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¿Año nuevo frenteamplista en el mar con pirotecnia?

Foto de Mark Burnett en Unsplash

Resulta contradictorio y lamentable que la alcaldesa de Valparaíso, Camila Nieto, y la de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, ambas del Frente Ampliio, insistan en mantener el espectáculo pirotécnico de «Año Nuevo en el Mar» 2026. Estos fuegos artificiales, aunque atenuados, siguen generando pánico masivo en mascotas (con fugas, lesiones y muertes de animales), estrés en fauna silvestre y marina, afectación a personas neurodivergentes con TEA, y contaminación al ambiente.

Esta obstinación por una tradición contaminante y cruel revela una hipocresía profunda en un sector que dice priorizar la sustentabilidad y los cuidados, pudiendo ambas autoridades optar por alternativas inocuas como shows de drones o luces, coherentes con un progresismo que se presenta como diferente a la derecha, pero que en la práctica no es capaz de ofrecer algo distinto para el año nuevo, que sea mininamente empático con el sufrimiento de los demás.

Andrés Kogan Valderrama

Sociólogo, Magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea y Diplomado en Masculinidades y Cambio Social.

Anatomía de una caída

Crédito foto: Patricio Muñoz Moreno

Notas críticas sobre  “El fin de un ciclo” , (Giorgio Jackson)

Diagnóstico y padrón.

1.Para entender una derrota de esta magnitud, la más duras en un siglo, no sirve buscar culpables o errores de gestión. La autocrítica debe ser un ejercicio colectivo que atraviese al conjunto del progresismo y se atreva a cuestionar algo más profundo: los lentes con los que decidimos mirar al país. Si el ciclo político terminó, lo primero que debe ser revisado es la forma en que se venía interpretando la realidad social.

  1.  El documento de Giorgio Jackson, El fin de un ciclo, es un aporte valioso porque asume la gravedad del momento. Su reflexión intenta descifrar una paradoja dolorosa: cómo un proyecto que despertó esperanzas históricas terminó encadenando derrotas que van mucho más allá de lo electoral. Precisamente porque el intento es serio, las respuestas deben ser igual de rigurosas y no conformarse con las explicaciones más cómodas.
  2. Sin embargo, la discusión que el documento abre no puede olvidarse de lo que sucedió en el periodo previo. Las fuerzas del progresismo ya han enfrentado derrotas significativas antes: en 2009 y en 2017. En ambos casos, la respuesta no fue una revisión profunda, sino la búsqueda de salidas que permitieran recomponer el campo político sin interrogar sus premisas. En 2009, la derrota fue leída como un desgaste natural de ciclo; en 2017, como un problema de liderazgo y dispersión, cuya solución volvió a formularse en términos de ampliación de alianzas. En ninguno de los dos momentos se produjo una revisión sustantiva del marco desde el cual se venía leyendo a la sociedad chilena.
  3. Las derrotas asoman, no siempre aparecen como acontecimientos que obliguen a repensar el diagnóstico. También como contingencias que pueden ser corregidas mediante ajustes tácticos, reordenamientos internos o nuevas síntesis políticas. El ciclo que hoy se declara finalizado no es, por ello, el primero que correrá el riesgo de terminar sin una elaboración exhaustiva y dolorosa de sus condiciones de posibilidad.
  4. El fin del ciclo, en el texto de Jackson, no se explicaría principalmente por errores de gobierno, de ideas o de conducción —aunque estos se reconozcan y enumeren en el propio texto—, sino por un cambio estructural del electorado producido por el restablecimiento del voto obligatorio. La incorporación masiva de nuevos votantes habría introducido una subjetividad política distinta: una forma diferente de relacionarse con la política, con sus promesas y con sus instituciones, que habría alterado las reglas conocidas del juego y desbordado los marcos con los que el progresismo venía leyendo al país.
  5. Surge entonces una interrogante central: ¿es el voto obligatorio la causa esencial del fin de este ciclo, o es simplemente el factor que hizo visibles —de forma masiva— las tensiones que el progresismo no logró resolver a tiempo? Plantear esta pregunta no implica desconocer el impacto del cambio en las reglas electorales, sino situarlo en una secuencia más amplia de lecturas, decisiones y omisiones.

Causa o síntoma

  1. El concepto del «nuevo elector» es el eje de El fin de un ciclo. El argumento sostiene que el retorno del voto obligatorio no solo aumentó el número de votantes, sino que transformó la naturaleza del electorado, en un nuevo padrón. Al integrar masivamente a ciudadanos que no participaban, surgieron expectativas y formas de entender la política ajenas a las lógicas con las que el progresismo trabajaba habitualmente. Bajo esta mirada, el resultado electoral corresponde, esencialmente, a una mutación estructural del sujeto que vota
  2. El riesgo de tender a explicar al ‘voto obligatorio’ como la explicación preponderante, es que transforma una derrota política en una especie de un evento demográfico. Al convertir al nuevo elector en una de las causas principales del fracaso, el progresismo se ahorra el trabajo difícil: revisar si sus propias ideas y promesas seguían teniendo sentido para los chilenos. No es que “se cambiaron las reglas para que mute a otro deporte “como afirma Jackson; es que el equipo dejó de hablarle a las personas que entraron a la cancha
  3. El nuevo elector puede ser leído , entonces, de dos maneras: o bien como causa esencial del desenlace o bien como síntoma de tensiones más profundas. Si se lo entiende principalmente como causa, el análisis corre el riesgo de detenerse en el cambio de padrón. Si se lo lee como síntoma, en cambio, la pregunta se desplaza hacia el marco desde el cual el progresismo pensó a la sociedad chilena, articuló sus promesas de transformación y organizó sus expectativas de futuro.
  4. Bajo esta segunda mirada, es muy posible que el «nuevo elector» no sea un factor ajeno al proceso político reciente, sino una identidad formada y/o radicalizada dentro del propio ciclo. Expectativas sobredimensionadas, promesas que no encontraron traducción efectiva y una distancia persistente entre discurso político y experiencia cotidiana habrían contribuido a configurar disposiciones de frustración, desconfianza y castigo que luego se expresaron electoralmente, cuando fue posible hacerlo.
  5. La dificultad para procesar el cierre de este periodo se debe a que el diagnóstico original no fue una suma de ideas aisladas, sino un marco de análisis totalizador. Desde allí se leyeron los “30 años” como un mero pacto de élites, el estallido social como una impugnación estructural y la Convención Constitucional como su traducción institucional. El problema central no es necesariamente la validez de estas lecturas, sino que, al pertenecer al mismo esquema de pensamiento, funcionaron de manera circular: cada evento se utilizaba para confirmar el anterior. Este mecanismo impidió ajustar el análisis incluso cuando la realidad comenzó a mostrar señales que contradecían las premisas iniciales.
  6. El estallido social de 2019 es un antecedente fundamental en este análisis. Más que un evento aislado, este hito expuso las contradicciones que definen al electorado hasta la actualidad: la demanda por protección estatal junto al deseo de consumo individual, y la exigencia de derechos acompañada de una desconfianza estructural hacia las instituciones. El estallido no originó estas tensiones, pero las manifestó de forma masiva. En ese contexto, el perfil del «nuevo elector» ya participaba activamente, adelantando las características que hoy definen el escenario electoral.
  7. Al analizar esta secuencia, se percibe que el «nuevo elector» no es una figura desconocida, sino la expresión radicalizada de conductas que ya existían en sectores de participación intermitente o vinculados a la protesta social. Características como la desafección, el individualismo pragmático y la tendencia al voto de castigo por sobre la adhesión no nacieron con el voto obligatorio; simplemente adquirieron un peso político decisivo a partir de su implementación
  8. Desde esta perspectiva, el voto obligatorio no explica por sí mismo el fin del ciclo. Es más bien un dispositivo de revelación: al masificar la participación, expuso tensiones que ya estaban presentes, pero que no habían sido procesadas políticamente. La diferencia es importante. En el primer caso, bastaría con ajustar estrategias. En el segundo, la tarea es más exigente.
  9. Nombrar estas limitaciones no implica señalar responsabilidades ajenas. Implica reconocer, de forma autocrítica, la propia participación en asumir los marcos que hoy se revelan insuficientes: por adhesión a diagnósticos dominantes, pero también por haber evitado, en su momento, una discusión más profunda para no quedar al margen del ciclo político que se inauguraba.
  10. La autocrítica necesaria, es que ese diagnóstico terminó extendiéndose al conjunto del progresismo de la izquierda, ya fuera por convicción o por omisión, organizando una lectura asumida del pasado reciente. En no pocos casos —con distintos grados de convicción y, a veces, con cierta impostura— operó como una forma de acatamiento al nuevo ciclo: una aceptación tácita de sus premisas como condición para participar en él y no quedar desplazado de su escena.
  1. LA FRAGILIDAD DEL DATO FRENTE A LA NARRATIVA DEL MALESTAR

Hitos y paradojas.

1.Por otro lado, analizar las tensiones de este periodo no significa ignorar sus avances. Sería un error —y una injusticia analítica— leer este periodo exclusivamente en clave de derrota. El propio documento de Jackson identifica los avances sustantivos que marcaron de manera efectiva la vida cotidiana de amplios sectores. Es necesario rescatar estos hitos con exactitud, no como consuelo o para justificar el pasado, sino para construir un balance político equilibrado y objetivo.

  1. Estos incluyen la gratuidad en educación superior, la creación del Copago Cero en salud y el aumento del salario mínimo. También destacan la jornada laboral de 40 horas, la Ley de Responsabilidad Parental y el fortalecimiento de la institucionalidad de seguridad, junto a la reforma que reforzó el pilar solidario. Se trata de políticas públicas concretas, con impacto material y simbólico, que modificaron de manera tangible condiciones de vida y ampliaron derechos.
  2. Se realizaron transformaciones concretas y verificables. No obstante, el desafío político actual no radica en la falta de logros, sino en que estos fueron insuficientes para resolver una crisis de fondo en la representación y el sentido del proyecto. Un balance político no puede limitarse a un listado de medidas; la ciudadanía no solo valora la gestión, sino que demanda coherencia y un horizonte claro que le permita proyectar el futuro del país
  3. Aquí surge una paradoja que el texto de Jackson apenas roza: pese a los avances logrados, el progresismo no consiguió transformarlos en un relato político capaz de integrar las expectativas y frustraciones de la ciudadanía. Las políticas públicas se implementaron, pero no lograron inscribirse de manera consistente en la experiencia vivida de aquellos a quienes el proyecto buscaba representar. Algo de esa dificultad puede leerse en la advertencia que Shakespeare pone en boca del rey Lear —“No seremos los primeros, que, con la mejor de las intenciones, hemos logrado lo peor”—. Cuando el relato no logra nombrar lo que la experiencia ya muestra, los logros existen, pero quedan políticamente mudos.

Autopercepción y experiencias

  1. Una de las causas principales de este problema es la confusión constante entre la elaboración ideológica y la realidad de los procesos sociales. La prioridad otorgada al lenguaje simbólico y a la precisión conceptual no fue de la mano con una observación real de cómo las personas percibían o rechazaban esos mismos marcos. Esta falla no fue puramente comunicacional ni se explica por una falta de pedagogía política. Se trató, fundamentalmente, de una brecha profunda entre la autopercepción del progresismo y la experiencia diaria de la ciudadanía, ejemplificada en una crisis de seguridad que no pudo ser mitigada con estadísticas ni datos oficiales.
  2.  En tiempos de incertidumbre, las estadísticas no logran convencer por sí solas. La experiencia reciente demuestra que narrativas alternativas, como el concepto de «gobierno de emergencia» —caracterizado por ser simple y reactivo—, pueden dominar el debate y opacar los logros reales. Esto sucede porque dichas consignas logran dar un sentido a la vivencia colectiva que los datos técnicos no alcanzan a cubrir. Un relato también puede matar los datos.
  1.  La dificultad para revisar el diagnóstico no es solo política ni estratégica. Es también identitaria. Ese diagnóstico no funciona únicamente como una lectura de la realidad, sino como el soporte simbólico a partir del cual una generación y fuerzas políticas, se reconocen, se diferencia del pasado e intenta sostener un ciclo político propio. En torno a él se organiza una pertenencia, un lenguaje común y una promesa de sentido. Por eso, interrogarlo no implica simplemente corregir una hipótesis, sino poner en cuestión el suelo desde el cual se habla, se milita y se gobierna. La autocrítica se vuelve así especialmente difícil: no solo por falta de contrastes, sino porque revisar el diagnóstico amenaza con desarmar la identidad que ese mismo diagnóstico hace posible. En ese punto, la resistencia a la revisión deja de ser solo política y adquiere un carácter casi existencial.

UNIDAD Y FUTURO

1.A estos desafíos se añade la falta de un sujeto político claro que se identifique con las transformaciones. La incapacidad para construir una identidad colectiva —un nosotros comprensible, aun atravesado por conflictos— no fue un simple fallo discursivo, sino el resultado de cómo se establecieron las prioridades del período. La multiplicación de demandas y causas específicas, aunque válidas, terminó por fragmentar el proyecto común y debilitó la idea de un cambio compartido. Sin una base social que se sienta protagonista de las reformas, incluso los logros más importantes quedan aislados y carecen de un sustento político estable en el tiempo.

  1.  Es precisamente frente a esta ausencia de sujeto donde la pregunta por la unidad adquiere su verdadero peso. No cualquier unidad, sino una capaz de recomponer un horizonte común y de ofrecer una síntesis política allí donde el proyecto se dispersó. Durante décadas, la centroizquierda chilena logró construir mayorías estables a partir de coaliciones amplias. Esas alianzas, aun siendo diversas, se sostenían en anclajes sociales reconocibles y en un diagnóstico relativamente compartido sobre el país que se buscaba gobernar. La unidad operaba entonces como una síntesis política: no solo articulaba partidos, sino que expresaba una forma común de leer la sociedad y de ofrecerle un horizonte de sentido.
  2. Las convergencias más recientes —la Nueva Mayoría y la actual alianza de gobierno— han sido, en cambio, las más amplias conocidas en términos de espectro político. Paradójicamente, han coincidido también con los peores resultados electorales para la izquierda en casi un siglo. En estos casos, la unidad tendió a operar más como agregación de identidades políticas diversas que como expresión de un diagnóstico compartido capaz de articular la experiencia social de los sectores a los que se buscaba representar.
  3. Por eso, la unidad del progresismo no puede reducirse a un consuelo táctico ni a un ejercicio de recomposición electoral. Es, sin duda, una condición necesaria para construir mayorías, pero resulta insuficiente si no va acompañada de una revisión del diagnóstico que la sostiene. Cuando la explicación del fin del ciclo se agota en factores externos —el nuevo elector, el voto obligatorio o el contexto—, la unidad se proyecta como una estrategia sin aprendizaje. La derrota se administra, pero no se elabora. Mientras ese diagnóstico no sea interrogado, la unidad seguirá siendo necesaria, pero insuficiente; y los ciclos, pueden tender a repetirse bajo nuevas consignas.
  4. En última instancia, el desafío pendiente trasciende lo electoral. Analizar críticamente esa desconexión —lo que implica revisar el diagnóstico de fondo y no solo las estrategias de campaña— constituye la tarea central que hoy queda abierta para profundizar en un debate extenso, complejo y necesario.

Tal vez lo más difícil no sea haber perdido.

Tal vez lo más difícil sea aceptar que no se tenía toda la razón

Honduras “eligió” a Asfura



El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras proclamó finalmente a Nasry ‘Tito’ Asfura como presidente electo tras una de las contiendas más reñidas de la historia del país, con una diferencia de apenas 0.72 puntos porcentuales con su más cercano contendor el chileno-hondureño, Salvador Nasralla, del Partido Liberal.

El proceso se desarrolló entre cuestionamientos, acusaciones de un lado a otro, apagones tecnológicos, conteos paralelos, prensa internacional y comunicadores ciudadanos capturando y analizando cada mesa, cada región y cada declaración, junto al  acompañamiento de observadores internacionales que respaldan cada etapa. Entonces ¿qué ocurrió en Honduras para que delante de nuestros ojos, a pesar de las señales y alertas previas, las medidas adoptadas para proteger la transparencia del proceso democrático, Asfura fuese proclamado vencedor 24 días después de la elección y con cerca del 60% del electorado cuestionando el resultado?

¿Legitimidad en duda o soberanía bajo asedio?

Los problemas comenzaron antes del 30 de noviembre. Su ascenso no puede desvincularse de la abierta injerencia estadounidense: el expresidente Donald Trump y otros miembros del Partido Republicano (como la congresista, María Elvira Salazar y varios empresarios) que no sólo lo respaldaron públicamente antes de los comicios, advirtiendo que «sólo trabajaría con él», sino que amenazó con indultar al expresidente del Partido Nacional de Honduras, Juan Orlando Hernández.

Tras la votación, el colapso del sistema de conteo sumió al país en la total incertidumbre. Las acusaciones de fraude por parte de Nasralla y el partido Libre fueron constantes. En medio de este caos, Trump ejecutó el indulto, a pesar de JOH estar condenado por la justicia norteamericana como culpable de ingresar 400 toneladas de cocaína a EEUU y por tráfico de armas, toda vez que paralelamente aumentaba la presión militar norteamericana en el Caribe y en el Pacífico contra el narcoterrorismo, luego contra la dictadura de Maduro y hoy para «recuperar el petróleo» en la llamada operación Southern Spear.

Estos últimos eventos revelan la intrincada y oscura red de intereses que rodea la presencia e injerencia de EEUU en la región. Aunque en el caso hondureño, hay otro elemento que vincula a Trump y a Hernandez: Próspera. Este proyecto libertario y tecnocapitalista de la empresa venezolano-estadounidense Honduras Próspera Inc., en la isla de Roatán, es una zona de desarrollo económico (ZEDE) con autonomía, cuyo origen y desarrollo se produjo mientras ambos eran presidentes de sus respectivos países. ¿El objetivo? Por una parte crear empleos, atraer inversiones y generar crecimiento en Honduras; pero, por otra, escapar de cualquier control estatal o dependencia gubernamental. Sin embargo, al asumir el gobierno de Xiomara Castro, se derogó la ley que autorizó su funcionamiento; Próspera respondió con una demanda de 11 mil millones de dólares contra el Estado hondureño (casi 2/3 del PIB nacional), lo que hoy dejaría al país en bancarrota.

¿Es acaso Honduras el caso más extremo de este nuevo giro a la derecha latinoamericana? Nasry Asfura asumirá el 27 de enero de 2026 como resultado de algo más que “la voz del pueblo”; gobernará bajo la atenta mirada de Washington y en un marco regional que le es favorable, pero también bajo la desconfianza de una parte crucial de su propio pueblo. El primer y más urgente desafío será navegar esas tormentosas aguas. Su historia personal –el inmigrante que avanzó por mérito propio, con esfuerzo y trabajo– choca con la realidad de un país donde el poder, el narcotráfico y los intereses geopolíticos se cruzarán y nadie puede hoy predecir su desenlace.

¿Cómo viene el 2026?

El 2026 iniciará sin un centro de gravedad común en América Latina, la amenaza del uso de la fuerza y la coerción estratégica en el Caribe, la virtual parálisis institucional y la desconfianza democrática en Centroamérica y la competencia entre modelos antagónicos en Sudamérica, aumenta la probabilidad de estallidos sociales súbitos, sumado a la influencia de actores extra-hemisféricos con intereses económicos en una de las regiones más ricas en recursos naturales del planeta.

Precisamente, será este modelo de ajustes económicos rápidos como el que está implementando Rodrigo Paz en Bolivia o este realineamiento “democrático” con Washington como en el caso hondureño, y con el respaldo del eje bloque conservador latinoamericano que aplica las mismas medidas con distintos grados de profundidad, podría verse sometido este año a una prueba de estrés social, donde el éxito o fracaso en gestionar este descontento popular derivado justamente del efecto que tengan estas políticas, va a determinar tanto la viabilidad, la fortaleza y la sostenibilidad de este nuevo enfoque, siempre y cuando, mantenga Trumpel control en Washington. Pero ese será tema de otro análisis.

José Antonio Kast en “modo Presidente” sin haber jurado en el cargo

Crédito Foto: Patricio Muñoz Moreno

Ni las fiestas han detenido la carrera que empezó a correr el presidente electo, José Antonio Kast, desde el mismo día en que fue elegido por una abrumadora mayoría. El comando de Kast ha señalado que, tras semanas de evaluación interna, recién a partir del 15 de enero comenzarán a anunciar formalmente los nombres del gabinete, aunque ya varios están corriendo y muchos de ellos están apareciendo en los medios de comunicación, no se sabe si para “quemarlos”como se acostumbra en la política de todos los colores, o son efectivamente papabiles.

Eso no significa que Kast haya ralentizado sus actuaciones que comenzaron desde el mismo día de su elección y las estáejecutando como si ya estuviera investido del poder de La Moneda. Por eso es que el recientemente electo Presidente comenzó una carrera algo febril para cumplir con su ambición de demostrar que es distinto a todos los demás presidentes que han pasado por el gobierno.

Pero, al parecer la verdad sería otra y nadie de su comando lo confiesa. Es que tiene muchas urgencias José Antonio Kast. Prometió demasiadas cosas en su campaña al sillón presidencial. Entre ellas, que a los inmigrantes irregulares le quedaban pocos días comenzando a publicitar una cuenta regresiva terrorífica para esos inmigrantes, donde hay peruanos, bolivianos, haitianos y principalmente venezolanos, que llevan varios años en Chile y que han tenido problemas para renovar sus cédulas o poner al día sus papeles, etc. No todos son delincuentes.

Por lo mismo, para cumplir en parte sus promesas, tiene que actuar rápido para no quedar como el típico candidato mentiroso que promete y promete y no cumple.

Se le dijo en todos los tonos que expulsar a más de 350 mil venezolanos era imposible en los 180 días. Se arrepintió. Luego dijo que se los iba a invitar a dejar el país. La carcajada fue generalizada. Después, que los patrones que los habían contratado, debían pagarles el pasaje. Y así, siguieron las posibles soluciones del presidente electo.

Por eso sus viajes a países vecinos. Además de visitar Argentina, cosa que no es para enorgullecerse, -dado el estado de crisis en que está ese país en manos de Milei- visitó Ecuador y pasó por Perú. La idea es conseguir aprobación para un corredor humanitario y lograr que los inmigrantes regresen a su país. Eso, si Maduro quiere recibirlos.

Pero tampoco le ha sido fácil al Presidente electo.. Porque el Mandatario peruano, José Jerí, le bajó el perfil a la idea de Kast del corredor humanitario: En una declaración oficial delpaís vecino se señala; “…el eventual establecimiento de un corredor humanitario que permita trasladar a los migrantes a sus países de origen en la región es una alternativa, un mecanismo… pero se está viendo para casos muy excepcionales.” Es que el presidente peruano jerarquiza que la prioridad de su país es el control migratorio, y que la alternativa humanitaria se evalúa “en casos excepcionales”.

Por su parte en Ecuador, a través de su Presidencia, no se dieron declaraciones extensas, salvo su coincidencia en la cooperación en seguridad, crimen organizado y movilidad humana.

Ya se ven problemas

Está claro que Kast tiene mucho por hacer respecto a la inmigración. Como mucho por hacer respecto a armar su gobierno, más bien, su gabinete. ¿Cómo darles el gusto a todos? He ahí la madre del cordero.

Porque José Antonio Kast podría enfrentar desafíos reales para armar su gabinete antes de asumir en marzo de 2026. Suequipo ha establecido un primer criterio de diseño de gabinete que prioriza evitar conflictos de interés, por ejemplo, no integrar ministros que tengan familiares en el Congreso.

Esta regla —aunque no está completamente “fijada en piedra”— ha generado discusiones internas, porque algunos políticos que suenan para ministerios tienen parientes en el Parlamento: Es el caso de Johannes Kaiser y su hermana senadora Vanessa Kaiser.

Kast ganó con una coalición diversa que incluye desde la Unión Demócrata Independiente (UDI) hasta sectores más pequeños como los Libertarios. Y obviamente, se le sumaron Chile Vamos y aliados que van a desaparecer, como Demócratas y Amarillos. Igual ellos cobrarán su apoyo.

El desafío está en equilibrar a todos estos aliados dentro del gabinete sin que resulte en un comité político demasiado fragmentado o con tensiones internas.

Hay señales de que el equipo aún discute quiénes ocuparán las carteras más estratégicas, como Seguridad Pública o Interior, que son fundamentales para la agenda de Kast y donde técnicos con experiencia pueden estar más enfocados en el Congreso que en el Ejecutivo. Si no puede acomodar figuras que equilibren perfil técnico más respaldo político, eso podría dificultar la gobernabilidad desde el principio.

Fuentes del comando de Kast han dicho que esperan definir la mayoría de los ministros importantes para la primera semana de enero de 2026, lo que deja un plazo ajustado para cerrar acuerdos, negociar apoyos y evitar filtraciones prematuras. Esto significa que cualquier desacuerdo o indecisión —especialmente en carteras de peso— puede generar tensión con partidos aliados y con el propio Congreso antes del traspaso de mando.

El caso de personas como Johannes Kaiser, que tiene respaldo de algunos sectores, aunque genera polémica incluso dentro del bloque, muestra que no todos los apoyos políticos están alineados sobre quién debe integrar el gabinete.

Los que suenan

Los nombres que más suenan para integrar el gabinete de José Antonio Kast que asumirá como presidente de Chile el 11 de marzo de 2026 según la prensa y analistas políticos son Cristián Valenzuela, mencionado como posible jefe del equipo de asesores del Segundo Piso de La Moneda, que es el grupo central de confianza en el gobierno.

El ex UDI, Claudio Alvarado suena con fuerza para una cartera política importante como la Secretaría General de la Presidencia. Se trata de un ministerio muy influyente para coordinar con el Congreso.

El controvertido economista Jorge Quiroz, sindicado como responsable de las colusiónes de los pollos y las farmacias, suena como uno de los nombres más fuertes para Hacienda o carteras económicas clave. Lo mismo para José Luis Daza, actual viceministro de Economía de Argentina, evaluado como posible ministro de Economía o rol técnico relevante. También en el área económica están considerados Bernardo Fontaine y Sergio Urzúa.

Quien suena fuerte para liderar el Ministerio de Seguridad Pública, una cartera crítica para la agenda de Kast es el Vicealmirante (R) Alberto Soto. Y en Defensa, Johannes Kaiser, aunque este prefiere el cargo de Seguridad.

En Relaciones Exteriores es mencionado como posible ministro de Relaciones Exteriores Darío Paya. Y otros nombres que también estarían en evaluación para el mismo cargo son Teodoro Ribera e Issa Kort

Para el Ministerio de Obras Públicas suena Martin Arrau; Iván Poduje para Vivienda; Mara Sedini, posible vocera de Gobierno o cargo social/niñez. Otros nombres que andan rondando son Germán Codina, Ruth Hurtado, Beatriz Hevia, Sebastián Figueroa, Antonio Barchiesi, Carmen Soza y Claudio Bravo.

Muchos nombres para un gabinete que, de acuerdo a las promesas de campaña, podría acortarse al estilo Milei. Este redujo drásticamente el número de ministerios tras asumir en diciembre de 2023 como parte de su plan de “reducción del Estado”. Argentina pasó de tener 18 o más ministerios a tener solo 9, es decir, eliminó o absorbió 9 ministerios en otras áreas o los fusionó con otras carteras.

Celulares en los colegios: Más que prohibición, una oportunidad para alfabetizar

Foto de kuaileqie RE en Unsplash

La aprobación en el Congreso de la ley que regula y prohíbe el uso de teléfonos celulares en los establecimientos de educación Básica y Media del país propone un debate necesario y plantea un importante desafío de fondo: no basta con prohibir, debe generarse un acompañamiento de procesos formativos que permitan comprender el sentido de la iniciativa y desarrollar un uso consciente, crítico y saludable de las tecnologías digitales.

Diversos estudios advierten sobre los efectos del uso excesivo del celular en niños, niñas y adolescentes, especialmente en la concentración, el rendimiento académico y la salud física y mental. En este contexto, resulta clave que la regulación no se entienda sólo como una restricción, sino más bien como una oportunidad pedagógica.

Es necesario que los estudiantes comprendan por qué existe esta ley, qué problemáticas busca abordar y cómo se relaciona con su propio bienestar y desarrollo integral. Y es aquí donde la alfabetización digital, mediática e informacional adquiere un rol fundamental.

Desde este enfoque, promovido por organismos como Unesco o la Media and Information Literacy Alliance, se reconoce que no se trata sólo de acceder a tecnologías o información, sino de desarrollar capacidades críticas para comprender cómo se produce, difunde y consume la información; cómo operan los algoritmos; qué intereses existen detrás de los contenidos digitales; y cómo las prácticas informacionales impactan en nuestra vida personal y social.

Por lo tanto, educar en el uso de tecnologías es una manera de formar ciudadanía crítica, capaz de tomar decisiones informadas y responsables en los complejos entornos digitales contemporáneos.

Por otra parte, se debe tener presente que este esfuerzo educativo no es responsabilidad exclusiva de las escuelas. Las familias juegan un rol crucial en este proceso: difícilmente se logrará un uso equilibrado de los dispositivos si los discursos de prohibición hacia niños y adolescentes conviven con prácticas adultas permeadas por la hiperconectividad, la dependencia del celular o la ausencia de límites claros.

Desempeño saludable en el contexto digital

Por esta razón, se vuelve fundamental educar también a los adultos, promoviendo rutinas de uso consciente, espacios de desconexión en los hogares, acuerdos familiares y modelos de comportamiento coherentes con lo impuesto a los menores.

En ese sentido, bibliotecas y profesionales del sector pueden aportar a una alianza estratégica en los procesos de formación. Desde la bibliotecología, históricamente se ha trabajado en el desarrollo de la alfabetización informacional, actualmente ampliada a dimensiones mediáticas y digitales.

Las bibliotecas – escolares, públicas y universitarias – cuentan con la experiencia y el enfoque pedagógico requerido para diseñar programas de formación en ciudadanía digital y realizar talleres para estudiantes y familias que permitan generar competencias y reflexión sobre el vínculo entre información, tecnologías y bienestar.

Resulta esencial reconocer a las bibliotecas como espacios comunitarios educativos y democráticos, considerándolas de manera explícita en las estrategias de implementación de esta ley, de manera que, más allá de una lógica de control, se avance hacia un enfoque formativo de las personas.

Si bien es necesario regular el uso del celular en los colegios, resulta insuficiente si no se acompaña de una política educativa integral de alfabetización digital, mediática e informacional, que involucre a estudiantes, docentes, familias y comunidades. La idea es que, efectivamente, todos y todas puedan desenvolverse de manera saludable y responsable en el contexto digital.

Donde Golpea el Monito premiado como mejor Vitrina de Navidad 2025 en concurso organizado por la Municipalidad de Santiago

Con motivo de las celebraciones de Navidad, la Ilustre Municipalidad de Santiago organizó el “Concurso Vitrinas de Navidad 2025”, en el que participaron cerca de 80 negocios de la comuna y donde resultó ganadora la tradicional tienda “Donde Golpea el Monito”.

En el inicio del Mercado Navideño 2025 que se realiza hasta el 24 de diciembre en el Paseo Bulnes, la Ilustre Municipalidad de Santiago realizó la premiación de concurso “Vitrinas de Navidad 2025”, actividad que después de casi dos décadas se volvió a realizar y en la que participaron más de 80 comercios de la comuna.

La vitrina ganadora de esta iniciativa fue la tienda de sombreros “Donde golpea el monito”, todo un patrimonio del comercio y el espacio urbano de Santiago, quienes a través de su vitrina, buscan tanto fomentar el espíritu navideño, como que los ciudadanos cuenten vean esta vitrina como un espacio icónico del casco histórico de Santiago.

Respecto a este reconocimiento, Catalina Lasen, Directora de Marketing de la tienda, señaló: “Para nosotros es un inmenso orgullo haber sido galardonados con el premio del concurso “Vitrinas de Navidad 2025” que fue organizado por la municipalidad. “Donde Golpea el Monito” es un patrimonio histórico del comercio de Santiago y este tipo de reconocimientos nos motiva a seguir trabajando, para ofrecerles a nuestros visitantes, una experiencia desde el momento en que se paran frente a nuestra vitrina y nuestro querido monito”.

Los demás finalistas y que también fueron reconocidos en esta jornada, fueron las vitrinas de la tienda de repostería Casa Costa, la Cooperativa de Carabineros (CooperCarab) y Puente Cafetería.

Junto a la Municipalidad de Santiago, el concurso fue impulsado por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y la Asociación Gremial de Turismo y Comercio del Centro Histórico de Santiago (TUCHS).

Organizaciones de DDHH en alerta frente al triunfo de la extrema derecha en Chile

Crédito foto: Pablo Ruíz

En el Monumento a Salvador Allende, este 22 de diciembre, organizaciones de derechos humanos manifestaron sus preocupaciones y alertas ante la llegada al gobierno de José Antonio Kast quien asumirá la presidencia de Chile, en marzo de 2026, luego de ganar las elecciones presidenciales en segunda vuelta.

Lena Salamanca, vicepresidenta de la AFDD, leyó en el punto de prensa una declaración pública donde las organizaciones firmantes manifiestan sus preocupaciones. Entre ellas, que en el programa del presidente electo “no haga mención alguna a la promoción, protección, y garantías de los derechos humanos” a quien le recuerdan que “es obligación del Estado cumplir con los compromisos adquiridos a nivel internacional entre los que se cuentan la persecución de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el período dictatorial y respetar el mandato de no permitir la prescripción ni la amnistía de dichos crímenes”.

Alicia Lira, presidenta de AFEP, recordó que los criminales de lesa humanidad cayeron presos por el arduo trabajo de las agrupaciones que no han descansado para que en nuestro país exista verdad y justicia. “Estamos diciéndole al presidente electo que aquí hay una muralla ética, moral, política, que tiene que ver con las agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y de ejecutados políticos, con los sitios de memoria, a lo largo del país”; agregando que “nos preocupa que el nuevo gobierno pueda barrer con la memoria que existe al interior de La Moneda. Recordarle al señor Kast que La Moneda es un sitio de memoria”.

Por su parte, la presidenta de AFDD, Gaby Rivera Sánchez, manifestó que los familiares seguirán luchando de la misma forma que lo han hecho en estos 52 años desde el golpe de Estado. “Nuestra lucha no ha terminado, vamos a seguir buscando a cada uno de nuestros familiares porque Chile los necesita y tiene que saber todo lo que pasó con cada uno de ellos. A todas y a todos los chilenos nos hacen falta los detenidos desaparecidos, los ejecutados y ejecutadas políticas” La dirigente recordó que el Estado de Chile es responsable de seguir la búsqueda de las y los detenidos desaparecidos como de garantizar verdad, justicia, memoria y reparación a los familiares.

Karen Cea, de la Red Nacional de Sitios de Memoria, expresó preocupación “frente al asedio del negacionismo, de la impunidad, que se ha reflejado en la vandalización de algunos sitios de memoria; en estos últimos tiempos, un memorial en San Joaquín y la Providencia de Antofagasta” y “también esa indefensión de los sitios se ve acrecentada con el ascenso de este gobierno de extrema derecha” como por la falta de una ley que proteja los sitios de memoria “que tiene que ver con la promoción de una cultura de derechos humanos, con el respeto de la memoria y también con asegurar, desde esos sitios de memoria, las garantías de no repetición”, señaló Cea.

En la actividad estuvieron presentes también otros dirigentes de derechos humanos, agrupaciones o sitios de memoria, como Lelia Pérez, Alberto Rodriguez, Raquel Roa, Patricio Vejar, Félix Madariaga, Carlos González, Juan Rojas, entre otros.

Declaración en: www.afepchile.cl

Simpertigue se convierte en el tercer juez destituido por AC impulsadas por Manouchehri y Cicardini

La Sala del Senado aprobó este lunes la acusación constitucional contra el ministro de la Corte Suprema, Diego Simpertigue, destituyéndolo de su cargo por notable abandono de deberes. Se trata del tercer alto magistrado removido a raíz de acusaciones impulsadas por los diputados socialistas Daniel Manouchehri y Daniella Cicardini, en el marco de la ofensiva de la dupla contra la corrupción en el Poder Judicial, destapada por las múltiples aristas del Caso Hermosilla.

La destitución de Simpertigue se suma a las de la exministra de la Suprema Ángela Vivanco y al exministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Antonio Ulloa.

La acusación, aprobada previamente por unanimidad en la Sala de la Cámara de Diputadas y Diputados, expuso los graves vínculos de Simpertigue con los abogados Mario Vargas y Eduardo Lagos, hoy en prisión preventiva por presunto cohecho, incluyendo viajes en crucero realizados pocos días después de fallos favorables a causas en que ellos participaban, además de conflictos de interés asociados a la denominada “trama Bielorrusa” y a gestiones vinculadas a su entorno familiar.

“Hemos aprobado la acusación contra el juez Simpertigue. Es el tercer juez vinculado a redes de corrupción que deja su cargo gracias a acusaciones que hemos impulsado. Chile pide algo claro, una justicia para la gente honesta, independiente y libre de influencias de redes de corrupción”, señaló el diputado Daniel Manouchehri.

“Hacemos un reconocimiento especial a la prensa valiente que ayudó a destapar la verdad. Nadie puede estar sobre la ley”, agregó.

Por su parte, la diputada y senadora electa Daniella Cicardini destacó que “el Senado aprobó la acusación constitucional, y con el ministro Simpertigue ya son tres los jueces destituidos, ligados a redes de corrupción, que le han hecho un daño enorme a la justicia chilena”.

“Vamos a seguir denunciando y empujando una limpieza profunda del Poder Judicial, porque la democracia se defiende con valentía y coraje”, indicó.

A consecuencia de la deliberación del Senado, Diego Simpertigue queda destituido del Poder Judicial e inhabilitado para ejercer cargos públicos por cinco años. Esto, mientras continúan las indagaciones judiciales en lo relativo al denominado Caso Hermosilla.

Admisión 2026: Cupos adicionales Más Mujeres Científicas (+MC) aumentaron en un 18,4%

En el actual Proceso de Admisión hay 3.358 cupos para mujeres interesadas en postular a carreras relacionadas con la tecnología, la ciencia, la ingeniería y la matemática (STEM por su sigla en inglés).

Con el objetivo de potenciar la participación de mujeres en carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática (STEM), desde el Proceso de Admisión 2024 el Comité Técnico de Acceso incorporó vacantes destinadas solo a mujeres en estas áreas de estudio.

El primer año del programa Más Mujeres Científicas (+MC), 39 de las 45 universidades adscritas al sistema centralizado se sumaron a esta iniciativa. Después de dos años, ya son 44 de 47 casas de estudios las que ofrecen estos cupos -adicionales a las vacantes regulares- que buscan aumentar el número de mujeres que ingresan a carreras en estas áreas.

En total, para el Proceso de Admisión 2026, se pusieron a disposición 3.358 cupos +MC, 522 vacantes más que en el proceso anterior, cuando se ofrecieron 2.836 cupos, lo que equivale a un aumento del 18,4%. Esta cifra se alcanzó, en parte, gracias a la incorporación al programa de dos nuevas instituciones: las universidades Viña del Mar y San Sebastián.

Víctor Orellana, subsecretario de Educación Superior, enfatizó que este programa ha sido “un avance en la promoción de la participación de mujeres en áreas STEM no solo porque abre nuevos cupos para ellas, sino también porque ha contribuido en el aumento de sus postulaciones en estas carreras. Chile necesita más mujeres creando ciencia y tecnología porque su perspectiva es fundamental, y esta es una política que va en esa dirección”.

Por su parte, Leonor Varas, directora del DEMRE de la Universidad de Chile, instó a las participantes “a postular a las carreras STEM y aprovechar estas vacantes que permiten aumentar la diversidad en las aulas universitarias. Este último es un tema muy importante para las universidades; éstas saben que la diversidad es parte de la excelencia. Siéntanse invitadas; las universidades las necesitan en esas carreras. En la Admisión 2025, la representación femenina en carreras STEM llegó al 32% y esperamos que esa cifra siga en aumento gracias a iniciativas como +MC”, afirmó.

¿Cómo postular a los cupos +MC?

Para postular a estas vacantes es necesario cumplir con todos los requisitos establecidos para la postulación centralizada a las carreras que participan en el programa +MC. Es decir, rendir las pruebas de admisión exigidas, tener un puntaje promedio y/o ponderado igual o superior al mínimo establecido por las universidades y postular a través del Sistema de Acceso en el periodo oficial entre el lunes 5 de enero de 2026, a las 09:00 horas, y el jueves

8 del mismo mes, a las 13:00 horas, no existiendo una postulación adicional para estos cupos.

Durante esos días podrás postular hasta a 20 carreras de tu interés, las que deberás marcar en estricto orden de preferencia. Cerciórate que las carreras que escojas tengan cupos +MC y que cumples con todos los requisitos establecidos para postular a ellas. Esa información la encuentras en la Oferta Definitiva de Carreras, Vacantes y Ponderaciones para la Admisión 2026.

Luego de finalizado el proceso de postulación, los cupos +MC se establecerán siguiendo el orden de puntaje ponderado, de mayor a menor, hasta completar la cantidad que ofrece cada carrera para este programa. Recordemos que los resultados de selección se entregarán el lunes 19 de enero de 2026, a las 12:00 horas.

Para más información, visita este vínculo.

CONAF y Cruz Roja Chilena fortalecen coordinación ante incendios forestales

Ambas instituciones firmaron un convenio para el apoyo humanitario en contextos de emergencia y la  promoción de actividades educativas en las comunidades para la prevención.

Con el objetivo de reforzar la preparación, el monitoreo y la respuesta ante incendios forestales a nivel nacional, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y la Cruz Roja Chilena (CRCh) suscribieron un convenio de colaboración orientado a coordinar acciones conjuntas de protección comunitaria y apoyo humanitario en contextos de emergencia y/o desastres.

El acuerdo busca facilitar la toma de decisiones oportunas mediante el intercambio de información, el desarrollo de capacidades técnicas y la articulación con redes humanitarias, con especial énfasis en la protección de las poblaciones más vulnerables frente al riesgo de incendios forestales.

El director ejecutivo de CONAF, Rodrigo Illesca Rojas, señaló que “estos convenios son fundamentales para territorializar nuestra gestión respecto a la prevención de los incendios forestales. Sabemos que la Cruz Roja tiene más de 140 filiales a nivel nacional y con eso podemos llegar con nuestros mensajes de prevención en forma articulada y también con una estructura funcionando para entregar estos conocimientos, apoyándonos en los programas de comunidades preparadas y escuelas preparadas que estamos desarrollando”.

Así también lo destacó el presidente nacional de la Cruz Roja Chilena, doctor Rafael Méndez Mella, quien expreso que “es importante encontrarnos con una institución que nos reconoce como receptores de estas medidas de prevención con la comunidad, en este tema tan específico que son los incendios forestales. Hoy contamos con nuestra Dirección Nacional de Gestión del Riesgo, por lo cual somos un canal relevante de colaboración para llegar a la comunidad. Actualmente estamos enseñando a las comunidades a hacer cortafuegos, acción que mejoraremos con esta colaboración con CONAF”.

ACUERDOS

Como parte del convenio, CONAF se compromete a proveer datos e información sobre incendios forestales que permitan analizar impactos en comunidades vulnerables y coordinar apoyos logísticos y humanitarios; participar en estudios e investigaciones científicas; promover la elaboración conjunta de artículos especializados; compartir instancias de formación para fortalecer las capacidades del voluntariado vinculadas a la Acción Anticipatoria; coordinar acciones orientadas a la protección de comunidades vulnerables y a la recuperación de áreas afectadas; y brindar apoyo técnico y recomendaciones en gestión del riesgo de incendios forestales.

Por su parte, la Cruz Roja Chilena asumirá compromisos como establecer espacios de formación y capacitación basados en pronósticos; facilitar la participación de CONAF en plataformas de diálogo del proyecto nacional “Acción Anticipatoria”; promover su integración a redes de instituciones públicas y privadas del ámbito humanitario; colaborar en la elaboración y difusión de artículos científicos y casos de estudio; apoyar campañas de interés a través de su red de filiales; compartir Planes de Acción Temprana, respetando su autoría; y, según disponibilidad, apoyar la logística para la implementación de puestos de atención de salud primaria durante incendios forestales.

Asimismo, la CRCh contribuirá a la capacitación en primeros auxilios para brigadistas y personal técnico de CONAF, a la distribución de insumos de emergencia —como agua, alimentos, kits de primeros auxilios y refugio temporal— y a la realización de campañas de concienciación y educación comunitaria sobre prevención de incendios y medidas de autoprotección.

El convenio tendrá una vigencia de dos años y no contempla compromisos ni obligaciones financieras para ninguna de las partes, consolidándose como un marco de cooperación técnica y humanitaria orientado a fortalecer la resiliencia del país frente a los incendios forestales.

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