Inicio internacional Francia en las calles suma la defensa del -Derecho a la...

Francia en las calles suma la defensa del -Derecho a la Protesta- a sus reivindicaciones sociales

(Fotografía Matías Reding, Plataforma Pexels)

Screenshot

Ni los 70 000 policías desplegados, ni los cambios de ruta de última hora en la marcha autorizada en París, ni los toques de queda o el clima de tensión, tras el asesinato racista de un joven francés, lograron frenar las movilizaciones del sábado 24 de octubre en Francia. Cientos de miles de personas volvieron a las calles de París y de otras ciudades del país, desafiando las prohibiciones regionales que consideraron que los convocantes no eran actores legítimos y por tanto solamente autorizarían las protestas organizadas por los sindicatos tradicionales. Lejos de disuadir a la ciudadanía, esta estrategia de contención, catalogada de antidemocrática por vulnerar las libertades civiles, intensificó el malestar social, fusionando el reclamo por el alto costo de la vida, la educación y los servicios sociales con la defensa del propio derecho a protestar.

Según  estimaciones  alrededor de  800 mil personas participaron en las marchas, mítines y agrupamientos en esta segunda jornada (Acto II) convocada por  organizaciones estudiantiles y el movimiento de los Chalecos Amarillos, incluyendo las ciudades en donde regía una prohibición. A lo largo del día,  las protestas  transcurrieron sin la dimensión de  saqueos y vandalismos masivos ocurridos durante la primera jornada (Acto I), pero de manera focalizada se registraron disturbios entre  manifestantes y guardias de seguridad.  A lo largo de la jornada, las fuerzas represivas intensificaron los controles de identificación  y para dispersar  barricadas, enfrentamientos  e intentos de vandalizar locales comerciales, apalearon y lanzaron gases lacrimógenos y agua mientras en algunos sectores sobrevolaba un helicóptero.

Un balance oficial estimó la detención de 1.314 personas y 53 policías heridos. Más allá de las tensiones en el ámbito político que aumentan día a día en escalada, este clima deprotestas que se registran desde hace dos meses comienza a pasar una  factura a la vida parisina. El panorama de los bulevares combina un despliegue constante de las fuerzas de seguridad con una actividad turística y comercial que empieza a resentirse. En los ejes del centro de la capital y las zonas comerciales, las grandes tiendas y marcas de lujo han instalado paneles de madera y persianas blindadas sobre sus escaparates, además de personal de seguridad. En esta jornada del sábado 24 de octubre, el Museo Louvre y  los más emblemáticos museos optaron por cerrar sus puertas  de forma preventiva para resguardar su patrimonio y la seguridad del público. La feria Art Basel, un importante evento que reúne artistas de arte contemporáneo,  anunció su clausura dos días antes de la fecha programada también para garantizar la protección de expositores, personal, visitantes y valiosas obras expuestas.

Se suma a ello,  el asesinato a tiros de un joven deportista francés (26 años, ascendencia africana), hecho que ocurrió la mañana del viernes 23 de octubre en las afueras de París, dejando cinco heridos, entre ellos, una niña de 12 años. El principal sospechoso y  otras tres personas de su entorno fueron detenidos  y según se informó había preparado su apartamento para explotar. La Fiscalía Nacional Antiterrorista se ha hecho cargo de la investigación que el presidente Emmanuel Macron, calificó de «ataque terrorista racista», aunque en el domingo por la tarde  (25 de octubre) se informó su traslado a una enfermería psiquiátrica para observación antes de ser sometido a interrogatorios.

Tras el fracaso de las reuniones de negociaciones entre el gobierno y los dirigentes estudiantiles  y sindicales, junto con llamar a una movilización permanente, los «Chalecos Amarillos» convocaron a  una nueva jornada de protestas (Tercer Acto ) para el próximo sábado 31 de octubre, a realizar en las afueras de la Asamblea Nacional (Parlamento) y sedes municipales. Las centrales de trabajadores por su parte convocaron a una huelga general  para el  5 de noviembre.

La Liga de Derechos Humanos (LDH) de Francia, junto con brindar información sobre los derechos de los manifestantes y los procedimientos en caso de detención y la  violencia policial, solicitó formalmente a Naciones Unidas una misión de observadores frente la urgente necesidad de una protección esencial para el ejercicio de la libertad de manifestación, respeto a la integridad física y la seguridad de los manifestantes, reconociendo que el uso de armas «menos letales« ya ha causado casos de mutilaciones.«Lo que se ve en Francia no se va a diluir pronto», dijo una experta a un medio de comunicación.

(Fotografía Matías Reding, Plataforma Pexels)

SIN COMENTARIOS

Salir de la versión móvil