Seis alumnas de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), se encuentran en huelga de hambre para presionar por la entrega del resultado de una investigación sumaria que involucra a seis estudiantes de Pedagogía en Castellano

La investigación se inició en octubre del año 2018, luego que un grupo de ellas realizó una funa contra un compañero de carrera de la misma generación, a quien acusan de violencia machista por reiteradas conductas de acoso, abuso, extorsión, manipulación y persecución.

En declaración pública, el círculo de mujeres de Pedagogía en Castellano, señalan que “se llamó a declarar a seis compañeras sin entregarles mayor información de las razones por las que están en esa situación y dejándolas en total incertidumbre acerca de su condición en la universidad y las repercusiones que esto podía tener para ellas”.

Como medida de presión para agilizar el proceso de sumario, las estudiantes iniciaron este año académico con una toma feminista disidente de la casa central y la Facultad de Artes, que partió el 11 de marzo y que finalizó el lunes 18 con un desalojo y el inicio de una huelga de hambre.

Las jóvenes movilizadas esperan que la contraloría de la casa de estudios de a conocer el fallo a la brevedad y que éste no determine la expulsión de las estudiantes sumariadas.

 Presentación de querella

Junto con ello, las estudiantes denunciaron en la sede regional del Instituto Nacional de Derechos Humanos que las 20 detenidas, tras el desalojo efectuado por personal femenino de Carabineros, fueron sometidas a situaciones de malos tratos, como la obligación de desnudarse y hacer sentadillas, motivo por el cual la entidad anunció que presentará una querella.

Una de las estudiantes que están siendo sumariada, explica a Página 19 que la funa se realizó porque los acuerdos pactados en septiembre de 2018, en el marco de la primera toma feminista, no estaban cumplido porque “el protocolo contra el acoso por el que se trabajó de manera triestamental existe (solo) en el papel. Los abogados lo han revisado, pero hasta ahora no se encuentra activado, y -al día de hoy- no hay en la UPLA un departamento donde tú puedas denunciar, con  profesionales especializados que se solicitaron durante la toma o un organismo competente donde acudir a denunciar estas prácticas. Entonces, nos vimos en la obligación de visibilizar lo que el compañero estaba haciendo”, señala.

La estudiante manifestó que se encuentran en estado de incertidumbre sobre su permanencia dentro de la casa de estudios y adelantó que el movimiento podría radicalizarse. “Se han tomado cinco meses cuando era un proceso que pudo demorarse dos o menos y, también, consideramos que si la sanción que nos den no es justa, además de iniciar las acciones legales y querellas correspondientes, vamos a radicalizar el movimiento en una huelga seca”.

Por su parte, el Rector de la UPLA, Patricio Sanhueza, quien presentó en la Corte de Apelaciones de Valparaíso, un recurso de protección en favor de la vida e integridad física de las estudiantes que permanecen en la casa de la Federación de Estudiantes e indicó que los sumarios se encuentran en proceso y que, actualmente, la investigación está en Fiscalía, la que en los próximos días deberá entregar un informe a Contraloría interna.