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El Todopoderoso del Segundo Piso

El murmullo del salón Montt Varas del Palacio de La Moneda subía y subía de tono, a medida que pasaban los minutos. Es que la hora en que habían sido citados todos, ministros, subsecretarios, invitados, familiares y empleados intermedios que nunca faltan al esperado cambio de gabinete, ya había cumplido el plazo con creces.

Pasada más de media hora, apareció el presidente Piñera escoltado por su hombre de confianza, su primo, el renunciado ministro del Interior Andrés Chadwick. Ambos con el peso de los más bajos índices de aprobación en las encuestas que tanto les gustan: un 14 por ciento apenas para el primero y un 18 para el segundo. Histórico en realidad.

La expectación dio paso al silencio. Hasta que se supo todo: salía su primo y entraba ni más ni menos que Gonzalo Blumel. Hasta minutos antes, se había filtrado que el jefe político del gabinete sería Felipe Ward, un duro de la UDI. Un perfecto halcón, si se lo clasifica por sus dichos, por su historia.

¿Qué pasó para que a ultima hora entrara Blumel?

Cuentan sectores de la derecha que durante las largas horas y días en que el Mandatario -que aún no lograba ni logra digerir el tsunami que se le vino encima- intentaba armar su nuevo equipo junto a su círculo de confianza más cercano, nombres iban y venían en sus reuniones. Cuentan también que Andrés Allamand, consciente del significado de las multitudinarias manifestaciones que no cesan, planteó donde pudieran y quisieran escucharlo, la necesidad de un gabinete político, experimentado, para abrir las compuertas y bajar la presión existente y en aumento. Más aún. Cuentan que se la jugó por ser el nominado a cargo del nuevo equipo.

Probablemente lo sabía, pero nunca se imaginó el poder de Cristian Larroulet, el hombre en quien se apoya el presidente y que mueve todos los hilos del Ejecutivo. Un hombre culto políticamente, un estratega político de fuste, dicen algunos, un duro y leal apoyo del mandatario, un formador de hombres públicos. Un hombre en quien confía. Y a quien siempre ha escuchado desde sus saberes de números y de empresas. Con esa pared se topó Allamand.

Un personero del oficialismo confidenció que cuando llegaron a manos de Larroulet los decretos con los nombramientos de los nuevos ministros, este se habría sorprendido de mala manera. Es que, según esa fuente, habría quedado establecido con el Presidente que Felipe Ward no era el indicado para Interior. Y que su reclamo fue que, si no se ponía al frente del gabinete a Gonzalo Blumel, el renunciaría. Se lo habría dicho al mandatario cuando este ya iba bajando al salón Montt Varas. Devolverse y rehacer todo, fue casi un solo movimiento. De ahí la demora.

Y he ahí que el todopoderoso hombre del segundo piso quedó con su gente a mano. Listos para seguir sus instrucciones. Porque se dice que Blumel es producto de Larroulet, el lo formó. Que tendría un gran ascendiente en la nueva vocera y lo mismo en la nueva ministra del Trabajo. También en el cuestionado joven Isamit. Es lo que se comenta en sectores de la derecha que no están contentos con el nuevo gabinete. Tal vez esa podría ser la explicación a la actitud que tomó el presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes, que, una vez realizada la ceremonia del cambio de gabinete, se fue rápidamente del palacio sin aceptar casi preguntas, porque tenía mucho trabajo en el Congreso, según dijo.

Ya lo había dicho el senador Ossandón, de RN: “Hay varios que han pasado colados. En el sistema presidencial en Chile alguien inventó esa estructura del Segundo Piso y ahí hay que hacer un cambio. Ese ‘gabinete’ hay que mandarlo para la casa completito y eso lo dirige un señor Larroulet”, dijo en entrevista con Radio Pauta. Según Ossandón, el Segundo Piso tiene alta responsabilidad en la crisis actual. “Ellos son los orejeros del Presidente, los que le van diciendo todas las cosas y claramente el Segundo Piso no fue capaz de entender ni saber lo que pasaba en Chile (…) además, son los grandes defensores de los grandes empresarios”.

Pasadas pocas horas desde el juramento de los nuevos ministros, comenzaron a aparecer esas historias que nunca faltan y que dejan de manifiesto, una vez más, la improvisación o la desprolijidad en los nombramientos. Ahí están Isamit, en Bienes Nacionales, con deudas impagas y frases homofóbicas explícitas; el premio de consuelo para la ex vocera, que aparece como impresentable y, lo de Felipe Ward, más impactante porque tendrá que lidiar con el Parlamento.

Porque, a quién se le puede haber ocurrido -entre los asesores del Mandatario- que Felipe Ward era el hombre para negociar con los parlamentarios, con todos, cuando aún resuenan en sus pasillos algunas de sus frases que lo reflejan de cuerpo entero.  “Los Derechos Humanos son una especie de cajero automático que usa la izquierda para sacar plata”, fue una de las frases dichas por el entonces diputado el 2013 a The Clinic. Otra, fue el tuit que escribió en mayo de 2014: “Atentar contra carabineros es de imbéciles. Mano dura contra los encapuchados cobardes y fin del tema”. Y para qué decir de sus palabras contra la actual diputada comunista Camila Vallejos, a la que llamó “Miss Comunista”, a la que sólo le daba para concurso de belleza, y con quien probablemente tendrá que enfrentarse por el proyecto de las 40 horas laborales, entre otros proyectos.

El remezón continúa

Lo que se vio en realidad fue un cambio lampedusano, gatopardista,  que provocó un rechazo casi inmediato en las calles, donde continuaban las manifestaciones multitudinarias que finalmente derivaron en el espacio que siempre se toman vándalos, anarquistas, delincuentes y hasta probablemente narcos que, a mar revuelto, buscan la ganancia de pescadores. Esa variable es todo un desafío para los manifestantes que son muchísimos más, pero que hasta ahora no han podido o no han sabido organizar la defensa de un movimiento que con incendios y saqueos se ensucia y asusta.

Peor aún. Ensucia y desnaturaliza las graves violaciones a los derechos humanos que se han sucedido en estos días de protesta. Situaciones que dejan en el suelo aquel ¡NUNCA MAS! que se gritaba en las calles cuando finalmente, luego de tantas muertes, desapariciones, torturas y lágrimas,  se recuperó la democracia. Porque eso es lo que ha pasado en estos días. Y es lo que también enfurece y alimenta las manifestaciones que se suceden en el país.

No es casualidad que el 78 por ciento de la población desaprueba la forma en que el Presidente está conduciendo el gobierno y solo un 14 por ciento lo aprueba. Las principales críticas se concentran en el mal manejo de las protestas y la mala gestión en general de su gobierno. El rechazo a su gabinete – el viejo- es peor aún con un 80 por ciento de rechazo y solo el 11 por ciento de apoyo.

La oposición, el cambio y un plebiscito

Si hay algo que está uniendo a la oposición hoy es la insatisfacción por el nuevo gabinete. Quien lo graficó fue el presidente del Partido Radical, Carlos Maldonado, quien calificó el cambio de gabinete como “insuficiente”. “Enroques, ascensos, nada que muestre un real cambio de rumbo. Gobierno sigue atrapado en su burbuja, mala señal”.

El presidente del partido Socialista dijo que el gobierno debía hacerse cargo de la demanda ciudadana y abrirse a un cambio institucional que permita profundizar la democracia. Lamentó que “en áreas en que el gobierno lo está haciendo francamente mal como Educación, Salud y Transportes no se haya generado cambios”. Pidió al gobierno tener una efectiva voluntad de diálogo “no sólo con sectores políticos, sino que con el mundo social que se siente postergado para impulsar una agenda social ambiciosa y una nueva Constitución nacida en democracia”. Refiriéndose a lo ocurrido con las denuncias de violaciones a los derechos humanos dijo que  “los hechos acontecidos estos días son gravísimos, no son solo hechos aislados, ha habido muchas denuncias por violación hacia los DD.HH. Eso no es propio de las democracias y nos deben generar una enorme preocupación. Se tienen que hacer valer las responsabilidades políticas, eso significa que la Cámara de Diputados tendrá que estudiar cuáles son los mecanismos respectivos y, en su oportunidad, tendrá que pronunciarse el Senado”.

El presidente del PPD, Heraldo Muñoz, escribió en su cuenta de Twitter que “la primera tarea del nuevo Ministro del Interior, Gonzalo Blumel es colaborar, de inmediato, para esclarecer las graves violaciones a los DD.HH. perpetradas por agentes del Estado en estos días. Esperamos apertura efectiva a cambios reales, no puestas en escena con aplausos y vítores”. Luego declaró a Radio Pauta que “no basta con que el gabinete sea más joven si no va acompañado de nuevas políticas sociales”.

Desde la DC, su presidente Fuad Chaín comentó que el cambio fue “tardío, pero más vale tarde que nunca”. Añadió que “este cambio de gabinete da cuenta de un cambio de agenda”. Precisó que es necesaria una “agenda social que responda a las inquietudes de la gente, que represente a la diversidad de Chile”. En esta línea el Presidente de la Cámara de Diputados, Iván Flores, dijo que “más que los nombres, lo sustantivo y lo que todos esperamos es un cambio de rumbo, es un golpe de timón hacia donde el nuevo Chile tiene que ir.

Gabriel Boric, del Frente Amplio, mencionó que la agenda social del Mandatario “ha sido insuficiente”, “tiene que tener claro que no basta con un cambio de gabinete, si no hay cambios profundos. El cambio estructural requiere de una nueva Constitución y se van a perseguir responsabilidades políticas en el tema de derechos humanos”.

El presidente del partido Comunista Alejandro Teillier señaló por su parte que el cambio de gabinete “no tiene gran significado”. Planteó que fue producto de “un triunfo de la ciudadanía en las calles”. Para la diputada Karol Cariola se trata sólo de un “cambio cosmético”. Su par Camila Vallejo también consideró que el cambio de gabinete también fue «cosmético», señalando que el Gobierno «sigue sin asumir su responsabilidad por las graves violaciones a los derechos humanos y solo perpetúa el modelo de desigualdad que nos tiene en crisis. Nuestra herramienta es acusación constitucional y la vamos a ocupar».

Catalina Pérez de Revolución Democrática señaló que “el 61 por ciento de las personas piensa que Chile está estancado y de eso hay que hacerse cargo. No necesitamos una sillita musical entre los ministros”.

Lo interesante fue lo que un grupo de senadores de oposición, desde la Democracia Cristiana hasta Revolución Democrática, presentó en el Congreso. Se trata de un proyecto de reforma constitucional para que se pueda convocar a un plebiscito vinculante que defina si el país quiere una nueva Constitución y mediante qué mecanismo. El anuncio fue realizado por Guido Girardi (PPD), Juan Ignacio Latorre (RD), Juan Pablo Letelier (PS), Yasna Provoste (DC) y el socialista Carlos Montes.

El senador Montes planteó que «esta propuesta requiere el concurso de la derecha para aprobar un plebiscito en que la ciudadanía pueda definir el camino para una nueva Constitución. Se requiere que la derecha se abra a definir este camino y con consulta a la ciudadanía».

Por su parte la comisión de Constitución de la Cámara de Diputados pondrá en tabla dos proyectos de reforma constitucional: uno que modifica el capítulo 15 de la Constitución, para permitir que no sea sólo el Congreso el que elabore una nueva Carta Magna y otro para establecer una Asamblea Constituyente.

 Y la respuesta vino rápido por parte de Renovación Nacional. Su Comisión Política mandató a su presidente Mario desbordes para negociar con la oposición justamente “para generar los consensos y acuerdos que se necesiten por el bien del país”. Eso, más la apertura del jefe de RN a estudiar lo de una nueva Constitución.

El revuelo empresarial

El susto por la fuerza del movimiento también llegó a los salones donde se reúne lo más granado del empresariado. La Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) realizó una jornada de reflexión a fin de analizar la crisis social que vive el país. Hubo conclusiones curiosas, como que tenían que concentrarse en los trabajadores, apadrinar a las pymes, revisar los salarios si es que pueden hacerlo, y estudiar la situación de los subcontratados, entre otros puntos.  Incluso, se discutió la opción de una Asamblea Constituyente y el análisis del alza de impuestos a los altos patrimonios. Algunos consejeros siguieron defendiendo la reintegración, que, al parecer, no fue desechada por el nuevo ministro de Hacienda. Dicen que, de elevarse ese tributo sin existir reintegración del sistema , la carga impositiva para las empresas se dispararía: podría superar el 60 por ciento precisaron algunos, lo que al final del día redundaría en menor inversión, e incluso en la reorientación de capitales hacia otros países de la región. Es más menos lo mismo que han dicho cada vez que hay alguna reforma económica que no les gusta.

El presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, Alfonso Swett, no se quedó atrás. “Tenemos que agrandar nuestros corazones con generosidad, agrandar nuestras manos y meterlas en el bolsillo y que duela”, dijo el líder gremial. Aunque reafirmó que el sector que representa deberá hacer un esfuerzo “bien importante” con los trabajadores, advirtió que se debía reconocer las realidades de las empresas porque cada una es distinta. Swett destacó que dentro del mismo sector empresarial se ha visto el interés de varios actores para avanzar en esta dirección. “Hay una convicción del sector, hoy día la hemos sentido, así que nosotros nos ponemos a disposición de todo lo que está buscando el país”. Todo esto en el marco de una agenda social que están impulsando desde el gremio, y que operará en lo interno de cada una de las empresas que conforman la CPC.

Ruta de Salida

El escenario estratégico está difuso. Los sectores en presencia: gobierno, violentistas, delincuentes, clase política, manifestantes, conforman un momento de completa indefinición en el cual todos hablan, todos se expresan, actúan y nada se puede consolidar como ruta de salida de la crisis.

La violencia aún no alcanza una dimensión suficiente para amenazar el control del poder, el gobierno ofrece soluciones insuficientes para la ciudadanía que marcha, y mostró que no quiere o no puede, mejorar la oferta. Parece que está jugando al agotamiento.

Creo que no habrá agotamiento. La ciudadanía frustrada hace tiempo que ha visualizado con claridad lo que le han escamoteado como derechos, lo que debería tener y no trepidará en empujar sus manifestaciones hasta lograr algo que se parezca a un desagravio que sienta como suficiente. Alguna seguridad de que no será abusada en el futuro.

Están actuando a plenitud las formas de conectividad electrónica masiva, que permiten una coordinación de gran eficacia, sin necesidad de líderes, ni estructuras, ni jefes. Todo el mundo sabe lo que hay que hacer: recuperar lo perdido.

Si se Profundiza el Miedo

Lo que inquieta sobremanera, es la ocurrencia de un escenario que se podría configurar, si esta situación se prolonga. Sabemos quiénes son lo que arriesgan perder, no todo, pero mucho. Los que temen al cambio profundo, aquellos cambios que impiden que la desigualdad, que los ha beneficiado,  se mantenga y sabemos lo que hacen cuando el miedo, frente a esa posibilidad, aparece como realidad frente a ellos.

Una salida autoritaria o golpista, que les permita “estabilizar” la situación y “defender la democracia” no se puede excluir y hay que estar atentos y medir las conductas. Conocemos los argumentos esgrimidos: proteger a las personas, cuidar sus bienes, eliminar el terrorismo, defender el desarrollo alcanzado, asegurar un futuro esplendor, instalar un orden en beneficio de todos.

Si no surge una ruta de salida razonable, si la violencia aumenta fuera de control, si la desobediencia civil se incrementa y se hace más masiva aún, si la policía es sobrepasada, si ya no se puede hacer uso de los estados de excepción ni poner conscriptos en las calles con fusiles y que nadie respeta            , puede llegar el momento de “escuchar las voces de la ciudadanía que quiere orden y paz”.

No creo que sean pocos los que están pensando en esa ruta de salida, sus caras aún no se ven, pero llegado el caso puede que las veamos cuando ya sea demasiado tarde y nos hablen a través de bandos vigentes hasta nueva orden.

El miedo a perder los privilegios es un acicate poderoso para cometer torpezas, también el deseo de recuperar lo perdido lo es. Todos tenemos que estar atentos. Pero si hay algo claro en el día de hoy, es que una salida de tal naturaleza carecería de toda legitimidad y todos conocemos con qué lenguaje se trataría de vendernos las nuevas reglas del juego.

El costo, esta vez, sería de una dimensión inimaginable.

¿Qué Hicimos Mal?: Los Medios Masivos de Comunicación Frente a la Crisis Social en Chile

Luego de una semana de una potente movilización social que ha remecido a Chile, los medios de comunicación han transmitido de una u otra forma las preguntas ¿por qué la gente nos critica?, ¿qué hemos hecho mal? Hace un par de días en un foro de una radio en Santiago una periodista decía que no entendía la crítica si gracias a los medios se habían conocido las irregularidades y estafas relacionadas con las Fuerzas Armadas y Carabineros, las boletas ideológicamente falsas, las denuncias de pedofilia en la Iglesia Católica.

Sí, es cierto, el periodismo de investigación ha descubierto parte de la corrupción instalada en nuestro país y en un país con pocos espacios para ellos se valora. Sin embargo, la crítica no apunta a lo que han hecho bien sino a lo que han hecho al margen de la participación social. Las personas, en cualquier punto del país, hemos visto hasta el hartazgo sus programas,  una y otra vez los mismos personajes de farándula, los comentarios básicos y repetitivos de los matinales, llenos de personajes profundamente ignorantes. Sí, es cierto, les damos el poder de entrar en nuestras vidas, pero en ningún momento eso significa que sean interlocutores válidos. No se confundan.

Pero no nos representan porque, básicamente, no existimos para ellos. ¿Quiénes hablan sobre lo que está pasando en Chile en los programas televisivos? Solo expertos (porque la mayoría es hombre) y no cualquiera, no hay gente de ciencia, artistas de verdad (no rostros de reality), dirigentes/as sociales, niños y niñas, jóvenes, personas mayores, con discapacidad. Y cuando las hay es para inspirar odio, lástima o para hacer preguntas tan relevantes cómo qué compramos en el cybermonday o qué regalos esperamos para Navidad. O preguntar a personas expertas sobre temas irrelevantes dejando fuera lo que si puede ser interesante de aportar (la lucha de la divulgación de la ciencia en los medios ha sido otra dura batalla). Simplemente no estamos (salvo contadas excepciones en espacios de poco rating). No nos vieron durante décadas así como su miopía no vio venir este estallido social.

La comunidad que hoy se expresa en las calles ha asumido la denuncia contras los medios de comunicación masivos como una consigna. La frase “la prensa miente” se ha colado entre los carteles y consignas del movimiento social. Ha sido tanta la crítica y el malestar, que hoy es posible ver en el matinal de Megavisión temas de conversación como “la desigualdad es un problema de derechos humanos” o ver que (al fin) se invita a dirigentes y dirigentas sociales como Soledad Mella, vicepresidenta del Movimiento de Recicladores de Chile,  que con claridad exigió que se incluya a las personas en la elaboración de las políticas públicas que las afectan.

¿Una voltereta de los medios? Al parecer están acusando recibo pero lo angustiante es no saber qué pasará cuando tarde o temprano no tengan la presión social encima. ¿Volveremos a las historias personales de las animadoras, a los chistes sexistas de los conductores, a la invisibilización de gran parte del país?

No tenemos ni un solo medio público real, lo más parecido son los medios comunitarios y locales que hasta ahora han creído en la voz de la gente, sobreviviendo durante años a duras penas, viendo confiscados sus equipos, recibiendo algo del Fondo de Medios. Como dijo alguna Juan Luis Isern, un visionario en el derecho a la comunicación, “nosotros no somos la voz de los sin voz. Todas las personas tiene voz, tenemos que facilitar que puedan transmitir sus ideas y sus anhelos”.[i] En todo el país esos medios son los que sí han acogido la necesidad de comunicación y de construcción de sentido crítico de chilenas y chilenos.

Hoy urge la creación, con financiamiento del Estado, de medios públicos que permitan escuchar la multiplicidad de voces, que no significa tener medios segmentados sino abiertos a la comunidad, así como se construyen escuelas y hospitales, así también el Estado debe cumplir su obligación de facilitar la libertad de expresión de sus ciudadanos y ciudadanas. Porque es nuestro derecho.

La libertad de expresión no es un regalo o una consideración que entregan los medios a las personas, es un derecho, uno de tantos que están asomando a la discusión pública en esta movilización. Un periodismo con enfoque de derechos humanos debe informar verazmente, abriendo el espacio a la multiplicidad de voces, abordando los temas que inquietan a la comunidad, y sobre todo respetando el derecho de las audiencias a recibir informaciones de calidad.

El desafío está claro, hay que ver si este repentino interés por mostrar lo que pasa en la calle se hace parte de periodistas, editores/as, dueños de medios de comunicación masivos y, sobre todo, del Estado, que en esta pasada y hace décadas han demostrado no estar a la altura.

[i] Juan Luis Ysern, ex obispo de Ancud, creador de la Fundación Radio Estrella del Mar.

Bajo el Joven e Inexperto Blumel la Represión se Intensificó

Contrariamente a todo lo pensado, el nuevo y joven Ministro del Interior, Gonzalo Blumel, integrante de una e inexperta colectividad política, denominada Evópoli, con gran presencia en el nuevo gabinete de la administración Piñera, , resultó mucho más draconiano que su antecesor, hoy con una acusación constitucional ad portas en el Congreso Nacional. El novel ministro, sin mucha experiencia política, podría durar menos de lo que se pensaba. A la hora de escribir esta crónica, un funcionario del Instituto de Derechos Humanos (INDH) recibió 7 balines de parte de Carabineros de Chile, que hace lo imposible para que miles de chilenos y chilenas avancen al Palacio de La Moneda para pedirle la renuncia al Presidente Sebastián Piñera, ausente e ignorante de la magnitud de la protesta social en todo Chile.

Así, el novato en las artes políticas, dio a mediodía un punto de prensa que solo replicó una debilucha agenda social que no convence a la ciudadanía.  A cada pregunta que se le hizo de parte de los colegas que cubren La Moneda, Blumel hizo una finta incompresible para moros y cristianos.

Ejemplo: se le preguntó sobre una potencial Asamblea Constituyente y nueva Constitución, y el secretario de Estado intentó desviar la atención hablando de la violencia que se produjo el día anterior. Ningún periodista fue capaz de señalarle algo tan básico como: “señor Ministro, no está contestando la pregunta que le hice”. Así salvó.

Este mal debut del joven Blumel, debería hacer pensar al presidente Piñera que, si bien es cierto, tampoco tiene “carrete” político, a estas alturas sabe que lo más fácil es reprimir a diestra y siniestra, encendiendo aún más los ánimos.  En resumen, la oferta de “agenda social”, pobre, y que no responde a lo que la gente está pidiendo en todo el país, solo se contiene con más represión. Y lo peor de todo, que en su fuero interior, piensan que lo están haciendo muy bien, mientras las calles de todo Chile, se llenan de chilenos y chilenas, diciendo: “Chile cambió”.

La Comisión de la Alta Comisionada de Derechos Humanos arribará a Chile en las próximas horas, solicitada extrañamente por la misma administración Piñera, quien por las figuras del gabinete de Piñera, han señalado que en Chile no se han cometido violaciones a los derechos humanos. La pregunta es de cajón: ¿Por qué convocan a una seria entidad de Naciones Unidas si no se cometen violaciones de derechos humanos?

Último Minuto: Miles de Personas se Acercan al Palacio de La Moneda

(Noticia en desarrollo)

En la tarde de este lunes 28 de octubre, miles de personas han intentado acercarse al Palacio de La Moneda con una sola y única consigna: “Renuncia Piñera”.  A pesar que la manifestación comenzó de forma pacífica, al poco andar por la brutalidad de la fuerza policial y tratando de cortar su paso hasta la sede de Gobierno, la situación se descontroló. Ha habido fuertes enfrentamientos entre Carabineros y manifestantes, y el centro de Santiago se transformó en una guerra campal.

Tanto fue así que un grupo de manifestantes comenzó a quemar un acceso a la estación del Metro Baquedano, ubicado en Plaza Italia. El lugar ha sido sindicado como un sitio de detención y torturas por la policía chilena, y hoy está en curso una investigación judicial para comprobar que, en ese lugar, se cometieron apremios ilegítimos durante la protesta social que ya lleva 10 días consecutivos y que cuenta, con cifras oficiales, con 20 asesinatos ocurridos en diferentes circunstancias.

La explosión social de este minuto, ha llevado que el lumpen que se aprovecha de este tipo de manifestaciones, saquee varios centros comerciales en el centro de Santiago.

Ahora, hay varios incendios en el centro de la capital  y un edificio que arde producto del accionar de Carabineros que lanza bombas lacrimógenas sin medir las consecuencias o bombas molotov que lanzan los manifestantes. Santiago de Chile arde por los 4 costados.

Simultáneamente, en regiones, como Concepción, Valparaíso, La Serena y Antofagasta, entre otras ciudades del país, se producen manifestaciones ciudadanas pidiendo la renuncia del Presidente Piñera.

Ni siquiera el cambio de gabinete de esta mañana ha podido contener el malestar general de la población. Distintos sectores políticos criticaron durante el “nuevo” elenco de su administración y, sobre todo, el discurso del primer mandatario que no quiere o no entiende las señales de molestia de los chilenos y chilenas.

Funcionarias del Ministerio de la Mujer, SernamEG y Prodemu: ¿Dónde Está la Ministra de la Mujer?

Las asociaciones de funcionarias y funcionarios de los organismos del Estado que trabajan por los derechos de las mujeres y equidad de género exigieron justicia y sanción ante los graves casos de violaciones a los derechos humanos en el marco del Estado de Emergencia en Chile.

“El Gobierno del presidente Sebastián Piñera debe responder política, jurídica y administrativamente por las graves violaciones de derechos humanos y de las mujeres perpetradas por agentes de Estado, FFAA y de Orden contra mujeres (niñas y adolescentes) y disidencias sexuales y de género en estado de excepción constitucional, de emergencia y toques de queda, decretado por el propio gobierno”, señalaron.

En un comunicado público emitido en conjunto por la Internacional de Servicios Públicos, la Vicepresidencias de la Mujer de la ANEF, la Vicepresidencia de la Mujer de la CUT, la Federación de Trabajadoras/es a Honorarios del Estado, la CONFUSAM y las Asociaciones Nacionales de Funcionarias/os de la institucionalidad de las Mujeres: Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género (ANFUMMEG), del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (ANFUSEM SERNAMEG) y de la Fundación PRODEMU (SINDICATO PRODEMU) -instituciones que diseñan e implementan políticas, planes y programas para la igualdad de género-, declaran que tienen el deber ético de denunciar esta vulneración de derechos.

”Exigimos Justicia y sanción antes las graves violaciones de derechos humanos y violencias de género político sexual perpetradas por agentes de Estado contra mujeres y personas de la disidencia sexual y de género”, manifiestan.

La declaración dice que ante estos hechos, las organizaciones de trabajadoras y trabajadores del Estado “quienes defendemos la función pública como garantía de derechos a las personas, y en particular a las mujeres, exigirán juicio y sanción en la línea de todas las responsabilidades, tanto materiales como políticas”. “No toleraremos la impunidad nunca más en Chile”, enfatizan.

Las y los funcionarios declaran que las autoridades de gobierno deben dar explicaciones “acerca de las 20 personas fallecidas en estado de emergencia, asumir responsabilidad en el asesinato por parte de agentes del Estado de al menos 5 personas -que constan en las querellas presentadas por el Instituto Nacional de Derechos Humanos-, y responder ante las acciones judiciales por delitos atribuidos a agentes del Estado, recursos de amparo y querellas por violencia y tortura sexual”.

Además piden que se esclarezcan las muertes de mujeres “como Valeska Fernanda Carmona López quién fallece de un Traumatismo Torácico por Proyectil, el día 20 octubre a las 01:37 horas (según consta en certificado de defunción que circula), no obstante, se registró como incinerada en un saqueo y posterior incendio. La muerte de Daniela Carrasco, conocida como la ´Mimo´, quien fuera encontrada ahorcada en sitio eriazo de la comuna de Pedro Aguirre Cerda, y que de acuerdo con redes sociales se trataría de un secuestro de fuerzas militares en protesta del pasado 19 de octubre. La muerte de Mariana Díaz Ricaurte, ciudadana colombiana que en contexto de protestas recibió un impacto de bala en la comuna de Lo Prado, su familia en Colombia pide justicia y apoyo para los gastos fúnebres, entre otros casos a esclarecer”.

Para las asociaciones, de constatarse la participación de agentes de Estado en estas muertes, y desde la concepción amplia del femicidio, “los casos podrían configurar feminicidios políticos en tanto crimen de Estado”.

¿Dónde está la ministra de la Mujer?

“¿Dónde está la Ministra de la Mujer y Equidad de Género Isabel Plá Jarufe que proclamó Tolerancia Cero a la violencia de género en la Agenda Mujer de su gobierno? La ministra que hace una semana atrás llamaba a las mujeres a denunciar la violencia de género. ¿Por qué no salió de inmediato exigiendo el término de toda vulneración a los derechos humanos y de las mujeres que se estuviesen perpetrando en contexto de control militar?”, cuestiona el comunicado.

Las asociaciones firmantes consideran repudiable la conducta de la secretaria de Estado, que acaba de ser confirmada en el gabinete por el presidente Piñera, puesto que a su juicio, “ha mantenido un intencionado y conveniente silencio frente a las 17 querellas por violencia sexual perpetradas por agentes de Estado. Estas graves vejaciones, constitutivas de violencias de género: violencia sexual, torturas sexuales, tortura, detenciones arbitrarias, desnudamientos, violación, amenazas de violación, tocaciones; y posibles desapariciones; en tanto violencia político sexual no han merecido pronunciamiento alguno de la ministra Isabel Plá”.

“¿Acaso no es violencia política contra mujeres y niñas en contexto de terrorismo de Estado el que hemos estado viviendo en Chile?, subrayan, manifestando que el silencio de una ministra de la Mujer frente a hechos de violencia político sexual en un contexto donde las fuerzas armadas y de orden tienen el control de la población, es una conducta irresponsable, “viniendo de quien tiene por Ley el mandato de velar por el cumplimiento de los tratados internacionales sobre derechos humanos de las mujeres y la equidad de género, ratificados por Chile y que se encuentren vigentes, especialmente aquellos que guarden relación con la eliminación de todas las formas de discriminación arbitraria y de violencia contra las mujeres”, según estipula la Ley 20.820 que crea el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género.

El escrito hace mención a las declaraciones del 26 de octubre de la Ministra Plá a La Tercera, donde declaró que como ministerio “no se han recibido denuncias por abuso a mujeres en el contexto de las detenciones por las protestas y movilizaciones sociales que han ocurrido en el país en los últimos días”, calificándolas de inaceptables: “Ante la frase: ´no se han recibido denuncias’ no se puede aceptar que una ministra de la Mujer ponga la responsabilidad en las propias víctimas, naturalizando la violencia contra las mujeres, lo que supone desconfiar de las mujeres, ´no creer´ cuando las mujeres viven violencias, centrando la veracidad de los hechos en la judicialización, dejando el peso en las mujeres, las propias víctimas y en la responsabilidad individual de denunciar o no hacerlo. Sabemos que pueden ser muchos más los casos y que existe un subregistro”, aseguran.

Las agrupaciones emplazan a la ministra a pronunciarse y a repudiar públicamente estos hechos, apelando al acceso a justicia y sanción, con objeto de reparar y evitar que vejaciones como éstas vuelvan a ocurrir: “La llamamos a estar a la altura de las circunstancias como secretaria de Estado, para estar a la altura ética de la dignidad y vida de las mujeres. Si no puede con ello, entonces haga un paso al costado y renuncie a su cargo”, indican.

Las trabajadoras y trabajadores recuerdan que existe un mandato ético y político que tiene implicancias en las obligaciones consagradas en marcos internacionales como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW) e implicancias en el incumplimiento por parte del Estado de Chile a la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra la Mujer Belém do Pará.

Por último, conminan al Comité de Expertas/os CEVI y a la Secretaría Técnica del Mecanismo de Seguimiento de la Convención Belém do Pará MESECVI, para que observe el cumplimiento de la debida diligencia por parte del Estado chileno frente a la violencia de género y violencia político sexual contra mujeres, niñas y personas de las disidencias sexuales y de género bajo el Estado de Emergencia.

INDH Presentó Nueva Querella por Tortura Sexual de Carabineros a Joven

Cuando se encuentra viajando un grupo de expertos de la  Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) presentó una nueva querella por tortura con violencia sexual, la que se suman a otros 17 casos de torturas con connotación sexual de parte de agentes del Estado, ocurridos desde el viernes 17 octubre cuando se iniciaron las jornadas de protesta social en Chile.

La nueva denuncia la realizó un joven que asegura haber sido torturado por un grupo de carabineros que lo detuvo la noche del sábado 26 de octubre en proximidades del Palacio de La Moneda, tras lo cual habría permanecido dentro de un vehículo policial alrededor de dos horas, durante las cuales fue golpeado y violado por Carabineros de Chile.

La víctima entregó su testimonio a través de un video en redes sociales, mientras estaba acompañado de observadores del INDH. Visiblemente afectado narra que se encontraba en Nataniel Cox con La Moneda tras ser lanzado desde una camioneta por carabineros “después de estar dos horas violándome”, cuenta.  “Me violaron, torturaron, por favor, difundan”, agregó.

Esta querella se suma a la presentada contra carabineros tras la denuncia del estudiante de medicina de la Universidad Católica, de 23 años, Josué Maureira, quien fue detenido, desnudado, golpeado y abusado con el bastón de un carabinero en servicio en la 51 Comisaría de Pedro Aguirre Cerda, la madrugada del martes 22 de octubre, acción legal donde el INDH también consideró la agravante de discriminación, por tratarse de una persona homosexual, contenida en la Ley Zamudio.

Amenazado de muerte

El joven entregó su testimonio al canal comunitario Señal 3 La Victoria, donde acusó que  ingresó al supermercado Santa Isabel de avenida El Parque con Carlos Valdovinos -el que había sido saqueado-, tras oír los gritos de auxilio de una persona, lugar en el que carabineros lo detuvo y golpeó hasta dejarlo inconsciente, para luego trasladarlo hasta la 51° Comisaría.  Allí siguió siendo golpeado -según su testimonio por los carabineros Marcos Valenzuela y Luna Huelche-, insultado por su orientación sexual, amenazado de muerte y torturado sexualmente por al menos tres efectivos de carabineros que lo sujetaron, bajaron sus pantalones y lo torturaron sexualmente con una luma.

“Sentí impotencia, sentí que en Chile estamos en una dictadura, que en Chile retrocedimos, que en Chile ya no hay derechos humanos porque se permite que a las personas, homosexuales o no, jóvenes o no, que hayan estado en la calle o no cometiendo delitos, eso no interesa porque nadie se merece que lo torturen sexualmente y nadie se merece que lo golpeen, independiente del delito que haya cometido, todos tenemos derecho a un juicio justo, a que nos escuchen y eso fue lo que finalmente no pasó”, señaló Valdovinos.

Funa a 51° Comisaría

 Este domingo, un grupo de vecinos de Pedro Aguirre Cerda realizó una funa en el frontis de la 51° Comisaría, donde gritaron consignas como «Aquí se violó, aquí se torturó».

Los manifestantes declararon que se manifestaban para visibilizar la violación a los derechos humanos en el recinto policial y pidieron la renuncia del capitán Cristian Matus.

Según su último reporte del domingo 27 de octubre, el INDH ha presentado 18 querellas por violencia sexual, entre las que se cuentan desnudamiento, amenazas, tocaciones y dos por violación.

Hasta ahora, el Ministerio del Interior de la administración Piñera no se ha referido a las graves violaciones a los derechos humanos ocurridos en Chile.

Un Parto de los Montes o Asamblea Constituyente

“Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”.(GIUSEPPE TOMASI DI LAMPEDUSA)

El tradicional gatopardismo de la casta política chilena reaparece descarada en la crisis que tiene en vilo al sistema de dominación.

Cuando la institucionalidad, cuyo cimiento es la criatura que el terrorismo de estado implantó en 1980, se encuentra al borde del desplome, las elites políticas y empresariales tratan que la conmoción solo consiga parir un ratón.

El empresariado nacional y extranjero progenitor del modelo, llega a extremos penosos de autoflagelación. Sólo les falta hacer voto de pobreza para salvar las fortunas y privilegios que ven en peligro. Pronto –si es que ya no comenzó- se iniciará la fuga de capitales y el pánico financiero. El banco norteamericano JP Morgan “recomienda vender acciones chilena ante los disturbios” (El Mercurio dixit).

Los parlamentarios a su vez prometen e rebajar sus millonarias dietas y pitutos. Pero hace años que escabullen ese bulto. Desde el llamado “retorno a la democracia” (1990) se han presentado numerosos proyectos para rebajar las dietas parlamentarias. La iniciativa original fue del diputado don Andrés Aylwin Azócar hace casi 30 años. El proyecto de aquel valiente defensor de los derechos humanos y de la ética política, yace en un archivo del Congreso junto con otras amarillentas iniciativas parecidas.

A su vez el gobierno, estupefacto ante las enormes manifestaciones autoconvocadas, las más grandes en nuestra historia, intenta descomprimir la presión con paliativos que hacen caso omiso de la profundidad de la crisis. El presidente anuncia un nuevo gabinete ministerial mientras en las calles exigen su propia renuncia.

La “diablura” del gobierno –apoyada por sectores de oposición que carecen de toda influencia en la protesta social-, pretende evadir la solución real de la crisis. Esta ya no admite otra salida que no sea la Asamblea Constituyente. Sería la solución democrática y pacífica del conflicto que chocar al pueblo con añejas y corrompidas estructuras que estrangulan la democracia. Al servicio de elites de insaciable apetito de riqueza y poder, la institucionalidad genera una odiosa discriminación que impide la cohesión social necesaria para que una nación encare su futuro. Chile no solo es uno de los países con mayor desigualdad del mundo. También es un país muy debilitado en su unidad nacional. La confianza en las instituciones y la cooperación entre sectores sociales para forjar un destino común, han desaparecido liquidados por el modelo económico. Las capacidades potenciales de millones de hombres y mujeres se frustran en plena adolescencia. La percepción del ningún valor social que les atribuye el modelo, empuja a miles de jóvenes a refugiarse en la droga que hace estragos en la sociedad chilena y que alimenta una delincuencia masiva. La segregación social que impone el modelo no permite acometer en forma colectiva objetivos superiores de bien común, como la construcción de una patria más humana y justa.

Encarar esta crisis estructural con el cambio de gabinete y un ofertón de promesas, es tan ilusorio como regar el desierto de Atacama con una cucharita de té.

La crisis no permite la pirotecnia política. Hay que extirpar un tumor canceroso que es la Constitución que ampara la desigualdad y la injusticia.

La insurrección desarmada, pacífica y espontánea que estamos viviendo, exige saltar el torniquete de las trabas legales que dificultan dar ese paso. Hay que llamar con urgencia a un plebiscito que confirme la voluntad popular de convocar a una Asamblea Constituyente y acto seguido materializar esa convocatoria. Chile ha tenido diez Constituciones en su historia pero nunca una Asamblea Constituyente. No cabe revalidar el proyecto del anterior gobierno que dejaba en manos del Congreso elaborar la nueva Constitución. Ya no valen esas pillerías. El Congreso es la más desprestigiada de las instituciones y sería intolerable confiarle la redacción de la nueva Constitución.

Nuestra primera Asamblea Nacional Constituyente tiene que ceñirse a normas democráticas: diputados elegidos por el pueblo que redacten el proyecto constitucional que será sometido al veredicto de un referéndum.

Chile necesita este ejercicio democrático para recuperar confianza en sus propias capacidades de conducir el país.

Asimismo, la nueva Constitución debe consultar mecanismos que impidan los abusos de la clase política. La revocación en plebiscito de las autoridades de elección popular y la capacidad de los ciudadanos para iniciar proyectos de ley, robustecerían una democracia de derechos económicos, sociales y culturales como la que necesita Chile.

El país quiere cambios de verdad y los está exigiendo en forma pacífica. Es un ejemplo de civismo que las elites deberían respetar y acatar.

Revuelta de Octubre: ¿Quién Llamará a la Asamblea Constituyente…?

Después de una semana de tensos momentos de angustia, temor, incertidumbre, el histórico viernes 25 de octubre nos vimos premiados con otros de alegría, satisfacción y esperanza.

Sí, fue la marcha nacional más grande de los últimos tiempos. Más de 1 millón 200 mil personas se aglomeraron esa tarde desde temprano en la Plaza Italia de la capital y alrededores. Tres millones en todo el país. Muchos no alcanzaron a llegar hasta la estatua del General Baquedano en Plaza Italia que, por primera vez, desapareció entre las multitudes de manifestantes. Había “tacos” de personas tratando de avanzar y  debieron conformarse con quedar en las calles convergentes.

Muchos la comparan con la Marcha de la Alegría al cierre de la campaña por el triunfo del NO en octubre de 1988, e incluso aducen que ésta fue mayor, considerando que la población del país entonces era menor. Nadie olvida aquélla inolvidable salida de la gente a las calles aún con temor, bajo dictadura. Hoy su equivalente es el Estado de Emergencia que muchas veces ha parecido Estado de Sitio por la violación de derechos y la cantidad de víctimas.

¿Cuál es la diferencia entre ambas manifestaciones?

Primero, que los chilenos de hoy definitivamente perdieron el miedo. Son las nuevas generaciones quienes tomaron las riendas y en sus carteles gritan: “¡Nos quitaron todo… hasta el miedo!” Y así hemos visto en las protestas familias jóvenes con hijos pequeños empuñando cacerolas y otros aún en el coche cuna, como también ancianos en silla de ruedas blandiendo también tapas o sartenes.

Segundo,  la batalla por el NO entonces se ganó paso a paso, año a año, por el acuerdo entre las fuerzas opositoras, movimientos sociales y partidos políticos aún en clandestinidad. Hubo una gran organización semi pública y, en paralelo, algunas aún clandestinas para controlar la votación. En cambio ahora, sólo los estudiantes secundarios con sus organizaciones como CONES y ACES pudieron ponerse de acuerdo para  saltar los torniquetes y no pagar el metro de tarifa alzada, encendiendo la mecha. Lo hicieron a nombre de sus padres y de todos los usuarios con un sentido de solidaridad que sorprendió al régimen individualista que nos rige. Una vez más, como los Pingüinos de hace más de una década, los estudiantes secundarios dieron el primer paso. ¡Que vivan los estudiantes!

La incógnita es cómo se produjo el estallido social del conjunto de los chilenos, que los seguimos para apoyarlos, transformándose en una ola creciente de protesta social. ¿Quién o quiénes estaban detrás? ¿Cuáles son nuestros nuevos líderes? Todos dicen que el estallido fue espontáneo. Un fenómeno que los sociólogos y sicólogos sociales tendrán que seguir estudiando.

Pero los que tenemos añitos y aún confiamos en la organización advertimos que de inmediato comenzaron a apoyar la Central Unitaria de Trabajadores, el Colegio de Profesores, los Trabajadores Mineros, así como el Colegio de Periodistas, pidiendo más ética en la información.  Muchos se han sumado y bienvenidos sean.  Sólo provoca  rechazo el gremio camionero, que se subió al carro de la victoria a última hora pidiendo aún más regalías que las que ya han reciben desde la dictadura por su contribución al derrocamiento del Presidente Salvador Allende.

También se habla de que detrás de esta ola insurreccional hubo un acuerdo rápido entre demandas básicas de los chilenos desde militantes y simpatizantes de la ex Nueva Mayoría y del Frente Amplio. Ojalá. Hace falta que los partidos políticos se unan al movimiento social. Y ahora escuchamos que se estaría formando un Polo Social Anticapitalista, es decir, anti modelo neoliberal donde deberían confluir dirigentes sociales y políticos. Sería gratificante que en el país-laboratorio donde se experimentó el neoliberalismo con los Chicago Boys, surja el antídoto.

Que los partidos políticos no han estado a la altura, que esta revuelta los pilló desprevenidos, que no han logrado unirse los del centro con la izquierda,  muy cierto y es una vergüenza. Pero también es innegable que la nueva democracia necesita de los partidos políticos, que son sus canales regulares de expresión de las ideas. De todas las ideas. Sin partidos políticos no hay democracia.

Los caceroleos han continuado después del mea culpa del Presidente de la República, de su promesa de sacar los militares de la calle, del cambio de gabinete y de algunas medidas paliativas. Pero la calle  -como en la Argentina del 2001-  quiere que se vayan todos.

No basta con mostrar letreros con “fuera Piñera”. Hay que dar confianza a los ciudadanos. Hay que saber quién ocuparía ese espacio, quien llamaría a la Asamblea Constituyente que dará paso a la nueva etapa que el país requiere de modo urgente.

 

El Fútbol no Está al Margen: Figuras de Nuestro Balompié se Pronuncian

Las crisis sociales como fenómenos ya ultra expuestos e indesmentibles, difícilmente dan cabida a la indiferencia. La rareza, en tal caso, sería la indiferencia en sí misma, lo que de por sí ya es difícil que se dé en esta clase de circunstancias, salvo que se vincule con personas con alguna patología psicológica o que, definitivamente, vivan en una «burbuja».

En tal sentido, el fenómeno vigente en nuestros días, cuyo cimiento fue la evasión masiva al Metro de Santiago por el alza de tarifas -protesta comenzada la semana pasada-, ha generado no sólo la pertinente y voraz interacción en redes sociales, sino que diversas iniciativas paralelas. Ya enteramos una semana y el mar de sucesos asociados se robustece. Y entre las de mayor notoriedad, por la fama de sus emisores, no sólo caben las acciones o pronunciamientos oficiales o del resto de nuestra élite, sino que las de figuras de distintos ámbitos.

En el plano cultural, por ejemplo, diversos referentes del mundo de las artes y los espectáculos, entre otras personas, acudieron cerca de las 15 horas del lunes 21 a la sede de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano en la calle Condell – muy cerca de la primera gran marcha que se inició minutos antes, en Plaza Italia- para abordar la factibilidad de una Asamblea Constituyente.

Y volviendo al contexto de las redes sociales, entre las distintas figuras que dieron su opinión sobre el «tsunami» de acciones que generó la crisis social (desde las violentas, pasando por las analíticas y llegando hasta las pacíficas y alegres), el fútbol, por ser el deporte más popular aquí, allá y acullá, no podía quedar al margen.

Hablan los futbolistas

Claudio Bravo, Charles Aránguiz, Gary Medel, la capitana de la selección femenina, Christiane Endler y Alexis Sánchez fueron sólo algunos de los futbolistas que manifestaron su apoyo a las demandas ciudadanas más sensibles, su rechazo al actuar de las autoridades y su repudio a la violencia.

El concepto de «guerra», usado por el presidente Piñera desató molestia por su sentido tan inequívoco por el significado de la palabra como exagerado por las circunstancias en su mirada global. Evidentemente también fue deplorado el vandalismo, simbolizado en saqueos, incendios y daños, sobre todo a comercios de grandes cadenas. Pero hay un elemento extra que está vinculado a la comprensión de los dolores ciudadanos por parte de estos deportistas.

Y aquel no es un hecho aislado: salvo muy puntuales excepciones y dada la capacidad de movilidad social que genera el balompié profesional, sobre todo para los talentosos, los futbolistas suelen ser de origen modesto: no es raro que en Brasil surjan de las favelas y, en Argentina o en Chile, de los llamados «sectores populares». En el caso nuestro, las comunas de la periferia, aquellas donde residen las personas que viven con rigor el día a día, con viajes largos y trabajos duros, a diferencia de sus patrones, que desconocen sus penurias -o abiertamente las soslayan- y viven en zonas privilegiadas, a unos 20 o 15 kilómetros de allí.

Ahí está la causa de la empatía de muchos/as -entre ellos los futbolistas- con los dolores ciudadanos, causados aquellos por los componentes del modelo de sociedad ultra criticado y que en estos días generó la explosión de descontento: AFP, salud, educación, servicios básicos (entre ellos, el transporte público), la distribución grotescamente inequitativa de la riqueza, una élite empresarial menospreciativa y soberbia y, lo que es peor, una clase política que, junto con mantener su estatus, pareciera vivir en un mundo paralelo.

Por tal motivo reproducimos aquí algunos de aquellos conceptos que los futbolistas compartieron en sus redes. Es una selección de frases que elegimos porque remecen y, por consiguiente, transcribimos para compartirlas:

«Chile despertó (…) Escuchen al pueblo», Alexis Sánchez, actual integrante del Inter de  Milán y de la selección, compartió en Instagram ese mensaje con una potente fotografía de la concentración de este viernes 25 y el añadido de un corazón y un aplauso.

«Este es nuestro Chile, el que camina junto, el que no tiene miedo, el que se ama por el bien común, el que no discrimina condición social, el que levanta su bandera hacia sus derechos, el que transforma la palabra guerra en UNIÓN y AMOR.

“Escucha sus latidos”, “Ayúdalo”, sostuvo en Twitter Claudio Bravo, arquero del Manchester City y de la selección.

«Esta vez ganará el pueblo», Charles Aránguiz, volante central del Bayer 04 Leverkusen y seleccionado nacional, quien además destaca vía Instagram la particular unión de hinchas de Colo Colo y Universidad de Chile en la reciente y enorme manifestación en Santiago.

«Demostremos todos que somos un país unido, que todos queremos lo mismo (…) El Pueblo no tiene bandos. Hoy, todos unidos y de forma pacífica en la marcha!. A luchar por los derechos de todos!”, enfatizó en Twitter y con un set de banderitas chilenas Gary Medel, defensa o volante central, quien actualmente milita en el Bologna y es capitán de la selección.

«Hay mucha injusticia y es el momento que el Presidente se ponga la mano en el corazón y vea los derechos de nuestra gente», puntualizó en Twitter Arturo Vidal, centrocampista de Barcelona y la selección.

«Me ha gustado ver a los hinchas unidos. Acá hay algo grande. Es el momento que las autoridades escuchen y busquen soluciones. Tenemos que cuidar nuestro país», confesó en declaraciones a radio ADN José Pedro Fuenzalida, capitán de la UC, inminente bicampeón del fútbol chileno.

«Ineptos enciérrense en el Congreso y no salgan hasta tener las soluciones a todos los problemas críticos que tienen así al país. ¡NO SALGAN SIN SOLUCIONES!», reclamó en Twitter Mauricio Pinilla, delantero de Coquimbo Unido, ex seleccionado nacional.

«Selección históricamente ha unido al país. El fútbol aplica el trabajo en equipo, el fair play y el respeto por el rival. Éste es nuestro partido más importante. ¡Fuerza Chile!!», dijo en vídeo compartido Christiane Endler, arquera y capitana de la selección femenina.

«¿Por qué viene esto? Porque durante 30 años todos los políticos se han hecho el tonto, no solamente Piñera», expresó en entrevista a radio Futuro Carlos Caszely, goleador histórico de Colo Colo y ex seleccionado nacional.

«Estamos con la gente y queremos que sea un Chile mejor. Es una pena todo lo que ha pasado», dijo a radio ADN Esteban Paredes, delantero de Colo Colo y goleador histórico del fútbol chileno.

«Chile hoy le ha pegado 1.000 cachetadas a todos los países del mundo, les ha demostrado que a un pueblo unido nada lo detiene, que estando juntos se es invencible y que caminar hacia un futuro mejor ya no es un deseo, es una realidad», declaró vía Twitter Marcelo Barticciotto, campeón de Copa Libertadores con Colo Colo, en 1991, e ídolo emblemático del cacique.

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