos de todas y todos”.

Pensar duele: democracia, consumo y la tentación de no comprender

 

Esta columna nace para examinar la votación que se decide por el algoritmo de redes sociales y no desde la corrección moral. Nace desde una inquietud compartida: vivimos en una sociedad cansada de pensar. No porque falte inteligencia, sino porque pensar se volvió emocionalmente costoso en un mundo que exige sobrevivir, producir, consumir y decidir a gran velocidad. En ese contexto, la política dejó de ser un espacio de deliberación y pasó a convertirse, para muchos, en un servicio de alivio psicológico.

Hoy habitamos una sociedad profundamente consumista, no solo en bienes materiales, sino también en ideas, emociones y certezas. Consumimos relatos políticos como consumimos contenido digital: rápido, fragmentado, diseñado para confirmar lo que ya creemos. Las redes sociales, los algoritmos, las cámaras de eco y los medios digitales no están orientados a formar juicio crítico, sino a maximizar atención. En ese ecosistema, la ignorancia no es una falla individual: es una condición estructural.

Como ha señalado Slavoj Žižek, la ideología contemporánea no opera principalmente a través de la mentira consciente, sino a través del deseo de no saber. Sabemos que la realidad es compleja, injusta y difícil de transformar, pero preferimos relatos que nos permitan seguir funcionando. En ese sentido, la posverdad no triunfa porque la gente sea ingenua, sino porque ofrece descanso frente a un mundo que abruma.

Aquí entra un punto clave desde Antonio Gramsci: cuando una sociedad deja de disputar el sentido común, otros lo ocupan. El sentido común digital hoy se construye con memes, frases cortas, videos virales y emociones intensas. TikTok, reels y plataformas similares no premian la duda ni la reflexión, sino la certeza inmediata. La política que logra adaptarse a ese formato no necesita ser verdadera; solo necesita ser verosímil dentro de la burbuja.

Este proceso tiene un efecto profundo sobre la subjetividad política. Como explicaba Pierre Bourdieu, cuando las personas sienten que no poseen el capital cultural para comprender discursos complejos, se retiran simbólicamente del debate. No porque no les importe la política, sino porque no quieren volver a sentirse insuficientes. En ese vacío aparece una oferta tentadora: soluciones simples a problemas complejos, explicaciones claras, culpables identificables y promesas inmediatas.

Aquí emerge la figura del charlatán político. No como anomalía, sino como producto lógico del sistema. El charlatán no exige pensar; exige creer. No invita a comprender; invita a descargar la angustia en una respuesta fácil. Frente a problemas estructurales —desigualdad, precariedad, inseguridad, pérdida de sentido— ofrece algo invaluable en tiempos de fatiga cognitiva: alivio. Alivio de no tener que analizar, de no tener que dudar, de no tener que aceptar que muchas soluciones no dependen de decisiones individuales.

La inteligencia artificial ha intensificado este fenómeno. Imágenes falsas, audios manipulados, memes hiperrealistas y narrativas fabricadas circulan con una velocidad que supera la capacidad humana de verificación. No es que las personas “no quieran informarse”; es que el sistema está diseñado para que no puedan hacerlo de manera reflexiva. Evaluar la veracidad requiere tiempo, calma y formación crítica: exactamente lo que escasea en una sociedad sobreexigida.

Nada de esto implica desprecio por el votante. Al contrario: implica tomárselo en serio. Significa reconocer que votar desinformado no es un defecto moral, sino el resultado de una cultura que externalizó el pensamiento a plataformas que no están hechas para cuidar la democracia. En ese contexto, elegir a quien promete resolverlo todo de manera simple no es irracional; es psicológicamente comprensible.

La pregunta de fondo no es por qué la gente cree en soluciones fáciles, sino por qué hemos construido una sociedad donde pensar se volvió un lujo. Mientras no abordemos esa pregunta, seguiremos sorprendidos por resultados que, en realidad, son coherentes con el mundo que hemos creado.

Repensar la democracia hoy exige algo más que mejores programas o mejores candidatos. Exige reconstruir una cultura del pensamiento, devolverle dignidad a la duda, tiempo a la reflexión y valor a la complejidad. Porque sin eso, el ruido seguirá ganando. Y el alivio momentáneo seguirá imponiéndose sobre la comprensión duradera.

 

La monarquía absoluta del siglo XXI

 

La monarquía en estos tiempos actúa como los monopolios en el mercado. Ese parece ser el mecanismo que estamos observando al ver desaparecer todas las virtudes del mercado y del capitalismo clásico. Esta monarquía absolutista está rompiendo la competencia y penetrando el mercado con el poder de la fuerza bruta si fuese necesario, fijando las condiciones para que gane el monarca. 

Trump ha tenido el atrevimiento de romper con las reglas del mercado e imponer las suyas que nadie puede asegurar que irán en una dirección civilizatoria. Solo vemos que se rodea de la oligarquía tecnológica y militar para imponer el temor a otros países de perder su soberanía y sus recursos si no se someten a su dominio imperial.

Este monarca pertenece a la cepa más peligrosa que ha tenido la humanidad al no reconocer normas ni principios universales que han permitido la sobrevivencia de la humanidad y declarar que lo único que vale en esa materia para él es su mente y su propia moral. 

Estamos en presencia de un mundo que está funcionando de acuerdo con lo que piensa un empresario inmobiliario de escasa materia gris aplicada al bienestar humano que presume un alto CI para actuar con una audacia demencial ilimitada. 

Tiene al mundo perplejo e inmovilizado. Pareciera que se nos hubiera congelado la capacidad de asombro y reacción ante la monstruosidad del poder ejercido por una sola persona que cree que por haber sido elegido presidente de su país – por grande y fuerte que crea que es – tiene la potestad y autoridad para paralizar al mundo y aterrorizar con su poder militar a cualquier país para apoderarse de su territorio sin considerar la soberanía de sus pueblos. Qué diferencia a los narcotraficantes por sus crímenes con los que asesinan a quienes se les acusa de terroristas sin dar cuenta de las víctimas, sin pruebas de sus delitos e ignorando sus derechos.

Esto nos retrotrae a la historia de la barbarie donde personajes dotados de poder y fuerza militar han conquistado continentes y doblegado a su gente para que acepten una nueva cultura y olviden la suya con prepotencia y amenazas. 

¿Qué cuentas saca este personaje que ha desafiado al mundo a someterse a sus caprichos y reglas propias? ¿Es acaso su pobre mirada del mundo al verlo como un inmenso mercado inmobiliario que puede administrarlo para su enfermizo ego con el poder de las armas más destructivas y letales que posee su país? 

Sin embargo, Trump está consciente de que el imperio americano se sostiene cada vez con más riesgos de ser desplazado. Su personalidad contribuye a darle dramatismo y alentar el quiebre del status quo mundial para no caer al precipicio e intentar salvar a EEUU con su vetusto proyecto imaginario de América Primero y la doctrina Monroe o, ahora, más atrevida y letal que lleva su nombre, denominada “Donroe”. 

Para Trump la democracia es un estorbo, las normas de respetuosa convivencia son innecesarias, las reglas del comercio internacional un peligro para sus intereses, la ONU un drenaje para sus finanzas y un muro para sus pretensiones imperialistas. 

Si este personaje tuviera donde aterrizar con el confort que acostumbra y dominar al mundo desde otro planeta, lo haría. No le interesa la humanidad ni menos sus necesidades y padecimientos, lo ha demostrado en Gaza, en Ucrania, en Venezuela, donde ha visto la reconstrucción de esos territorios como un gran negocio inmobiliario, la posibilidad de extraer y explotar petróleo, oro, tierras raras y otros recursos.

El hemisferio imaginario de Trump es el Occidente moribundo -según él – que lo quiere como su propio imperio. Su propósito, unir los polos de la tierra y quedarse con la mitad del planeta, lejos de Rusia y China. 

¿EEUU tiene espaldas para sostener la nueva doctrina «Donroe»? ¿Es esperable que la pera caiga de madura? ¿A qué apuestan las potencias militares como China y Rusia antes de responder a las provocaciones de Trump?

Desde el cambio – de futuro incierto – en el comercio internacional generado por Trump y su impacto en las economías para absorber los costos de los aranceles y los ajustes en la cadena de suministro, los países se han visto obligados además a añadir un mayor gasto militar para enfrentar las consecuencias de un posible conflicto bélico a gran escala. Todo esto, ojalá, pueda servir para influir en la gobernanza del mundo que detenga cualquier aventura con esas características.

La reacción de la población de EEUU y de los países afectados está por verse en la política internacional. Los países en conflicto que temen una guerra global tendrán que definir una estrategia que impida ese desastre mundial. EEUU está sobre un volcán que puede explotar y con ello definitivamente su imperio terminaría de la peor manera. Lo ha dicho su propio presidente, que teme su destitución si cambia la correlación de fuerzas en el Congreso de su país, especialmente, tras la elección de midterm que pueda dar lugar a un impeachment definitivo.

El caso de Venezuela nos arroja información para prever algo del futuro de AL y el Caribe. Muchos países se sienten amenazados y han sido nombrados sin descaro por Trump como los próximos. A Maduro se le comparó y trató como a Noriega y eso ha quedado instalado mientras no se presenten pruebas concretas. Trump hasta ahora lleva las de ganar, especialmente, con su política zigzagueántemente pragmática con el gobierno actual de Venezuela y con el resto del mundo. En algún momento, cuando se enfrenten los intereses y necesidades reales de las partes, podremos ver el desenlace de esta tragedia.

Entonces, surge la pregunta si sólo queda esperar porque creemos que a Trump se le acabará el tiempo o es imprescindible hacer los máximos esfuerzos para detener su diabólico plan que hace de EEUU la monarquía absoluta más destructiva del siglo XXI.

Tribunal de Justicia absuelve a ex carabinero Claudio Crespo quien dejó ciego a Gustavo Gatica: “No más impunidad”

 

En un hecho inédito, el 4° Tribunal Oral de Santiago absolvió al ex Carabinero Claudio Crespo de haber cegado al hoy diputado electo Gustavo Gatica. Tras una extensa resolución, de casi tres horas, donde los magistrados repitieron una y otra vez que Crespo actúo dentro de las competencias y atribuciones que tienen las policías en el marco de  denominado «estallido social».

Si bien los jueces determinaron que fue Crespo quien dejó ciego a Gustavo Gatica, los magistrados hicieron un extenso análisis de lo que fue la revuelta popular criticando y condenando a los manifestantes que participaron  en las inmediaciones de Plaza Italia.

Crespo como su abogado se felicitaron del dictamen de los tribunales de Justicia y solicitaron la expulsión del Ministerio Público de la Fiscal Ximena Chong a quien acusaron de un “actuar ideológico” contra Carabineros de Chile.

Por su parte, Gustavo Gatica sostuvo que esta decisión del tribunal sólo apunta a que exista “más impunidad” en Chile, a pesar que los jueces concluyeron que fue Claudio Crespo que, usando su arma de servicio, lo dejó ciego

Finalmente, agregó que se reunirá con su equipo de abogados para ver qué acciones a seguir, no descartando recurrir a organizaciones internacionales de derechos humanos.

Red Nacional de Mapadres califica de «violencia institucional» la Circular N°8 del Minsal y acusa inconstitucionalidad en nuevas exigencias para niñeces trans

 

La organización denuncia que condicionar el ingreso al Programa de Acompañamiento a la Identidad de Género (PAIG) a la autorización de un adulto en menores de 14 años vulnera derechos fundamentales, desacata fallos del Tribunal Constitucional y deja en total desprotección a las niñeces sin apoyo familiar.

La Red Nacional de Mapadres y Cuidadoras/es de Niñeces y Juventudes Transdiversas emitió hoy una declaración pública rechazando categóricamente la Circular N°8 del Ministerio de Salud (Minsal), alertando sobre su gravedad jurídica, política y ética. La agrupación define esta medida administrativa como una «manifestación indecorosa de violencia institucional» ejercida directamente contra las niñeces trans.

Regresión Institucional y Violencia Administrativa

La controversia se centra en la exigencia de una autorización obligatoria de padres o cuidadores para que menores de 14 años ingresen al Programa de Acompañamiento a la Identidad de Género (PAIG). Según la organización, esto no constituye un ajuste técnico ni una consecuencia inevitable del orden normativo, sino una «decisión política-administrativa consciente que opta por maximizar el daño sobre una población históricamente violentada».

La «Trampa Jurídica» de la Ley de Presupuestos

La Red Nacional cuestiona el argumento del Minsal, que justifica la circular en la Ley de Presupuestos 2025. La declaración sostiene que esta justificación encierra una «trampa jurídica», pues confunde jerarquía normativa con competencia material.

Al respecto, la organización enfatiza que la Ley de Presupuestos es de naturaleza financiera y tem.poral, por lo que «no puede crear derechos, modificar su contenido esencial ni, menos aún, restringir derechos fundamentales reconocidos por la Constitución». Pretender subordinar el derecho a la salud y a la identidad de género a una glosa presupuestaria implica una vulneración directa de la supremacía constitucional.

Desacato al Tribunal Constitucional

El comunicado advierte que esta medida administrativa representa un «desacato institucional indirecto» al fallo del Tribunal Constitucional del 24 de abril de 2025 (Rol N° 15.664-24). Dicha sentencia estableció previamente que excluir a menores de 14 años de procedimientos de identidad de género basándose en la edad constituye una discriminación arbitraria que vulnera la dignidad humana y el principio de autonomía progresiva.

La Red denuncia que el Minsal está utilizando una circular para «reinstalar, por vía administrativa, barreras etarias y tutelas adultas obligatorias previamente declaradas inconstitucionales».

Exclusión de las Niñeces más Vulnerables

Uno de los puntos más críticos es el impacto en niñeces que no cuentan con apoyo familiar o que están bajo cuidado del Estado. Para este grupo, la exigencia de autorización adulta «no opera como una salvaguarda, sino como una exclusión absoluta».

La declaración subraya que son precisamente quienes enfrentan mayores niveles de abandono y violencia quienes quedan fuera de la política pública, contraviniendo la Convención sobre los Derechos del Niño.

El Deber de No Obediencia ante Vulneraciones de Derechos

Finalmente, la organización recuerda que la «obediencia jerárquica» no justifica actos administrativos que vulneren derechos humanos y que el Minsal estaba obligado a evitar esta restricción inconstitucional. El comunicado cierra con un llamado enfático al mundo adulto y al Estado: «El goce pleno de los derechos de niñeces y juventudes no está supeditado a aprobación adulta».

“Como un océano de fuego” inicia gira internacional en Ecuador con funciones, clases magistrales y un encuentro de creadores

 

La obra de danza contemporánea inicia su primera gira internacional, visitando cinco espacios culturales de las ciudades ecuatorianas de Andrade Marín, Guayaquil, Cuenca y Loja durante el mes de enero de 2026. 

Tras una exitosa circulación nacional durante 2025 por diversas localidades no capitales del centro sur del país, la obra de danza contemporánea “Como un océano de fuego» inicia una nueva etapa de vinculación internacional. Este recorrido previo marcó el desarrollo del proyecto y su forma de comprender la circulación artística. Al respecto, su directora y coreógrafa, Lisette Navarratia, señala que uno de los principales aprendizajes de la gira fue “entender la importancia de llevar trabajos locales a otras localidades no centrales, reconociendo a esos públicos como necesarios y fundamentales”. En continuidad con ese recorrido, la gira por Ecuador se plantea como una expansión natural del trabajo realizado en Chile, trasladando una obra creada en el sur del país hacia otros territorios sudamericanos no capitales, con el objetivo de fortalecer vínculos, compartir experiencias artísticas y seguir construyendo redes desde una perspectiva regional y situada.

Redes territoriales y diálogo sudamericano

La gira por Ecuador adquiere, además, una dimensión política y cultural al situar el intercambio territorial como eje central del proyecto. Para su directora y coreógrafa, Lisette Navarratia, esta experiencia responde a la necesidad de “empezar a hacer nuestras propias redes con nuestro continente y con nuestras compañeras y compañeros sudamericanos”, poniendo en diálogo obras creadas en territorios no capitales de Chile con comunidades artísticas de otras regiones de Sudamérica. A su vez, el intérprete Ignacio Godoy destaca el valor de este intercambio como una oportunidad para “impulsar puntos de encuentro, reconocer similitudes y diferencias, y reflejarnos mutuamente en nuestras historias y desafíos como artistas de Abya Yala”, entendiendo el desplazamiento territorial como una oportunidad de diálogo y colaboración entre territorios.

En ese sentido, “Como un océano de fuego” apuesta por una circulación situada y descentralizada. Desde la producción del proyecto, Camila Lara, destaca que la selección de las ciudades “responde a una decisión consciente de no concentrar el recorrido en capitales, sino de dialogar con localidades que mantienen un trabajo cultural activo y significativo, y donde la presentación de la obra se entienda como una instancia de intercambio, mediación y construcción colectiva”. Desde el elenco, la intérprete Fernanda Coloma espera que esta circulación se transforme en un espacio para “ampliar perspectivas en relación al arte y a la potencia de las artes escénicas como lugar de encuentro”, donde el intercambio se dé desde lo sensible y lo humano, acogiendo las distintas lecturas que nacen tanto del gusto como del disgusto.

La obra en diálogo con los públicos

La circulación de “Como un océano de fuego» en Ecuador se plantea como una experiencia que trasciende la función escénica, incorporando instancias de intercambio práctico, mediación cultural y diálogo con los públicos. En este sentido, la productora del proyecto, Camila Lara, explica que la gira nacional permitió comprender la circulación artística “como una experiencia centrada en el encuentro con los públicos”, donde la mediación resulta fundamental para generar cercanía, diálogo y participación. “Estas instancias acompañan la función escénica y fortalecen la recepción del lenguaje contemporáneo”, señala, destacando que en esta gira por Ecuador cada presentación se entiende como una oportunidad de intercambio cultural vivo, donde la obra no solo es observada, sino compartida, propiciando un diálogo entre contextos, experiencias e imaginarios locales.

En relación con el encuentro con los públicos ecuatorianos, la intérprete Fran Narváez subraya el interés por observar cómo la obra se transforma al dialogar con otros territorios y sensibilidades. “Me interesa mucho ver cómo esta obra va a poder transformarse a través de la energía y la sensación de los públicos ecuatorianos”, señala, y agrega que “tengo ganas de escucharles y de ver cómo ellos también pueden conectar con la obra que nació acá en el sur de Chile. Me gustaría mucho saber y escuchar, cómo ellos pueden conectar con esta obra, desde sus historias, sus experiencias, su territorio”

Instancias de encuentro y recorrido de la gira

Uno de los hitos centrales de la gira será el encuentro de creadores en la ciudad de Loja, instancia pensada como un espacio de intercambio de procesos y reflexión colectiva en torno a la creación en danza contemporánea. Para la directora y coreógrafa de la obra, Lisette Navarratia, compartir el proceso creativo resulta fundamental, ya que “hay mucho material que sucede solamente en ese proceso de hacer, de crear, que no siempre se visibiliza tan específicamente en el resultado de la obra”, destacando además el valor de revisitar los orígenes y gestaciones del proyecto como un ejercicio de archivo vivo. Desde la experiencia del elenco, el intérprete Ignacio Godoy señala que, en el encuentro, le interesa compartir “la importancia del proceso, de escuchar a la obra y de estar atentos a lo que ella misma va pidiendo”. Esta instancia permitirá poner en común metodologías, experiencias y reflexiones en torno a la creación en danza contemporánea.

La gira internacional de “Como un océano de fuego” se desarrollará durante enero de 2026 e incluirá funciones abiertas a todo público y clases magistrales orientadas a artistas, estudiantes y personas interesadas en el lenguaje coreográfico de la obra, en distintas ciudades de Ecuador.

Las actividades se realizarán los días 7 y 8 de enero en Andrade Marín, 10 y 11 en Guayaquil, 13 y 14 en Cuenca y el 16 de enero en Loja. El recorrido culminará el día 17 con un encuentro de creadores en esta última ciudad, instancia orientada al intercambio de procesos, metodologías y experiencias entre el elenco de la obra y artistas locales, fortaleciendo el diálogo territorial y la circulación de la danza contemporánea en la región.

Neoliberalismo, obediencia interior y autoritarismo en Chile

 

En Chile al igual que en muchos rincones del mundo, el neoliberalismo no es sólo un modelo económico heredado: es una forma de vida profundamente interiorizada. Gobierna no sólo a través del mercado, sino mediante la gestión de la atención, del miedo y de la identidad. El reciente triunfo de Kast no puede leerse únicamente como un giro ideológico ni como un accidente electoral. Es, sobre todo, un síntoma del éxito de un régimen que ha logrado modelar subjetividades cansadas, reactivas y disponibles para el orden.

Hoy la atención se ha convertido en el principal campo de batalla político. Quien logra capturarla no sólo orienta el voto, sino que define el horizonte de lo pensable. El neoliberalismo chileno —más persistente que sus gobiernos— ha aprendido a gobernar produciendo dispersión, agotamiento y miedo. La subjetividad ya no es un espacio de resistencia: es infraestructura del sistema.

La dispersión permanente no es un efecto colateral de la era digital, sino una tecnología política funcional al orden. Noticias fragmentadas, escándalos sucesivos, polémicas identitarias y amenazas constantes fabrican un sujeto saturado, incapaz de sostener una pregunta sin caer en la reacción inmediata. Un sujeto así no piensa políticamente: responde emocionalmente. Y ese sujeto es terreno fértil para el autoritarismo.

El triunfo de Kast no expresa fortaleza ideológica, sino copamiento y agotamiento subjetivo. No surge de una ciudadanía empoderada, sino de una población exhausta, saturada de estímulos, desencantada del conflicto pequeño, permanente y dispuesta a delegar seguridad a cambio de silencio. El neoliberalismo no fracasa cuando emerge la ultraderecha: se completa, la ultraderecha es el Frankenstein que se complementa con su creador. El orden autoritario aparece como promesa de descanso y consumo frente al caos que el propio sistema ha producido.

Aquí la institucionalidad no actúa solo como árbitro corporativo, sino como gestor de emociones. Administra miedos, canaliza rabias, organiza la atención colectiva. La llamada guerra cultural cumple una función precisa: mantener la discusión en lo superficial, dividir identidades, intensificar reacciones, mientras las estructuras económicas y sociales permanecen intactas. Se nos invita a reaccionar constantemente, a indignarnos sin pausa, a tomar posición sin detenernos a pensar.

Ni la derecha autoritaria ni la izquierda identitaria interrumpen este régimen: ambas lo alimentan cuando reducen la política solo a reacción sin una pausa reflexiva. El neoliberalismo no teme al conflicto simbólico; lo necesita. Lo que no puede tolerar es la atención sostenida, el silencio, la interrupción del ritmo. No necesita censurar el pensamiento crítico: le basta con hacerlo inviable por agotamiento.

Por eso la resistencia ya no pasa por gritar más fuerte ni por multiplicar consignas. Pasa por algo políticamente más peligroso: recuperar soberanía sobre el tiempo interior. Detenerse antes de reaccionar, no consumir inmediatamente cada provocación, sostener la atención en una sola cosa, introducir silencio donde se exige ruido. Estos gestos no son privados ni terapéuticos: son actos de insubordinación cotidiana. En un régimen que vive de la reacción, no reaccionar es desobedecer.

La quietud, la atención sostenida y el cuidado no son evasiones ni espiritualismo. Son formas concretas de resistencia política en un país acostumbrado al sobresalto permanente. Negarse a vivir en estado de alerta, no alinearse de inmediato en cada batalla simbólica, no entregar la atención como tributo diario al miedo, vuelve al sujeto menos predecible. Y un sujeto impredecible es una amenaza para cualquier proyecto autoritario.

Pero el control no se ejerce solo capturando la atención. Se ejerce fijando identidades. En Chile, la identidad se ha convertido en un campo minado: etiquetas políticas, morales y culturales definen de antemano desde dónde se debe reaccionar. El yo neoliberal —obligado a definirse, exhibirse y defenderse— cree afirmarse, pero en realidad se vuelve administrable.

La identidad rígida tranquiliza al poder. Permite anticipar la reacción, organizar el conflicto, neutralizar la disidencia. El sujeto identificado responde como se espera. Por eso la desidentificación no es retirada ni neutralidad: es un gesto profundamente político. Desidentificarse es aflojar la obediencia interior, dejar de reaccionar desde la identidad herida o exaltada, observar el propio yo sin obedecerlo automáticamente.

Este gesto, silencioso y poco visible, desarma uno de los dispositivos centrales del neoliberalismo: la movilización permanente de afectos sin transformación real. Un sujeto desidentificado no se deja arrastrar fácilmente por el miedo, el odio o la nostalgia del orden. No se ofrece dócilmente como material de la guerra cultural.

Resistir el capitalismo de la atención y desidentificarse del yo son dos caras de una misma estrategia política: recuperar soberanía sobre la experiencia. En un país marcado por el trauma, la urgencia y la reacción constante, la quietud se vuelve una desaceleración insurgente. No es apatía ni repliegue: es reposicionamiento.

Desde ahí puede abrirse otra política. No una política del miedo ni de la reacción automática, sino una política de la duración, del pensamiento que no se deja interrumpir, del silencio que no se deja colonizar. Una política capaz de enfrentar el autoritarismo no replicando su lógica, sino retirándole su materia prima: la atención capturada.

El futuro político de Chile no se juega solo en elecciones o instituciones. Se juega en la capacidad —o incapacidad— de sostener la atención, el pensamiento y el silencio frente a un régimen que vive de nuestra reacción.

El poder no teme sólo a la protesta: teme, fundamentalmente, al sujeto que deja de reaccionar como se espera.

 

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