Inicio Blog Página 372

Eliana Cea: legado periodístico con forma de juego literario

A poco más de un mes de la muerte de mi madre, la periodista Eliana Cea de Figueroa, no es casualidad que este modesto homenaje irrumpa ahora. Hay quienes desarrollan una idea escrita con mayor facilidad ante los acontecimientos dolorosos. Traté de hacer algo similar a pocos días del deceso, pero sin resultados satisfactorios. Ahora, quizás, lo haya logrado. Lo manifiesto desde una empequeñecida modestia. Debo agregar que el mismo día del fallecimiento de mi mamá, acaecido en la madrugada del 22 de junio, pocas horas después otra gran amiga de ella y distinguida colega, Irene Geis, también dejó la vida terrenal.

No expongo estas ideas para reducir cualquier homenaje a un producto digno de concurso literario. Sí lo expongo para poner de relieve que, ante la partida reciente de un ser querido tan próximo, los pensamientos chocan entre sí, se contraponen, se desordenan, hasta se miran con menosprecio, luchan por tener su lugar más preponderante sin lograr su objetivo, se fragmentan y hasta se diluyen. Y eso ocurre hasta que el mismo universo los vuelve a poner en su lugar. Es el afecto que uno pone a las palabras: del caos llegan al cosmos.

Y creo que aquel espíritu es el mismo que, ante cada escrito, imprimía mi mamá para dar origen a una buena historia al teclear en una máquina Olivetti, Underwood o de otras marcas que  brillaban en materia de mecanografía en los años 50, 60, 70 y hasta 80, mucho antes del reinado total de la inmediatez, comandada hoy por las redes sociales en Internet, muchas veces casi sin filtro. No me cabe duda que, situados en esas décadas pretéritos, ella tardaba menos que yo en lograr sus propósitos literarios o periodísticos.

No quisiera tampoco concentrar el legado de ella sólo en instantes gloriosos que, si bien la encumbran en el lugar que sin duda (y con toda modestia lo enfatizo) merece, no alcanzan para dimensionar una figura tan humanizada en otros ámbitos. El hecho de haber brindado titulares principales de portada para el diario La Segunda y haber recibido cotizados premios como el Helena Rubinstein y el Municipal de Santiago, forman parte de esa primera mirada, pero parte importante de su herencia profesional tiene que ver con su contribución como profesora en la casa de estudios donde se formó: la Universidad de Chile y en otras universidades como el Arcis, la Bolivariana y la Academia de Humanismo Cristiano.

Varios de sus alumnos y alumnas, curiosamente de distintas generaciones, me transmitieron su emocionada admiración por ella durante los días de su velorio y funeral. El afecto había adquirido, con el curso de los años y en muchos casos, el virtuoso matiz de amistad. Su sensibilidad e idea de un mundo mejor, con más derechos, igualdades, libertades y también más culto y más sano en cuanto a convivencia, la llevó a liderar una importante organización de periodistas de izquierda en tiempos de la Unidad Popular. En contraste sufrió la dictadura como muchos y muchas compatriotas que vivieron en su propia tierra las restricciones y los dolores en el lapso de 17 años que duró formalmente el gobierno de facto.

Dos momentos

En ese mar de nombres y circunstancias, detallar todo aquello siempre será un acto de justicia pero también derivará en el riesgo de generar algo muy extenso y frío, más parecido a un informe, o guía telefónica, que a un tributo. Acudiendo a una fracción de ese mar, turbulento a veces pero de belleza humana la mayor parte del tiempo, rescato dos momentos: uno más puntual, que simboliza el significado del vínculo indisoluble madre-hijo, y otro alojado en diversos fragmentos a lo largo de tres años.

Un set de fotografías en color del verano de 1981, en El Quisco, corresponde al primer caso. Yo tengo nueve años de edad y mi mamá está bordeando la cincuentena (dato no menor: relaciones de edad casi iguales a las que tengo hoy con mis dos hijas). Las gestualidades corporales y faciales transmiten una conexión especial. En una de las instantáneas, en efecto, nos agarramos de las manos, sonrientes, símbolo inequívoco de simbiosis y de ese vínculo tan especial que teníamos. Y el resultado de esa simbolización es apreciable: une gustos por la música popular, el cine, la pintura y la literatura a lo largo del tiempo.

Veo transitar allí su predilección por Mercedes Sosa, Piazzolla, Ella Fitzgerald, Frank Sinatra, Edith Piaf, Raphael, Chaplin, Humphrey Bogart, James Dean, Marilyn Monroe, Marlon Brando, Burt Lancaster, Picasso, Nemesio Antúnez, Julio Cortázar, Truman Capote, Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir y muchos personajes más en un listado que, de sólo pensarlo un poco más, siempre queda corto. El contagio intelectual-emocional es potente. La única diferencia radica en mi bifurcación más rockera y popular en el caso de la música.

El otro instante ocurre algunos años más tarde, entre 1984 y 1987, y se sitúa en la librería Rayuela, bello proyecto literario enclavado en el centro comercial La Casa Colorada, de calle Merced, al suroriente de la Plaza de Armas, en pleno centro de la capital. Muy al margen de la visita regular de personajes del mundo de las letras, algunos de ellos muy conocidos, y la materialización de lanzamientos de libros, mi relación con Rayuela es el equivalente a una especie de matrimonio consentido con un lugar absolutamente mágico.

Conforme al léxico actual, es un emprendimiento. En esos tiempos se le llama simplemente negocio, aunque para mi familia tiene un sentido mucho más cultural y, por cierto, más emocional. El emprendimiento de mi mamá tiene mucho que ver con eso. Yo lo asoció con amistad, conversaciones sabias y entretenidas, cafés de cafetera, a veces galletitas, y paseos regulares por el mismo centro comercial de diseño arquitectónico de caracol: provisto de locales cuyos vidrios brindan cierta transparencia. Es factible recorrer sus pisos por un pasillo interior mediante el cual se pueden ver todos los locales comerciales,algunos por delante, otros por detrás. Hoy está distinto.

Pero lo más interesante está dentro del local en sí, provisto de una cantidad de metros cuadrados bastante generoso para los tiempos actuales. Hermosos muebles de madera de texturas claras, unos dispuestos y perfectos para la vitrina, otros como estanterías y los restantes como mesas, sirven para mostrar la oferta generosa, que no se limita a algunas categorías o títulos de publicaciones. Como añadido no menor en el plano ornamental irrumpen caricaturas de emperadores romanos en graciosas situaciones y frases en latín, además de afiches de películas clásicas de varias décadas antes como «Lo que el viento se llevó», «Casablanca» o «La comezón del séptimo año».

Evidentemente, en mi mente adolescente mi imaginación ya adquiere allí vuelos inesperados (mi madre habla, con mucho cariño, acerca de lo que ella considera en mí un «mundo interior»). Las coloridas portadas de los libros, algunas con llamativas ilustraciones, me llaman la atención y ya motivan preguntas bastante puntuales acerca de autores o títulos: Franz Kafka, Milán Kundera, Truman Capote, D. H. Lawrence, Desmond Morris, Francisco Simón, el mismo Cortázar (inspirador del nombre de la librería), Osvaldo Soriano, Manuel Puig, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Mario Vargas Llosa, Isabel Allende y Gabriel García Márquez son los personajes que rememoro dentro de un firmamento de notables de las letras y títulos que me invitan, sin animarme necesariamente a leer de inmediato, a especular, elucubrar, interpretar y hasta inventar…sin exteriorizar, claro.

Este espacio que abre mi mamá es igualmente un escape a otras de mis predilecciones, como el fútbol, la televisión y las radios (sobre todo las AM). No es que me ahoguen, pero siempre ha sido necesario una pausa cuando un tema que te agrada te satura mentalmente un poco. Las gráficas de «El almuerzo desnudo» de William S. Burroughs o de «Triste, solitario y final» (con Laurel y Hardy de espaldas a la cámara fotográfica que los captó, abrazados) de Soriano, me generan una curiosidad que, tras cartón, activa las preguntas a mi madre o a mi padre, o bien la imaginación. O el juguetón título «Los autonautas de la cosmopista», creación de Cortázar y su esposa Carol Dunlop. Y las revelaciones de mi mamá suelen tener ese encanto de sus relatos: por ejemplo, que «Triste, solitario y final» es un homenaje de Soriano al dúo cómico de «el Gordo y el Flaco», y que ahí también se manifiesta el encono del escritor argentino por figuras igualmente famosas como John Wayne o Dick Van Dyke.

Vuelta a 2022

Rayuela, dentro de muchos aspectos interesantes, anécdotas o historias más elaboradas, alegres o de mayor dramatismo en torno a mi mamá, además de amistades que de sólo nombrarlas generan otras ramificaciones de interés, constituía algo así como una especie de «kilómetro 0», «Hora 0» o, simplemente, una especie de punto de partida sobre temas que posteriormente me hicieron mucho sentido. Un antes y un después, si queremos exponerlo así. Me abrió la mente en tiempos en que la apabullante realidad impuesta por un régimen que se esforzó en restar fuerzas a ciertas libertades amenazantes para él, como las de la propia cultura, obligaba a artistas, escritores o gente del ambiente, a abrirse paso, o subsistir, mediante la autogestión, la mayoría de las veces con precariedad de recursos y, otras tantas, con matices de clandestinidad. La librería de Eliana Cea de Figueroa tenía otro perfil pero no por ello menos comprometido en esos años en que se ansiaba muchísimo la vuelta a la democracia.

Este emprendimiento de mi mamá, devenido en punto de partida o «casa mágica» en mi mirada adolescente, fue un gran legado de ella. No quiero aquí dejar de lado, en la materialización y en la gestión misma de la iniciativa, el aporte del resto de la familia y las amistades que brindaron apoyo a mi madre en este importante hito que, debo enfatizarlo, no tuvo su término por razones económicas, sino que sencillamente a raíz de una decisión diferente que ella quiso tomar en 1987. La comprensión, el respaldo y la labor de apoyo constantes e inclaudicables de mi papá fueron igualmente vitales durante esos cuatro años.

Por eso mismo, en el universo de los recuerdos que saltan tras el deceso de mi mamá y tras el caos de mi mente por esos días impactantes para mi padre y mis hermanes -soy el menor de cuatro: una mujer y dos hombres-, mis sobrines e hijas, las conexiones de ese verano en El Quisco y los años de la librería Rayuela resumen un vínculo que, después del 22 de junio, reviven en la pantalla, en las teclas, en la mente y en el corazón.

Denuncian proceso racista y machista contra mujer migrante presa y acusada de sustracción de su propio hijo

La joven colombiana Paola Micolta se encuentra en prisión preventiva desde noviembre de 2021 en Valparaíso, tras llevarse a Santiago a su hijo de 5 años desde el jardín infantil al que asistía en Viña del Mar. Esto, luego de que el padre del menor, de nacionalidad chilena, incumpliera un acuerdo de devolverlo a Colombia tras una estadía de dos meses en Chile y lograra que un Tribunal de Familia le entregara su tuición.

 Una dramática situación está viviendo en Chile la ciudadana afrocolombiana Paola Micolta Mendoza (35) tras ser encarcelada en nuestro país en un intento por recuperar a su hijo de 5 años.  Esto de acuerdo a lo que informa la Fundación Pájarx entre Púas, organización sin fines de lucro que trabaja con mujeres privadas de libertad en la región de Valparaíso y que hoy en día se encuentra brindando apoyo sicológico y social a Paola Micolta y su familia.

Ocurre que el 16 de noviembre de 2021 Paola fue detenida en la comuna de Cerro Navia, en la Región Metropolitana, y formalizada al día siguiente por el delito de sustracción de menores, luego de ser acusada por su ex pareja, por  supuestamente haber “secuestrado” al menor mencionado, hijo de ambos.

Todo se remonta al año 2016, cuando en el mes de junio Paola -quien ya estaba embarazada- decide regresar a su país natal, Colombia. “Según lo que nos ha relatado Paola, mientras vivían juntos en la ciudad de Viña del Mar, ella comienza a ser víctima de violencia psicológica por parte de su pareja, recibiendo múltiples humillaciones y maltratos, llegando a tener que esconderse para que nadie se entere que ella, una mujer migrante negra, era su pareja; incluso, en ocasiones haciéndola dormir en el suelo. En este contexto Paola queda embarazada y sigue sufriendo malos tratos, por lo que decide volver a Colombia para cuidar su embarazo”, narra la organización respecto a las razones de Micolta para retornar a su país de origen.

Durante un tiempo Paola continuó manteniendo contacto con el padre del niño, quien viajó esporádicamente a Colombia para visitarla a ella y su hijo, hasta que en mayo de 2018 este lo trae a Chile bajo la condición de que se trataría de un tiempo limitado.

“En una de las visitas realizadas por el padre del niño a Colombia, solicita autorización a la madre para poder traer de paseo a su hijo a Chile por dos meses. Ella acepta y otorga una autorización legal para el viaje, contemplando que el niño debía volver a Colombia una vez transcurrido el tiempo del permiso. Pero las circunstancias fueron otras y el padre del niño, no cumpliendo con el permiso, se queda con él en Chile, desatando la desesperación de la madre”, indican desde la Fundación.

Denuncia por secuestro internacional

A raíz de lo anterior y al no obtener ningún tipo de información sobre su hijo, Paola interpone una denuncia en Colombia por secuestro internacional en contra del padre del niño. El Poder Judicial de ese país envía los antecedentes a Chile, tras lo cual se inicia un proceso legal. Sin embargo, Policía Internacional no logra dar con el paradero del menor.

Por su parte, el padre del niño en nuestro país decide denunciar ante el Tribunal de Familia de Viña del Mar “una supuesta vulneración de derechos sobre el niño, aludiendo desnutrición y mal estado físico, y omitiendo que él lo había sacado de Colombia incumpliendo las autorizaciones de la madre”, apunta la organización que acompaña el proceso de la migrante colombiana.

En este escenario “sin ningún tipo de pruebas y existiendo una denuncia por secuestro internacional”, destaca la Fundación- el Tribunal de Familia de Viña del Mar le otorga finalmente el cuidado personal del niño al padre, “desconociendo la situación ilegal en que se expuso a su hijo en Chile.”

“Paola fue demandada estando en el extranjero, no tuvo defensa material para poder desmentir los falsos hechos que se le imputaban. El hijo se encontraba con su carnet de niño sano al día, vacunas y controles dentales, acreditado por el Sistema de Salud Público de Colombia. Paola era una madre preocupada y el niño nunca había estado lejos de ella; era su fuente de apego y cuidado”, enfatiza Pájarx entre Púas.

La organización advierte que mientras el hijo de Paola estuvo en Chile, al cuidado de la madre de Paola, quien vive en nuestro país desde hace años, este “le devela a su abuela supuestos maltratos por parte de su familia chilena. Además, sufre alteraciones del sueño y perdiendo incluso control de esfínter. Por este motivo, la abuela del niño interpone una denuncia por maltrato e informa a Paola del estado de su hijo” en octubre de 2021.

Paola inicia entonces una larga lucha por la recuperación de su hijo. Tras múltiples intentos para que el niño fuera devuelto a Colombia, en octubre de 2021 decide viajar a Chile para poder verlo en Viña del Mar. Acompañada de su madre, el día 29 de octubre del citado mes ambas llegan al jardín infantil donde la abuela tiene que retirarlo al término de la jornada escolar.

Vulneración de derechos

“Según el relato de Paola, cuando se encuentran, madre e hijo se ven, se abrazan y deciden tomar un helado y dar un paseo. Avisan al padre del niño que se encuentran los tres juntos. El niño envía audios de WhatsApp a su padre avisando que está bien, con su madre y su abuela, y que ellas lo irán a dejar a casa al día siguiente del encuentro”, narra la organización.

Sin embargo, el padre del menor decide ingresar en la Policía de Investigaciones (PDI) una denuncia por sustracción de menores. Ante esto, “Paola no entiende lo que pasa, solo quiere estar con su hijo, se asusta por las amenazas que recibe, pensando que no volverá a ver a su hijo cuando lo entregue”, relata la Fundación.

La joven decide entonces dejar la ciudad de Viña del Mar en dirección a Santiago, donde permanece junto a su hijo por un período de 19 días, hasta que el 16 de noviembre de 2021 es detenida y apartada finalmente de él.

Hoy la joven madre proveniente de Colombia se encuentra en prisión preventiva en la Cárcel de Valparaíso. “El caso de Paola es grave, la vulneración de derechos, violencia e injusticias vividas son gravísimas y urgentes de reparar y atender. Las cautelas de garantías no han sido aceptadas y el tiempo transcurre sin ningún acceso a beneficio o medida cautelar alternativa para su resguardo e integridad física y psicológica. La Justicia se ha encargado de operar de manera misógina, racista y patriarcal” advierte Pájarx entre Púas.

“Hacemos un llamado al Poder Judicial, a los agentes del Estado, para contemplar un proceso con perspectiva de género y asegurar los derechos fundamentales a quienes deciden migrar como un derecho y no un privilegio. De esta manera, también hacemos hincapié en la labor que deben cumplir los medios de comunicación para visibilizar las problemáticas que existen desde una mirada no sexista, interseccional y con responsabilidad respecto a las condiciones que enfrentan las mujeres migrantes que son víctimas de abusos a su integridad. La salud y la vida de Paola están en grave riesgo, hacemos un llamado de alerta y responsabilidad a todas las instituciones. Queremos evitar que se repita un caso tan terrible e injusto como el de Joan Florvil” cierra enfatizando la Fundación que acompaña el proceso de Paola Micolta.

Diputada Castillo solicita crear la figura de editora de género en TVN

“Se hace necesario que TVN cumpla su rol público como medio de comunicación al servicio de todos y todas, con un enfoque de género y derechos humanos”, señala parte del Proyecto de Resolución (PR) realizado por la diputada y periodista Nathalie Castillo (Distrito 5) que solicita al Presidente de la República, Gabriel Boric, implementar una política editorial con perspectiva de género en Televisión Nacional de Chile.

El Proyecto de Resolución suscrito por diputadas del oficialismo busca que la señal pública adopte una línea editorial con enfoque de género y derechos humanos que erradique en sus contenidos valores estereotipados de mujeres y diversidades, así como promover una vida libre de violencia.

La solicitud, presentada el 4 de julio del 2022 y declarada admisible recientemente, se fundamenta bajo la decisión del directorio de TVN de 1993 en que se define la política editorial de la señal pública bajo los principios de “dignidad a las personas y los principios incluidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos y los pactos internacionales”.

Marco internacional de Derechos Humanos

Asimismo, el proyecto argumenta que los diversos marcos internacionales firmados por el Estado de Chile advierten sobre la necesidad de que los medios de comunicación aporten en la “eliminación de estereotipos de género y promuevan la erradicación de la violencia contra las mujeres”.

Tal es el caso de la Convención Belem Do Pará, ratificada por Chile en 1996, y el Capítulo J de la Declaración y Plataforma de Acción de la Cumbre de Beijing de 1995,  “La mujer y los medios”, que especifican que dentro de las recomendaciones a los medios de comunicación se encuentra “elaborar, en la medida en que ello no atente contra la libertad de expresión, directrices profesionales y códigos de conducta y otras forma de autorregulación para fomentar la presentación de imágenes no estereotipadas de la mujer”.

En lo concreto, el PR solicita al Presidente la creación de la figura “editor/a de género” que permita garantizar esta perspectiva en TVN, tal como lo han ejecutado diversos medios internacionales, como “The New York Times” y “El País”.

Su objetivo, establecen, será desarrollar una línea editorial acorde al respeto de los derechos humanos de las mujeres y diversidades, promoviendo contenidos que fomenten una vida libre de violencia, así como la erradicación de estereotipos sexistas y discriminatorios.

Las firmantes del PR son las diputadas Nathalie Castillo -promotora del mismo-, Daniela Serrano, Alejandra Placencia, Camila Munsante, Emilia Schneider, Maite Orsini, Ana María Gazmuri, Carolina Marzán, Gael Yeomans y el diputado Luis Cuello.

Gira nacional: “2 Millones de Casas por el Apruebo” parte con masivo encuentro en Plaza de Armas

Blanca Lewin, Nicolás Poblete, Carolina Arredondo, Rodrigo “Negro” Medel, Pepi Velasco, ex convencionales, personas del mundo de la política y de las organizaciones sociales fueron parte del lanzamiento de la gira nacional “2 Millones de Casas por el Apruebo”, que comenzará este fin de semana y tendrá como primeras paradas las ciudades de Arica, Concepción, Valdivia, Coquimbo, Rancagua, Valparaíso.

“Nos propusimos poder llegar, como mínimo, a dos millones de casas a lo largo de todo el país en este mes de campaña que queda. Estamos muy convencidos y convencidas de que esta es una campaña que se va a levantar desde los territorios”, comentó Karol Cariola, la coordinadora del Comando del Apruebo.

La actriz Carolina Arredondo, una de las “embajadoras del apruebo” destacó que las familias que se sumen a esta iniciativa “son casas que están por el Chile del mañana, hogares que desean más y mejores derechos sociales, derechos que hasta hoy nos han sido negados (…) tocando puertas también tocamos corazones, podemos mirarnos y conversar, de esto se trata nuestra campaña”.

 En ese mismo sentido, Rodrigo “Negro” Medel, vocalista de Tomo como Rey, relevó la importancia de tener una nueva Constitución que garantice una educación de calidad para todas y todos, y relevó el carácter de este momento: ”más que un tema exclusivamente político es un tema  social, un tema cultural donde nos convocamos todos los chilenos y chilenas a poder cambiar este país y dejar de lado las injusticias, uniéndonos por un Chile mucho más justo”.

Este viernes, sábado y domingo, la gira se desarrollará en Concepción, Valdivia, Coquimbo, Rancagua, Valparaíso y Arica, en esta última ciudad se realizará un “Apruebazo”, con artistas musicales y humoristas invitados. Durante los próximos días se anunciarán los próximos destinos.

En redes sociales se lanzó “ 2 millones de #CasasPorElApruebo ”, una pieza audiovisual que invita a sumarse a la campaña y hacer de tu hogar una casa del apruebo.

El video se puede encontrar en este link:

 

El plebiscito es para ganarlo, lo que sigue es de todos

“Chile es la realidad que hemos construido juntos” y “no tiene sentido temer nuestras diferencias” son párrafos fundamentales de la carta abierta de Michelle Bachelet. Más allá de los argumentos, importa también no perder el norte.

Nos puede causar temor el cambiar diálogo por violencia, que es lo que significa cualquier dictadura, o la expresión sin rumbo del malestar social porque nos dice lo intolerable de lo que tenemos, pero nada de lo que podemos construir.

Pero de un proceso democrático donde se ponderen los argumentos, se debata en igualdad de condiciones, que se resuelva en las urnas y nos permita trabajar juntos para seguir construyendo, de todo eso, no hay nada que temer.

El tono justo al que podemos aspirar quienes participamos de este proceso es el de la convicción reflexionada. Estamos tomando una decisión en común para poder convivir pacíficamente. Por eso los excesos no se justifican.

Si creemos que una gran cantidad de compatriotas está en el error, opta por lanzar a Chile al desastre y está enceguecido, no estamos siendo un aporte. Lo que “llegará inevitablemente” es el acuerdo, no la confrontación y pretender polarizarnos para llegar a un final feliz es un contrasentido mayúsculo.

Es bueno para decidir cómo actuar el imaginar el día siguiente al de la votación en el plebiscito. No vamos a preguntar “qué harán” los que ganen, sino “qué haremos” todos para sacar la tarea que nos queda por delante.

Dos expresidentes han entregado antes su reflexión y representan puntos de vista de gran importancia. Lo que hacen es comunicarnos lo que han decidido o clarificar desafíos futuros. Esto es otra cosa. Aquí se emplea el típico tono de la conversación en confianza, en la que se ofrece un punto de vista, pero sabiendo que es el país el que tomará una decisión y lo hará bien.

Bachelet en esta carta escribe con sencillez, pero con gran profundidad porque señala una pista fundamental sobre los próximos pasos que deberemos dar: “será tarea de las fuerzas políticas… lograr una buena implementación de las transformaciones y acordar las correcciones necesarias”.

No hay que agobiarse por tener nuevas tareas por delante, no se sale de grandes crisis de manera rápida y expedita, lo importante es comprobar que hay una salida y que esta consiste en conseguir que quede impreso lo que aún nos falta: “Lo natural es que dé origen a revisiones, ajustes, complementos, como ocurre con cualquier proceso constitucional al momento de su implementación”.

La razón de fondo para apoyar al Apruebo la ofrece Bachelet: “Veo en la nueva constitución un camino abierto para vivir mejor, para conquistar lo que tanto necesita Chile: más y mejores derechos sociales, y más y mejor democracia”. Perfeccionar lo nuevo tiene mucho más sentido que seguir parchando lo viejo.

No perdamos de vista lo que nos une en medio de esta corta campaña de la que poco se recordará, excepto gestos como el comentado. Compartimos que Chile debe completar el pacto constitucional desde el punto de partida que decida la mayoría, que este pacto será producto de acuerdos amplios, que el acuerdo se conseguirá adoptando puntos de vista de los derrotados. El destino de Chile depende del resultado del plebiscito y de lo que sepamos hacer todos con él.

De la igualdad formal a la igualdad sustantiva en Chile

Crédito foto: Comunicaciones Convención Constitucional

Aunque a los sectores políticos más conservadores de Chile no les guste y les incomode, el proceso constituyente en curso en el país está siendo observado con mucho interés y entusiasmo por muchas y muchos a nivel internacional, quienes han visto en la nueva propuesta constitucional, un texto que está a la vanguardia en variados temas y que ha abierto importantes discusiones.

El solo hecho que sea la primera constitución paritaria a nivel mundial y que además hayan sido incorporados los pueblos originarios para su elaboración, a través de escaños reservados, nos muestra que es un proceso de una enorme riqueza en términos democráticos, y que puede ayudar a impulsar otros procesos en otros países, en donde la desigualdad, la discriminación, el racismo, sexismo, homofobia, sigue estando muy presente.

De ahí que revisando la propuesta de nueva constitución y los principios en el texto, se pasa de una idea de igualdad formal a una idea de igualdad sustantiva, lo que nos abre un profundo horizonte transformador, que busque hacerse cargo de las enormes injusticias que han vivido y sufrido históricamente, ciertos grupos fuertemente discriminados y negados por siglos.

Es decir, avanza en una idea de igualdad concreta y material, a través de ciertas acciones afirmativas desde el Estado, yendo mucho más allá de una igualdad en abstracto, la cual omite el conflicto, la concentración del poder y las distintas asimetrías existentes en la sociedad, las cuales han sido perpetuadas por las distintas constituciones que ha tenido Chile, sobre todo la dictatorial de 1980.

Si uno revisa la constitución antidemocrática actual, pareciera que no existieran ni las mujeres, ni las disidencias sexuales, ni las niñas, niños, y adolecentes, ni los adultos mayores, ni los pueblos originarios, ni las personas migrantes, ni las personas con discapacidad, al estar escrita y dirigida por quienes controlan el poder político y económico de Chile (hombre, adulto, blanco, heterosexual y de clase alta).

Dignidad, libertad e igualdad

En otras palabras, lo que busca la constitución de Pinochet, es negar la existencia y la experiencia de la gran mayoría de las personas que viven en Chile, por intermedio de nociones esencializadas sobre la familia, la sociedad, la chilenidad, no interesándole en lo más mínimo la diversidad existente, ya que busca que un pequeño grupo defina los destinos del país.

Por eso que la constitución actual plantea todo en masculino (el presidente, los diputados, ministros, alcaldes, jueces, padres, chilenos), y en el mejor de los casos habla de persona, ya que fue redactado por solo hombres conservadores, los cuales jamás les importó construir un Estado democrático e inclusivo, sino más bien uno subsidiario y excluyente.

Por el contrario, si se revisa con detalle la nueva propuesta de constitución que se ratificará o no el próximo 4 de septiembre, lo que busca es visibilizar, incluir y generar condiciones mínimas para distintos grupos que la constitución actual niega, de manera transversal, paritaria y a lo largo del todo el texto escrito.

Es así como a nivel general, la nueva constitución, desde el mismo artículo 1 marca un precedente, planteando explícitamente que “reconoce como valores intrínsecos e irrenunciables la dignidad, la libertad, la igualdad sustantiva de los seres humanos y su relación indisoluble con la naturaleza” (1), dejando claro desde el primer momento que el Estado de Chile se hará responsable de todas y todos los chilenos, sin excepción, dejando atrás una idea de igualdad meramente formal.

Asimismo, en el artículo 25, deja claro que el Estado realizará acciones concretas y afirmativas al respecto, dando respuesta a aquellos grupos excluidos históricamente, señalando que “El Estado adoptará todas las medidas necesarias, incluidos los ajustes razonables, para corregir y superar la desventaja o el sometimiento de una persona o grupo” (2).

En consecuencia, la nueva propuesta de constitución hace un giro enorme con respecto a construir una igualdad sustantiva libre de toda discriminación (artículo 25), y a nivel específico también, dirigido a distintos grupos, en donde se destacan variados artículos en el texto, como pasa con las mujeres, disidencias sexuales y de género (art. 6, 27), niñas, niños y adolescentes (art. 26), personas con discapacidad (art. 28), neurodivergentes (art. 29), personas mayores (art. 33), pueblos y naciones indígenas (art. 34).

Por otro lado, en lo que respecta a un enfoque interseccional para garantizar una igualdad sustantiva, la nueva propuesta también se destaca por distintos artículos que buscan que las nuevas instituciones se hagan cargo también de esos grupos excluidos históricamente. Son los casos de artículos sobre educación (art. 25), salud (art. 44), sistemas de justicia (art. 311), policías (art. 297) en donde se les exige funcionar desde miradas de género, interculturales y desde la pluralidad de la sociedad.

Como se desprende de todo lo anterior, aprobar este 4 de septiembre, es aprobar por y desde la diversidad del país, la cual nos enriquece y nos puede unir más, si decidimos dar este paso histórico, en vez de quedarnos con un texto que nos niega como sociedad.

1:https://www.chileconvencion.cl/wp-content/uploads/2022/07/Texto-Definitivo-CPR-2022-Tapas.pdf

  1. idem

“La historia del despojo. El origen de la propiedad particular en el territorio mapuche”

El presente libro de historia es un acontecimiento intelectual y político para nuestro país, particularmente para las presentes y futuras generaciones de jóvenes que desconocen nuestra historia; que va más allá de la exhaustiva y rigurosa tarea investigativa del doctor Martín Correa, para constituirse en un aporte a la comprensión del Conflicto Mapuche en nuestra sociedad.

Pero, hay que decirlo con toda claridad también: no ha habido difusión de la presente publicación por ningún medio, – ni pensar en la televisión que distorsiona, desinforma, y manipula groseramente el tema-, tampoco comentarios críticos en alguna publicación de actualidad nacional. Nada de nada.

Se ha impuesto la ley del silencio; pero dicha omisión intencionada es, ciertamente, transitoria: si parafraseamos al gran Víctor Jara, habría que agregar “libro que ha sido valiente, siempre será un libro nuevo” y la recomendación de su lectura vuela de boca a boca.

En efecto, el libro desmitifica la supuesta colonización y pacificación o integración del pueblo mapuche y hace documentada claridad, de un crucial periodo de nuestra historia “republicana” de la segunda mitad del siglo XIX, y que se conoce como “Pacificación de la Araucanía”.

Hasta hace algunas décadas atrás, se imponían los textos de un puñado de historiadores conservadores y genuflexos con el poder – Diego Barros Arana, Francisco Antonio Encina, Jaime Eyzaguirre, Sergio Villalobos y otros- y la divulgación interesada y expresamente dirigida de los libros escolares en uso en el sistema de la educación pública; pero esa mentira sostenida durante tantas décadas ha ido quedando atrás, con historiadores de años recientes quienes han investigado el tema de la “pacificación de la Araucanía”, como Luis Vitale,  Jorge Pinto Rodríguez, José Bengoa y otros que han ido escribiendo una historia desde una perspectiva social que, como Martín Correa Cabrera, se han atrevido a correr el tupido velo de la mentira y la omisión frente a esta supuesta “pacificación”; para no hablar de aquellos como Gabriel Salazar o Julio Pinto Vallejos, que han investigado sobre la conformación de las clases trabajadoras y el movimiento popular desde finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

 El libro que comentamos, de paso, desmitifica, también, la imagen impoluta de personajes de la historia del Chile del siglo XIX, como Manuel Montt, Benjamín Vicuña Mackenna o Cornelio Saavedra; que hicieron gala de un racismo y desprecio tal por los pueblos originarios que deja perplejo, pero que también permite entender las raíces de dicha concepción de superioridad moral e intelectual de nuestra oligarquía respecto de nuestros pueblos originarios; o las características argumentales supuestamente ilustradas de la prensa de entonces, como  “El Mercurio, de Valparaíso”; “El Mercurio”, de Santiago; “El Correo”, de Valdivia; “El Sur”, de Concepción; que representaban la opinión y la visión política e ideológica de las burguesías provincianas solo movidas por la codicia y el afán de riqueza; y qué decir de la “Revista Católica”, que expresaba a ciertos sectores “reformistas” de la Iglesia Católica, y que consideraba fundamental someter a los mapuche por “razones e imperativos civilizatorios”, para su propio bien.

Leer este libro produce perplejidad y asombro, fundamentalmente por evidenciar las verdaderas motivaciones para emprender la supuesta pacificación, como lo fueron –y lo son también hoy en día- la codicia, la ambición y la crueldad de una clase social, por demás soberbia y arrogante que, cuando aún el estado moderno creado por ellos mismos todavía no cumplía ni un siglo de existencia histórica, ya mostraba su vocación por la violencia, el robo y la impostura ideológica para ocultar una codicia sólo comparable a la de los conquistadores y encomenderos españoles y europeos del siglo XVI y XVII. Es decir, asombra leer una historia de horror.

No hubo tal “pacificación”; los mapuche mayoritariamente vivían en paz; y si bien ocasionalmente solían incursionar en el territorio al norte de la línea demarcatoria del Bío Bío, llevaban una relación de coexistencia pacífica e intercambio comercial de beneficio mutuo de las dos naciones: el estado nacional chileno y la nación mapuche –rica en tierras comunitarias y crianza de ganado-, reconocida como tal  por los patriotas –como O”Higgins y otros, que lucharon por la independencia de la Corona de España, apenas 10 ó 20 años antes, firmaron el reconocimiento y la independencia de la nación mapuche y su territorio en el Tratado de Tapihue de 1825. Fue, en términos estrictos –como lo dejan ver los anales del  ejército de ocupación-, una guerra de invasión y conquista; de exterminio étnico y racial de una raza bárbara incivilizada e inferior que había que eliminar y, por consecuencia,  una guerra de despojo, emprendida por la oligarquía chilena –y su institucionalidad estatal- a partir de 1863.

En contra del pueblo Mapuche

En efecto, dicha guerra fue decidida y planificada en contra del pueblo mapuche, con el fin de colonizar, anexionar y enajenar el rico y feraz territorio del Wallmapuche que se extendía desde la ribera sur del Bío Bío y hasta el archipiélago de Chiloé, con el fin de integrarlo al desarrollo capitalista de dicha clase social, repartiéndolo y entregándolo a la voracidad de individuos y familias que se enriquecieron sin límites y sin escrúpulos de ningún tipo, estableciendo un orden jurídico y político y un régimen de propiedad de la tierra viciado y espurio que todavía perdura, base de un conflicto histórico que hoy supura abierto y contingente.

Parte de los aciertos de esta investigación es la documentación que se presenta como antecedentes incuestionables: no solo las publicaciones de la prensa de la época, o los discursos y documentos políticos del Congreso y funcionarios de la administración del estado,  sino también los archivos y registros de los conservadores de bienes raíces, de las notarías, y los documentos e informes militares y, por supuesto, los testimonios de quienes tuvieron la claridad de dejar constancia de los horrores del genocidio que supuso la supuesta pacificación.

Además, es posible correlacionar la concatenación o hilación de los hechos expuestos aquí, y que conformaron esta guerra, con la memoria contenida en narraciones orales  de abuelos y gente mayor y que guardamos como recuerdos de infancia. Dichas narraciones que, aunque aparentemente inconexas,  y de tema variado y hasta heterogéneo guardan una relación y completan un cuadro ahora nítido; y que indudablemente debe ser dado a conocer a las nuevas generaciones. Hace apenas algo más de 150 años se iniciaron estos oprobiosos hechos; pero esa cantidad de años que parecen muchos, en términos históricos, son muy pocos como para que parezcan zanjados definitivamente. De allí, entonces, que la actual lucha reivindicativa del pueblo mapuche sea la continuación de un problema histórico pendiente.

Este conflicto y la complejidad de su problemática intrínseca, debe ser, junto con el problema de la mediterraneidad de Bolivia; el control de las fronteras del territorio nacional y la descentralización del poder; acaso el principal y más grave de todos ellos para la continuidad histórica en este nuevo siglo del estado chileno. Afortunadamente, la nueva constitución, de aprobarse en el plebiscito de septiembre próximo, ofrece un marco de resolución, vía devolución de tierras ancestrales y reconocimiento de su autonomía, a la justa demanda del pueblo mapuche y su necesaria dignificación, dándole una salida al conflicto. El pueblo mapuche siempre ha tenido conciencia histórica de su territorio y sentido de sociedad; de hecho siempre han  sido una sociedad y han perdurado como tal a través del, venciendo los prejuicios y el genocidio. Las tierras hoy reivindicadas vía recuperación, o reclamadas y bajo litigio, siempre fueron comunitarias. No se concebía hasta antes de 1851 que algún mapuche pudiera poseer tierras privadas; fue el estado chileno bajo el gobierno de Manuel Montt quien introdujo dicho concepto en algunas comunidades como parte del proceso de “integración” y asimilación con el fin de aplicar las nociones de un capitalismo incipiente y, posteriormente,  consumar el despojo que describe el historiador Martín Correa Cabrera.

Autor: Martín Correa Cabrera, 1962, historiador y doctor en Antropología, Ensayo histórico, Santiago, Pehuén Editores, S.A., CEIBO Ediciones, 1ª. Edición, 2021, 359 páginas.

Mujeres migrantes que resisten: Elizabeth Andrade y su activismo desde los feminismos populares

“(..) Porque no importa donde se nace y se muere,

Si no donde se lucha por el buen vivir de todas y de todos”

-Elizabeth Andrade

Elizabeth Andrade (54), Dirigenta Social, mujer inmigrante de origen peruano que vive en Chile hace casi 3 décadas, ha sido galardonada con el Premio Nacional de Derechos Humanos 2022, otorgado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos en Chile.

Este hito marca un evento significativo para todas las mujeres inmigrantes en Chile, que tienen como actividad fundamental la defensa de los derechos humanos de las comunidades en situación de movilidad humana, pero también la lucha contra las violencias patriarcales, racistas y xenófobas.

Actualmente, Elizabeth es presidenta de la Corporación Rompiendo Barreras del Movimiento de Pobladores Vivienda Digna (lidera demandas de radicación de ocho comités del Macrocampamento Los Arenales en Antofagasta y sus dos mil familias), Cofundadora e integrante de la Red Nacional de Organizaciones Migrantes y Promigrantes, por mencionar algunos. Es ampliamente reconocida en el quehacer político migrante en Antofagasta, donde vive desde el año 2010, y por su trabajo en el Macrocampamento los Arenales, en donde despliega su lucha desde el año 2015: reivindicando las identidades latinoamericanas, concientizando a las personas inmigrantes sobre sus derechos humanos, sociales, políticos y culturales, a la misma vez que levanta las banderas de lucha por la vivienda digna.

Si bien su accionar actual se ubica en el seno de las luchas populares desde los Movimientos de Pobladores, el activismo que desempeña también es profundamente feminista y de un carácter popular, territorial y comunitario. Es en estos espacios donde se despliegan diferentes estrategias de autoorganización migrante. Algunas de las experiencias que se pueden mencionar: levantar ollas comunes, el generar convenios territoriales, el promover la organización comunitaria y el acompañarse mutuamente entre mujeres. Un ejemplo de ello es el apoyo que hace a demandas colectivas junto a mujeres líderes de campamentos en Calama, Antofagasta, Mejillones, Iquique y Alto Hospicio.

Barreras simbólicas

Se hace evidente que las mujeres inmigrantes en nuestro trayecto migratorio tenemos que enfrentarrnos no sólo a las barreras simbólicas que se nos imponen como migrantes, sino también a distintos riegos y amenazas propias de nuestra existencia como mujeres. Esto último incorpora una serie de desigualdades y asimetrías de género que buscan menoscabarnos y atentar contra nuestros derechos, desde las distintas manifestaciones de la violencia de género. Es por ello, que Elizabeth sin duda alguna es actualmente un referente feminista pues no sólo ha desempeñado una lucha por la dignidad de pobladores y pobladoras, por la vivienda digna, los derechos de las personas migrantes, sino también por poner en el centro los cuidados, combatir diversas formas de violencia que experimentan las mujeres con las que se organiza, promover espacios seguros de convivencia para mujeres e infancias, y generar sostenibilidad comunitaria, ampliando las demandas a través de espacios de articulación a nivel nacional.

Las disputas en el campo de las luchas por la vivienda y la ciudad, son sin duda alguna disputas intersectoriales. Desde hace mucho tiempo hemos evidenciado cómo existe una feminización de la lucha social comunitaria en países de Latinoamérica, en donde las agentes comunitarias con un nivel amplio de participación y liderazgo son las mujeres. En este caso, en el Chile de hoy, vemos como esta participación es diversa e incorpora a mujeres inmigrantes también, que han construido un devenir transformador en el país en el que ahora viven.

La participación de Elizabeth -así como de tantas mujeres que se encuentran en el plano de la invisibilidad – apunta a insertarse en una lucha que busca contraponerse a un sistema dominante, que además ha criminalizado la existencia de las personas inmigrantes, instalando un Estado policial sobre nuestros cuerpos, vidas y formas de habitar. En experiencias como la de Elizabeth, la lucha política de las mujeres adquiere dos formas: la primera, una lucha explícita por el derecho a la vivienda y la ciudad, a transitar y construir los territorios, reivindicando los derechos habitacionales que son universales, desde una perspectiva contrahegemónica para la ciudad; la segunda, una lucha que parece ser más implícita, por la reconfiguración de las estructuras patriarcales que solidifican las dinámicas cotidianas de desigualdad que viven las mujeres,  y sobre todo las mujeres inmigrantes.

El activismo de Elizabeth nos alienta a alzar la voz contra las injusticias que viven miles de personas en Chile, contra la precarización de nuestras vidas, y llena de esperanza a las mujeres inmigrantes que vamos transitando los caminos de la lucha social por nuestra dignificación y por el derecho a migrar y habitar un territorio.

Coordinadoras Nacionales de Comités de Vivienda se suman a la campaña del Apruebo

Una veintena de representantes de Comités de Vivienda a lo largo de Chile se reunieron este lunes en Londres #43 para entregar su apoyo a la campaña del Apruebo y debatir los principales temas de la Nueva Constitución en la temática de vivienda, destacando que la nueva carta magna es un “importante avance” en esta materia.

“Han habido tantas mentiras y tantas fake news sobre lo que establece la Constitución en cuanto el derecho a la vivienda (…) lo que dice la Nueva Constitución es muy claro en el artículo 51: el derecho a la vivienda digna está garantizado, señaló Karol Cariola, coordinadora del comando.

Margarita Urra, vocera de la Federación de Comités de Allegados “Los Sin Tierra” recalcó que su iniciativa popular de norma alcanzó las 22 mil firmas, siendo aprobada por el pleno: “Eso está impregnado aquí, quiénes mejores que las compañeras y compañeros que viven en hacinamiento para tener  la palabra y vamos a movilizarnos por todo Chile diciendo que tenemos, por fin, derecho a la vivienda digna y adecuada, esto es nuestro y nosotros lo escribimos”.

“Los pobladores y pobladoras han sufrido por años el desdén de la antigua Constitución donde no había una garantización de los derechos sociales. Aquí vamos con la reivindicación de esos derechos, este 4 de septiembre tenemos que votar apruebo, y dejar las mentiras del rechazo atrás”, comentó Giannina Jara, vocera de la Coordinadora Metropolitana de Pobladores.

Lidia Silva, presidenta del Comité de Vivienda de Lo Espejo entregó contexto de su comuna: “Acá no hay un terreno, somos una comuna dormitorio donde no hay dónde construir. Todos nuestros allegados no tienen vivienda porque simplemente las empresas, los terrenos son de privados y los venden a alto costo. No hay donde nuestra gente pueda irse a vivir”.

“Invitamos a todos los comités de vivienda que se sumen, que trabajen con nosotros y que se sumen a los territorios a buscar que nuestra gente, nuestros pobladores en las distintas comunas y territorios de Chile podamos trabajar y lograr el Apruebo de la nueva Constitución. Hay mucho por hacer así que de aquí para adelante no paramos hasta ganar el 4 de septiembre”, invitó Héctor Morales del Movimiento Vivienda Digna de Peñalolén.

Defensora del derecho a la vivienda y de las personas migrantes, Elizabeth Andrade, es reconocida con el Premio Nacional de DDHH 2022

Ante más de un centenar de personas que se reunieron en el Teatro Municipal de Antofagasta, la educadora de párvulos peruana Elizabeth Andrade Huaringa recibió el Premio Nacional de Derechos Humanos 2022 de manos de la directora (s) del INDH, Consuelo Contreras, por su trabajo defendiendo el derecho a la vivienda y los derechos fundamentales de las personas migrantes en el norte de Chile.

En sus palabras de agradecimiento por el galardón, Elizabeth Andrade realizó primero un homenaje a sus compañeras fallecidas: Roxana Guerrero, Milena Grisales y María Medina. “Estarían muy felices si estuvieran acá”, expresó. “Este premio es un reconocimiento al trabajo colectivo. Es un reconocimiento a la lucha popular, por la que cada una de ustedes en las calles, con cada uno de sus compañeros, ha salido para mostrar la desigualdad que se vive día a día a nivel del mundo y que ahora el Instituto reconoce, que somos trabajadores y luchadores por esos derechos que nos han sido negados”, añadió.

“Vivir en campamentos no es fácil, pero la lucha que se da por construir una vivienda adecuada es un derecho que cada uno de nosotros sabemos y tenemos presente cada día”, indicó. “Durante un año y cuatro meses mis vecinas de Los Arenales levantaron las ollas comunes. Llegamos a cocinar 280 mil raciones de comida (…) Junto a más de 140 vecinos se realizaron 775 raciones diarias de comida (durante la pandemia). Ellos son y los reconozco, a cada uno de ellos”, señaló.

Elizabeth Andrade también mostró un artefacto que le entregaron cuando se enfrentó a un “peligro inminente como mujer violentada. Me obligaron —y no acepté— a irme a un refugio, a una casa de cuidado, para que no nos pase nada. Ojalá esto cambie. Ojalá que los derechos de la mujer no sean más violentados. Ojalá que todas las instituciones que trabajan a través del enfoque de género sepan que nosotros no tenemos por qué encarcelarnos ni por qué ser cuidadas, sino que se tenga que aquellos que nos atacan enfrenten la justica”.

Esta es la primera oportunidad en que el premio se otorga a alguien que vive en una región distinta de la Metropolitana, instaurando un precedente en cuanto al reconocimiento a defensoras/es de los derechos humanos.

Intervención de Consuelo Contreras

En tanto, la directora (s) del INDH, Consuelo Contreras, dijo en la ceremonia que “el consejo del INDH quiso reconocer la lucha de Elizabeth, que desde el campamento Nuevo Amanecer Latino de Antofagasta ha logrado articular una red de trabajo en favor de los derechos de las personas migrantes, la Red Nacional de Organizaciones Migrantes y Promigrantes de Chile, en el acceso al derecho a la vivienda digna y en el trabajo por una vida libre de violencia”.

Contreras dijo a continuación que “resulta urgente contar con una regulación y una institucionalidad especializada, que proteja a las personas migrantes frente a múltiples formas de discriminación y vulneraciones a sus derechos. Aun cuando hay avances en esta materia, falta un largo camino por recorrer, y es la total adecuación de las leyes y políticas a los estándares de derechos humanos. El enfoque utilizado actualmente para enfrentar el rápido crecimiento del flujo migratorio en Chile se basa más bien en el control de fronteras y la seguridad pública que en la protección de quienes ingresan al país”.

Enseguida añadió que “la igualdad de género está lejos de alcanzarse. Como constató el INDH en el último informe anual, la pandemia ha exacerbado la brecha de género y ha significado un grave retroceso en términos de derechos de las mujeres. Preocupan los crímenes de odio contra las mujeres lesbianas y transexuales, así como el aumento de los índices de violencia doméstica y femicidios, lo que debe generar alarma e intervenciones estatales urgentes para asegurar la efectiva protección de víctimas”.

La directora (s) indicó además que “en el modelo subsidiario actual, la vivienda no se considera como un derecho, sino como una mercancía cuya calidad depende de los recursos financieros involucrados. Ello se vincula a la definición de vivienda que subsidia el Estado, de bajo costo, con mínimo estándar material y que se emplaza en un suelo posible de pagar, lo que no guarda relación con la conceptualización de Naciones Unidas y los atributos de la vivienda adecuada”.

Trayectoria para el reconocimiento

Nacida en Perú y residente en Chile desde 1995, la educadora de párvulos estudia en la actualidad para ser técnico en trabajo social. Destaca por su trabajo como dirigenta, educadora, activista y defensora incansable de los derechos humanos de las personas migrantes, en todas sus dimensiones y a partir de su experiencia. Así lo demuestran innumerables proyectos, ideas y aportes para dignificar la vida de cientos de familias.

Tras ser víctima de violencia de género, se asentó en el campamento “Nuevo Amanecer Latino”, en Antofagasta. Desde ahí comenzó un trabajo dedicado y sistemático de asesoría a pobladores y pobladoras en temas habitacionales. Creó la agrupación “Rompiendo Barreras”, que hoy es una Corporación que aglutina a ocho comités del macrocampamento “Los Arenales” para la interlocución con el Estado.

Uno de sus primeros proyectos fue el Jardín Comunitario Los Arenales, un espacio autogestionado de mujeres sin trabajo; una iniciativa para el acceso al trabajo y la superación de la violencia de género. Debido a la visita a “Los Arenales” de la Relatora Especial del Derecho a una Vivienda Adecuada de Naciones Unidas, Leilani Farha (2017), el FOSIS se acercó y apoyó la Cooperativa Intercultural de Trabajo (CINTRA), otro frente de trabajo comunitario, asociado al Movimiento de Pobladora/es Vivienda Digna (MPVD).

En 2018, la agrupación “Rompiendo Barreras” obtuvo apoyo del programa “Conoce tu Ciudad”, perteneciente a la red Slum Dwellers International (SDI), para la realización de estudios topográficos y mapeos. Así la comunidad formuló un plan maestro para la radicación del macrocampamento “Los Arenales”, donde hoy residen unas 2.200 familias. Ella también impulsó la electrificación a través de un convenio con la Compañía General de Electricidad (CGE); el acceso al agua potable, en gestiones con el Gobierno Regional; y un estudio de mecánica de suelo, en convenio con la Fundación de Superación de la Pobreza.

Elizabeth Andrade fue cofundadora de la Red Nacional de Organizaciones Migrantes y Pro Migrantes de Chile, para la defensa del derecho humano a migrar, promoviendo la inclusión y brindando orientación a miles de personas en sus trámites migratorios y de acceso a los derechos a la salud y a la educación. También incidió en la tramitación de la nueva Ley de Migración y Extranjería.

Premio Nacional de DDHH

En su misión de promover la plena vigencia de los derechos humanos de las personas en Chile, al INDH le corresponde entregar —cada dos años— el Premio Nacional de Derechos Humanos a quien/quienes se hayan destacado en la promoción de una memoria histórica sana y en la protección y defensa de los derechos humanos de los habitantes del territorio de Chile.

En sus versiones anteriores fueron galardonados Viviana Diaz (2011), por su incansable defensa de los derechos fundamentales durante la dictadura; María Soledad Cisternas (2014), por su férrea labor en pro de los derechos de las personas con discapacidad; el sacerdote jesuita José Aldunate (2016), por su importante trabajo en la protección y denuncia no violenta de las violaciones a los derechos fundamentales durante la dictadura; la abogada Fabiola Letelier (2018) por su apoyo a las víctimas de violaciones a los derechos humanos en dictadura y su persistencia en la búsqueda de justicia por el asesinato de su hermano, Orlando Letelier; y el abogado Roberto Garretón (2020), por su incansable búsqueda de verdad y la justicia, que comenzó en el Comité de Cooperación para la Paz y luego prosiguió en la Vicaría de la Solidaridad.

A la versión 2022 del Premio Nacional de Derechos Humanos fueron postulados trece defensores y defensoras de los derechos fundamentales.

Entradas recientes