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Salcobrand se une con la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) para difundir el convenio Fonasa a todos sus afiliados

Foto cedida

La Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) y Salcobrand realizaron una alianza estratégica para potenciar su convenio con Fonasa, que permite a todos los afiliados obtener descuentos de hasta un 55% en más de 1.900 medicamentos y productos.

Esta alianza busca difundir los beneficios del convenio Fonasa de Salcobrand, que apuntan a disminuir el gasto de bolsillo en materia de salud para las comunidades a lo largo del país, en lo cual ACHM es fundamental para alcanzar sobre todo aquellas comunas más rurales o remotas.

¿Cómo se puede acceder al beneficio Fonasa?

Para acceder a los descuentos, los afiliados deben descargar la aplicación Salcobrand y registrarse en el programa Mi Salcobrand, y utilizar el código al momento de realizar la compra en los locales, el sitio o la app. De esta forma acceden al  vademécum de su convenio y además a todos los beneficios Salcobrand, logrando siempre el mejor descuento.

Este convenio contempla miles de productos para diversos tratamientos, dentro de ellos un 75% son medicamentos y un 25% son productos de consumo masivo. Dentro de las categorías de medicamentos, un 24% son cardiometabólicos, un 18% para el sistema nervioso, y un 13% anticonceptivos y hormonoterapia, entre otros.

“El acceso a medicamentos a precios asequibles y en condiciones dignas es una preocupación constante para los municipios. Con esta alianza, damos un paso más para acercar soluciones concretas a las familias, especialmente a quienes más lo necesitan en materia de salud”, señaló Gustavo Alessandri, Presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM).

“Sabemos que el acceso a los medicamentos es una prioridad para las personas, por eso hacemos esta alianza con ACHM para llegar a todos los usuarios de Fonasa en las distintas comunas y que así puedan obtener más beneficios todos los días, usando el código Mi Salcobrand. De esta forma, estamos disminuyendo el gasto de bolsillo de nuestros clientes y potenciando la adherencia a sus tratamientos.”, señala Mauricio Caviglia, Gerente General de Salcobrand.

“Para nosotros es vital potenciar políticas de protección financiera. A partir de septiembre de 2022 se eliminó todo pago para el acceso a la atención en salud, un beneficio para cerca de dos millones de personas, un ahorro de 200 millones de dólares. El otro componente son las farmacias, por eso la relevancia de esta alianza que es parte importante de los 800 puntos de venta en general, con un ahorro producido, exclusivamente con el convenio de farmacias, de cerca de 20 millones de dólares el año pasado”, dijo Camilo Cid, director de Fonasa”, dijo Camilo Cid, Director de Fonasa.

Apoyamos la defensa del derecho a la Atención Primaria desde la salud municipal

Foto de Online Marketing en Unsplash

Como organización que defiende los derechos humanos, económicos, sociales y ambientales de nuestros pueblos, hoy bajo una profunda regresión, expresamos un decidido apoyo al paro del 28 al 30 de octubre convocado por las y los trabajadores de la salud Municipal (CONFUSAM), en defensa de la salud pública.

Las cifras del presupuesto que está discutiendo el congreso indican que se está dejando desfinanciado un sector fundamental, la atención primaria que se da en los CESFAM y programas relacionados con la prevención. Se ha congelado por segundo año consecutivo la suma entregada al sector per cápita y eliminado el financiamiento para el programa MAS Adulto Mayor Autovalente, ignorando su vulnerabilidad y extensión.  Los argumentos entregados para ello no son válidos pues se basan en resultados de tiempos de pandemia en lugar de poner atención al funcionamiento actual, comunitario y multidisciplinario que, alcanza a más de cien mil personas adultas mayores.

Si el presupuesto entregado por el Ministro de Hacienda se mantiene, la salud municipal entrará en una crisis aún más profunda que la observada por los pacientes en general, respecto al requerimiento de insumos, el mantenimiento de la infraestructura y del personal de salud.  Por todo ello, como Chile Mejor sin TLC demandamos al parlamento y a los alcaldes, exigir que se entregue al menos un aumento de $1.000 al per cápita actual.

El Estado debe cumplir con su responsabilidad de garantizar los recursos necesarios para la “primera línea de la salud” en lugar de descuidar la prevención y dejar la puerta abierta a que aumenten las enfermedades de alto riesgo, con las consiguientes derivaciones al sector privado. Menos gasto público en este rubro significa en el fondo que más dinero del Estado y de todos nosotras y nosotros, contribuyentes, se destinará a dueños de clínicas y hospitales privados. Entre las corporaciones transnacionales de la salud, las Isapres Banmédica y Vida Tres, pertenecientes a la multinacional estadounidense UnitedHealth Group, incluso han demandado al Estado,  utilizando cláusulas de los Tratados de Libre Comercio para reclamar por políticas públicas adoptadas en la pandemia.  Ha sido cada vez más importante el desvío de fondos a las grandes corporaciones privadas por la carencia de una estrategia de inversión pública y en cambio de forma encubierta, se fortalece la opción por las políticas de entidades como el Banco Mundial que buscan profundizar la privatización de los servicios de salud, por la vía de la concesión.

La Atención Primaria, es la base del sistema sanitario y su financiamiento no puede seguir dependiendo del negacionismo de la prevención, equidad y dignidad.

Coordinación Chile Mejor sin TLC

Argentina: Milei tiene el timón y viento a su favor

La noche del domingo 26 de octubre, Argentina vivió un terremoto político. La Libertad Avanza (LLA), el partido del presidente Javier Milei, no sólo ganó sorpresivamente las elecciones legislativas: aplastó. Con un 40,7% de los votos, casi 10 puntos por encima del peronismo, kirchnerismo y aliados (31,7%), Milei logró una victoria que trasciende por mucho lo meramente electoral, ya que logró una importante muestra de apoyo a su modelo de shock, una inyección de poder en el Congreso y un mensaje contundente a los mercados, todo ello bajo el mecenazgo de Trump.

Para Milei, estos comicios son fundamentales ya que el mandatario necesita incrementar el número de legisladores que le apoyan en el Congreso y saber si tiene capital político para buscar la reelección en dos años.

Temprano por la mañana del domingo, Milei votó en medio de un amplio dispositivo de seguridad en la sede de Medrano de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en Buenos Aires sin realizar declaraciones a la prensa, con un aspecto débil, cansado y saludando con timidez a quien lo llamara, asumiendo las consecuencias de duras semanas que iniciaron en agosto con la caída en un 13,6% en la confianza en la gestión del gobierno de Milei, y eso sin medir las repercusiones de la publicación unos audios que vincularían a Karina Milei, secretaria presidencial y hermana del presidente, con el escándalo de una presunta red de sobornos en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), cuyo exdirector Diego Spagnuolo, quien también representó legalmente a Milei y era un asiduo visitante a la residencia presidencial, también aseguró haber informado al mandatario sobre el esquema de corrupción: “Karina se lleva el 3 %”, dijo el exfuncionario en una de las grabaciones filtradas.

Junto a ello, devino el aumento del índice de riesgo país -que mide el costo del endeudamiento del gobierno en moneda extranjera, y el ánimo llegó a su máxima tensión cuando los Milei debieron ser evacuados de un mitin político en la provincia de Buenos Aires, luego de que un grupo de manifestantes les lanzaran verduras y piedras. Milei afirmó que el ataque a su comitiva presidencial se daba en un contexto de «burdas acusaciones difamadoras» y que es este tipo de manifestaciones las que demuestran «de manera fidedigna el comportamiento de la casta en una nueva embestida por frenar el proceso de cambio que el país está atravesando».

¿Qué pasó anoche?

El mensaje es claro: los inversores creen que ahora sí podrán avanzar las reformas laborales y tributarias que el Congreso le había negado a Milei. Y no fue sólo un voto de confianza local: Donald Trump celebró el resultado y reafirmó su apoyo financiero, con promesas de inyección de hasta USD 40.000 millones si se mantienen las reformas.

Milei tiene hoy más poder, pero también más responsabilidad. Deberá demostrar que puede gobernar sin fracturar, que puede negociar sin traicionar, que puede ajustar sin dejar a nadie atrás y que mantendrán su independencia ante Estados Unidos. El “punto bisagra” ya no es una metáfora: es una llave que abre dos puertas. Una lleva a la “Argentina grande” que promete Milei. La otra, a una sociedad aún más dividida, con un peronismo herido pero vivo, y una mitad del país que no firma el contrato.

Vamos a los números. El oficialismo pasará de 37 a 101 diputados y de 6 a 20 senadores. Es decir, triplicará su representación en la Cámara baja y se asegurará el tercio necesario para vetar leyes y blindarse de un juicio político. En el Senado, aunque no tendrá mayoría propia, estará en condiciones de negociar desde una posición de fuerza que hasta ayer le era impensable.

Además, la reacción fue instantánea y cuantificable,  la Bolsa de Buenos Aires saltó 17,7%, borrando pérdidas de todo el año, los bonos soberanos en dólares treparon hasta 24,7%, dólar blue cayó 10%, y el oficial y los financieros lo siguieron.  

La historia dirá si este domingo fue el inicio de una transformación profunda o la antesala de la próxima crisis. Por ahora, Milei tiene el timón, el viento a favor, pero hay un iceberg en el horizonte.

La victoria, aunque contundente, no es un mandato unánime. La oposición rápidamente recordó esa grieta: “6 de cada 10 votantes rechazan el modelo de Milei”, recordó Axel Kicillof. Además, la participación fue del 67,9%, la más baja desde el retorno de la democracia. Un tercio del país no votó. Ni celebró. Ni siquiera protestó. Se ausentó. Esa ausencia es también un mensaje.

Volteretas, migración y contradicción. El rol de las derechas

Foto de Krzysztof Hepner en Unsplash

No caben dudas que la migración es un desafío permanente en el dinamismo globalizador presente, siendo favorecido en sociedades donde la producción de bienes y servicios están en el centro para satisfacer necesidades de la sociedad. Las migraciones, se despliegan en una geografía global, regional y binacional (entre otras posibilidades), pero también en las expresiones intra-nacionales (ruro-urbano), atraídas por el mero hecho de un emprendimiento que precisa de mano de obra que moviliza personas (la temporada de fruta, por ejemplo). Si al proceso migratorio, le agregamos la ocurrencia de conflictos armados o regímenes autoritarios, se complejizan aún más. Imposible obviar la ‘trata de personas’ (entre otros ilícitos, como el crimen organizado violento), que también explica el movimiento de personas, anclada a necesidades, alimentarias y de vida. La región latinoamericana es teatro de operaciones de tales situaciones y, Chile en particular, también.

De ahí, los sistemas políticos, intentando sintetizar esta dinámica, reaccionan en más de una oportunidad desde una perspectiva de la polarización y fragmentación política, creándose referentes sociales y partidarios que, regularmente apelan a los valores de identidad nacional denunciando la jibarización de los servicios o prestaciones sociales y el mercado del trabajo para los nacionales del país que aloja a estas personas que migran (lo hacen buenos, malos y otros más malos, como es el caso de crimen organizado).

Al observar la contradicción entre el proceso migrante y los sistemas políticos en la escala global, son las derechas y ultraderechas las que se fortalecen por este expediente, generando un importante sentimiento popular. En este sentido, el caso chileno es bien paradigmático.

Es tan paradigmático, que se ha consolidado una etiqueta de que la migración es igual a delincuencia cristalizada en el portonazo, turbazo, encerronas, narcotráfico, Tren de Aragua, entre otros (la migración luminosa, estando presente en varios lugares de la sociedad nacional, no se visibiliza y valora del todo, como es el caso de la salud). Luego resulta que varios de los extranjeros no regularizados que son detenidos aparecen como integrantes del “Tren”, obteniendo esta entidad una publicidad en el hampa nacional, sin contrapesos y gratis. Con difusión y publicidad oficial.

Lo anterior, con una carga simbólica significativa hacia la migración venezolana hoy (antes fue la peruana, haitiana, colombiana y hasta boliviana), donde el sistema político se ha permitido pasar del Chilezuela que se le endosó a Alejandro Guiller en las elecciones 2017, a la necesidad de que vote la población migrante en las elecciones nacionales que se vienen en noviembre y diciembre (lo más expeditamente posible). No se puede olvidar, Cúcuta, cuando el expresidente Sebastián Piñera, en un acto de Política Internacional Presidencial, acompañó el conflicto interno venezolano en respaldo a Juan Guaidó. Qué decir de los aviones de haitianos endosados a la ex Presidenta Michelle Bachelet, que luego se prueba la NO relación, pero que la posverdad mantiene.

Bueno, en este “paradigma enigmático migratorio y contradictorio”, donde las derechas han sido consistentes en articular una agenda política y electoral, hace unas semanas, la SOCIEDAD NACIONAL DE AGRICULTURA, da un golpe de timón respecto de esta tendencia de caracterización al proceso migrante, cuando su presidente Antonio Walker llamó a regularizar a aquellos migrantes que prestan servicios a los procesos productivos del agro[i]. En un tono similar, Luis Mayol, ex Ministro del rubro de Sebastián Piñera hace lo mismo, explicando con datos, la necesidad de considerar este aspecto, no sólo en la política, sino que también en la economía del país[ii].

Esta irrupción política y mediática (no es nueva), cumple con un criterio de realidad que proviene desde el esencialismo del capital nacional, cual es, “precisamos de más mano de obra para continuar produciendo desde lo que se ha denominado, Chile Potencia Agroalimentaria” (no lo dijeron ellos, pero se entiende que no se puede ser potencia, si es que no se produce). Esto implicaría, que la siempre potencial jibarización de los derechos laborales será un desafío en lo urbano y rural, pero la señal es estratégica desde este sector de la producción nacional, ya que se “entrega con aspaviento en una coyuntura electoral” (pero ya se había consignado antes, sin complejos).

Este contexto de nacionalismo v/s productividad, se enfrenta con las probabilidades que permiten las encuestas, otorgando a las derechas, resistentes a la migración (aparentemente), una posibilidad de triunfo en las siguientes elecciones con el potencial apoyo de esta población migrante en importante proporción. Como botón de muestra, hasta Mario Desbordes, alcalde de la comuna de Santiago, logró obtener una parte relevante de apoyo a su candidatura desde los migrantes, en la votación del 2024, asentados en la comuna de Santiago y que alcanzan según SERVEL unas 55 mil personas[iii].

Así, en esta coyuntura electoral y política, la migración ya es defendida explícitamente por un sector de la economía, que proviene desde el ala conservadora y liberal de derechas, que se jacta de ser cuidador de los valores patrios y defensor de los nacionalismos chilenos (nacionalismos líquidos, por lo visto).

De este modo, la pregunta siguiente podría ser, ¿cuántos sectores más de la producción están contenidos en transparentar la necesidad de más migrantes y que no lo hacen porque es políticamente incorrecto?… Pues bien, la SOCIEDAD NACIONAL DE AGRICULTURA ya lo hizo y no tuvo complejos (sin perjuicio de sus ajustes discursivos posteriores).

Por lo tanto, el pragmatismo económico contradice el discurso electoral de los “patriotas” y no estamos hablando de una postverdad o de fakenew, sino que, de volteretas migratorias provenientes desde las derechas, a vista de todos los nacionalistas que se diluyen en conversaciones que los incomodan.

[i] Ver en Regularización migratoria https://www.sna.cl/2024/12/16/regularizacion-migratoria/

[ii] Ver en Luis Mayol apoya formalizar a migrantes irregulares: «La mano de obra nacional no da abasto»

 https://cooperativa.cl/noticias/economia/sectores-productivos/agricultura/luis-mayol-apoya-formalizar-a-migrantes-irregulares-la-mano-de-obra/2025-09-25/081419.html

[iii] Ver en De “Chilezuela” a “Con Venezuela”: el fructífero discurso pro venezolano en las elecciones municipales 2024 Fuente: Fast Check CL – https://www.fastcheck.cl/ – Todos los derechos reservados.https://www.fastcheck.cl/2024/11/02/de-chilezuela-a-con-venezuela-el-fructifero-discurso-pro-venezolano-en-las-elecciones-municipales-2024/

Jeannette Jara compromete medidas de seguridad en Antofagasta: “Van a contar con todo mi apoyo para tomar decisiones que sean efectivas”

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La candidata del progresismo se refirió a una serie de medidas, como el fortalecimiento policial, un mayor despliegue de las fuerzas armadas en la frontera y un nuevo sistema tecnológico que permita enfrentar decididamente la inmigración irregular, además de intensificar el control de carga.

                                                            En su tercer recorrido por Antofagasta como candidata presidencial, Jeannette Jara desarrolló una intensa agenda de actividades en la capital regional, con el fin de dar a conocer sus propuestas frente a las principales preocupaciones, como seguridad, vivienda y salud.

La abanderada sostuvo encuentros con distintos actores de la sociedad civil, además de conceder entrevistas a medios locales. Previo a un masivo encuentro ciudadano en el centro de Antofagasta, aseguró en un punto de prensa que «he querido venir aquí directamente, a la región de Antofagasta, para dar a conocer mis anuncios en torno a seguridad pública y migración irregular».

Agregó que “sin duda que estos temas son tan relevantes para todo el país, pero en particular para la región. Van a contar con todo mi apoyo para tomar decisiones que sean efectivas. Es necesario en nuestro país implementar un sistema tecnológico que nos permita no sólo detectar a quienes vienen cruzando por pasos irregulares, sino que detectar para reportar efectivamente estos hechos y poder detener la migración irregular. Y para eso vamos a construir una frontera digital que va a estar a la altura de la Panamericana Norte. Si bien hay más de 100 pasos fronterizos, todos concluyen igualmente a la Ruta 5 Norte y eso es una realidad».

Jeannette Jara sostuvo que en las cercanías de la localidad de Ollagüe, «vamos a instalar una segunda frontera tecnológica que va a tener video analítica, seguimiento biométrico, lectura de patentes, porque no podemos seguir permitiendo el robo de vehículos en la zona y que son luego trasladados hacia Bolivia». Esto se suma a una mayor presencia de drones, el fortalecimiento de Carabineros y la PDI y un mayor despliegue de las fuerzas armadas en la frontera.

La abogada y administradora pública, también precisó que «vamos a trabajar en el tema portuario fortaleciendo la revisión de carga, que en Chile se revisa menos de la mitad de lo que se revisa en la OCDE. Necesitamos fortalecerla, porque sin duda el contrabando se está filtrando por nuestro país y no lo vamos a permitir».

En otra materia, Jara también informó que el gobernador regional, Ricardo Díaz, asumirá como jefe de su campaña en la región, en el marco de sus días libres y dentro de sus posibilidades.

Más tarde, la candidata se reunió con gremios de trabajadoras y trabajadores de la salud, oportunidad en que escuchó sus preocupaciones y dio a conocer sus propuestas en materia sanitaria. Durante la cita, las y los asistentes compartieron diagnósticos e ideas en torno al fortalecimiento del sistema público de salud en la región y las condiciones laborales de sus trabajadores.

 

Registro Civil inaugura Sala de Lactancia y Espacio de Espera Infantil en el Centro Metropolitano de Identificación

Con la presencia del Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Jaime Gajardo Falcón, la Ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana Guarello, y el Director Nacional del Servicio de Registro Civil e Identificación, Omar Morales Márquez, se inauguró la Sala de Lactancia y el Espacio de Espera Infantil del Centro Metropolitano de Identificación (CMI), ubicado en Mallplaza Alameda, comuna de Estación Central.

La iniciativa forma parte del programa “Registro Civil Te Cuida”, que impulsa la transversalización de las políticas de género y cuidados en todas las oficinas del país. Este proyecto financiado a través del Fondo para la Igualdad del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, y contó con la colaboración de instituciones como Chile Crece Más, Senadis, Ministerio de Desarrollo Social y Familia, ONU Mujeres y Fundación Prodemu.

El nuevo espacio busca mejorar la experiencia usuaria y promover una atención más inclusiva, empática y accesible para las personas que acuden al Registro Civil, especialmente madres, padres y cuidadores con niños y niñas pequeños. Solo este año, 317 mil niños y niñas menores de 11 años han sido atendidos en las oficinas del Servicio para la obtención de su cédula de identidad, grupo al que están especialmente dirigidos los nuevos espacios infantiles implementados en distintas regiones del país.

“Aquí se pueden ver acciones concretas. Cuando hablamos de tener políticas con perspectiva de género, de incluir a los niños, a las niñas, a los adolescentes y de resguardar a las mujeres en sus distintos procesos, esto es justamente eso: acciones concretas. Ya se han inaugurado espacios como este en 126 oficinas a lo largo del país y esperamos seguir avanzando hasta que el 100% cuente con este tipo de instalaciones”, destacó el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Jaime Gajardo Falcón.

Por su parte, la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana, relevó la importancia de estos espacios en la gestión pública con enfoque de cuidados:

“Sabemos que contar con espacios pensados para los niños y niñas es fundamental, porque ellos también son parte de nuestra sociedad. El programa Registro Civil Te Cuida nos tiene muy contentas, no solo por el impacto que ha tenido en facilitar la vida de las usuarias, sino también por el beneficio que representa para las y los trabajadores. Esta iniciativa mejora la atención, promueve una relación más amable con las familias y, sobre todo, fomenta la corresponsabilidad”, afirmó la secretaria de Estado.

El director nacional del Servicio, Omar Morales Márquez, destacó el carácter simbólico de esta inauguración en la oficina más grande del país:

“Estamos muy contentos de inaugurar este espacio en el Centro Metropolitano de Identificación, que atiende a cerca de 1.500 personas diarias. Este es un lugar digno y adecuado para que las madres puedan amamantar con tranquilidad, y para que los niños y cuidadores esperen en un ambiente amable. Ya contamos con 124 oficinas con este estándar y seguimos avanzando hacia las más de 400 que tenemos a nivel nacional”, indicó.

El director agregó que el Servicio ha desarrollado material educativo y lúdico para acercar su labor a los más pequeños, reforzando la experiencia usuaria:

“Hemos incorporado elementos como pasaportes infantiles y materiales didácticos del Registro Civil, porque queremos que desde temprana edad los niños conozcan lo que hacemos y se sientan parte de este servicio público”, concluyó.

Actualmente, el 80% de las oficinas del Registro Civil cuenta con algún dispositivo de cuidado, como salas de lactancia, salas de calma, kits didácticos, alzadores infantiles, audífonos para hipersensibilidad auditiva o baños familiares. La meta institucional es alcanzar cobertura total al año 2026, en el marco del Plan de Transversalización de Género 2022–2026, fortaleciendo así una atención pública centrada en las personas, la empatía y el respeto.

 

A seis años del 18 de Octubre: Chile frente a su espejo

Santiago, 2019. Foto de Patricio Muñoz Moreno

En el sexto año tras la revuelta social del 18 de octubre de 2019, la sociedad chilena continúa procesando los efectos de una fractura histórica. El estallido no fue una irrupción súbita ni un acto conspirativo, fue la expresión acumulada de malestares incubados durante décadas bajo un modelo económico y político que prometió prosperidad y crecimiento. La crisis fue un agotamiento simultáneo del contrato neoliberal, de la cultura del consenso postransicional y de la confianza en la política representativa. La revuelta evidenció la crisis estructural del orden, pero su deriva populista y la incapacidad del sistema político para canalizarla derivaron en una restauración conservadora, expresada tanto en el fracaso de los procesos constituyentes como en la pérdida de legitimidad de la propia democracia.

El estallido social debe entenderse como producto de una larga acumulación de tensiones. Durante más de treinta años, el modelo chileno sostuvo un equilibrio precario entre crecimiento económico y exclusión social. La reducción de la pobreza coexistió con una desigualdad persistente, el acceso a bienes públicos se privatizó mediante endeudamiento, y las políticas sociales fueron concebidas bajo criterios de focalización antes que de universalidad. El resultado fue una ciudadanía atrapada en un régimen de promesas incumplidas: inclusión formal sin seguridad material. La expansión del consumo y la financiarización del bienestar generaron expectativas que el propio sistema era incapaz de satisfacer. El 18-O fue, en este sentido, una revuelta contra el costo moral del neoliberalismo, más que una demanda por un modelo alternativo.

El carácter espontáneo del estallido revela tanto la profundidad del malestar como la ausencia de mediaciones institucionales. La política de la transición, sostenida sobre partidos y tecnocracias estables, había perdido su capacidad de representar. La crisis de confianza acumulada desde los escándalos de financiamiento político y la fragmentación de las elites consolidaron un escenario donde la representación fue percibida como irrelevante. El 18-O no articuló un proyecto político. Fue una explosión social sin conducción, que operó simultáneamente como denuncia de los abusos y como deslegitimación de las instituciones.

El ciclo 2019-2020 se inscribe en lo que diversos autores han descrito como el “momento populista”. Este consiste en la polarización entre “pueblo” y “élite” como estructura narrativa dominante, impulsada por la pérdida de confianza en las mediaciones tradicionales. En Chile, el lenguaje del “pueblo contra los poderosos” ocupó el lugar que antaño correspondía a las ideologías, simplificando el conflicto social en términos morales. Esa lógica permitió articular temporalmente una identidad de resistencia, pero no produjo institucionalidad. La desconfianza generalizada impidió la formación de liderazgos legítimos; todo ejercicio de representación fue percibido como apropiación del mismo movimiento.

La izquierda chilena no logró ocupar ese espacio con una propuesta programática coherente. Las fuerzas progresistas, fragmentadas y en ocasiones prisioneras de la retórica identitaria, fueron incapaces de construir hegemonía cultural. El malestar se transformó en un lenguaje de indignación sin horizonte, lo que facilitó su posterior resignificación por parte de las derechas en clave de miedo y orden. El 18-O mostró, por tanto, los límites de la protesta desinstitucionalizada: sin conducción política, la energía social deviene efímera y puede revertirse en restauración conservadora en no muchos pasos más.

Revisionismo histórico de las derechas

En los años posteriores al estallido se ha consolidado un revisionismo histórico de las derechas que busca resignificar el 18-O como un episodio de guerra interna más que como una crisis de legitimidad del modelo. La narrativa, instalada primero por el propio presidente Sebastián Piñera al declarar que el país estaba “en guerra contra un enemigo poderoso”, marcó el inicio de un proceso de securitización del conflicto social. Esa caracterización redujo la protesta a una amenaza militar y despolitizó sus causas estructurales, abriendo el camino a la criminalización generalizada del movimiento. Figuras de la derecha radical, como Johannes Kaiser, hoy candidato presidencial del Partido Nacional Libertario, han llevado esa tesis al extremo al describir los hechos como una “guerra de baja intensidad” contra el Estado chileno, una interpretación que desplaza la responsabilidad institucional y convierte la demanda por derechos en una conspiración. Este revisionismo, replicado por medios afines y think tanksconservadores, cumple una función política precisa: reinstalar el miedo como fundamento del orden y restaurar simbólicamente la legitimidad del modelo neoliberal.

Lo paradójico de esta lectura es que ignora el carácter masivo y cívico de la movilización. El 25 de octubre de 2019, apenas una semana después de la declaración presidencial, más de dos millones de personas marcharon pacíficamente en Santiago en la manifestación más grande de la historia reciente de Chile, comparable solo con la jornada del plebiscito de 1988. Reducir ese acto multitudinario a una maniobra de desestabilización constituye una falsificación histórica y una negación deliberada del carácter participativo de la revuelta. No obstante, también sería inexacto negar que el proceso incluyó expresiones de violencia política, vandalismo y enfrentamiento directo con las fuerzas policiales, en las que participaron grupos organizados y encapuchados, lo que se denominó como la “primera línea”. Estos actores, surgidos de la espontaneidad del conflicto, cumplieron un papel ambiguo: por un lado, simbolizaron la resistencia frente a la represión estatal; por otro, contribuyeron a erosionar la legitimidad social del movimiento al transformar el espacio público en escenario de violencia. La derecha utilizó esa violencia como prueba del supuesto carácter insurreccional del estallido, mientras buena parte de la izquierda vaciló en condenarla con la misma claridad con que denunciaba la represión. El resultado fue un campo discursivo polarizado, donde la memoria de la multitud pacífica y la de los disturbios quedaron superpuestas, facilitando la reinterpretación conservadora del proceso.

Este giro se vio reforzado por la ambigüedad de la izquierda. Los sectores progresistas no lograron trazar una frontera nítida entre violencia política y protesta legítima, lo que permitió a la derecha asociar todo el ciclo del 18-O con el vandalismo. La narrativa del miedo transformó la crisis social en una oportunidad para un nuevo orden conservador. El miedo, más que el conflicto, terminó siendo el elemento cohesionador del espacio público. Esa mutación cultural constituye el mayor éxito de la derecha post-estallido.

La respuesta estatal al estallido representó un retroceso en materia de derechos humanos. Los informes de Amnistía Internacional, Human Rights Watch y Naciones Unidas documentaron violaciones graves y sistemáticas, particularmente el uso indiscriminado de fuerza policial y las lesiones oculares como un patrón de agresión contra manifestantes, violentos o no. La reacción institucional fue débil. Las sanciones judiciales fueron escasas y las responsabilidades políticas se diluyeron. El Estado chileno volvió a situarse en el dilema que creía superado desde 1990: garantizar el orden sacrificando derechos.

La consecuencia fue una erosión ética de la democracia. El reconocimiento formal de las violaciones no fue acompañado por justicia ni reparación efectiva. El costo político de esa omisión sigue vigente, no solo por la deuda con las víctimas, sino porque envía a la ciudadanía la señal de que la ley se aplica de manera selectiva. Un Estado que relativiza los derechos humanos debilita su legitimidad más que cualquier protesta.

La salida institucional al estallido, el proceso constituyente, representó, en principio, una oportunidad inédita. Sin embargo, los dos intentos consecutivos de reemplazar la Constitución de 1980 terminaron en fracaso, confirmando la descomposición del sistema político chileno. El primer proceso, con fuerte presencia de independientes y sectores progresistas, no logró mantener coherencia deliberativa. La Convención Constitucional tuvo en su corazón muchas expectativas refundacionales con prácticas de autoafirmación simbólica. La representación se fragmentó en microidentidades sin articulación de mayorías. La campaña de desinformación de la derecha y el deterioro de la confianza pública completaron el colapso. El rechazo del 61,8 % en el plebiscito de salida reveló que la ciudadanía no se sintió convocada por el texto ni por el proceso.

El segundo proceso, hegemonizado por el Partido Republicano y la derecha social cristiana, supuso una contrarreforma conservadora y neoliberal a ultranza. La nueva propuesta constitucional reforzaba el presidencialismo, debilitaba los derechos sociales y reinstalaba un enfoque conservador en materia de género y seguridad. Su rechazo confirmó que la sociedad chilena rechaza tanto la ruptura como la regresión. El doble fracaso constituyente muestra que la representación política en Chile ha perdido su capacidad de síntesis. Ni la izquierda logró ofrecer un proyecto integrador, ni la derecha una narrativa de consenso. El resultado es un sistema sin centro de gravedad, donde la política oscila entre la tecnocracia, la política de las identidades y el populismo punitivo.

El gobierno de Gabriel Boric, electo en diciembre de 2021, emergió como resultado del ciclo abierto por el 18-O, pero también como su límite histórico. Representa el esfuerzo de una generación política que transitó desde la protesta hacia la administración del Estado. Su programa inicial, centrado en derechos sociales, descentralización y reforma tributaria, buscaba traducir institucionalmente las demandas de la revuelta. Sin embargo, el contexto de polarización, la fragmentación del Congreso y el desgaste económico heredado de la pandemia obligaron a una reorientación pragmática. El Ejecutivo enfrentó simultáneamente la presión de una oposición hostil y la impaciencia de su propio electorado. La agenda social debió ser moderada en aras de estabilidad macroeconómica y gobernabilidad parlamentaria.

Restauración conservadora

Este giro no debe leerse como renuncia, sino como reconocimiento de los límites de la coyuntura. El gobierno ha mantenido un compromiso explícito con los derechos humanos y con la reconstrucción institucional, lo que lo distingue del enfoque securitario predominante. Su política y su defensa de la institucionalidad democrática reflejan una intención de recomponer el pacto republicano sin desconocer la crisis que lo antecede. No obstante, el costo político de la moderación ha sido alto. Amplios sectores de la ciudadanía asocian el gobierno a la continuidad más que al cambio. La paradoja es evidente: la primera administración nacida del ciclo del 18-O se ha convertido en su estabilizadora. Esa tensión entre expectativa transformadora y ejercicio de contención define la naturaleza del progresismo chileno actual.

A seis años del estallido, Chile atraviesa un proceso de restauración conservadora. La agenda pública se estructura en torno al orden, la seguridad y la eficiencia. Los índices de confianza en las instituciones siguen bajos, la participación electoral continúa en descenso y la fragmentación del sistema de partidos impide acuerdos duraderos. La derecha radical ha capitalizado el malestar con un discurso punitivo, mientras la izquierda modera su lenguaje para preservar la gobernabilidad. En ese contexto, la democracia chilena se mantiene formalmente estable, pero carece de horizonte de transformación. El conflicto que detonó el 18-O no ha sido resuelto; simplemente ha sido desplazado a una nueva forma de resignación colectiva.

El 18-O fue el punto de inflexión de un ciclo de legitimación agotado. Mostró los límites del neoliberalismo, pero también la precariedad de las alternativas. La protesta se transformó en demanda, la demanda en proceso institucional, y el proceso en frustración. La revuelta no fundó una nueva era; clausuró la anterior. El balance es complejo. El estallido reveló desigualdades inaceptables y un sistema político encerrado en sí mismo, pero su deriva populista debilitó las bases de la deliberación democrática. La salida institucional fracasó no por falta de voluntad, sino por ausencia de hegemonía cultural y de liderazgo.

El gobierno de Gabriel Boric ha intentado reconstruir la legitimidad del sistema político desde la moderación y el respeto institucional, buscando reconciliar justicia social con estabilidad democrática. Su esfuerzo ha permitido contener la deriva autoritaria que siguió al fracaso del proceso constituyente, pero la profundidad de la crisis heredada del 18-O demuestra que la confianza pública no se recupera solo con gestión, sino con un nuevo pacto social basado en igualdad, cohesión y sentido de propósito colectivo.

El año electoral actual vuelve a poner a prueba esa capacidad. Aunque Jeannette Jara, candidata del progresismo, encabeza las encuestas, José Antonio Kastconserva una base movilizada y disciplinada que podría darle el triunfo en una segunda vuelta. Su avance no responde solo a factores coyunturales, sino a la eficacia con que la derecha radical ha traducido el desencanto en relato político: prometer orden frente a la incertidumbre y seguridad frente a la fatiga democrática.

A seis años del estallido, Chile se encuentra nuevamente ante una encrucijada. No se trata de reabrir el conflicto ni de borrarlo, sino de convertir el malestar en una renovación democrática antes de que la frustración social sea capturada por la restauración autoritaria. Esa es, en definitiva, la tarea política pendiente del 18-O.

Las “promesas electorales” de los candidatos de las derechas hacia La Moneda

Captura de pantalla Radio Bio Bio en Youtube

Faltando pocas semanas para el día D –16 de noviembre- la ciudadanía está prácticamente intoxicada con promesas de todo tipo para conseguir el favor electoral de chilenos y chilenas. Tanto como la intoxicación que está produciendo la verdadera hemorragia de encuestas de estas últimas semanas.

Como las encuestas han señalado que el principal problema para la ciudadanía es la inseguridad, prácticamente todos los candidatos han tratado de ponerse a tono con José Antonio Kast, cuyo discurso de campaña está centrado casi única y exclusivamente en el tema de la inseguridad. Todos, incluyendo a Jeannette Jara que no ha podido evitar el tema, aunque ha intentado instalar aquellos que también le interesan y preocupan a los ciudadanos: salud, educación vivienda.

Sin embargo, los temas de inseguridad, narcotráfico, inmigración irregular y delincuencia es un problema que existe, sin duda, como existe y peor aún en casi todo este continente y en el mundo. Es que el crimen organizado y el narcotráfico es a estas alturas un asunto universal que clama por soluciones colectivas. Y en Chile la inseguridad se amplifica gracias a las agendas mediáticas, cuyos noticieros parten con crímenes y asaltos, orientadas hoy a apoyar a las candidaturas que responden a los intereses de los dueños de los medios de comunicación.

Y es así como se ha llegado a la impensada situación de que las derechas estén luchando entre ellas para entrar a La Moneda. Lo señaló el sociólogo Alberto Mayol, que en la última encuesta de su empresa “La Cosa Nostra” -conocida por la seriedad de su metodología- reveló una sostenida alza en las encuestas del candidato presidencial del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser. Una muestra predictiva con muy diferentes resultados a los de otras encuestadoras. Evidencia un empate técnico en el segundo lugar a Evelin Matthei, Johannes Kaiser y José Antonio Kast. Uno de ellos sería quien competiría con la candidata del progresismo, Jeannette Jara, instalada en un sólido primer lugar. Y aunque en las derechas están convencidos de que uno de ellos ganaría al pasar a segunda vuelta, no dejan de preocuparles los datos del mencionado empate técnico.

Las soluciones para los eternos problemas de la salud, la educación, la desigualdad, la vivienda, han quedado relegados a un rincón de la agenda, mientras las elites bregan por conquistar el poder político.

Las promesas electorales

Es en este escenario que las derechas -que tienen su propio proceso por conseguir el liderazgo del sector- tratan de conseguir votos para ellos y sus soportes partidarios. Tanto Evelyn Matthei, como Kast y Kaiser plantean distintas fórmulas para perseguir al crimen organizado. Entre otras cosas, se ha prometido la construcción de cárceles en el desierto; replicar la modalidad del presidente salvadoreño Bukele con cárceles “sin visitas, sin teléfonos y sin poder”; con un régimen de una visita mensual, dos horas de aire libre al día y gendarmes especializados contra el crimen organizado.

Y suma y sigue. En su afán por reconquistar votos que cruzaron la vereda y cambiaron sus preferencias por José Antonio Kast, Evelyn Matthei no ha dudado en exacerbar su discurso contra criminales y narcotraficantes llegando incluso a asegurar que “vamos a recuperar La Araucanía en un año. En un año vamos a sacar a los 10 grupos terroristas que están actuando acá, narcoterroristas”, aunque eso provoque “daños colaterales”. Referencias casi elegantes para no decir “muertes”.

Por su parte José Antonio Kast, tratando de explicar cuál será su ajuste fiscal de US$6.000 millones, y sus fórmulas para recortar lo que los economistas llaman “grasa del Estado”, propone una auditoría externa que signifique investigar la situación ministerio por ministerio y escritorio por escritorio. Su propuesta señala que se “convocará a la Contraloría, a firmas internacionales de primer nivel para que nos colaboren en la realización de una auditoria completa y exhaustiva al gobierno con el objetivo de identificar contrataciones indebidas, sobreprecios y redes de operadores políticos a lo largo y ancho del Estado”.

Así, Kast de alguna manera cumple con lo que sus amigos de la Conferencia Política de Acción Conservadora – conocida en el mundo progresista como la Internacional Negra- hacen de distinta manera en sus respectivos países. Allí están entre otros, Jair Bolsonaro -hoy detenido por intento de golpe de Estado en Brasil- Viktor Orban, de Hungría;  Georgia Meloni en Italia; Marine Le Pen en Francia, Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina, y el principal de ellos hoy: Donald Trump, por quien hubiera votado el 2016 según confesó el propio Kast.

¿Siguen los descuelgues?

Así las cosas, los ánimos en la derecha están cada vez más tensos después de semanas de enfrentamientos por la prensa y resultados de muestras que los dan a la baja o estancados en las preferencias ciudadanas. Ni a unos ni a otros les ha dado resultado llevar a sus filas referentes que provienen de la competencia. La llegada de Ximena Rincón, presidenta de Demócratas a Chile Vamos, por ejemplo, no ha sumado. Más bien ha ocurrido lo contrario.

Es en Renovación Nacional donde se han concentrado las críticas a la influencia de Demócratas y Amarillos en el comando y, por ende en la campaña. Sienten que el partido ha sido “relegado” en comparación a las otras fuerzas que sustentan la candidatura de Matthei. Creen que la postura adoptada por Matthei en sus enfrentamientos con Kast provienen justamente de Rincón y su ilusión de acercarse a los votantes de centro.  La diputada y candidata al Senado Camila Flores (RN), conocida por su cercanía con los Republicanos, transparentó la sensación de disconformidad en las filas de la alianza. “No comparto para nada las palabras de Evelyn Matthei y lamento decirlo. El no entender que nuestro adversario político está en la candidatura de la continuidad de este nefasto gobierno y seguir golpeando a los candidatos que son de derecha, a los candidatos de oposición a la presidencia, me parece un error tremendo”.

Lo mismo opinó Francisco Orrego, candidato de RN: “Tenemos personas como Matías Walker (Demócratas) diciendo que no votaría por José Antonio Kast en segunda vuelta porque lo considera de un extremo. ¿Qué quiere? ¿Votar por Jeannette Jara en segunda vuelta? ¿Entregarle al país a los comunistas? ¿De verdad son tan irresponsables de salir a hacer ese tipo de llamados y a decir que van a votar nulo porque no están dispuestos a votar por los dos extremos?”,

El desangre en Chile Vamos continúa. Miguel Mellado, otro de los parlamentarios que cruzó el Rubicón afirma que «cada día, son más las personas ligadas a los partidos de Chile Vamos -que en forma subterránea incluso- están trabajando por JAK (…) Muchos nos han dicho de que van a votar por José Antonio Kast, pero están en un partido y no se van a cambiar en este momento porque están nominados como candidatos».

Se esperan tiempos tormentosos hasta el 16 de noviembre. Llegarán los debates, los cierres de campaña de cada candidato, cada uno fantaseando con La Moneda. Lo increíble puede suceder, por ejemplo, arrendar el Movistar Arena y reunir más de 10.000 personas, con el lema “La Fiesta de Chile”, que está inventado Kast y su gente. Emulando a Milei, que realizó una performance rokckera en medio de la peor crisis económica, social y política de su país, Kast decidió que el 11 de noviembre será la fiesta final con muchas banderas chilenas, uno que otro artista -cantantes no tienen- y transmisiones en vivo. De acuerdo a The Clinic, el candidato republicano desembolsó más de $50.000.000 para arrendar el espacio ubicado al interior del Parque O’Higgins.

Por cierto, no será una oportunidad para que Kast hable de lo que piensa realmente en temas que, sobre todo para las chilenas, son de la mayor importancia.  Kast no hablará por ejemplo, sobre lo que dijo su mentor, Jaime Guzmán, durante la discusión de la Constitución de 1980.: “la madre debe tener el hijo aunque este salga anormal, aunque no lo haya deseado, aunque sea producto de una violación o, aunque de tenerlo, derive su muerte.

Tampoco hablará de su lucha contra el aborto. Como diputado, lideró el rechazo al proyecto de aborto en casos de violación, feto inviable o peligro de muerte de la mujer: “Únicamente una maquinación intelectual puede decir que la mujer tiene derecho sobre su cuerpo”, afirmó campante.

Kast también lideró la batalla contra la píldora del día después, tachándola de “abortiva” y argumentando sobre sus efectos en la vida sexual de las personas. La definía como “la píldora que privilegia el placer por sobre todo; es la píldora del egoísmo”. Logró que el Tribunal Constitucional prohibiera la entrega de la píldora en los servicios de salud, y abogó por su prohibición total. “A mi juicio, no se puede vender ni siquiera en las farmacias”, decía.

Y también lideró la oposición a la ley de divorcio. Decía que la ley debía “señalar claramente el rumbo hacia un matrimonio para toda la vida (…) y, por qué no decirlo, en ocasiones hacia el valor del sacrificio y la renuncia”.

Ese es el verdadero Kast.

Premio nacional de geografía 2025, con aroma a tsunami y relaciones espaciales de poder

Foto: Sociedad Chilena de Ciencias Geográficas

Hace unos meses, la Sociedad Chilena de Geografía (SOCHIGEO), otorgó el premio Nacional de Geografía a Marcelo Lagos, Geógrafo y Dr. en Ciencias Ambientales, por sus insoslayables aportes al fortalecimiento del conocimiento geográfico en materias propias de la geografía física, proyectadas ineludiblemente a la humana, como indica el canon de la teoría geográfica cuando de entender y predecir el espacio geográfico se refiere (objeto de estudio de esta disciplina de las ciencias sociales). Dichos aportes, tienen una linealidad inmediata con la política pública en la prevención de desastres y catástrofes naturales, además.

Singulariza a este premio nacional su origen nortino, ariqueño para ser precisos, amante de la interrelación entre continente y océano que vivenció a condición de las prácticas del surf (entre otras), en aquellas costas del territorio nacional, por lo menos, eso se le escuchaba en los primeros años de formación en la carrera de geografía por allá, en los años 1992 – 93. En parte, por ahí se entiende su afición por las olas, estudiadas, ahora, desde la perspectiva de los tsunamis, proyectados a la necesidad de ordenamiento del territorio, prevención de desastres naturales y fortalecimiento de la educación geográfico – ambiental (a riesgo de redundancia). Desde ahí se conoce y entiende su desenfado con el análisis y su divulgación, estudiantil-universitaria en primera instancia y, ahora, desde lo académico-científico y también desde sus coberturas mediáticas ampliamente reconocidas en los imaginarios de las audiencias nacionales.

Importa indicar en este sentido, que la producción científica y divulgativa de este geógrafo galardonado, tienen un vínculo lineal, también, con las relaciones espaciales de poder, entendidas éstas como una relación social que se encuentra en permanente dinamismo con sus entornos naturales y los intervenidos por las personas en sus múltiples posibilidades de organización (capacidad de influir para modificar conductas en personas y organizaciones diversas, en contextos espaciales-territoriales). Como se deriva de lo anterior, entonces, este análisis logrado por el galardonado, tiene (o debiese tener) impacto directo sobre el diseño de la política pública, pero antes de ello, se esperaría, también en el sistema político democrático representado en los concejos comunales, consejos regionales y congreso nacional, más los correspondientes ejecutivos (alcaldías comunales, gobernaciones regionales y presidencia de la república).

Cabe indicar, que, para una óptima deliberación institucional y representativa, la producción y divulgación científico-académica de Marcelo Lagos, es también lineal, ya que contribuye, junto al esfuerzo de otras y otros, a densificar la educación o formación en geografía para asumir más comprensivamente los riesgos sobre la vida, como también sobre la inversión pública y privada, cuando no se atienden adecuadamente los equilibrios ecológicos. Desde ahí, inmediatamente, interpela los deficitarios procesos de formación escolar en educación geográfica, lucidamente expuesta por el Presidente de la SOCHIGEO, Cristián Henríquez[i].

Además, conviene indicar que los aportes del galardonado, también se proyectan hacia geografía de la multitud y/o una sociedad civil más o menos consciente, cuando él participa en las plataformas nacionales (TV y Radio), pero también comunitarias, como fue su desempeño en un programa streaming que buscaba contribuir a la Formación Ciudadana Constituyente a fines del año 2022, a la espera del segundo proceso constituyente, indicando en esa oportunidad, entre varias consideraciones que un gran desafío era (es y será) profundizar la educación geográfica en el currículo educacional nacional[ii]. En la misma línea, cómo se rescatan las percepciones de los habitantes en los lugares donde se interviene, buscando la mejor síntesis para la toma de decisión lo más territorializada y consensuada posible, entre otras.

En fin, este actual premio nacional de geografía, junto con lo indicado y en el modo que se ha dispuesto su desempeño académico-científico, ha logrado visitar y revisitar las distintas escalas geográficas que le ha permitido su HACER. Su aporte no sólo es conocido en el Congreso del Futuro del año 2023 en la Región de Antofagasta, no sólo en el aula de clases en clave de pregrado o postgrado, no sólo en las plataformas nacionales de TV y Radio, sino que también en los medios comunitarios divulgando y enseñando los mismos contenidos y más, situados desde el lugar con el que se conecta.

Los premios nacionales de geografía entregados por la SOCHIGEO, siempre se ajustan al mérito del una colega o un colega que ha aportado al conocimiento geográfico y de ahí, a las Ciencias Sociales en general, representando el abnegado trabajo de la comunidad de geógrafas y geógrafos en la multiplicidad de coberturas académicas y profesionales y, esta versión del premio, no es la excepción.

[i] Ver en Geografía, una materia pendiente https://sochigeo.cl/2014/2025/09/23/geografia-una-materia-pendiente/

[ii] Ver en Programa Construyendo Unidad https://www.youtube.com/watch?v=ADhI8pmXJM0

Noche de Museos 2025 invita a vivir la memoria, la historia y la identidad del Biobío bajo las estrellas

Imagen cedida

Este  viernes 24 de octubre, museos y espacios patrimoniales de las tres provincias del Biobío abrirán sus puertas en horario extendido y con entrada liberada, como parte de la nueva versión de Noche de Museos (NDM), iniciativa impulsada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio (Mincap) y ejecutada por el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat). Planifica tu recorrido en www.nochedemuseos.cl.

Cuando cae la noche, los museos muestran otra forma de estar vivos. Aparecen relatos que encienden memorias sobre quiénes fuimos, quiénes somos y qué de nosotros vamos a transmitir. Noche de Museos es una apertura extraordinaria: una invitación a recorrer territorios y reconocer en ellos parte de nuestra identidad colectiva, en un momento familiar, gratuito y abierto a todas y todos.

Esta jornada se inspira en Museos de Medianoche -creado en 2002 en el barrio Lastarria- y que por 17 años articuló instituciones culturales de todo Chile hasta su reactivación, en 2024, bajo el nombre Noche de Museos. La edición pasada convocó más de 200 espacios culturales y superó las 110 mil visitas en el país. Para NDM 2025, la expectativa nacional es sobrepasar los 250 espacios abiertos y alcanzar al menos 120 mil visitas presenciales.

Biobío aumenta su presencia

En la versión 2024 la región registró 13 espacios inscritos en 8 comunas, con 3.655 visitas contabilizadas. El 2025 se incrementa significativamente su participación con 20 espacios abiertos en horario extendido, distribuidos en las tres provincias: Museo de Historia Natural de Concepción, Casa del Arte UdeC, Galería de la Historia, Cementerio General, Punto Federico Ramírez, Galería Casa Minga, entre otros. En la provincia de Arauco se suma el Museo Histórico de la comuna y el Museo Ruka Kimvn de Cañete. En la provincia de Biobío abrirán el Museo Pewenche de Alto Biobío, Lepün Küifi Kimün (Los Ángeles) y el Cuerpo de Bomberos de Mulchén. También se incorporan espacios comunitarios como el Centro Cultural Monumento Nacional Gota de Leche de Lota y el Complejo Minero Puchoco Schwager de Coronel.

“Noche de Museos nos invita a mirar el patrimonio con otros ojos, en un horario distinto y en un ambiente seguro y familiar. Es una jornada para disfrutar la cultura bajo las estrellas, reencontrarnos con nuestros museos y reconocerlos como espacios vivos de memoria e identidad”, señaló la Seremi de las Culturas, Paloma Zúñiga, quien afirmó que esta apertura gratuita “fortalece el acceso a la cultura como un derecho y convoca a las familias del Biobío a participar de esta experiencia cercana y abierta a la comunidad”.

El director regional del Serpat, Alejandro Astete, subrayó el carácter público y expansivo de la iniciativa, “pasamos de 13 a 20 espacios en la región y esperamos más de 6.500 visitas este año, con programación en las tres provincias. Noche de Museos refuerza el vínculo entre territorio, ciudadanía y patrimonio vivo; y esta versión incorpora además la alianza con el Barrio Plaza Perú como un gesto estratégico de ciudad”.

Programas y experiencias nocturnas

Desde el Museo de Historia Natural de Concepción, Estela Cósmica invitó a participar de la programación del recinto, que ofrecerá conversación astronómica sobre la Luna, recorridos guiados por especialistas en especies nocturnas y música en vivo. Su director, Eduardo Becker, adelantó que “no se trata solo de espectáculo, sino de contenidos científicos y culturales; recorridos con biólogos, mediación sobre fauna de hábitos nocturnos y un cierre musical en el patio del museo”.

En Lota, la Gota de Leche abrirá desde las 17 horas con circuitos guiados, guías vestidas de época, fotografía patrimonial y degustación de comida típica. “Pensamos en quienes por horario quedan fuera de la vida cultural; Noche de Museos permite que esta vez sí puedan sumarse”, indicó Alejandra Concha, del Centro Cultural Creando Comunidad.

La Municipalidad de Concepción participará con el Punto de Cultura en el subterráneo municipal y con la Galería de Historia en Parque Ecuador. “Es llegar y entrar, hasta las 23 horas, sin inscripción previa: la idea es articular arte, patrimonio, artes visuales y vida nocturna en un fin de semana ideal para disfrutar la ciudad en familia”, sostuvo Mauricio Castro, director de Cultura de la Municipalidad de Concepción.

Gastronomía en torno a los museos

Por primera vez, Noche de Museos integrará un plan piloto de activación urbana articulado con comercio y turismo, implementado en solo tres regiones del país (RM, Valparaíso y Biobío). En el caso del Biobío, 14 locales del Barrio Plaza Perú extenderán su horario para complementar la experiencia cultural. “Agradecemos la invitación; en el barrio creemos que la cultura también se vive a diario. Abriremos salas de exhibición y recibiremos a quienes vienen de los museos a compartir y cerrar la noche en comunidad”, indicó Carlos Olivares, presidente del gremio gastronómico.

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