La Coordinadora Feministas en Lucha (CFL) inició una semana de movilización por “nuestra autonomía corporal, nuestros derechos reproductivos y sexuales y nuestro acceso al aborto totalmente libre, sin permiso ni causales”, la que se extiende hasta el jueves 30 de julio, fecha de la octava Marcha por el Aborto Libre.

En una declaración pública, la Coordinadora señala que el año 2019, por primera vez en Chile, se realizó la primera marcha del 25 de julio por el aborto antirracista, que permitió visibilizar las demandas de las mujeres afrodescendientes y posicionar el antirracismo en el centro de las demandas feministas. Por esta razón, este año se acordó respetar el 25 de julio, que es el Día de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora, y aplazar la marcha para el 30 de julio.

La CFL explica que la excepcionalidad de este año radica en la crisis sanitaria y económica desatada por el Covid-19 y en la revuelta popular iniciada el pasado 18 de Octubre, la que a su parecer, trazó los lineamientos de una nueva reorganización social y política de la población y contribuyó a estrechar las redes de solidaridad y cooperativismo con las cuales se hace frente a la pandemia. 

“La estratégica organización territorial que han logrado mujeres en diversas poblaciones para paliar la crisis tiene un precedente histórico en Chile, donde el hambre y la violencia han sido realidades estructurales en los hogares más precarizados de nuestro país”, indica el comunicado que destaca que en medio de las masivas manifestaciones callejeras, las demandas históricas de los movimientos feministas no estuvieron ausentes. 

“Desde los pañuelazos verdes, hasta bailar la performance de LasTesis, Un violador en tu camino, y salir diciendo a todo el mundo que ´La revolución será feminista o no será´. A pesar de las masivas violaciones de derechos humanos, las mutilaciones oculares, la violencia política sexual y las muertes provocadas por el gobierno criminal de Piñera, seguimos firmes en nuestras demandas y expectantes frente la posibilidad de una nueva Constitución, que podría reemplazar la Constitución dictatorial de 1980. Una constitución, además, que se ha levantado una y otra vez como un impedimento a los derechos reproductivos y sexuales plenos en Chile”, acusa la organización.

Salud sexual y reproductiva 

En este contexto -dicen- se suma el aumento de demandas por violencia machista que expone a mujeres y disidencias a situaciones de constante vulneración, junto a la ausencia de políticas de cuidados y de derechos sexuales. “Se estima un número alto de embarazos no deseados durante la pandemia; sin duda, muchos debidos a la violencia íntima de pareja y la violencia sexual ejercidas dentro de los hogares en cuarentena adonde las mujeres están confinadas. Sólo muy recientemente se escucharon los reclamos feministas en la institucionalidad y se empezaron a incluir insumos de higiene menstrual y preservativos en algunas cajas de ayuda estatal”. 

La declaración subraya que las precarias condiciones sanitarias complican la salud reproductiva y sexual de mujeres y cuerpos gestantes.  “Se sacrifican los exámenes anuales del PAP, los controles de embarazo, y los exámenes de ITS y VIH, justamente por el miedo de exponerse a Covid-19 en centros de salud.  Tanto el acceso a los anticonceptivos, como a la anticoncepción de emergencia (Píldora del Día Después), el aborto legal por las tres causales permitidas y los tratamientos por VIH, se han vuelto extremadamente difíciles”.  

La Coordinadora Feministas en Lucha denuncia que el hecho de que el aborto en tres causales sea legal no lo convierte en una realidad a la que todas las mujeres puedan acceder, pese a cumplir los requisitos de legalidad, debido al gran número de objetores de conciencia que habitan el sistema tanto público como privado de salud.

“No olvidemos tampoco que el acceso a la salud reproductiva y sexual y el aborto, son fuertemente mediados por clase, raza, orientación sexual, identidad de género y estatus migratorio. El sistema de salud es clasista y racista, y nuestras compañeras migrantes, de los pueblos originarios y de la diáspora africana enfrentan un sinnúmero de barreras y violencias al acudir a este sistema de salud excluyente. Por lo mismo, seguimos planteando fuertemente nuestra demanda por el Aborto Libre y Antirracista”, puntualiza. A la vez, enfatiza en la necesidad de una educación sexual integral, no heterosexista y antirracista, apropiada y transversal para las distintas territorialidades. 

Como este año no se podrá realizar una marcha por el aborto libre en las calles, la CFL tiene un programa de actividades “de agitación por el aborto libre antirracista” que incluye una marcha virtual el jueves 30. Se puede acceder a la declaración completa y a las actividades programadas en las redes sociales de la Coordinadora Feministas en Lucha.