A casi dos meses de que se realicen en el país las elecciones con los resultados más inciertos que se conozcan en el último tiempo histórico, los errores reiterados del polo de izquierda en la Convención Constitucional, con la escena fraudulenta del constituyente Rojas Vade y al parecer, su negativa a salir del escenario entre otras perlas, han hecho que los errores y los conflictos de la derecha estén pasando casi inadvertidos. Pero de que los hay, los hay. Y no menores.

Todo pasa por los denodados esfuerzos del candidato de los empresarios, Sebastián Sichel, por instalar una imagen de independencia y liderazgo frente a los partidos de la derecha y por, sobre todo, frente al país. Y en ese esfuerzo, está cometiendo errores que, sin dudas, tendrán consecuencias para sus viejas ambiciones políticas.

El primero de una seguidilla de traspiés ocurrió cuando no habían pasado diez días desde que emergió triunfante de las primarias donde venció a quien aparecía en el pool position en la derecha, Joaquín Lavín. Se fue de vacaciones Sichel y las interrumpió para emitir un úkase que aún resuena en las oficinas de los aspirantes al Congreso: “Voy a estar mirando quienes apoyan esto para cuando después pidan apoyos de vuelta en las campañas”, dijo el candidato de los empresarios en una entrevista radial, refiriéndose al cuarto retiro del 10 por ciento.

Luego, insistió: “Soy partidario de aumentar la deuda del Estado y de transferir directo a las familias. Cuando uno es candidato, toma definiciones: el retiro es una mala política y destruye las pensiones, por un cálculo electoral y no por el bienestar de las familias”. Y terminó agitando las banderas contra la izquierda, que es lo que deja tranquilos a sus padrinos: “Como coalición no podemos seguir bailando al ritmo de la música que pone la izquierda. Estoy seguro de que todos juntos -incluidos los parlamentarios- podemos ofrecerle al país una fórmula que no comprometa las platas de la vejez de los chilenos”.

No hay liderazgo

No había pasado una semana, cuando a través de su cuenta de Instagram, Paulina Núñez, actual diputada y candidata al senado le respondió a Sichel sin temores: “así como lo he dicho en las semanas anteriores a la discusión, voy a votar a favor del cuarto retiro de los fondos de pensiones en la sala la próxima semana, que es donde me corresponde” Añadió que “voy a responder por mí voto, y mi voto será a favor de este cuarto retiro que, no tengo ninguna duda, va a ir en apoyo de las pymes, de la clase media y de personas que hoy día no necesitan endeudarse para pagar sus deudas o salir adelante”. Claro y directo.

Luego vino la tontería de enrostrarle a Gabriel Boric la inexistencia de un título profesional, reaccionando de mala manera a una crítica hecha por el candidato de Apruebo Dignidad al financiamiento de su campaña por parte de empresarios: “A veces el financiamiento de la política es oscuro. Esta imagen lo aclara”, dijo Boric.

“Diputado, -le respondió Sichel- leo su crítica y pienso que usted no se tituló y el Estado siempre le ha pagado sueldo y campaña, esa es su única experiencia, es un lujo dar sermones así. Los independientes buscamos financiamiento legal, y antes estudiamos, nos titulamos y trabajamos para salir adelante”.

Entre sus partidarios hubo nerviosismo. En el propio oficialismo señalaron que es un mal argumento recordando de paso que Sichel también trabajó en el Estado sin tener título. De hecho, Sichel se tituló y juró ante la Corte Suprema el 2007 cuando tenía 30 años. Para ese entonces, el 2005, ya se había desempeñado como subdirector del SERNATUR.

Otro de sus errores fue la continuación de los ataques a Boric, con una tontería aún mayor que la anterior y que prendió las alarmas en los partidos que lo sustentan: “Lo malo es que ser Presidente es más que ser dirigente universitario, se requiere mucha experiencia. Se requiere, haber liderado otra cosa que no sea la política, no haber sido solo diputado en la vida, tener experiencias vitales; yo soy padre”, dijo Sichel, abriendo innecesariamente un nuevo flanco porque quedó expuesto a críticas y a la incomodidad del sector por no poder “defender ese argumento”.

Es que el tono confrontacional adquirido por el candidato incomoda a sus partidos que -según dicen cercanos a la campaña- temen por ello descuelgues de sus adherentes. De hecho, el diputado de RN, Andrés Longton, dijo que “las campañas tienen que ser constructivas, si bien es realidad lo del título de Boric, yo creo que eso no lo inhabilita para ser Presidente. Mucha gente en este país que no tiene título por distintas razones y tiene las capacidades para salir adelante en distintas áreas”.

Y para qué decir del argumento aquel de que Boric no es padre. Muchos arguyeron que, si fuera por eso, José Antonio Kast, prolífico padre de nueve hijos no tendría competencia. Eso, sin contar con el desagrado producido en las huestes derechistas el emplazamiento que Sichel hizo al ex alcalde de Vitacura Raúl Torrealba para congelar su militancia, a raíz de denuncias de corrupción en que estaría involucrado el ex alcalde. No es menor que de acuerdo a un reportaje publicado en el sitio web América Transparente se haya denunciado que más de $14 mil millones habían transferido en los últimos 3 años los municipios de Las Condes y Lo Barnechea a entidades privadas de seguridad que no son fiscalizadas (Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Las Condes y Lo Barnechea Seguridad), un mecanismo que conlleva riesgos de potenciales sobreprecios y sobresueldos.

Estrategia confrontacional

Muchos se preguntan el porqué de esta estrategia a ratos violenta. Es que los números en las encuestas anotaron una baja o un estancamiento en la carrera del candidato y la preocupación se instaló en el comando. La apuesta es instalar a un candidato de “convicciones”, que no le teme a los partidos, y que defenderá su independencia sin titubeos. Se trata de una estrategia que apuesta por diferenciarse de su contendor político a través de los rasgos de liderazgo, que sería el único espacio de ventaja frente a Boric.

Una de las últimas mediciones, la de Data influye, señala ante la pregunta “Si las elecciones fueran este domingo ¿por quién votaría Ud.?”, Boric se impone con el 26,5% de las preferencias, seguido del candidato de Chile Podemos + Sebastián Sichel con 17,8%. Y el tercer lugar es disputado por la abanderada de Nuevo Pacto Social, Yasna Provoste (11,3%), quien aparece alcanzada por el líder del Partido Republicano, José Antonio Kast (10,9%). Puntos más, puntos menos, otras encuestas repiten las cifras.

De ahí entonces la dura crítica al presidente de RN Francisco Chahuán, a propósito de la imposibilidad de este de alinear a sus parlamentarios que dudan sobre el apoyo o no al retiro del cuarto 10 por ciento: “mal está el presidente de ese partido de no tener la capacidad de ordenar a los diputados en contra del cuarto retiro de pensiones.” Fue el escalamiento de un peldaño más en la molestia de muchos dirigentes de la colectividad.

Por esa estrategia, no es extraño entonces el desagrado que provocó el emplazamiento que hizo la vocera Katy Martorell a la diputada Paulina Núñez por anunciar el apoyo al cuarto retiro de pensiones. En un mensaje en un grupo de WhatsApp, Martorell escribió que Núñez había dejado de ser parte del proyecto político y del gobierno. Más aún. El propio Sichel salió a defender la idea, señalando que apoyaría la campaña del compañero de lista de la parlamentaria, lo que provocó la respuesta de la directiva de Antofagasta que emitió un comunicado acusando una “presión de Sichel” para el compañero de lista de la diputada Núñez, Marco Antonio Díaz que cuenta con su apoyo.

Pero, no es sólo la diputada Núñez. Hasta el momento se afirma que ya hay nueve parlamentarios dispuestos a votar afirmativamente el cuarto retiro, amén de varios otros que estarían en estado de reflexión. Entre ellos, el senador Manuel José Ossandón. “Creo que el comando de Sichel ha cometido varios errores. Y uno de esos errores es cómo se han planteado respecto del cuarto retiro. Yo pertenezco a un partido político, no a una secta. Está bien, a mí me pueden mostrar (los argumentos en contra), yo lo puedo estudiar y voto en conciencia, pero creo que se han equivocado en marcar un liderazgo de forma impositiva”. También se pronunciaron en esa misma línea los diputados Jorge y Eduardo Durán, de RN.

Frente a la reacción de los partidos que lo apoyan, Sichel señaló : “Yo voy a defender lo que creo por los ciudadanos. Si me tengo que pelear con un partido o un parlamentario por hacer lo que creo que es bueno para Chile, lo voy a hacer. No estoy capturado por los partidos políticos, soy independiente”. Aunque trató de suavizar sus dichos, Sichel tendrá que hacer esfuerzos para evitar el desbande.

En la última comisión política de RN por primera vez se cuestionó al equipo que asesora comunicacionalmente al candidato, debido a sus declaraciones de prensa. En el grupo de WhatsApp de la instancia partidaria se compartió una nota de prensa de las declaraciones de Sichel contra Boric. En el chat, el dirigente Luis Pereira preguntó: “¿Quién está asesorando ahí?”, para luego escribir: “Es que en serio hay que recomendar mejorar en lo comunicacional. Primero pegarle a Boric por no tener título, cuando la mayoría del país no tiene título y algunos lo asocian a privilegio”. Y se sumó el expresidente de la tienda y convencional constituyente Cristián Monckeberg. “Hola, coincido con Luis, y le sumo a las miles de mujeres que no han podido ser madres, no por opción, sino por imposibilidad. Urgente asesoría”. Se dijo que al partido, al ser el de mayor representación parlamentaria, se le debía respetar y que era necesario que Sichel entendiera que necesita a las colectividades.

La jefa programática de Sebastián Sichel, Victoria Paz de alguna manera respondió a las inquietudes partidarias. Dijo que el fin del cuoteo político será una medida a implementar dentro de su gabinete. Una idea lanzada el 3 de septiembre por el candidato sobre terminar con la selección de autoridades para cargos públicos priorizando la militancia por sobre las competencias profesionales. Ante la consulta de si en caso de ganar las elecciones la UDI, RN, Evopoli y el PRI se van a “repartir” los ministerios, la economista respondió que “no, ese es el compromiso de Sebastián”. Si bien, muchos opinaron políticamente correctos, el diputado Miguel Mellado, aclaró: “lo que llaman cuoteo es una ayuda que dan los partidos. Cuando él asuma, si es que gana, va a requerir de los partidos políticos. Y si los partidos no tienen representación dentro del gobierno, difícilmente va a haber una relación de cariño con su gobierno”.

En los días que quedan de campaña se verá si es tan cierta esa postura confrontacional, dura e independiente que Sichel intenta mantener. Y se verá cuál es el candidato de la derecha que efectivamente los representa. Para nadie es un misterio que, en la derecha, llámese RN, UDI, Evopoli o PRI, existe una inclinación cada vez más fuerte hacia el candidato de la ultraderecha, José Antonio Kast. Y no sólo por su ultra conservadurismo sino porque el candidato que se dice independiente no termina de convencerlos.