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Tristeza política como duelo necesario

La noche previa al plebiscito tuve un sueño extraño sobre un ave Fénix. Estaba ahí, frente a mi lista para emprender el vuelo y yo expectante para ver ese batir de alas con un movimiento poético con la alegría de un momento único. Sentía esa experiencia increíble que me hacía sentir especial, feliz y agradecido. De pronto el tiempo se congeló, el ave era devorada por una figura amorfa que le arrebató la cabeza de un mordisco y la esperanza dio paso a una sensación de terror. Así fue mi despertar ese 4 de septiembre.

Como psicólogo transpersonal, me acorde de la obra de Carl Jung, siempre presente cuando deseo interpretar los simbolismos de lo que sueño y una fuente inagotable de información sobre nuestro mundo interno. Debo reconocer que por un momento dude y pensé que ese sueño tenía que ver con algo del trabajo o algún proyecto personal que quizás no tendría la salida que yo quería. Pero ya cerca de las 19 o 20 hrs me di cuenta de que ese sueño representaba simbólicamente el balde agua fría que muchos estábamos sintiendo. Un balde de agua fria sobre las esperanzas de más derechos en salud, educación, pensiones, vivienda, derechos laborales, el retorno del agua a localidades como Petorca y en general para la ciudadanía. Todo esto que yo intuía como un ave fantástica era devorado por esta figura amorfa, teñida de miedo y terror que me arrebataba a mí, a mi familia y esta sociedad, lo que yo sentía que era justicia y dignidad.

Si bien mi posición representó solo el 38% de los votos, no me explayaré sobre la idea de quién perdió o quién ganó con esto. Me gustaría más reflexionar sobre “lo que queda” después de este proceso histórico. Me refiero a la sensación que quizás acompaña a muchos y que en salud mental se ha denominado «Tristeza Política”. Una dimensión de la realidad definida a partir de perspectiva sentimental luego de períodos de gran efervescencia social que, finalmente, terminan alternando con el regreso a la cotidianeidad y sus avatares.

Quizás -a su vez- este sentimiento es el que motivó que muchos de los que votaron rechazo optaran por esa alternativa al ver que, a pesar de haber existido un estallido social, una asamblea constituyente, una propuesta de constitución, no sintieron que se diesen cambios relevantes en Chile. Probablemente conectaron más con las colas en los CESFAM; con la falta de empleo, con los problemas de seguridad pública, con que no lograron el apoyo del IFE o un 4to retiro. Probablemente este espacio de tristeza política del pueblo fue mejor capitalizado por la propaganda del rechazo para incentivar (aún más) la desesperanza.

Queda de manifiesto que a pesar que en algún momento tras pedir cambios para tener un Chile más digno, los medios difundieron que «en el nuevo Chile» no tendríamos casa propia, que solo existiría un sistema de salud y que en él no podríamos inscribir a los hijos en los colegios que deseábamos, entre otras historias que se verificaron como falsos.

Por el otro lado estamos los del 38%, que probablemente pasamos por el momento crudo de la tristeza política al ver la posibilidad de tener la constitución con más derechos del mundo, la más progresista. En lugar de eso, quedamos a merced de la misma Constitución del 80 que rige las cosas hoy ya merced de los mismos políticos que nos hacen sentir engañados al negarse a cambios significativos en favor de la ciudadanía argumentando «inconstitucionalidad», pero negándose a intervenir la carta magna.

Estas líneas escritas bajo una sensación de amargura, desesperanza y tristeza buscan transmitir que este sentimiento es inevitable. Es un duelo, un rito de pasaje del que deben emanar nuevas lecciones y experiencia vital para poder comprender la manera de recuperarnos desde un nivel más profundo, que nos permita evaluar, sentir y reflexionar sobre la situación en su globalidad. La finalidad es mirar este proceso como un aprendizaje y una posibilidad de cambio si se requiere, permitiéndonos volver al ser, sin sentirnos víctimas, sino por el contrario empoderarnos y ser sujetos activos, estar abiertos al mundo y a su complicidad para conectarnos. Comprendiendo que, si bien se puede perder, esto no significa que no podamos ganar.

Por ello, para todos los chilenos que hemos vivido un periodo agitado en lo político, social y económico en medio de una pandemia inédita y sus sombras el mensaje final es: no decaigamos. Aún existe la esperanza de tener un Chile más justo, digno y con derechos fundamentales garantizados. Solo nos queda comprender, unirnos aún más y saber que una vez superada la tristeza ya seremos ganadores.

Video, danza y memoria: Estreno presencial de la obra “Venceremos y Será Hermoso”

Dentro de la programación del mes de septiembre en el Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos, se estrenará, de manera presencial, la obra de video danza “Venceremos y Será Hermoso”, dirigida por las creadoras Tania Rojas Benvenuto y Carla Redlich. Este trabajo se pondrá a disposición del público de forma gratuita, gracias a la producción conjunta del área de vínculo con el medio de la facultad de artes de la UAHC en alianza con el área de extensión y difusión del museo, esta exhibición se presenta dentro de la parrilla programática del espacio “Cine de Colección”.

Creada y estrenada de manera online durante el año 2020 y en medio del confinamiento instalado en el inicio de la pandemia, este montaje conmemora los 50 años del triunfo de la Unidad Popular. Dirigidos de manera remota, más de 40 intérpretes compusieron desde el lenguaje corporal y audiovisual, pequeños cortos performáticos que se dispusieron para dar estructura a este largometraje experimental. Dos años más tarde de su creación y bajo la incertidumbre de lo que será el futuro de nuestra nueva carta magna, este trabajo será reestrenado, ahora de manera presencial, para conmemorar los 50 años del Golpe Militar, invitando a los espectadores a transitar por nuestra historia reciente, considerando el ejercicio de la memoria y citando la fractura de un proyecto país, que hoy más que nunca se hace presente luego del resultado de las elecciones del pasado 4 de septiembre.

La cita es para el día 13 septiembre a las 18:30 hrs, en el auditorio del Museo de la Memoria. Esta instancia comenzará con el conversatorio “El Ejercicio Escénico Como Espacio de Relación Entre la Memoria y los Cuerpos”, panel conformado por las creadoras Chery Matus, Rosa Ramírez, Melissa Maturana, Mercedes García y moderado por Carla Redlich. Luego, se dará inicio a la exhibición de la pieza audiovisual, finalizando con la performance “Acción I / Proyecto 50 años – 50 cuerpos” propuesta gestada y dirigida por el colectivo Plataforma Bastada en colaboración con el núcleo creativo, compuesto por Jayson Hernández, Ítalo Tromo, Gonzalo Muñoz y Tania Medalla. Además, con el afán de llegar a más lugares, la obra se transmitirá vía streaming por SEÑAL 3 LA VICTORIA.

PROGRAMA

 Actividad I

Conversatorio: “El Ejercicio Escénico Como Espacio de Relación Entre la Memoria y los Cuerpos”

Modera: Carla Redlich Herrera / Co directora de Venceremos y Será Hermoso

INVITADAS

Rosa Ramírez

Mujer, madre, abuela, teatrista desde que nació en la lejana y mágica Tocopilla, allá donde, desde su inocencia e ignorancia conoció las profundas diferencias de clase, donde ser hija de obrero la expuso a todo tipo de abusos, donde aprendió a ser rebelde con y sin causa, allá donde conoció al Pérez y fue comprendiendo que su felicidad, sus vínculos afectivos con la gente sencilla como ella, estaban en el espacio escénico, sea este un teatro municipal, sea la calle, sea un muelle, una parroquia… desde allí podía invitarles a entretenerse, a reflexionar, a rebelarse y en esto está hasta ahora. Voz en off en la obra de video danza “Venceremos y Será Hermoso”

 Chery Matus

 Melissa Maturana

Titulada en pedagogía en danza de la U. Arcis e Instructora certificada de Pilates. Se ha desarrollado principalmente como intérprete y docente.

Actualmente es co-directora de Bacanal Colectivo , integrante del Colectivo Arte La Vitrina y agente en Espacio Vitrina. Directora de Fit and Soul, espacio de entrenamiento integral, Docente en la carrera de Danza –UAHC y Performer en la obra de video danza “Venceremos y Será Hermoso”

Mercedes García

Doctora en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid, directora de arte/diseñadora escénica con más de 20 años de trayectoria en España y Chile,  moviéndose en el cine, series, animación, teatro, musicales, danza y montajes museográficos.

Desarrolla su trabajo académico alrededor de la Puesta en Escena y El uso del color, como refuerzo narrativo. Desde 2017, se encarga de la producción artística en el Festival de Cine Europeo y con su productora Arquitectura de relatos, desarrolla proyectos que giran alrededor de la importancia de los elementos corpóreos en la puesta en escena.

Actividad II

  • Estreno presencial, obra video danza “Venceremos y Será Hermoso”
  • Dirección: Tania Rojas Benvenuto y Carla Redlich Herrera / Realización Colectiva
  • Ficción video danza + Performance, 2020, Chile, 55 minutos

50 años UP/50 años Golpe de Estado

Cuarenta medidas, cuarenta textos, cuarenta motivos poéticos y sonoros para cuarenta intérpretes de danza, quienes dan carne y escena al programa de gobierno de Salvador Allende. 

Creada en medio del confinamiento, esta obra reúne a artistas, intelectuales y ciudadanos de diversas profesiones y oficios, para levantar un discurso político horizontal y transversal, a través de la palabra, el cuerpo y el movimiento. Más de 70 personas se hacen partícipes de esta obra, basada en las primeras 40 medidas del gobierno de la Unidad Popular, respetando el espíritu humanista que enarbola este texto.

 

Ficha técnica Video Danza

  • Dirección: Tania Rojas Benvenuto / Carla Redlich Herrera
  • Composición Sonora: Cristóbal Montes Bustos/Carla Redlich Herrera
  • Montaje audiovisual: Martín Salas Pando
  • Textos:  Carla Redlich/ Tania Rojas

Intérpretes: Vanessa Salas – Camila Gallardo – Rodrigo Arévalo – Cesar Cisternas – Laura Corona – Myriam Chávez – Andrea Olivares – Paulina Rebolledo – Andrés Millalonco – Natalia Sabat – Macarena Álvarez – Barbara Bañados – Leslie Apablaza – Luis Moreno – Jennifer Alegría – Diana Carvajal – Camila Soto – Andrea Navea – Melisa Maturana – Emilia Fierro – María Paz Muñoz – Constanza Díaz – Gonzalo Muñoz – Natalia Gutiérrez – Manuel Letelier – Sebastián Jaña –  Camila Almarza – Chery Matus – Fernanda González – María José Franco – Francisca Burgos – Hugo Peña –  Johana Castillo – Gabriela Neira – Diego Muñoz – Ana Albornoz – Paulina Abufele- Amparo Ramírez – Camila Ulloa /Voces: Rosa Ramírez – Manuel García – Gopal Ibarra- Eduardo Canteros – René Naranjo – Simón Aravena- Alejandra Matus – Emilia Rojas – Cristian Cuevas- Visnú Ibarra – Manuel Letelier – Felipe Lagos- Javiera Peralta – Mauricio Redolés – Constanza Michelson- Juan Ayala – Millantu Hilbert – Mirto Mardones- Hernán Coloma – Constanza Díaz – Violeta Canteros- Cristóbal Montes – Isabel Aguilera – Virginia Beltrami- Valentina Chávez – Hiranio Chávez – Fabian Rojas- Mónica Benvenuto – Nicolás Zárate – Jayson Hernández- Antonella Peralta – Catalina Lamatta- Emilia Brodsky

  •  Producción Visionado: Facultad de Artes UAHC – Plataforma Bastarda
  • Comunicaciones: Jorge Pujado

 

Actividad III

Performance: “Acción I / Proyecto 50 años – 50 cuerpos”

Proyecto 50 años – 50 cuerpos, gestado y producido por Plataforma Bastarda, es una serie de acciones de arte, que se detonaran entre el 11 de septiembre del 2022, hasta el 11 de septiembre del 2023, con motivo de la conmemoración de los 50 años del Golpe Militar que afecto a nuestro país.

Acción I, es la apertura de este recorrido, y se llevará a cabo en las instalaciones exteriores del Museo de la Memoria, al finalizar la exhibición presencial de la obra de video danza “Venceremos y Será Hermoso”. Esta intervención consta de 50 performer que accionaran citando las obras “La huincha sin fin… hasta que nos digan dónde están” (1981) y “Obra Abierta” (1974-1986) de los artista y activistas en contra la dictadura cívico militar: Luz Donoso y Hernán Parada, resituando la propuesta original y señalando la herida abierta que trasciende generacionalmente.

Núcleo Creativo: “Acción I”

  • Producción y dirección; Plataforma Bastarda
  • Live Set: Jayson Hernández – Ítalo Tromo
  • Propuesta Lumínica: Gonzalo Muñoz
  • Asesoría Teórica: Tania Medalla

 PERFORMERS “ACCIÓN I”

Camil Carrasco –Nury Escobar – Violeta Urzua – Lya Miranda – Tamara Zagal – Carolina Méndez – Marahui Cárdenas – Miel Monsálvez – Nicole Shonfelldt – Alexandra Bonnaud – Emilia Melo – Melisa Maturana – Carla Redlich – Claudia Vega – Daniel Zambelli – Gabriela Jiménez – Manuel Letelier – Valentina Vega – Matias Letelier – Cindy Thraves – Valentina Chávez – Roberto Rojas – Rodrigo Arévalo – Natalia Goñia – Francheska Briceño – Fernanda Badilla – Valentina Arenas – Heny Roig – Rubén Morales – Pablo Chaparro – Constanza Díaz – Carlos Cortés – Mona Guerrero – Lorena Rivas – Carla Peñaloza – Isidora Muñoz – Darling perez – Damaris Cabrera – Margarita Lastra – María Ignacia Veas – Patts Julio Mix – Paly Sanhueza – Justine Acuña – Johana Castillo – Aukan Fuentes – German Larre – Sofía Riveros – Nirvana Sepúlveda – Constanza García – Constanza Díaz – Yoko Pérez

 

El rechazo a la plurinacionalidad en Chile

Foto: Patricio Muñoz Moreno 2
Foto: Patricio Muñoz Moreno 1

A días de saber el resultado del plebiscito de salida por la nueva constitución en Chile, han aparecido distintos análisis sobre las causas del triunfo aplastante de la opción rechazo por sobre la del apruebo, las cuales si bien son múltiples, hay un tema que desde el principio generó un profundo rechazo en la sociedad chilena, como lo fue la idea de plurinacionalidad.

Ante esto, varias personas que estuvieron por el apruebo han planteado que el problema justamente ha sido la incorporación de la plurinacionalidad en el nuevo texto constitucional, como si Chile no debió incorporar un concepto de esa índole, considerando que el rechazo incluso ganó ampliamente en las zonas con presencia indígena.

No obstante, el problema no debiera ser la plurinacionalidad como tal, muy por el contrario, debiera ser el racismo histórico no solo del Estado de Chile, sino de la sociedad chilena, que pareciera querer rechazarse a sí misma al negar la diversidad existente, ya que los pueblos originarios han estado por siglos en el país  y seguirán estando, más allá de que tengan o no reconocimiento constitucional.

En consecuencia, el problema de fondo es que la identidad chilena se construyó históricamente desde la idea de un mestizaje neutro, como si fuéramos un mero resultado de la mezcla entre indígenas y europeos, dejando afuera además cualquier tipo de rasgo africano.

En otras palabras, se construyó una idea de chilenidad homogénea con el paso del tiempo, en donde lo indígena se vio como algo que dejó de existir y que fue superado por esta nueva identidad, la cual ha generado, como bien ha a dicho la socióloga Macarena Bonhomme, una superioridad criolla frente a lo demás países de la región, desde una blanquitud cultural e institucional (1).

No es casualidad por tanto, no sólo la negación de lo indígena como sujetos políticos, por ser seres del pasado, sino también el desprecio e inferiorización hacia migrantes latinoamericanos, vistos con más rasgos indígenas (peruanos, bolivianos y ecuatorianos) y afrodescendientes (colombianos, dominicanos, haitianos), sino también hacia otros países de la región (Argentina, Venezuela), vistos por tener instituciones subdesarrolladas y corruptas.

De ahí que el Estado de Chile actual, sea heredero del Estado creado por Diego Portales bajo la constitución centralista de 1833, ya que sigue suponiendo que estamos por sobre el resto de los países de la región, lo que ha derivado en que siempre nos hemos creído más cercanos a Europa y Estados Unidos, al difundir ideas racistas y xenófobas como que somos los ingleses de la región, las jaguares de Latinoamérica o que estamos en un mal barrio.

Es decir, el rechazo a la plurinacionalidad no solo es negarse a aceptar que existen distintas naciones en el país, sino también un rechazo hacia los países vecinos, como Bolivia y Ecuador, que impulsaron también ese concepto en sus nuevas constituciones, por lo que sería una palabra tercermundista y por ende no sería apropiada para Chile.

Bajo este escenario, a las elites más nacionalistas y neoliberales, que controlan los grandes poderes económicos, los grandes medios de información y que han hecho  muy buen uso de las nuevas formas de comunicación digital, les fue bastante sencillo instalar una dicotomía entre chilenidad y plurinacionalidad, en donde la plurinacionalidad no era más que una idea indigenista, particularista, separatista y que solo traería división y destrucción de lo que conocemos como Chile.

Además, se instaló fuertemente que la plurinacionalidad era una idea meramente identitaria de unos pocos y anti-chilena, ya que supuestamente le entregaba privilegios a los pueblos originarios, en desmedro de los chilenos, que serían de segunda clase, lo que sería perfecto para alimentar el malestar y la rabia contra aquellos que nos querían quitar ahora el país y nuestros derechos.

Pero también hay que mencionar la arrogancia y vanidad de muchos constituyentes, indígenas y no indígenas, extremadamente confiados del éxito del proceso en curso, encapsulados y desconectados completamente de la sociedad chilena existente, que creyeron que solamente instalando y aprobando la plurinacionalidad y los distintos derechos indígenas en el pleno de la Convención Constitucional, les bastaría para borrar un racismo de la sociedad chilena que lleva siglos.

No hay que olvidar las múltiples torpezas que realizaron, como cuando no se dejó escuchar el himno nacional en la instalación de la Convención, cuando se dijo que se podría cambiar la letra del himno nacional, cuando se señaló la posibilidad de pedir visa para territorios indígenas, cuando no se invitó a los ex presidentes de Chile en la ceremonia de cierre, evidenciando así una falta de criterio completo y de una irresponsabilidad gigantesca frente al país, que nos costó muy caro y dejó a la plurinacionalidad como una palabra maldita.

En definitiva, el rechazo a la nueva constitución y a la plurinacionalidad, nos cierra la posibilidad de reencontrarnos y reconciliarnos en paz como país, lo que seguramente tendrá consecuencias negativas para el conflicto del Estado de Chile con el Pueblo Mapuche, ya que saldrán fortalecidos los sectores extremos que no quieren dialogar ni ver al otro como un igual, sino como un enemigo, por lo que el racismo, la discriminación, la violencia, los atentados, la represión, la desconfianza y el miedo serán los grandes vencedores de todo este fallido proceso constituyente institucional.

Macarena Bonhomme: Mestizaje, «blanquitud» y racismo en Chile

Diputado Manouchehri: “La derecha no debe hacer ‘perro muerto’ con su compromiso de una nueva Constitución”

El diputado socialista Daniel Manouchehri emplazó a la oposición hacer valer los acuerdos para una nueva Carta Fundamental, esto luego que conocidos los resultados del plebiscito de salida del 4 de septiembre, personeros de oposición manifestaron la posibilidad de no convocar a la elección de una nueva Convención Constituyente.

“No podemos pasar del ‘no lo vimos venir’ al ‘aquí no ha pasado nada”. La derecha debe honrar su palabra expresada durante la campaña y apoyar una nueva convención. Si no, habrá sido un engaño a millones de personas que apoyaron el rechazo bajo esa promesa que hicieron en campaña”, indicó.

El parlamentario de Socialismo Democrático agregó que “la derecha no puede hacer ‘perro muerto’ con su compromiso con los chilenos. Los problemas de la democracia se solucionan con más democracia, no con menos democracia como está planteando una parte de la derecha”.

Una derrota aplastante y un futuro incierto

La abrumadora derrota sufrida por los partidarios del Apruebo en el pasado plebiscito, recién está dando paso a las inevitables reacciones cuando se sufre un golpe tan fuerte. De ellas, algunas sorprenden, otras caen por su peso. En círculos políticos se comentaba que había que prepararse para lo que harían las derechas, que se apoderarían de las cifras gananciosas para liderar lo que fuera que viniese.

Y tal parece que cuando recién pasaban dos días del plebiscito, algo de eso comenzó a aparecer. Para comenzar, la verdadera funa que los republicanos de José Antonio Kast están haciendo tanto a la UDI como a Renovación Nacional. Tanto que incluso están llamando a realizar manifestaciones en las sedes de ambos partidos. ¿La razón? La supuesta traición de ambas colectividades a “la decisión” del pueblo chileno, que al rechazar, estaba optando por mantener la actual Constitución, sin necesidad de una nueva Convención Constitucional.

Era lo que día antes de conocerse el resultado había explicitado Chile Vamos. Si bien nunca se casaron formalmente con un nuevo proceso, su mil veces reiterada consigna de Rechazar para reformar, con la que llenaron miles y miles de avisos radiales,  de televisión y de prensa particularmente en regiones y comunas del país, desde el mismo día que comenzó a funcionar la Convención, no podían dejarla volando y hacer oídos sordos a lo que prometieron. Claro que nunca se comprometieron con mecanismos específicos. Tampoco ahora, cuando todos los partidos con representación parlamentaria se reunieron en el Senado con los presidentes de ambas Cámaras para lograr primeros acuerdos en torno al futuro de una nueva Constitución.

Lo que planteó la derecha en esa oportunidad como cuestión prioritaria es realizar la reforma constitucional al artículo 142 que «habilite la continuidad del proceso constituyente», según comentó el presidente de RN, Francisco Chahuán. Allí se establecieron los pasos del acuerdo del 15 de noviembre que señalaba que de ganar el Rechazo se mantenía la Carta Magna de 1980. Y eso es así.

La extrema derecha

Fue en ese escenario donde se lanzó el primer balde de agua fría. Chile Vamos actuó como bloque en sus propuestas y sus planteamientos. Pero le salieron al paso los Republicanos quienes siguen en su posición de no necesitar una nueva Constitución.

Lo dijo su ex Presidente, Rojo Edwards quien preguntó «de donde, en ese voto -el del Rechazo en el plebiscito del domingo- se puede concluir o dar por hecho que el pueblo chileno quiere una nueva convención, sean cuales sean las reglas que estemos hablando. A mí me parece que esa no es una conclusión valida». “Chile no merece ser castigado con otra asamblea constituyente en semejanza a la que acaba de fracasar”. También puso en duda un nuevo acuerdo, al decir que “se requiere humildad de muchos que han llevado a Chile por un despeñadero con sus acuerdos”.

Finalmente, Rojo Edwards lanzó sus dardos contra el Presidente Gabriel Boric. “Usted no puede liderar una supuesta Convención 2.0. En el futuro, los grandes cambios sociales y constitucionales deben discutirse en el Congreso, porque el Poder Ejecutivo no da garantías de ecuanimidad. Esto fue una derrota aplastante, y esto marca el término de su gobierno como lo conocíamos.”

La nueva jefa de bancada de los diputados republicanos, Chiara Barchiesi, explicó la razón entonces por la que se hicieron parte de la reunión: «No se puede dar por hecho que si o si se tiene que hacer una nueva Convención con los mismos parámetros fracasados de este proceso. Es por eso que consideramos importante hacernos parte, pero trabajar de frente tanto a los demás parlamentarios como a los chilenos». El diputado Johannes Kaiser indicó entonces que «si nosotros queremos iniciar un nuevo proceso constitucional con Convención tenemos que ir y preguntarle al pueblo de Chile porque ellos acaban de decidir en la materia».

Sorpresas

Y así, de sorpresa en sorpresas que no lo son tanto, comenzó a transitar este post plebiscito, proceso que tiene un inicio -el pasado miércoles cuando las fuerzas políticas se reunieron por primera vez- pero no se sabe su final. Teniendo como telón  de fondo los gritos de cientos de estudiantes secundarios que paralizaron varias estaciones del Metro de Santiago durante dos días, la esperable renuncia a su cargo de presidente de la DC del alcalde Delpin, y presiones de todo tipo de los llamado “patriotas” y republicanos para impedir cualquier asomo de comenzar un nuevo proceso constituyente como ya se explicitó, finalmente los partidos de la derecha tradicional, la autodenominada centroizquierda por el rechazo y los partidos que apoyan al gobierno de Gabriel Boric , se reunieron  en Valparaíso, hablaron y hablaron y, finalmente, sólo acordaron volver a reunirse el próximo lunes.

No va a ser fácil, porque a estas alturas ya varios parlamentarios incluyendo algunos partidarios del gobierno, se han pronunciado por no realizar una nueva Convención, como anunció el Presidente Boric y como lo han señalado jefes de partidos del oficialismo. Ya en agosto, el jefe de bancada de la UDI, Jorge Alessandri, señaló que los plazos deberían ser más acotados y con el uso de un reglamento ya existente. «Se perdieron 4 meses escribiendo reglamento; tomemos el de la Cámara o Senado. El plazo: Chile no resiste un año de incertidumbre. Ojalá sea un proceso más corto», Advirtió sí que si bien las listas nacionales «automáticamente solucionan el tema de la paridad», ello sería materia de discusión.  En ese sector también hay coincidencia con que los pueblos originarios estuvieron «sobrerrepresentados» y que no se debería repetir la idea de las listas de independientes.

Respecto de los plazos, el presidente de RN, Francisco Chahuán, aseguró que «no se puede permitir la improvisación de un segundo proceso constituyente inmediatamente. Nosotros hemos asegurado la continuidad del proceso constituyente, pero hay que estudiar la mejor fórmula». En el mismo sentido se pronunció el Presidente de la UDI, Javier Macaya. “ No le tenemos miedo también como Chile Vamos a ningún mecanismo. Estamos disponibles a tener una discusión con todas las alternativas puestas arriba de la mesa. Hay que escuchar, hay que mirar en términos de opinión publica también la reflexión que hay después de un proceso que ha sido largo y que fracasó en su primera parte», agregó Macaya.

El ex convencional de RN, Cristián Monckeberg, fue más claro y directo: afirmó que «hacer lo mismo: resultados similares» «Yo escucho en privado que todos dicen ‘no, no queremos una nueva Convención’, de lado y lado. Es bueno empezar a despejarlo y decirlo, parece como que hubiera vergüenza en decirlo, que no se atreven a decirlo. Es evidente que si nosotros mantenemos o creamos un mismo sistema como el que hubo vamos a tener los resultados parecidos». “Puede ser una Convención con una comisión de expertos que tengan derecho a decidir y a voto, que se elija otro grupo por sorteo. Hay diferentes fórmulas». Para Monckeberg, «si tenemos una Convención con listas de independientes y la única diferencia es que en vez de tener un año durará 6 meses y en vez de 154 miembros tendrá 100, será más o menos parecido», criticó. Por eso, cree que habría que buscar otras fórmulas. «Si queremos llegar a buen puerto, porque otro numerito y seguir en esto no creo que aguante la ciudadanía, buscar alternativas no me enreda para nada, hay que empezar a decirlo».

Mayoritario, pero no unánime

El punto parece ser eso. No se está transparentando lo que en realidad se quiere por parte de la derecha. La tradicional, la conservadora, porque la ultraderecha lo tiene claro: no quieren convención y lo que en realidad buscan es que se mantenga la de Pinochet. ¿Qué hará la derecha con eso? Está por verse.

Distinto es lo que piensan en el oficialismo. La senadora Yasna Provoste de la DC aseguró que “vamos a mantener todo aquello que tuvo una amplia aceptación y propondremos las reformas que ya están comprometidas, más todo aquello que recojamos del diálogo”, dijo luego apelando al nuevo proceso constituyente al que se le debe dar curso en el país, que en el Plebiscito de entrada se manifestó contundentemente a favor de una nueva Constitución.

Quien explicitó lo que busca el oficialismo fue -entre otros- el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Soto (PPD). Sostuvo que “vamos a establecer una coordinación, una secretaría técnica en conjunto con el Senado, la Cámara de Diputados, seguramente va a apoyar el gobierno a través de la Segpres para así sistematizar estas propuestas, y el día lunes sentarnos con un diseño técnico, un diseño político”.

Así también, señaló que “el primer consenso que tenemos es que vamos a avanzar juntos, sin prisa, pero sin pausa”. “Eso significa que vamos a poner todo nuestro esfuerzo y voluntad de diálogo genuino, toda la diversidad de opiniones, propuestas, ideas sobre la mesa. Varias de ella ya han surgido durante esta primera conversación”, complementó.

Sin embargo, si bien reconoció que existe “voluntad” para avanzar en conversaciones, aseguró que no es “unánime”.

“Hay voluntad de avanzar, mayoritaria, no unánime todavía, mayoritaria, pero de avanzar considerando el mandato del pueblo de Chile del plebiscito de entrada, respecto tanto del establecimiento de una nueva Constitución que reemplaza a la del 80, como también respecto de que exista un órgano electo por la ciudadanía, al efecto que sea democrático y participativo”, puntualizó, e insistió que “eso es mayoritario, no unánime”.

¿Pistas para entender y proyectar acción? El territorio en el centro

Este 4 de septiembre fue la encrucijada donde la geografía de la multitud fue, quizás, contenida, dados los resultados entre el rechazo y el apruebo en este plebiscito de salida. El cronograma constitucional logrado a partir del acuerdo del 15 de noviembre del 2019, ajustado por la pandemia del COVID – 19 y otros derivados políticos, reinstaló el voto obligatorio, movilizando sensibilidades que, finalmente, no valoraron mayoritariamente el trabajo de la Convención Constitucional, la máxima síntesis entre la Geografía de la Multitud y las posibilidades de canalización institucional de la misma, en ese momento.

¿Por qué ocurrió esto? En parte, el voto obligatorio activó a las personas mayores, las que tuvieron una mirada crítica del texto constitucional, a pesar de las cosas buenas que tenía la propuesta para este segmento de la población. La/os jóvenes, tuvieron un desempeño también poco favorable para el texto constitucional y, pareciera, además, que reprobaron el proceso de deliberación de la convención cuando se inició, siendo, el acto de comunicar/difundir vía medios de comunicación masivos, una de las explicaciones, ¡sólo una!, aunque muy importante, ya que sirvió de insumo para la posterior campaña electoral de los comandos del Rechazo (negarse a cantar la canción nacional, adjurar de los emblemas patrios, descubrir el doble estándar en uno de los constitucionales, exacerbado en esta oportunidad por la coyuntura constitucional deliberativa, otras varias explicaciones).

Hubo asertividad en la emocionalidad gestionada por el Rechazo, a partir de una serie de acciones que supo visibilizar y articular en el desempeño de la/os convencionales, durante el ejercicio de su tarea, más su despliegue ‘personal – electoral’ en momentos de propaganda y promoción del texto constitucional en terreno como en los medios (por supuesto que sólo de algunos). La comunicación política del día con día, el mes con mes durante este “año constitucional”, recogió cada una de las diatribas que algunas/os pronunciaron durante el proceso, no así de otras/os que provenían desde sectores conservadores. Que se indique que este aspecto no influye de forma importante en la creación de percepciones, realidades, interpretaciones diversas, entre otras y que tienen como efecto una preferencia y, no la otra, es un argumento que hay que respetar. Además, hay que conceder, que ello, fue un asedio constante sobre el trabajo deliberativo de la Convención.

Hubo, desde lo político, una coincidencia (no articulación, según se indica) transversal entre diversas fuerzas de las derechas y parte de la centroizquierda, más la emergencia de un partido como el de La Gente que contribuyó a instalar una sensación de hastío a la Convención Constitucional, al texto mismo y al futuro que podía contener esa matriz discursiva. En este marco, la estrategia de invisibilización de los dirigentes político-partidistas del sector fue un acierto, por lo menos los de las derechas, ya que los de la ‘centro – izquierda’ capitalizaron en profundidad tal aspecto, desde su trabajo discursivo, acompañado del liderazgo legislativo en el Congreso vía Ximena Rincón y Matías Walker más otros (hoy, a la luz de los resultados, fue un acierto la reforma constitucional de bajar los quorum a 4/7 para las reformas constitucionales) y un denostado Cristián Warnken que, cómo expresión iconográfica de Amarillos por Chile, llegó a otras sensibilidades para movilizar ‘otras’ expectativas, que no necesariamente debían entenderse como de derechas, sin perjuicio de las opiniones existentes respecto de sus desempeños. Ambas expresiones centroizquierdistas del rechazo con relato y legitimidad entendida por su trayectoria y rutas compartidas con las otras expresiones de izquierda y centro izquierda que respaldaron el Apruebo, lograron el resultado que se conoció. El liderazgo del ex presidente Ricardo Lagos, en su desempeño de alto vuelo, hasta el final, permitió una señal de consolidación de esa transversalidad, sin indicar si aprobaría, rechazaría, o bien, votaría en blanco.

Mal uso de símbolos patrios

Habría que agregar cómo los medios de comunicación masivos, vía mecanismos de comunicación política y la consecuente construcción de opinión pública, traspasaron/tradujeron las dificultades provenientes desde los territorios en miedos, temores, expectativas no cumplidas o exacerbadas respecto de lo que podría implicar una aprobación del texto constitucional. Las combinaciones de migración y violencia-delincuencia en la macro-zona norte y la Región Metropolitana; la combinación de lo mapuche y la violencia; la incertidumbre de no tener la casa propia, tan bien trabajada por los medios de comunicación diversos; la plurinacionalidad devenida en fragmentación, fractura y división v/s la unidad de la Patria, como también ocurrió con la idea de Estado regional y autonomías diversas v/s la unidad del país, fueron adecuadamente trabajadas en la expectativa de un país que precisa(ba) de certidumbre.

La concurrencia a los cierres de campaña por la opción Apruebo, llevó a equívocos por su masividad (difícil que no se dieran y dejasen de generar esa percepción de triunfo), la que se combinó con el mal uso de algunos símbolos patrios que fueron detonadores de miradas críticas y reforzamiento de los Rechazos. En esta línea, cabe indicar que lo de los símbolos es una dimensión que no debe circunscribirse al último tiempo de la campaña, ya que desde que se instaló la geografía de la multitud en cada plaza, pasaje o encuentro nacional,  muchos fueron denostados o vandalizados desde octubre del 2019 (monumentos, estatuas y otros), implicando un ‘re-bote’ en la percepción de la ciudadanía, escamoteando la agenda social y de transformación sociopolítica y socioeconómica detonada en ese instante, no escapándose de ello la apertura de la misma Convención Constitucional, aspectos todos, articulados en la campaña del Rechazo, siendo su franja electoral por TV, aunque con pocas luces, una síntesis de esta articulación (recuérdese el himno patrio, interpretado por una joven en piano antecedida de imágenes que permitían la vejación de los mismos). Los llamados a la defensa de los éxitos eventuales del Apruebo en las calles, tampoco contribuyeron a la ‘sensación ambiente’ que terminó evidenciándose en la votación del día 4. Es un lenguaje simbólico que se encuentra a contrapelo de la institucionalidad democrática como garante de los triunfos y derrotas electorales.

El proceso de franja electoral tampoco ayudó a instalar un mensaje articulado en el Apruebo, como, por ejemplo, establecer ejes articuladores claros, sin perjuicio de las singularidades de los que estaban por el apruebo. Así, el Rechazo, capitalizó de una mejor manera, aunque en la diferencia política que encarnaba, un mensaje claro, donde las emulaciones de la franja del NO, tan criticada por todos los que vivenciamos ese momento sintetizado a fines de los 80’, también se proyectó en una sensibilidad, en un intangible de emocionalidad que caló en aquellas/os, que se levantaron a votar obligadamente, donde personas mayores, mujeres y jóvenes que no habían votado, lo hicieron unos por primera vez y otras/os re-tomaron la conducta.

En términos normativos, se podría hipotetizar que el traspaso de los estándares morales y éticos encarnados por una generación joven y otra despolitizada en clave de política tradicional (mundo independiente, no todos, por supuesto), cristalizada en el gobierno, movimiento social, geografía de la multitud y Convención Constitucional, tampoco ayudó mucho, sin perjuicio de no tener que cargar las responsabilidades políticas por las brechas socioeconómicas e indignidades humanas constatadas y aún vigentes. Igual cosa, pareciera, ocurrió con algunos convencionales, después de terminar su trabajo. La delicadeza de la norma moral de cada una/o, como de colectivos, proyectadas a otras/os, permite, sino es siempre, una mayoría de veces, el re-bote y, negativamente a quien lo emite, traducido en desafección y distancias sobre ellas/os mismas/os.

También, hay que agregar cómo el desempeño de las fake new calaron en la conciencia de las mayorías, vía acompañamiento sistemático de noticias por ‘medios de comunicación masivos’ clásicos, como también en redes sociales. La distancia del 62% logrado por el Rechazo v/s el 38% logrado por el Apruebo, dificulta colocar en valor este aspecto para explicarse el resultado, pero lo que si es cierto, es que la comunicación política, vía marketing y otros recursos publicitarios es capaz de traspasar el temor y la incertidumbre a las personas, teniendo a la vista, las combinaciones arriba indicadas, complementadas por las dificultades económicas inflacionarias, que permitieron una proyección ‘Vía Nueva Constitución lograda por la Convención’, de esos miedos y emociones exacerbados. Indicar, sistemáticamente, que se quitarían las casas presentes y futuras, impacta hondo en familias que han estado toda una vida gestionando el techo propio (y varias más), sumándosele, la imposibilidad de la heredabilidad de los fondos de pensiones y otros y, así, un largo etc.

En fin, son varias ‘las otras posibilidades’ argumentativas y políticas para explicarse este resultado (que hay que seguir develando), que a todas luces deja como enseñanza, la necesidad de restituir el voto obligatorio en cada una de las elecciones futuras. Otra enseñanza es que este resultado es parte de un proceso constitucional más amplio, el que se detonó con la activación de lo que hemos venido denominando la geografía de la multitud desde los años 2010 en adelante, que tuvo una canalización que ofreció el segundo gobierno de Michelle Bachelet vía reformas políticas, logrando, además, un proyecto de nueva constitución, con un significativo proceso participativo que se guardó en la gaveta del segundo gobierno de Sebastián Piñera y que permitió la emergencia de una más intensa geografía de la multitud, en octubre del 2019, re-canalizada por el acuerdo del 15 de noviembre, que hizo posible este otro momento constituyente que culminó este 4 de septiembre, con el resultado conocido y que obliga a la re-canalización para abordar un tercer momento constitucional que, a su vez, obligará a un nuevo acuerdo con el aval del resultado de este plebiscito.

Y es aquí, la otra enseñanza, para todo el espectro político y social del país: ¿cómo se leen, asertivamente los territorios?, no soslayándolos, minimizándolos o relativizándolos. Por lo tanto, el peso de la noche, tan simbólicamente utilizado para dar cuenta de la legitimidad del accionar de sectores conservadores sobre una población, tiene que entender, que los resultados no son producto de ello solamente, sino que de una más compleja situación socio-territorial, sociocultural y socioeconómica de la población de Chile que, combinado con una cultura política esculpida en el individualismo neoliberal explicaría parte de la contradicción entre un triunfo del Rechazo en una comuna como Petorca, o bien, cómo, el Estado Regional y sus autonomías no calaron en la profundidad requerida, sin perjuicio de que ya los alcaldes y gobernadores regionales, contradictoriamente, estén demandando un espacio para representar los mayores grados de descentralización que exige el país.

En fin, hay harto trabajo, porque la victoria del Rechazo, no es igual a que se hayan extinguido las demandas por dignidad, es la invitación a seguir problematizando y territorializando la acción.

Colegio de Enfermeras: Denuncia a Concejal Sebastián Keitel Rondón por “denostar al personal de enfermería”

El Colegio de Enfermeras de Chile emitió una declaración para denunciar el contenido del mensaje que difundió en redes sociales por el integrante del Concejo Municipal de la Municipalidad de Colina, Sebastián Keitel Rondon,  “quien utilizando la imagen de quien a esa fecha servía el cargo de Ministra del Interior, Izkia Siches ha expresado conceptos discriminatorios en contra de las mujeres que ejercen funciones de trabajadoras de casa particular y de las profesionales enfermeras en las que subyace una mirada que implica una subvaloración de esas actividades. En efecto, asigna a ellas un descenso en la carrera de quien ejercía una función pública como si estas funciones, servidas fundamentalmente por mujeres, fueran de valor inferior”, señalan.

Agregan que el cuidado sostiene la vida y las labores asociadas a é yl nunca serán un menoscabo. “El trabajo de Enfermería tiene su origen en la profesionalización de los cuidados no remunerados, y esto nunca debiese ser usado como motivo de burla”, sostienen.

“No estamos dispuestas a guardar silencio frente a la subvaloración de nuestra disciplina que constituye la   ciencia del cuidar, de la que enfermeras y enfermeros somos depositarios. Es una deuda y un deber terminar con actos de sexismo y misoginia, más aún cuando ha sido la lucha de las mujeres de este país el avanzar en temáticas de igualdad de género”, finaliza la Orden profesional.

 

Alcaldesa Leitao se reúne con presidentes de ambas cámaras para coordinar aportes municipales al nuevo proceso constituyente

Carolina Leitao, alcaldesa de Peñalolén y presidenta de la ACHM se reunió con el Presidente del Senado, Álvaro Elizalde; y el Presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Raúl Soto, para conversar sobre el rol y los aportes de los municipios en el nuevo proceso constituyente.

La alcaldesa Leitao señaló que “hemos venido a plantear, un tema muy trascendental para los municipios, el primero es valorar la participación ciudadana. En los municipios se produce de manera natural, gran parte de la participación de nuestras comunidades, por lo tanto, es muy importante que los municipios sean parte de este proceso”.

La presidenta de  la ACHM recalcó que “los municipios podemos ser parte del proceso y no quedar fuera de un proceso tan trascendental para el país. Queremos que se establezca explícitamente, que los municipios podemos ser parte del proceso a través de la difusión, información, validando ciertas propuestas y por otro lado, poder realizar nuevamente consultas ciudadanas, cabildos u otras instancias de participación que permitan que nuestros ciudadanos puedan ir opinando y validando estas nuevas propuestas”.

Por su parte, el Presidente del Senado, Álvaro Elizalde, señaló que «compartimos visiones sobre cómo visualizamos el nuevo proceso constituyente, para tener una construcción nacida en democracia, los alcaldes y alcaldesas, cumplieron un rol fundamental en el marco del estallido, de hecho antes del plebiscito, los municipios se organizaron en consultas, muy similares a las del proceso constituyente».

El Presidente del Senado habló sobre el aporte municipal indicando que, «hemos conversado con la Presidenta Leitao, sobre algunas propuestas de mecanismos muy interesantes, para el marco del proceso constituyente que se va a establecer, realizando las consultas necesarias que puedan enriquecer el proceso y hacerlo lo más participativo y transparente posible».

Por su parte, el Presidente de la Cámara, Raúl Soto, dijo que «creemos que este diálogo muy importante que inició ayer en el mundo político, debe ampliarse a las organizaciones sociales y a los actores locales de nuestra sociedad, para conocer sus visiones y propuestas para continuar con este proceso constituyente, donde sin duda la visión de los alcaldes y alcaldesas es muy importante, al ser ellos uno de los actores más cercanos a la ciudadanía».

Sobre la conversación con la ACHM el diputado Soto subrayó que “la presidenta Leitao, nos ha pedido integrar en la discusión política la opinión y los aportes de los municipios, para que puedan jugar un rol importante desde el punto de vista de la información que puedan entregar a la ciudadanía y al mismo tiempo ser un canal bidireccional de algunas inquietudes de la comunidad».

Como se sabe, los municipios fueron un actor relevante cuando hicieron la consulta ciudadana municipal, donde participaron más de dos y medio millones de personas, con los resultados que, finalmente, dieron paso al acuerdo político que permitió el proceso constituyente anterior.

Centro Originarias celebra su tercer aniversario: Mujeres indígenas son el centro y corazón del espacio

En una ceremonia cargada de los saberes tradicionales del mundo andino, se realizó la celebración del tercer aniversario del Centro Originarias iniciativa de ONU Mujeres que cuenta con el apoyo de Teck.

El Centro Originarias es el primer espacio en América Latina dedicado a las mujeres indígenas y al fortalecimiento de sus liderazgos, al desarrollo de negocios y a la construcción de redes de colaboración para contribuir a su empoderamiento económico y social.

A través de instancias de formación, promoción y colaboración, más de mil  mujeres indígenas del norte de Chile, han podido desarrollar sus negocios y liderazgos que las ayude a alcanzar su empoderamiento económico. El Centro Originarias es uno de los principales hitos del Programa Originarias que busca contribuir el empoderamiento de las mujeres indígenas en el norte de Chile para el desarrollo sostenible.

Mediante la adecuación sus planes de capacitación, promoción y colaboración a una metodología virtual para facilitar y fomentar las capacidades a distancia, el Centro Originarias, se ha adaptado a una operación híbrida que les ha permitido llegar a más mujeres en diversos territorios y acompañarlas en las diversas situaciones de crisis que ha enfrenta el país.

“El Centro Originarias cumple su tercer año consolidándose como un espacio para las mujeres indígenas donde ellas pueden desarrollar sus actividades económicas, habilidades, reencontrarse  con otras mujeres indígenas y  lo más importante, es un espacio intercultural que permite integrar el conocimiento de las mujeres indígenas que participan e incorporar esa mirada no solo en el programa, sino también potenciar que ese conocimiento se plasme en políticas y en programas públicos, visibilizando su aporte significativo a las sociedades, las democracias y al desarrollo sostenible. Celebramos también el fruto de una alianza con Teck que seguirá por cinco años más, trabajando por y para las mujeres indígenas”, señaló María Inés Salamanca, Coordinadora de ONU Mujeres en Chile.

Mejoras que se suman a la nueva fase del programa que se materializó en agosto a través de la firma de una enmienda al acuerdo de colaboración entre ONU Mujeres en Chile y Teck, con el cual se formaliza una extensión por cinco años del trabajo conjunto que realizan ambas entidades desde el 2016.

El gerente de Gestión Comunitaria de Teck Quebrada Blanca, Juan Pablo Vega, destacó los logros de este programa en el fortalecimiento de la gestión y liderazgo de las mujeres de Tarapacá que encontraron en este espacio un lugar de crecimiento. “La apertura del Centro Originarias el año 2019 es la materialización de un largo camino por promover los derechos de las mujeres, fortalecer sus liderazgos y potenciar su participación económica. Nuestro propósito es contribuir al fortalecimiento de las comunidades y territorios en la Región de Tarapacá, a través de herramientas que promuevan su autonomía y sustentabilidad”, mencionó.

La nueva fase tiene como objetivo contribuir a la sostenibilidad de los procesos de empoderamiento de las mujeres indígenas que participan en el Programa, generando condiciones coadyuvantes tanto en sus entornos como en el Centro Originarias. Incrementar la participación de mujeres indígenas, contribuir a la generación de condiciones propicias en los entornos familiares y territoriales e implementar nuevas líneas de negocio y fuentes de financiamiento son parte de los desafíos de esta nueva etapa.

A la ceremonia asistieron más 30 emprendedoras y empresarias indígenas, autoridades regionales, como la Seremi de la Mujer y Equidad de Género y representantes de ONU Mujeres y Teck, quienes hicieron un recorrido por instalaciones del Centro Originarias conociendo oficios y saberes de las mujeres indígenas tales como agricultura, apicultura, cocinería, repostería y expresiones culturales.

Para más información visita www.originarias.org

Ciudadanía abandonada

Al principio de los vapuleados treinta años, comenzó a instalarse un modo de transitar en las nuevas normas, leyes, reglamentos, modelos e ideas heredadas de la dictadura militar, algo complaciente. En los inicios daba miedo contravenir el status quo ante el riesgo de que Pinochet decidiera devolverse, como había amenazado. Transcurrió el tiempo y esa posibilidad se fue paulatinamente alejando, suavizando y sumiendo a la clase política emergente en una especie de conformidad. Lo que se revirtió entonces, no fue la dictadura, sino la propia clase política, los partidos, los parlamentarios, los conglomerados. Hasta instalar un modus vivendi que los beneficiaba a todos. Se produjo un acuerdo tácito de manejo de leyes, debates, propuestas, comisiones investigadoras, acusaciones constitucionales y presentaciones ante el Tribunal Constitucional. Claro, de todos modos era necesario algunas presiones por aquí, otras por allá, conciliábulos privados, alguna boleta trucha, un poco de raspado de olla.

Entretanto la ciudadanía, el pueblo, el constituyente, el hombre y la mujer comunes, la muchedumbre, no recibían, desde esa clase política ningún apoyo para la comprensión profunda de las circunstancias en que estaban viviendo. Al revés, la desinformación de los medios, el manejo irresponsable de conceptos e interpretaciones apoyados por una comunicación aplastante aportaban lo suyo.  Se hablaba profusamente de que los partidos tenían clientes y no militantes o adherentes, que se negociaba todo en su interior. Pero nada se hacía por reparar aquello, no se vislumbraba la posibilidad de que, de pronto, sería necesario que toda esa muchedumbre tuviera cultura cívica y política, de modo que sus decisiones frente a las urnas fueran claras, informadas, eficientes, con amplitud,  grandeza y cultura. “Usted es responsable de sus progresos y sus derrotas, usted tiene que avivarse, aprovechar las oportunidades que se le da,  jugar bien el juego. Si vive mal es que no supo jugar, o es flojo, no es emprendedor ni inteligente”, eran las conclusiones superficiales.

Entonces, hoy  comienza el espectáculo de buscar culpables después de esta modificación brutal en la conducta de la ciudadanía.  Pero ¿qué se podía esperar? Las facciones en pugna vertieron toda su fuerza para tironear a esta muchedumbre en una dirección y en otra incapaz ella de entender con claridad, los fines, tendencias, márgenes, intenciones, sin poder ir más allá de sus requerimientos inmediatos. La enorme trama y urdimbre de reglamentos e instituciones, sus formas de operar, las triquiñuelas posibles en funcionamiento, la eventualidad de las colusiones, la perversión de los créditos y la obligación de endeudarse hasta morir. Nadie les enseñó explícitamente con la intención de que tuvieran una comprensión verdadera. Su rol fue minimizado al máximo posible: trabajar, comprar, endeudarse y votar.

No creo, y tengo la certeza absoluta, de que nada de eso será corregido. Es un riesgo muy alto hacer que la ciudadanía tenga una plena comprensión de cómo es el país en que vive, cómo funciona y tener la capacidad de percibir las verdaderas intenciones de los slogans, las frases mediáticas, las ofertas, los discursos, las caras y la gesticulación de los que detentan los liderazgos y son responsable de ejercer el poder.

Volveremos a ser tironeados por los medios, las redes, los algoritmos, las  ofertas, los discursos, las declaraciones, ahora sí que sí. Aparecerán los rostros antiguos con nueva expresión, gesticularán casi igual y nos dirán que es diferente y vuelta de nuevo a lo mismo. Los despreciados aparecerán en gloria y majestad, los que no pudieron, ahora se esforzarán aún más o se arrimarán a los que parece que les irá bien, todo será en nuestro favor, pensando en nuestro bienestar, nuestra alegría.

La derecha se adjudicará sin pudor el 62% de la votación del rechazo y creará un escenario en el cual tendrá la mayor capacidad decisional sobre la nueva Constitución. El futuro constitucional se negociará en el Parlamento y lo construirán aquellos que la ciudadanía dejó fuera por responsables del estallido. Regresarán con más ansias que nunca a recuperar los espacios perdidos.

Habrá Nueva Constitución pero despojada de todos aquellos derechos, oportunidades, correcciones y nuevos espacios que la muchedumbre demandaba. Se negociará entre ellos lo que mutuamente convenga, se sujetará todo aquello que daña sus intereses, negociarán protegidos por la falsa idea de que representan a la ciudadanía, por lo tanto ésta no tiene que participar porque ya lo está haciendo.

Un país ignorante, al cual se le niega la claridad de las ideas, se le esconden las verdaderas intenciones, se le cambia el significado de las palabras, que vive entre pequeñas y grandes traiciones cotidianas, se le niega apoyo y participación. Ese país merece lo que esas masas clientelares, manipuladas, sometidas, estén dispuestas a aceptar.

Ahora, llegó el momento de la restauración de lo que casi se pierde.

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