Con el claro compromiso de seguir luchando por la recuperación de las facultades que deben tener los colegios profesionales, perdidas durante la dictadura, y como garantes del acceso a la información, el Colegio de Bibliotecarios de Chile, celebra su día nacional, el que se instauró en recuerdo de la creación de esta organización, el 10 de julio de 1969.

En esta conmemoración, la presidenta del Colegio de Bibliotecarios, María Angélica Fuentes, recordó que los inicios para organizarse se remontan a la década del 40, con el desarrollo en esos años de la biblioteconomía, la cual estudia la organización y administración de las bibliotecas, lo que se oficializa y concreta en 1969 con la ley que crea este colegio profesional.

No obstante y como señaló en una declaración emitida por esta celebración, en “la oscura noche vivida por nuestro país a partir de 1973 producto del quiebre institucional acontecido, se lleva a efecto la promulgación de un Decreto Ley que disuelve los Colegios Profesionales a nivel nacional. Así es como pierden, entre otras cosas, la facultad para regular la ética profesional de sus asociados y la obligatoriedad de colegiarse para ejercer la profesión, siendo sucedido legalmente como una asociación gremial”.

Por lo mismo, destacó  que mantienen como lucha esencial la recuperación de las facultades que tenían los colegios, como la tuición ética y la defensa del ejercicio profesional. Esto se ha traducido en la reivindicación que se está realizando especialmente a través de la Federación de Colegios Profesionales, donde se busca restituir la importancia y valor en la sociedad del liderazgo político de los colegios profesionales.

Celebración y COVID-19

Otro de los aspectos que resaltó María Angélica Fuentes es que, si bien todos los años se programaban actividades e hitos especiales por esta celebración, en esta ocasión es distinta, pero igual se debe destacar el rol de las y los bibliotecarios.

En este sentido, explicó que en estos tiempos es fundamental el rol de “nuestra profesión, ya que tenemos una responsabilidad social, ética y política con nuestras comunidades y nos vemos reflejados en el valor y aprecio que estas nos conceden”, agregando que “somos garantes del acceso a la información por excelencia, que en estos momentos cumple un rol fundamental en la transparencia de la entrega de información significativa y relevante, en tiempos de confinamiento, donde una de las pandemias más influyentes en la sociedad es la manipulación de los datos, noticias falsas o exageradas, para predisponer acciones en la comunidad desde los poderes dominantes, para imponer intereses mezquinos y egoístas, exponiendo a la población a información con falta de veracidad que solo contribuye a exacerbar el miedo y la precariedad”.

Por ello, es que en la celebración de Día Nacional del Bibliotecario y Bibliotecaria, la razón de ser de estas y estos profesionales es: defender el acceso a la información oportuna; velar por la transparencia de los datos; garantizar información de calidad, aquí y ahora; y asegurar igualdad con equidad.