Roberto Zahler, habla poco pero cuando lo hace deja huella. Será porque este hombre, ex presidente del Banco Central y ex consultor del Banco Mundial, BID y el FMI, además deex director en destacados bancos privados, es un hombre muy respetado en la plaza.

Hace unos días, bajo el paraguas de su consultora Zahler & Co, se dio el tiempo para hacerlo en una charla magistral organizada por el diplomado en periodismo económico de la Facultad de Comunicaciones de la PUC y la Asociación Latinoamericana de Periodistas de Economía y Finanzas (Aipef), Capítulo Chileno. Y vaya que habló. Se refirió de la reforma de pensiones dando un espaldarazo a la necesidad de destinar más puntos de los 6 adicionales al pilar dereparto y refrendó la necesidad de subir impuestos en el mediano plazo…si se quiere tener estabilidad social.

Frente a una audiencia donde se encontraban representantes de algunos auspiciadores del evento- CMPC, Banco Santander y Enel-, Zahler dijo que la “crisis social” vista desde fuera no tenía la magnitud ni los efectos tan nocivos que se le atribuyen en Chile, que por cierto las expectativas de los privados estaban por el suelo, pero que por ejemplo el riesgo país no había sufrido mayor detrimento por el momento. Y también ofreció un panorama externo relativamente alentador impulsado por hechos como el descongelamiento entre China y EEUU, lo que se ha expresado, por ejemplo, en un precio del cobre al alza, factordeterminante para las arcas fiscales. Chile tuvo la suerte de acoplarse en el momento justo al desarrollo de las economías asiáticas y particularmente la China, lo que ahora le está jugando a su favor, sostuvo. Proyectó un PIB mundial creciendo en torno a 3% en 2019, 2020 y 2021, pero en un continente latinoamericano que no llega al 2%.

En el ámbito nacional destacó que las expectativas privadasy de los consumidores están a un nivel incluso más bajo que con la crisis subprime; proyectó un crecimiento económico del 1% para 2019, de 1,2% para el 2020 y de 2,5% 2021 y una baja de la inversión de un -2,7% para este año, con un sector construcción sin crecimiento en 2020. Un complejo escenario para el empleo y las remuneraciones, bajando el primero un -0,5% (menos que el -1,2 de 2019 en todo caso)y los salarios reales -0,4%. Como ex directivo del Banco Central proyectó una inflación del 3,2%, una tasa de política monetaria que se mantendría en un 1,75 y un tipo de cambio nominal en torno a los $765, todo como escenario base. El desempleo pasaría de 7,7% en 2019 a 9,1% en 2020, escapándose del 10% y retornaría a un nivel de 6,6% en 2021.

Crisis social

Pero lo interesante, además de dar un claro espaldarazo a la propuesta de la oposición en el sentido de que ojalá la totalidad de los 6 puntos de mayor cotización en la reforma de las pensiones vaya al pilar de reparto, fue una serie de propuestas específicas respecto de cómo esta economía podría enfrentar los desafíos de mayor equidad planteados por la “crisis social”.

Cuando algunos periodistas en tono inquisidor le preguntaron por qué proponía aumentar el componente de reparto si este había demostrado no ser “sostenible”, con naturalidad comentó: “Estamos comparando un sistema no sostenible con otro no sostenible (el actual sistema de AFP)”.

En su exposición Zahler ya había sorprendido a los asistentes mostrando las cifras de la Fundación Sol sobre el actual nivel de las pensiones en Chile, no el promedio, sino la mediana (cuánto gana la mitad de los actuales jubilados del sistema): $294.403…con entre 30 y 35 años de cotizaciones.

Antes de eso había recordado con cifras INE el nivel de salarios en Chile: el 70% de los ocupados tiene ingresos menores o iguales que el ingreso medio nacional, de $573.964. Es decir el 70% de los chilenos gana menos de esa cifra. Entre medio citó los gastos que representa una carrera universitaria con aranceles anuales de hasta más de $5.000.000…como para comparar.

También mostró la muy modesta mejoría en la distribución del ingreso representada por la evolución del coeficiente de Gini, desde 0,57 en 1990 a 0,46 en 2015, sin embargo enfatizó que esta distribución “continúa siendo muy desigual respecto de los países de la OECD”, que tiene un promedio de 0,34. Y para mayor abundamiento dijo que si se considera cuando estos países tenían el PIB per cápita de Chile en 2017, cuyo promedio era 0,32, sigue siendo una mala distribución.

Remató sosteniendo que la carga tributaria de Chile es 4 puntos porcentuales menor que la del promedio de los países de la OECD, 18,7 versus 22,8 (2017) y se ubica en las tres últimas más bajas como porcentaje del PIB.

A la hora de señalar cómo se enfrentaba esta realidad social en que los chilenos reclamaban cambios no se guardó fórmulas: Dijo que el país comparativamente tenía un nivel de endeudamiento bajo, agregó que los fondos que acumula Chile son, “como su nombre lo indica” para la estabilizacióneconómica y social del país y pensiones y dijo que definitivamente había que subir la carga tributaria en Chileen el mediano plazo. No tanto por el lado de las empresas, sostuvo, sino por el lado de los impuestos personales y por otro tributo que pocos mencionan, el royalty a los recursos naturales.

Viniendo de un economista tan apegado a seriedad fiscal y macroeconómica, en general, el diagnóstico fue bastante demoledor y de allí pasó a las propuestas.

Propuestas

“Se requiere un análisis de por qué el coeficiente Ginidespués de impuestos y transferencias en Chile baja marginalmente en comparación con la mayoría de los países de la OECD; y adoptar las medidas correctivas que correspondan”, mostró frente a una seria audiencia.

“Se requiere un nivel de tributación que incremente la recaudación tributaria en torno a 5 puntos porcentuales como % del PIB, para proveer bienes públicos acordes con el desarrollo de la economía chilena”, ilustró.

En lo especifico destacó, en los temas tributarios que “se requiere una estructura tributaria que presente un equilibrio entre no desincentivar el crecimiento económico y que apunte a mejorar la distribución del ingreso” y se lanzó: Potenciar las normas anti elusión; impuesto al patrimonio; reducir el monto del tramo exento y/o aumentar las tasas del global complementario; eliminación de renta presunta, exenciones (ganancias de capital) y regímenes especiales; ampliar y potenciar el royalty a actividades intensivas en recursos naturales no renovables y…impuestos verdes y los vinculados al cambio climático.