lunes, julio 20, 2026
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Argentina, Copa del Mundo 2026 y otro buque inglés: ¿diplomacia del fútbol?

Según fuentes gubernamentales, durante el desarrollo de la 56ª Asamblea General de la OEA efectuada entre el 22 y el 24 de junio en Panamá, la delegación argentina habría sido informada del viaje del Medway por parte de la delegación chilena, mediante gestión de altos funcionarios. 

Foto: Gentileza Diario Digital "Ahora Saladillo" de Argentina

Nuevamente Argentina y el Reino Unido protagonizan un diferendo por el mismo tema: el tránsito de buques ingleses procedentes de Malvinas, que recalan en puertos chilenos para reabastecimiento.

Aclaremos: esto es un tema estrictamente bilateral, un diferendo entre dos países, que tienen una controversia por la soberanía de un territorio demandado por ambos como propio.  Precisemos de una vez, Chile apoya desde hace años el reclamo argentino por la soberanía de las islas Malvinas en el Comité de Descolonización de la ONU.  Al mismo tiempo, Chile, respetuoso del derecho internacional, cumple lo indicado por la Convención del Mar en materia de libre navegación y paso inocente. Asume su obligación de aceptar en su litoral a todos los buques  que cumplen con esa normativa.

No desconocemos que Argentina y el Reino Unido se enfrentaron en una guerra hace más de 40 años, y también asumimos que ambos decidieron reanudar sus relaciones diplomáticas, han intercambiado embajadores y además, han proclamado que resolverán este diferendo mediante mecanismos pacíficos.

Pese a lo anterior, recurrentemente funcionarios argentinos han reclamado por presencia de buques ingleses en nuestros puertos, alegando que rompemos “la neutralidad”. Cabe preguntarse, ¿neutralidad ante que?  Es comprensible que en tiempos de guerra las partes beligerantes demanden neutralidad a terceros países, pero recordemos que esa guerra concluyó hace varias décadas, que los países entonces enfrentados hoy tienen relaciones diplomáticas, sin embargo, a Chile se le exige “que sea neutral”.  Lo que todas las naciones tienen derecho a exigirle a Chile es que cumpla con el derecho internacional y es lo que nos esmeramos en hacer conforme a nuestra tradición estatal e institucional. Hoy no existen partes beligerantes en Malvinas, hay diferendos diplomáticos, pero los cañones se silenciaron hace rato. De común acuerdo.

Los hechos

El 4 de julio recién pasado el patrullero HMS Medway zarpó de Malvinas con rumbo a Punta Arenas para reabastecerse y apoyar a las bases inglesas en la Antártida.  Chile, al igual que Argentina, fue informado oportunamente de este desplazamiento al cual nos corresponde atender como a cualquier buque que lo solicite atendiendo a lo que manda la Convemar.

Es más, según fuentes gubernamentales, durante el desarrollo de la 56ª Asamblea General de la OEA efectuada entre el 22 y el 24 de junio en Panamá, la delegación argentina habría sido informada del viaje del Medway por parte de la delegación chilena, mediante gestión de altos funcionarios. Los británicos han declarado que ellos por su parte también habrían informado a su contraparte argentina de este desplazamiento.  Con posterioridad la cancillería argentina ha declarado que el aviso inglés no habría sido formal, incumpliendo las normas bilaterales fijadas entre ellos.

El patrullero Medway se desplazó hacia su destino y en su trayecto fue monitoreado por las FFAA argentinas, hasta que ingresó a aguas chilenas el 5 de julio, como ya señalamos.

Llama la  atención que en todo ese periodo las autoridades argentinas no hicieran ninguna declaración pública. Pero los medios argentinos tomaron nota, en especial el periódico Perfil que ante la pública presencia del Medway en el muelle Prat de Punta Arenas empezó a desplegar una investigación periodística.  Ante la ausencia de pronunciamientos gubernamentales argentinos, Perfil publicó el 15/07/2026 lo siguiente: “El Palacio San Martín optó por el silencio. Durante más de diez días, la Cancillería que conduce Pablo Quirno evitó pronunciarse sobre el ingreso del HMS Medway en aguas de jurisdicción argentina, un episodio que ya generó pedidos de informes en el Congreso y malestar en Tierra del Fuego constituyendo una mácula en el reclamo histórico por la soberanía en las Islas Malvinas”.

Las denuncias de Perfil abrieron un flanco de inquietud en el gobierno trasandino, sin embargo, era lo público.  Aclaremos que dados los hechos, se trata de un tema estrictamente bilateral entre la República Argentina y el Reino Unido, sin embargo, han ido surgiendo más antecedentes.

El 7/07/2026 como consta en el portal del Minrel de Chile, se da a conocer que se efectuó una importante reunión bilateral, en Buenos Aires.  Como reza el propio portal: “Para impulsar la industria minera, el subsecretario de Relaciones Exteriores, Patricio Torres, participó en la XIX Reunión Ordinaria de Comisión Administradora del Tratado de Integración y Complementación Minera Argentino-Chilena realizada en Buenos Aires.También formaron parte el subsecretario de Minería de Chile, Álvaro González, y el secretario de Minería de Argentina, Luis Lucero”.

Hasta allí con lo que dice el portal de nuestra Cancillería, lo que ha trascendido es que en el marco de esa reunión, la Cancillería argentina habría manifestado su disconformidad por haber acogido al Medway en puerto chileno.  Aclaremos que este reclamo no es nuevo, lo que no quiere decir que se base en el derecho internacional.

Ahora, en términos públicos, silencio profundo de la Casa Rosada sobre el tema, en medio de una Argentina eufórica con sus logros en el Mundial.  Por su parte el HMS Medway, cumplido su cometido, abandonó nuestro territorio el 8 de julio, regresando a su punto de origen por la misma ruta que había usado para su viaje.

Fútbol y diplomacia

No es necesario explayarse sobre cómo vive una sociedad la alegría de sus triunfos deportivos, futbol en especial en nuestra cultura.  Legítimo y vitalizante, felicitaciones por ello, pero ¿se vale ocuparlo para la diplomacia?.

El 15 de julio, pocos instantes después de finalizado el partido entre Argentina e Inglaterra, la Cancillería trasandina publicó un comunicado donde señala que el día 13 había presentado una nota de protesta al Reino Unido por el viaje de la Medway.  ¿Por qué no hizo público ese anuncio antes? ¿esperaba el clima del partido? Ojo, llama la atención que el reclamo oral a Chile se haya efectuado el 7 de julio en la reunión con los subsecretarios en Buenos Aires, pese a que se les habría informado a fines junio en Panamá.

En síntesis, nos reclamaron a nosotros primero que a los ingleses. ¿Por qué? ¿En base a que? Por qué debieran explicarlo, especialmente a su ciudadanía y a sus medios, el fundamento no es original, según la Cancillería argentina Chile se habría comprometido a consultarle por eventuales arribos de buques ingleses a puertos chilenos.  Si alguien insinuó aquello, sería una afirmación insanablemente nula, porque las autoridades chilenas tienen la obligación legal y constitucional de defender nuestra soberanía.  Chile en esta materia debe cumplir con el derecho internacional, y es lo que seguimos como doctrina.  Si siguiéramos la hipótesis de algunos funcionarios trasandinos, Chile en la práctica cedería su soberanía sobre su litoral.  Todo esto alegando neutralidad por una guerra que culminó hace varias décadas.

Hipótesis de conclusión

Chile y Argentina hemos construido, luego que ambos países recuperamos nuestra democracia, una fructífera política de confianza mutua, que ha permitido todo tipo de relacionamientos positivos para ambos países.

En ese cuadro, cabe preguntarse por qué surge este incidente. Respecto al silencio de las autoridades argentinas durante buena parte de todo este affaire, en la prensa trasandina surgen variadas hipótesis:  el presidente Milei estaría preparando una visita “de abuenamiento” con Londres, algunos comentan que sería una recomendación hecha por WDC.  Puede ser. Sería muy positivo que ambas naciones avanzaran en un mayor entendimiento, Chile solo podría mirarlo con buenos ojos.

Entonces, ¿porqué colocar presión a Chile? No se entiende, y la respuesta podría ser simplemente que a veces cuando una política de estado -como la diplomacia- se subordina al día a día, o a manos no profesionales, se pueden cometer este tipo de desencuentros.

Razones tendrán los que tomaron estas iniciativas, las deberán explicar a sus ciudadanos. Por nuestra parte, lo que corresponde es una respuesta nacional, transversal, no exagerarla ni politizarla, ni menos intentar sacar provecho coyuntural. Chile siempre será una mano abierta y extendida para la cooperación.  Especialmente con quienes nos une historia y  geografía.  Como lo hicieron los Libertadores, que se apoyaron recíprocamente y confluyeron con Bolívar para erradicar al colonialismo de nuestra región. Grandes hombres que escribieron grandes páginas de nuestras respectivas historias, donde ninguno pensaba en su agenda personal ni menos en hacer negocios.