Filas y más filas entre el quinto piso y el hall de Amunátegui 31 comenzaron, lentamente. a copar el viejo edificio el edificio del Círculo de Periodistas de Santiago. Corría el año 1984. Un tiempo de protestas cada vez más masivas, cada vez más reprimidas. La dictadura cívico militar, encabezada por el general Augusto Pinochet, decidió declarar el Estado de Sitio y prohibir la publicación de los medios de comunicación alternativos de la época en un intento por frenar las masivas movilizaciones y el malestar ciudadano que brotaba a diario no sólo en Santiago.

Los diarios, radios y canales de televisión, serviles y cómplices del régimen militar, seguían fielmente la pauta informativa entregada por los asesores comunicacionales de la dictadura.

Gracias a la valentía de muchos profesionales, el Colegio de Periodistas de Chile sorteó la designación a dedo de su presidente nacional, como ocurría con todos los gremios profesionales y logró nombrar -a través de elecciones participativas y democráticas-  a sus propios dirigentes. Pinochet los había convertido en meras asociaciones gremiales, quitándole todo el poder que tenían hasta antes de 1981,

Un breve comunicado del Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas de Chile recuerda aquella época negra de nuestra historia: “35 años después, la memoria de la Orden Profesional está más viva que nunca. Era una historia olvidada, como muchas de los tiempos de la dictadura. Hoy vuelve a la palestra para que todos la recuerden y tengan información de cómo el Colegio de Periodistas de Chile rompió el cerco informativo impuesto bajo estado de sitio, entre noviembre de 1984 y junio de 1985”, señala

Medio valiente y artesanal

Así nació la “Carta de los periodistas”, un medio artesanal y valiente que se distribuyó en fábricas, sindicatos, poblaciones y organismos de derechos humanos para combatir la censura decretada por la dictadura de Pinochet.

 “El objetivo central de este proyecto, financiado por el Gobierno regional, es reafirmar el derecho a la comunicación y a la libertad de expresión como pilares fundamentales de una sociedad democrática. Para ello, se realizarán seis encuentros con profesores, estudiantes de periodismo y organizaciones sociales vecinas al sector de las escuelas de Periodismo de las Universidades de Chile, Católica, de Santiago, Diego Portales, Mayor y Alberto Hurtado”, cuentan.

El primero de ellos, se llevará a cabo este viernes 18 de octubre, a las 10:00 horas, con un primer encuentro periodístico, académico y de memoria, en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile, Ignacio Carrera Pinto 1045, , en el auditorio Jorge Müller, Ñuñoa, con la presencia de María Olivia Monckeberg, Premio Nacional de Periodismo 2009  y de la directora de la Escuela, Tania Tamayo.

 En tarros de leche o café

“Las cartas publicadas darán origen a la edición de un libro con fotografías de la época y crónicas de los protagonistas de esta iniciativa, que mostrarán a la sociedad chilena el trabajo realizado por el Colegio de Periodistas de Chile en materia de libertad de expresión, defensa de los derechos humanos y aportes a la recuperación de la democracia”, señalan.

Oriana Zorrilla, actual Presidenta del Consejo Metropolitano, recuerda aquellos años como si fueran hoy. “Otra faceta emocionante era cómo los chilenos organizados o no, respondían a este esfuerzo (editorial) con aportes en dinero que recolectaban en tarros de leche y café. Nos traían sándwiches o bebidas o, simplemente, nos daban un gran abrazo. Y nos entregan sus propias noticias: “allanaron mi población”, “vimos en Betamax el último recital de Serrat”. “hicimos panfletos y los distribuimos en la sala de clases”…y, también, veíamos cómo rebotan nuestras noticias en agencias extranjeras”.

 Agregan los y las dirigentes del Consejo Metropolitano del Colegio de Periodistas que existe un ejemplar empastado con las 144 cartas, que -por ser un documento histórico y desconocido por la ciudadanía- será entregado al Museo de la Memoria y Derechos Humanos para su conservación y difusión.