
Periodista.
Como era obvio, ya la derecha tiene preparados los misiles que lanzará inmediatamente después de la cuenta pública a la Nación que dará el Presidente Gabriel Boric el próximo sábado. Tanto para militantes de la nueva izquierda como para la tradicional centro izquierda, diga lo que diga el Mandatario en su próxima cuenta pública, la derecha ya tiene listo el guion que repetirán como un mantra en todos los espacios que le darán sus medios de comunicación: el gobierno no ha hecho nada, el país está peor que nunca y la falta de gestión es su peor pesadilla.
Peor aún. Desde hace días que los eternos voceros de la derecha repiten, donde quiera que sus medios de comunicación los inviten, temas que el Presidente debería tocar en su discurso, sabiendo que son ineludibles y de principal preocupación de la ciudadanía: la seguridad, la economía y sus derivadas, la salud y la inmigración. Así, aparecen como los controladores de la agenda, que es lo que repiten a diario.
Los Republicanos se adelantan
Ya lo dijeron los que sí controlan a la derecha tradicional. Desde el Partido Republicano anticiparon que no esperan grandes sorpresas en la intervención de Gabriel Boric ante el Congreso pleno. El diputado republicano Juan Irarrázaval, dijo que “no hay ninguna expectativa porque no tiene nada que mostrar ni nada más que prometer. Los chilenos se dieron cuenta que no existe un interés genuino de este gobierno por enmendar el rumbo del país, y es muy poco probable que cambie su estrategia en lo que resta de su mandato”.
“El escenario ideal es que se trate con decisión y valentía los grandes temas que afectan al país, como es la delincuencia, la inmigración ilegal, el narcotráfico, la inflación, la crisis de la salud y el terrorismo en la macrozona sur, pero ya todos sabemos que no lo va a hacer. No tiene el apoyo político ni el tiempo suficiente para hacer grandes anuncios”, agregó.
“Lo más probable es que presenciemos un discurso populista y poco creíble que estará alejado de los grandes problemas del país. Seguramente insistirá con su famosa Reforma Previsional, que es un proyecto malísimo por donde se lo mire, y de defender su agenda de seguridad, que es sencillamente una farsa que sólo ha buscado vender una ilusión a la ciudadanía”, agregó Irarrázaval.
“Hoy Chile es más pobre, violento e inseguro que hace dos años, y la autocrítica no existe en el gobierno. Se perdió hace rato el sentido común por temas ideológicos y ya en las últimas Cuentas Públicas no se atacaron las verdaderas urgencias sociales, por lo que es poco probable que se haga en la que viene”, cerró el parlamentario.
Chile Vamos atrasado
Palabras más, palabras menos, es lo que repiten desde la UDI, Renovación Nacional y Evopoli. Otra vez el partido Republicanos se les adelantó en marcar la pauta. La UDI se apresuró entonces en llamar al Mandatario a evitar “anuncios grandilocuentes que después, producto de la mala gestión, no quedan en nada”. Lo dijo la secretaria general de ese partido, María José Hoffmann, posible candidata a gobernadora por Valparaíso. “Esperamos que el Presidente nos pueda presentar un plan de acción para combatir las dos principales crisis profundas que atraviesa el país: la seguridad y el crecimiento económico. El país está cansado de promesas y voladores de luces. Por eso, esperamos que la cuenta pública se enfoque en estos temas, ya que hasta ahora eso no ha sucedido”.
Las expectativas en el otro lado de la balanza tampoco son pocas. El surgimiento del tema del CAE y la condonación o no de la deuda, de alguna manera ensució lo que debería ser un debate serio en busca de soluciones a un problema antiguo, de muy difícil resolución y que no se ha abordado seriamente en ninguno de los gobierno anteriores. Las palabras de la Presidenta del Partido Socialista que calificó la propuesta de condonación del CAE como “un ofertón electoral”, despertando enojos múltiples en sus socios del oficialismo, de alguna manera frenó el impulso que estaba tomando la idea.
En todo caso, trascendió que el CAE no será el centro del discurso del Presidente, que solo se abordará en general yque el proyecto de ley se ingresará en septiembre, que será el momento en que se entregarán los detalles de la solución gubernamental..
En el qué abordar en la Cuenta Pública y a quién hablarles en esta oportunidad, se evidenciaron una vez más las diferencias internas en el oficialismo. Mientras que en el Socialismo Democrático esperan que el gobierno mantenga la prioridad en la agenda de seguridad, en el PC y el Frente Amplio esperan anuncios más concretos respecto a la condonación del CAE y el cumplimiento del programa original de gobierno, como si no existiera la correlación de fuerzas adversas en el Parlamento. Pero existe y los votos para aprobar las principales promesas de campaña de Boric definitivamente no están.
Por lo mismo y dada la presión adicional por la proximidad de la elección municipal, además de la polarización existente, analistas políticos coinciden en que el discurso del Mandatario debería centrarse en aquello posible de realizar. Solo en eso. Y, además, aprovechar la instancia para desnudar el juego de la derecha que niega la sal y el agua a, por ejemplo, la actual tercera edad que no ve hasta ahora un mejoramiento de sus pensiones miserables.
El diputado Luis Cuello (PC) lo graficó así: “Yo creo que es fundamental hacer un llamado a que la oposición deje la indolencia a un lado. Cada mes que pasa son millones de personas las que reciben pensiones de miseria, por culpa de parlamentarios que se niegan a subir las pensiones, que anteponen los intereses de las AFP antes que la dignidad de las personas”.
Palos porque bogas
No es tanto lo que se debiera esperar de esta que será, en los hechos, la última Cuenta Publica donde se podrían anunciar medidas concretas y posibles para el país. Sin duda, será un momento de dar a conocer todo lo que se ha logrado en la mitad del gobierno, que no es poco. Lo dijo la Ministra Secretaria General de Gobierno, Camila Vallejos. “Estamos trabajando para que nuestra máxima autoridad pueda contarles todo el trabajo que hemos desarrollado en estos dos años de gobierno, todo lo que hemos cumplido con nuestro trabajo y las emergencias que han ido surgiendo y respondiendo a las necesidades que se han ido presentado”.
“Tenemos varios ejes programáticos, como la Ley 40 horas, Ley de Royalty Minero, Salario Mínimo, la Ley de Pensiones de Alimentos y así muchas otras. Agenda legislativa que da cuenta de una tremenda gestión de nuestros ministerios”, añadió.
En todo caso, lo que sí debiera esperar el oficialismo es la andanada de críticas que ya andan en el aire. Un solo ejemplo: a raíz de la muerte de cinco personas por problemas respiratorios en Chillán, la bancada de la UDI aprovechó la situación para criticar fuertemente la campaña de vacunación del gobierno. Como dato mata relato, quedaron silenciosos cuando la ministra subrogante de Salud, Andrea Albagli, respondió a los cuestionamientos. Expresó que «no sé de qué fracaso están hablando». «Creo que es importante -cuando estamos haciendo un análisis de políticas públicas y estrategias poblacionales- que opinemos sobre los datos, sobre los hechos, y no solamente sobre opiniones o percepciones». Y agregó que «las personas pueden tener derechos u opinión, pero no hacia sus propios datos».
En este sentido, la autoridad de salud manifestó que «en 2021, a esta misma fecha, había un total de 4.581.000 personas vacunadas. En 2023, había un total de 5,5 millones de personas vacunadas. Este 2024 tenemos 6 millones de personas vacunadas, es decir, 1,3 millones de personas más que el 2021 y 500 mil personas más que el año pasado, así que no sé de qué fracaso están hablando».
Por su parte la Ministra Vallejos aclaró: “llevamos 6 millones de dosis y en la población objetivo llevamos 75%. Si vamos a los datos reales, primero el Minsal triplicó lo que es el testeo de la población en el país y respecto de los contagios en esos testeos no hay un aumento significativo. No es real lo que se dice del 90% de contagios, sino 58%. El universo aumentó porque crecieron los testeos”.
“La Alerta Sanitaria lleva meses, la campaña de invierno es agresiva y partió en marzo, con videos donde se apelaba al riesgo de muerte que implican los contagios. No fue una campaña blanda, sino que buscó remover conciencias, porque Chile ha debido enfrentar muchas muertes al año por Influenza”.