
La Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar, organización que agrupa territorios costero marinos y mujeres de diferentes generaciones, pueblos originarios, profesiones y oficios del mar, llegó desde el sur de Chile hasta Cali, Colombia, donde se desarrollará la conferencia de biodiversidad más importante del año, la CDB COP 16. Con su participación buscan posicionar la voz de las mujeres originarias del mar en los diálogos y espacios de decisión sobre conservación marina, incorporando la visión de los pueblos originarios y garantizando el respeto a los derechos de las mujeres y comunidades indígenas y locales.
Pérsida Cheuquenao Aillapán y Yohana Coñuecar Llancapani, lideresas territoriales del pueblo mapuche y coordinadoras de la Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar, estarán presentes en la COP16 entre el 21 al 27 de octubre. Acompaña la delegación Karina Vargas Hernández del Observatorio Ciudadano y quien es la coordinadora regional para el Cono Sur de la Red TICCA.
Las representantes apuntan a relevar los aportes de las mujeres originarias a la defensa y conservación de los océanos, además de la visión de conservación desde los pueblos originarios, compartiendo sus conocimientos y experiencias. Esto, con el objetivo de:
1.- Promover un diálogo más inclusivo sobre la conservación marina, donde se reconozcan y valoren las perspectivas únicas de los pueblos originarios, quienes tienen una visión integral del cuidado y protección del mar que va más allá de lo productivo y abarca aspectos espirituales y culturales en su relación con el mar.
- Incidir en el reconocimiento de los Espacios Costero-Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO, establecidos por la Ley 20.249 de 2008) como territorios conservados y gestionados por pueblos indígenas que, como tal, contribuyen a la meta 30×30 que debe cumplir Chile.
- Visibilizar el liderazgo de las mujeres en la gobernanza del mar y cómo sus conocimientos tradicionales conservan territorios de vida y biodiversidad.
- Visibilizar datos y monitoreo con enfoque de género que han llevado a cabo desde sus territorios.
Para la organización, las voces de las mujeres originarias son fundamentales para influir en las políticas de conservación, puesto que son las guardianas de conocimientos y formas de vida que van en sintonía con los bienes naturales y las especies que han permitido mantener los oficios, conservar los territorios, la memoria y las economías locales. Los Espacios Costero-Marinos que las mujeres de la Red habitan, solicitan y defienden, han sido esenciales para este trabajo de conservación y de fomento del desarrollo local, del trabajo comunitario, de la protección de la naturaleza y, sobre todo, para ofrecer soluciones reales a la degradación de la biodiversidad y la crisis climática.
Los pueblos originarios desempeñan un papel vital como custodios de la biodiversidad y así es reconocido en el Marco Global de Biodiversidad. “Nuestra reivindicación no sólo es territorial, sino también espiritual. Para los pueblos costeros, el mar tiene memoria y es un espacio de conexión con nuestros ancestros y ancestras, que nos entregan conocimientos y guía. El mar lo relaciono con las ñañas, con las mujeres que somos, porque nosotras somos las que criamos, las que alimentamos, las que producimos, y el mar, la tierra, es lo mismo», indicó Pérsida Cheuquenao Aillapán.
La defensa del mar ha sido una lucha con muchos desafíos. Las mujeres originarias del sur de Chile han denunciado violencia, discriminación e invisibilización de sus labores y experiencias de vida. Por esta razón, dicen desde la Red, “Escuchar el llamado urgente que hacen estas mujeres no sólo permite la protección de nuestros océanos, sino también la defensa de los derechos humanos, la resiliencia de las comunidades costeras y por supuesto la promoción de un futuro más justo y sostenible”.
Yohana Coñuecar destaca cómo, a través de los Espacio Costero-Marinos (ECMPO, es posible establecer una gobernanza gestionada directamente por las comunidades que los habitan y protegen: “Los espacios costeros reconocen nuestra costumbres ligadas al mar, reivindicando prácticas que siempre han sido propias de los pueblos originarios como mariscar, pescar, la misma recolección de orillas, y otorgan un reconocimiento del Estado a una práctica que siempre ha sido nuestra (…) entonces al tener administración de un Espacio Costero-Marino de pueblo originario, las comunidades proponemos tener gobernanza local, es decir, que seamos las mismas organizaciones locales, la misma gente de los territorios, quienes levantemos procesos de gobernanza inclusiva, donde la necesidad de las personas quede consagrada en los planes de administración de esta figura favoreciendo el resguardo de nuestra cultura costera».
Asimismo, la red conecta y se suma a otras redes de mujeres del mar durante la COP16, para posicionar la importancia de articular redes de mujeres que aporten a la defensa del mar y a la garantía de sus derechos desde lo local hacia lo global.
Durante la COP16, la Red de Mujeres Originarias por la Defensa del Mar participará de diversos paneles y mesas redondas.